por Jason Park
Traducido al español por Maggie Chee
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Cómo comprender problemas homosexuales de los hombres: Una introducción para los Santos de los Últimos Días Traducción de Understanding Male Homosexual Problems: An Introduction for Latter-day Saints. Traducido al español por Maggie Chee.
Derechos Reservados 2001 por Century Publishing. Ninguna parte de este folleto se podrá reproducir de manera alguna sin el permiso por escrito del editor, Century Publishing, P. O. Box 11307, Salt Lake City, Utah 84147-0307. Correo electrónico: info@centurypubl.com
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Esta obra no es una publicación de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Las opiniones que se expresan en dicha obra son la responsabilidad del autor y no representan necesariamente la posición de la Iglesia ni de Century Publishing.
Spanish
Versión impresa ISBN 0–941846–10–5
Library of Congress Control Number: 00–133391
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Este folleto provee una breve introducción al tema de la homosexualidad en el contexto del evangelio de Jesucristo. Puede ser útil para aquellos hombres que desean seguir a Cristo y resolver sus sentimientos homosexuales, y también para las esposas, padres, hermanos, amigos y líderes de la Iglesia que desean ayudarlos. Los problemas homosexuales son difíciles de superar y aquellos que tienen éxito son aquellos que claramente comprenden la tarea que les espera y reciben el apoyo de su familia y amigos.
Se pueden resolver los problemas homosexuales y vivir en armonía con el evangelio. El autor sabe esto por experiencia propia porque ha experimentado tales cambios en su vida. La solución a las atracciones homosexuales no es simplemente suprimir los sentimientos y controlar el comportamiento con la fuerza de voluntad. La meta es resolver los conflictos internos que crean las atracciones homosexuales. Aun cuando el comportamiento homosexual se puede evitar en un corto plazo ejercitando la fuerza de voluntad, las necesidades sociales y emocionales no satisfechas no desaparecerán hasta que sean resueltas de manera no sexual. A medida que los hombres resuelven las causas subyacentes, los impulsos no deseados disminuirán o desaparecerán.
Este folleto trata sobre asuntos homosexuales masculinos. Parte de la información podría ser útil para aquellas mujeres que luchan con problemas de lesbianismo. Se necesita mayor investigación sobre asuntos de mujeres para determinar las causas y soluciones.
Este folleto es sólo una introducción. Trata brevemente las siguientes preguntas:
¿Qué es la homosexualidad?
¿Por qué se sienten atraídos los hombres por otros hombres?
¿Se pueden resolver los problemas homosexuales?
¿De qué manera se pueden resolver los problemas homosexuales?
Para mayor información, se recomienda leer los siguientes libros:
Cómo resolver los problemas homosexuales: Una guía para hombres Santos de los Últimos Días por Jason Park. Escrito para los hombres Santos de los Últimos Días que desean resolver sus sentimientos homosexuales, este libro provee soluciones prácticas que ayudan a resolver los problemas personales que ellos enfrentan.
Cómo ayudar a los hombres Santos de los Últimos Días a resolver sus problemas homosexuales: Una guía para la familia, amigos, y líderes de la Iglesia, por Jason Park. Ya que el camino para abandonar la homosexualidad será más fácil si se cuenta con el apoyo de otros, este libro da a la familia y a los líderes del sacerdocio algunas ideas sobre cómo apoyar a alguien que ellos aman.
Este capítulo define la homosexualidad, incluyendo la atracción, identidad y comportamiento. Luego presenta la doctrina de los Santos de los Últimos Días concerniente a la homosexualidad, incluyendo la diferencia entre pensamientos homosexuales y comportamiento homosexual, y la importancia de superar ambos. Finalmente, ofrece información correcta acerca de los problemas de la homosexualidad.
Descripción
Los problemas homosexuales incluyen pensamientos eróticos, sentimientos y comportamientos dirigidos hacia personas del mismo género. La comunidad de psicólogos utiliza el término homosexualidad para referirse a todo el complejo que incluye atracciones, sentimientos, deseos, comportamiento sexual, identidad y todos los aspectos asociados, tales como los problemas de la masculinidad, autopercepción, dependencias emocionales y problemas en las relaciones.
Estos problemas no deben ser confundidos con un interés emocional y social sano en personas del mismo sexo. Los intereses homoemocionales y homosociales son sanos mientras no sean excesivos y no desarrollen una dimensión erótica. Cuando los intereses por personas del mismo sexo son erotizados, se convierten en intereses homosexuales.
