Excerpt for El invernadero by Joseph R. Meister, available in its entirety at Smashwords

EL INVERNADERO

Joseph R. Meister


SMASHWORDS EDITION


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PUBLISHED BY:

Karibdis on Smashwords


EL INVERNADERO

Copyright 2011 by Joseph R. Meister


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EL INVERNADERO


El jardín de la casa susurra tímidamente en la penumbra suave de la tarde otoñal. No es un jardín ornamental, sino más bien un parque descuidado, salvaje, afrodisíaco, poblado de leñosas rosaledas, pinos eréctiles y aromáticos laureles, cuya sombra invita a la poesía. Los árboles murmuran meciendo sus ramas con el suave temblor de la serenidad bucólica. La crecida hierba se estremece ante el halago dulce de una brisa rebosante de aromas enervantes, prolíficos.

A medida que la tarde declina y las sombras se extienden, el jardín va tomando ese aspecto moribundo que anuncia la proximidad del invierno. Los mirtos, amarillentos, languidecen y los árboles tiemblan, ateridos de frío, ante los gemidos tristes del viento, que hace crujir las hojas secas en los senderos de gravilla.

El sol del ocaso esparce la gloria de sus últimos fulgores rojizos, que lo tiñen todo de tonos ocres, dorados y purpúreos. Los árboles lloran en silencio mientras el viento, angustiado, los fustiga. Los surtidores de la fuente hace tiempo que dejaron de fluir y en el agua plácida, ahora verde, flotan hojas pútridas e insectos muertos. A lo lejos, la reja primorosamente forjada en diseños simétricos, cubierta de orín, se inflama en regueros sangrientos que le dan un aspecto luctuoso.

Las nubes se oscurecen, cárdenas y violáceas, en el cielo de la tarde que muere, como un siniestro presagio lleno de febriles delirios. Mientras, en lo alto del cerro, el castillo se yergue como un vigía de piedra que otea el valle ante la llegada del crepúsculo.

Los últimos rayos solares, que pronto se desvanecerán en el lejano horizonte, arrancan destellos cegadores en los aglaucados vidrios del invernadero que se esconde en un rincón del jardín, próximo a las espaldas de la vieja casa.


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