De paseo con Daniel y su silla
Published by Raiza Maldonado Vera at Smashwords
Copyright 2011 Raiza Maldonado Vera
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Para Daniel:
Porque te gozas y disfrutas tu silla saltarina, y en ella imaginas mundos nuevos
La semana en el hospital
Mamá muy temprano se despertó, pues Daniel tenía cita en el Hospital de Rehabilitación. Mamá pronto el desayuno le preparó y despertó a papá para salir a tiempo hacia el hospital. Cuando llegaron, papá un beso le dio a mamá y a Daniel y se fue a trabajar. Mamá entró y luego de entregar el carné para avisar que habían llegado, se sentó y comenzó a darle el desayuno.
Pronto llamaron a Daniel a la oficina del doctor. Le pidieron a mamá que le quitara la ropa y lo dejara en pañal. Las residentes comenzaron a examinarlo, le estiraron los brazos y las piernas. Como las piernas de Daniel están muy duras, el doctor recomendó hospitalizar a Daniel el próximo mes para inyectarle la toxina botulínica. Esta toxina ayuda a que los músculos no estén contracturados y disminuye el tono muscular. Además recomendó secciones de terapia física intensiva durante esa semana, para mejorar la fuerza muscular. El doctor le entregó la solicitud de hospitalización a mamá y le dijo que hiciera la preadmisión.
El mes pasó muy rápido y ese día mamá se despertó muy temprano, le preparó el desayuno a Daniel y despertó a papá para ir al hospital. Ya que llegaron, la doctora de guardia le tomo los vitales a Daniel, reviso que no tuviera fiebre o tos y le preguntó a mamá si Daniel padecía de alergias y mamá le contestó que Daniel es alérgico a la leche y sus derivados. La doctora procedió a medir y pesar a Daniel y le asignaron una cama.
Pronto llegó una enfermera a avisarle a mamá que ya estaba programada la primera terapia física de Daniel. La enfermera, mamá y Daniel bajaron al primer piso y allí Daniel conoció a María su terapista. Ella le enseño a mamá algunos ejercicios para estirar a Daniel. Cuando terminaron mamá y Daniel subieron a la habitación y la doctora llegó a informar que le inyectarían a Daniel la toxina botulínica.
Se llevaron a Daniel al cuarto de preparación, la doctora le enseño a mamá que todo era nuevo y le enseño el medicamento que le inyectarían. La doctora inyectó a Daniel en las piernas y en los brazos y muñecas. La doctora estaba muy sorprendida y felicitó a Daniel porque no lloró. Cuando terminaron mamá y Daniel regresaron a la habitación y por ese día Daniel pudo descansar. Como Daniel se durmió, mamá comenzó a hablar con las otras mamás que con sus hijos acompañaban a Daniel en la habitación y entre ellas comentaban las terapias que habían recibido sus hijos, lo que habían servido de comer y como Dios nos había escogido para ser mamá de sus angelitos más amados. Por eso hay que cuidarlos y amarlos mucho.
El martes temprano llegó la enfermera y Daniel junto con mamá bajo a terapia. María la terapista, le práctico descargas de peso a Daniel en cabeza, hombros, manos y pies. En la tarde llevaron a Daniel a una tina con agua tibia y prendieron un remolino. A Daniel le encanta la tina y el remolino hace que se ría a carcajadas. Cuando subieron al cuarto papá los estaba esperando, le dio un beso y la bendición a Daniel y lo acompaño hasta la noche.
El miércoles en la tarde mamá y Daniel bajaron a terapia ocupacional y la terapista, comenzó a pasarle pedacitos de tela en la piel a Daniel. Comenzó con los más suavecitos que le causaban cosquillitas a Daniel y siguió con los más ásperos y Daniel se puso serio. Luego la terapista ocupacional sacó unas pelotitas y una lata para que Daniel con su mano derecha agarrara una pelotita y la echara en la lata, luego Daniel tenía que repetir lo mismo con la mano izquierda. Cuando terminaron Daniel se durmió y mamá lo agarro y lo subió al cuarto.
El jueves en la mañana mamá y Daniel bajaron a la escuelita y junto con otros niños Daniel escucho canciones, las letras del abecedario y luego Daniel, junto con los otros niños, jugó a reconocer las partes del cuerpo. Cuando terminaron, mamá y Daniel regresaron al cuarto y como todos los días Daniel se encontró con papá quien le dio un beso y la bendición y lo acompaño hasta la noche.
El viernes, el doctor visitó a Daniel para ver como había reaccionado al tratamiento y lo encontró muy bien. El doctor le explicó a mamá que la toxina botulínica completa su efecto en dos meses y disminuye a los seis meses. Que había que practicar todos los ejercicios aprendidos y le dio el alta a Daniel, que al fin podía regresar a casa a saltar en su silla saltarina.