Utilizo el término homosexual como un adjetivo para describir los sentimientos, pensamientos o comportamientos de una persona, pero no como un sustantivo para representar a la persona. Los términos gay (al referirse a los hombres) y lesbiana (al referirse a las mujeres) incluyen no solamente sentimientos y comportamientos personales, sino que también describen una identidad política, cultural y social.
La homosexualidad puede incluir sentimientos o atracciones sexuales sin comportamiento sexual o puede incluir un involucramiento emocional y sexual completo. No se identifica simplemente por la presencia o ausencia de comportamiento sexual aparente.
Atracciones
Las atracciones homosexuales se desarrollan con el tiempo y casi siempre sin que haya una elección consciente. En cierto momento de la vida del hombre, él se da cuenta que es sexualmente atraído hacia otros hombres. [Como se explicó en la introducción, el enfoque de este folleto es hacia los problemas de homosexualidad masculina. Aun cuando mucha de esta información también puede ser útil para las mujeres que enfrentan problemas de lesbianismo, no se debe pensar que todas las teorías o estrategias presentadas aquí les serán de beneficio a ellas.]
Estas atracciones pueden ser una fuente de frustración porque a pesar de sus mejores esfuerzos para deshacerse de ellas, él continúa con pensamientos sexuales hacia otros hombres. Estas atracciones internas pueden ser intensas y pueden consumir una gran parte de sus pensamientos y energía. Si las atracciones homosexuales no se resuelven, pueden crecer hasta convertirse en obsesiones que interfieren con su habilidad para funcionar en su trabajo y en su hogar, y pueden ser destructivas espiritualmente. Las atracciones homosexuales son con frecuencia más apremiantes que las atracciones hacia el sexo opuesto debido a que surgen de algo más que deseos sexuales—son intentos por satisfacer necesidades emocionales y sociales.
Muchos hombres reportan haberse dado cuenta de estas atracciones antes de la pubertad—antes de que sintieran o comprendieran lo que eran los sentimientos sexuales. Los sentimientos no eran inherentemente sexuales, pero en cierto punto se tornaron eróticos. Las necesidades mencionadas son necesidades sociales y emocionales normales que todos tenemos, pero se han vuelto confusas y sexualizadas hacia personas del mismo sexo. En realidad, las atracciones son intentos por resolver las necesidades emocionales y de identidad que no han sido satisfechas en su vida. Una parte del proceso de desarrollo normal de una persona con atracciones homosexuales se detuvo en la niñez e interfirió con su habilidad de desarrollar una orientación heterosexual. Irónicamente, la intimidad sexual no llenará dichas necesidades. No deben ser ignoradas (error conservativo) ni erotizadas (error liberal), sino que deben ser satisfechas a través de medios legítimos no sexuales. Es aquí donde aparece la ironía. La homosexualidad en sí misma tiene poco que ver con el sexo; las necesidades no son homosexuales sino homoemocionales.
Identidad
Muchos hombres que sienten atracciones homosexuales reportan haberse sentido "diferentes" cuando eran niños pero no sabían por qué. Para tales niños, el dolor de crecer sintiendo atracciones homosexuales no era tanto el dolor de sentirse atraído por otros niños, sino la sensación de sentirse diferente. Estos sentimientos de ser diferentes pudieron haber resultado en una profecía que hicieron cumplir ellos mismos a medida que se separaban de los otros niños con quienes era necesario crear lazos de identidad. Pudieron haber anhelado sentirse igual que los otros niños, pero este anhelo sólo agrandaba la distancia entre él y los otros jóvenes. El sentirse diferente puede crear un estado mental que puede tener un tremendo impacto en la autopercepción y desarrollo de un niño. Cuando otros niños perciben este titubeo, con frecuencia lo atacan, lo cual confirma al niño que es diferente. De esta manera, él se separa de los otros niños para defenderse a sí mismo del dolor.
El sabía que la atracción que sentía no era correcta debido a las bromas sobre "mariposas" que escuchaba, así que aprendió a guardar sus sentimientos para sí mismo, creando otros problemas de aislamiento y soledad, los cuales son fuerzas poderosas que evitan que los problemas homosexuales sean resueltos. Cuando el resto del mundo masculino se siente atraído en forma normal hacia las mujeres, tal vez él se haya preguntado por qué razón él se sentía anormalmente atraído hacia los varones. Con el conocimiento de que estas atracciones están en conflicto con sus creencias religiosas y las normas de la sociedad, se dio cuenta que sus sentimientos más íntimos eran incorrectos y ya que él no escogió tener estos sentimientos, tal vez se haya preguntado si habría algo inherentemente incorrecto en él. Con seguridad esto creó una lucha interna a medida que trataba desesperadamente de comprender los sentimientos no naturales y darles un sentido en términos de sus propios valores internos y sus creencias religiosas.
La identidad de una persona es una acumulación de autopercepciones. Puede llegar a pensar que nació con sentimientos homosexuales y que estos son parte de su identidad. Puede estar convencido que para poder estar en paz consigo mismo, deberá someter sus deseos, aun cuando signifique que tiene que rechazar (o al menos ignorar) sus creencias religiosas y sus valores personales. Cuando una persona "da la cara" y se identifica como homosexual, con frecuencia se siente aliviado por dos razones. Primera, después de haber sufrido frustración y dolor, se siente aliviado de finalmente haber tomado una decisión difícil, y podrá interpretar este alivio temporal como una confirmación de que tomó la decisión correcta. En segundo lugar, tal vez encuentre la aceptación y la cercanía emocional con otros hombres homosexuales que no había podido encontrar previamente. Si acepta la identidad homosexual, esto tendrá consecuencias de largo alcance y ejercerá una profunda influencia en la manera en que piensa y actúa. Además de resolver las cuestiones homosexuales, tendrá el reto adicional de corregir las percepciones incorrectas de sí mismo.
Comportamiento
La atracción homosexual puede ser muy fuerte si la persona tiene fantasías sexuales. Debido a la intensidad de estos deseos sexuales, podrá participar en actividades sexuales para llenar el vacío que siente. Sin embargo, esto causa mayor confusión, la cual lo lleva a creer que las necesidades son sexuales en lugar de emocionales. En un intento desesperado por satisfacer estas tensiones acumuladas, se involucrará en actividades sexuales que proveen una gratificación temporal del deseo sexual, pero que lo dejarán con un sentimiento más profundo de vacío, soledad y frustración. En lugar de satisfacer sus verdaderas necesidades de aceptación y compañerismo, el comportamiento sexual sólo intensifica dichas necesidades. Una de las mayores tragedias de la homosexualidad es que la mayoría de los hombres no se enteran de que sus necesidades son emocionales. Lo único que saben es que se sienten atraídos sexualmente hacia otros hombres y buscan los contactos sexuales, los cuales, irónicamente, no satisfacen su necesidad de recibir amor por parte de un amigo.
No todos los hombres se involucran sexualmente. Algunos tal vez hayan participado de manera limitada y otros permanecen castos a pesar de sus intensas atracciones. Aquellos que no han cedido ante sus deseos tendrán un camino más fácil en su viaje de salida de la homosexualidad a causa de esto.
La homosexualidad es síntoma de otros problemas
Una de las razones por qué es difícil enfrentar los problemas homosexuales es que no son, en sí mismos, el verdadero problema. El enfocarse demasiado en los problemas homosexuales en realidad puede ser engañoso, ya que son síntomas de luchas más profundas, tales como el rechazo, el abuso, la autopercepción, la identidad de género, la falta de confianza o el temor. Sin embargo, los hombres que tienen problemas homosexuales rara vez reconocen esto debido a que son expertos al esconder los verdaderos problemas en sus vidas. Las esconden de otras personas y hasta de sí mismos. Algunas de estas razones son comunes y otras varían de persona a persona. Una vez que el hombre identifica las causas de su dolorosa necesidad, podrá aprender maneras de satisfacer estas necesidades de manera apropiada y no sexual. Una vez que resuelva los problemas básicos, se dará cuenta de que los problemas homosexuales se resuelven por sí mismos.
¿Por qué es un problema la homosexualidad?
Una atracción sexual hacia otros hombres distorsiona las relaciones sanas y amorosas y aleja al hombre de las bendiciones que se pueden encontrar en el matrimonio y en las relaciones familiares. Aparta a los poseedores del sacerdocio de los papeles de esposo y padre. El comportamiento sexual es de preocupación especial porque viola los mandamientos de Dios y detiene el progreso eterno de la persona.