El cumpleaños de Daniel
Hoy es el día del cumpleaños de Daniel. Mamá y papá muy temprano despertaron para decorar la casa con globos color azul, anaranjado y verde. También colocaron una pancarta que decía: ¡Feliz Cumpleaños Daniel! Abuelito y abuelita llegaron y ayudaron a mamá y papá a colocar jugos y agua en la neverita, además prepararon una bandeja de jamón y uvas. Mamá a la cocina el pastel fue a mezclar para luego en el horno cocinarlo. Abuelita a la cocina llegó para ayudar a mamá a preparar unos burritos para los invitados. Mientras abuelito y papá las sillas colocaban en la marquesina.
Daniel mientras en su silla brincaba y saltaba esperando a sus invitados. Pronto la familia y amigos llegaron y muy Feliz Cumpleaños le desearon. Así la fiesta comenzó con música y juegos. Los niños a ponerle la cola al burro jugaron, es un juego donde un adulto le da 3 vueltas a un niño que tiene los ojos vendados y el niño tiene que buscar en la imagen del burro que esta pegado a una pared donde va su cola, el niño que más cerca pone la cola gana un premio. Luego jugaron a darle la vuelta a la silla, un juego en donde se pone una fila de sillas contando los niños que hay en la fiesta y se resta una silla. Las sillas se ponen alternadamente y se pone música. Cuando la música se detiene, el niño que no pudo sentarse sale del juego y se elimina una silla, así hasta quedar solo una silla y el niño que se sienta al final es el que gana un premio.

Ya llego la hora de romper la piñata, todos los niños 3 veces le pegaron y aún así la piñata no se rompió, así que hubo que llamar refuerzos y los adultos le tuvieron que pegar. Daniel todo se lo está gozando. Al fin la piñata rompieron y los dulces cayeron.
Ya a cantar cumpleaños empezaron y Daniel muy contento está. A coro se escucha: cumpleaños feliz, cumpleaños feliz, te deseamos todos, cumpleaños feliz… Para luego cantarle: estas son las mañanitas que cantaba el rey David hoy por ser tu cumpleaños te las cantamos a ti… Cuando se termino de cantar, Daniel las velitas del pastel sopló y todos comieron junto con helado. Así un hermoso cumpleaños Daniel pasó y se lo disfrutó.

¡Al fin llegó la primavera!
Papá y mamá decidieron ir a pasear al bosque; así que se pusieron su abrigo y a Daniel subieron en su coche. Cuando de repente un rayo calido del sol los abrazó y papá muy contento gritó: “¡estamos en marzo y la primavera al fin llegó!” Pronto papá y mamá llegaron caminando al bosque, cuando escucharon el trinar de los pájaros: “Pío, pío, pío” cantaban algunos, “fui, fui fui” replicaban otros y todo se escuchaba tan bonito que una carcajada Daniel soltó. Pronto mamá debajo de la sombra de un gran árbol se sentó, y a Daniel en la hierba acostó; en su pie cosquillas sintió y es que una hormiguita se le subió.
Daniel con la hierba y la tierra jugaba porque es muy húmeda y fría. En ese momento, Luís, el guardabosque, pasó y los saludó. Y es que Luís a Don Pepe, el jardinero, buscaba pues iban a sembrar unos árboles, podar unas plantas y regar abono, para que los árboles crecieran grandes y muy frondosos. Luís y Don Pepe, a Daniel, invitaron para que los ayudara. Don Pepe unos cuantos hoyos cavó y a Daniel unas semillitas en sus manos le entregó para que las echara en los hoyos y entre los dos con la tierra las taparon. Luís, el guardabosque, agüita les regó y muy contentos quedaron todos. Ahora hay que esperar a la próxima primavera para que florezcan.