Enseñanzas del evangelio concernientes a la homosexualidad
Dios nos creó como varón o hembra (véase Génesis 1:27). El desea que los hombres y las mujeres se unan uno al otro bajo el convenio del matrimonio para procrear y cumplir su destino eterno. En Su plan eterno, no hay clasificaciones de homosexuales, bisexuales o heterosexuales. Todos estamos en esta tierra pasando una experiencia humana con varios retos por vencer de manera que lleguemos a ser verdaderos hombres, mujeres, poseedores del sacerdocio, esposas, esposos, madres y padres como Dios quiere que seamos.
Sentimientos homosexuales
La Primera Presidencia publicó en 1991 una carta dirigida a los miembros de la Iglesia, la cual dice, "existe una diferencia entre [1] pensamientos y sentimientos inmorales y [2] el participar en comportamientos tanto heterosexuales como homosexuales." (Nota 1) Generalmente el individuo no tiene culpa por la aparición de sentimientos que precipitan la atracción homosexual. Ya que no las eligió conscientemente, no debe sentirse culpable por ello. Sin embargo, él puede escoger de qué manera responderá a dicha atracción y no debe alimentar los sentimientos deliberadamente al fantasear con ellos y convertirlos en pensamientos lascivos. La carta de la Primera Presidencia continúa, "Sin embargo, tales pensamientos y sentimientos, sin importar las causas, pueden y deben superarse. . ." (Nota 2) El individuo es responsable de su albedrío en cuanto a los pensamientos que tenga. En un artículo de la revista Liahona acerca de la atracción entre personas del mismo sexo, el Élder Dallin H. Oaks aclara que "A pesar de que los pensamientos inmorales son menos serios que el comportamiento inmoral, es preciso que resistamos esos pensamientos y que nos arrepintamos de ellos, porque sabemos que ´nuestros pensamientos también nos condenarán' (Alma 12:14). Los pensamientos inmorales (y los sentimientos de menor consecuencia que conducen a ellos) pueden resultar en un comportamiento pecaminoso." (Nota 3)
Comportamiento sexual
Las escrituras son muy claras al condenar las prácticas homosexuales. Leemos en Romanos, "Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas, pues aún sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío" (Romanos 1:25–26, cursiva agregada).
El Presidente Gordon B. Hinckley ha dicho, "A través de las edades, los profetas de Dios han enseñado una y otra vez que las relaciones homosexuales, la fornicación y el adulterio son pecados muy graves. Las relaciones sexuales fuera del matrimonio están prohibidas por el Señor." (Nota 4) La Primera Presidencia ha declarado, "La ley de conducta moral del Señor es la abstinencia de relaciones sexuales fuera del matrimonio y la fidelidad dentro del matrimonio. Las relaciones sexuales son apropiadas sólo dentro de los lazos del matrimonio entre marido y mujer siempre y cuando se expresen en forma apropiada. Cualquier otra conducta sexual como la fornicación, el adulterio, o el comportamiento homosexual o lesbiano, es pecaminosa." (Nota 5)
Superación de los pensamientos y del comportamiento
La carta de 1991 de la Primera Presidencia dice más adelante, "Felicitamos y alentamos a aquellos que han superado los pensamientos y sentimientos inapropiados. Rogamos a aquellos involucrados en esa clase de conducta que la desechen; les amamos y oramos por ellos. Confiamos en que por medio del arrepentimiento y el obtener la ayuda necesaria puedan experimentar la paz que se recibe al vivir de acuerdo con las enseñanzas de Dios." (Nota 6) El Presidente Gordon B. Hinckley ha dicho, "Deseamos expresar nuestro amor por los que luchan con sentimientos de afinidad hacia los de su mismo sexo. Oramos al Señor por ustedes; nos compadecemos de sus padecimientos, los consideramos nuestros hermanos y hermanas. Sin embargo, no podemos aceptar prácticas inmorales de su parte de la misma forma en que no podemos aceptarlas de ninguna otra persona." (Nota 7)
El Élder Dallin H. Oaks dijo, "Las penas de aquellos que luchan contra la atracción hacia personas del mismo sexo no son únicas. Hay muchas clases de tentaciones: las sexuales y las de otras índoles. El deber de oponer resistencia al pecado se aplica a todas ellas." (Nota 8)
Ayuda para los que tratan de superar su problema
Después de hablar en una conferencia general sobre el tema de atracción entre personas del mismo género, el Presidente Gordon B. Hinckley dijo, "Ahora quisiera recalcar que nuestra preocupación por el fruto amargo del pecado va acompañada de mucha compasión por sus víctimas, tanto inocentes como culpables. Defendemos el ejemplo del Señor, quien condenó el pecado pero amó al pecador. Debemos acercarnos con bondad y consuelo a los afligidos, atendiendo a sus necesidades y ayudándolos con sus problemas." (Nota 9)
El Élder Dallin H. Oaks dijo que "todo miembro de la Iglesia de Cristo dispone de la bien definida responsabilidad doctrinal de demostrar amor, prestar ayuda y manifestar comprensión. Tanto los pecadores como aquellos que se esfuerzan por resistir sentimientos indebidos, no son personas a las que se les deba echar fuera, sino gente a la que se le debe amar y ayudar (véase 3 Nefi 18:22–23, 30, 32)." (Nota 10) El Élder Oaks continúa, "A los líderes de la Iglesia a veces se les pregunta si hay un lugar en la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días para personas con predisposiciones o sentimientos homosexuales o lesbianos. Naturalmente que sí. El grado de dificultad y el procedimiento necesario para abstenerse de ese comportamiento y dominar los pensamientos será diferente para cada persona, pero el mensaje de esperanza y la mano de amistad que tiende la Iglesia son los mismos para todos los que se esfuercen por lograrlo." (Nota 11) El Élder Oaks también explica, "Todos debemos comprender que las personas (y los parientes de ellas) que luchen con la carga de la atracción hacia personas del mismo sexo tienen la necesidad especial de recibir afecto y aliento, lo cual es claramente una responsabilidad de los miembros de la Iglesia, quienes han hecho el convenio de estar dispuestos 'a llevar las cargas los unos de los otros'(Mosíah 18:8) 'y cumpli[r] así la ley de Cristo'(Gálatas 6:2)." (Nota 12)
¿Cuántas personas tienen problemas homosexuales?
Los defensores del movimiento gay proclaman que el 10% de la población tiene inclinación homosexual. Algunos cálculos más conservadores estiman esta cifra entre 1–3%. Sin embargo, si incluimos a todas las personas que han tenido alguna experiencia homosexual desde la pubertad, las cifras muestran un 5–10%. (Nota 13)
Cualesquiera que sean las cifras, los problemas homosexuales son significativos y tocan las vidas de muchas personas. Si usamos la cifra conservadora del 5%, de los diez millones de miembros de la Iglesia, hay 500 000 personas que tienen un cierto grado de problemas homosexuales. Si incluimos a sus padres, esposo o esposa, hermanos y hermanas, esta cifra aumentaría a casi tres millones de miembros de la Iglesia que son afectados directamente. (Nota 14) Agreguemos a esto los abuelos, tíos, tías y todos los líderes de la Iglesia que se preocupan, y podremos ver que hay muchas más personas que son afectadas.
La verdad acerca de los hombres que tienen sentimientos homosexuales
Nadie escoge tener sentimientos homosexuales. Esta atracción generalmente se desarrolla debido a necesidades sociales y emocionales que no fueron satisfechas en los años de desarrollo. No es un asunto de elección, excepto por algunas personas que gozan ser diferentes, lo cual se puede encontrar en el comportamiento de cualquier grupo.
Los hombres no desarrollan problemas sexuales porque tienen miedo ante las mujeres. En realidad, la relación con las mujeres poco tiene que ver con los problemas homosexuales; más bien tiene que ver con la relacion con los hombres.
No son hombres afeminados de carácter débil que hablen con voz aguda. Contrario a la creencia popular, sólo una pequeña minoría de hombres con problemas homosexuales muestra rasgos afeminados. De la misma manera, muchos hombres que tienen características afeminadas no tienen problemas homosexuales. Conduce a conclusiones erróneas creer que los rasgos afeminados indican problemas de homosexualidad.
No se visten con ropa de mujer. El vestir como mujer (el travestismo) no es típico de personas con problemas homosexuales. Cerca del 80% de los que visten ropa de mujer son heterosexuales. (Nota 15)
No se sienten mujeres atrapadas en el cuerpo de un hombre. Muy pocos hombres con tendencias homosexuales se sienten así. Aquellos hombres que desean recibir tratamiento hormonal o cirugía para ser mujeres son conocidos como transexuales.
Lectura recomendada
"La Atracción Entre Personas del Mismo Sexo," Dallin H. Oaks, Liahona, marzo de 1996, págs. 14–24.
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Hay muchos factores que contribuyen al desarrollo de la atracción homosexual. La Dra. Elizabeth Moberly, autora de Homosexuality: A New Christian Ethic (La homosexualidad: Una nueva ética cristiana), explica, "Son muchas las cosas capaces de causar la interrupción del vínculo que fundamenta la condición homosexual. No es cuestión de una causa en especial que lleve necesariamente un efecto en particular." (Nota 16) Es difícil desarrollar teorías acerca de los orígenes de las atracciones homosexuales porque no solamente una teoría encaja en cada situación. Aun cuando existen algunas circunstancias en común entre las personas, no son constantes. Los factores son diferentes de persona a persona, o al menos las reacciones individuales a los mismos factores varían. Los seres humanos son seres complejos y nuestros comportamientos son el resultado de muchas interacciones complejas. (Nota 17) Este capítulo trata de qué manera la personalidad, la herencia biológica y las experiencias en la etapa de formación influyen en el desarrollo de los problemas homosexuales.
Personalidad
Antes de que naciéramos, existíamos como espíritus, y antes de eso como inteligencias (véase Abraham 3:21–23). Nuestras personalidades no fueron creadas al momento del nacimiento físico, sino que se fueron desarrollando aún antes de ello. Por esa razón cada persona tiene diferentes gustos, deseos, sueños y carácter. Nos vemos a nosotros mismos y al mundo de diferente forma y cada uno de nosotros espera algo diferente de la vida. Un niño puede estar contento con el afecto que recibe de sus padres, mientras que su hermano, que recibe la misma atención, siente que le falta y requiere algo más. Algunos niños parecen felices jugando solos, mientras que otros que tienen muchos amigos necesitan más.
Muchos hombres que sienten atracción homosexual muestran un sentido muy desarrollado de sensibilidad que los puede hacer vulnerables emocionalmente cuando sus altas expectativas no son satisfechas. Dado que todos tenemos diferentes necesidades y perspectivas en la vida, es fácil ver por qué dos personas en la misma situación pueden reaccionar de manera diferente. Para una persona, una situación negativa puede ser fácil de manejar, mientras que para la otra puede representar una crisis devastadora.
Aspectos biológicos
La ciencia no ha mostrado que la homosexualidad sea una característica innata o biológicamente determinada. La biología puede representar una limitada influencia en la conducta o en los sentimientos. Algunas personas son susceptibles a ciertas acciones y pueden ser atraídas a ellas o volverse adictas a ellas más fácilmente que otras. (Nota 18) Una persona puede especular con los juegos de azar, mientras que otras se vuelven jugadoras compulsivas. Algunas pueden beber socialmente, mientras que otras sienten una atracción poco usual hacia el alcohol. Los estudios indican que la genética puede ser un factor ante la susceptibilidad hacia algunos desórdenes relacionados con el comportamiento, tales como la agresión, la obesidad, o el alcoholismo. De la misma manera, existen teorías que alegan que las predisposiciones biológicas influyen en el desarrollo de atracciones homosexuales cuando existen también otras experiencias. (Nota 19)
Más allá de tales predisposiciones, algunos científicos buscan causas genéticas directas—un gen o cromosoma que en verdad determine la inclinación sexual. Las noticias acerca de estos estudios han mal interpretado los hechos. Si leemos los reportes publicados por los investigadores, encontraremos que ellos admiten que sus descubrimientos no son concluyentes. La mayoría de los científicos en la actualidad dan a la teoría genética poca credibilidad. (Nota 20)
Sin importar el papel que la genética juega en el desarrollo de las atracciones sexuales, dichas atracciones son cambiables y tratables. Cada individuo tiene control de su propio destino. Cada hijo de Dios tiene albedrío moral y puede determinar el curso de su vida. Sin importar el punto de partida biológico, miles de hombres que luchan con la atracción homosexual han cambiado sus vidas de manera positiva.
Experiencias en la época del desarrollo
Los profesionales están de acuerdo en que el medio ambiente influye a un niño de manera muy significativa. Su familia, sus amigos, la sociedad, y sus experiencias influyen en la manera en cómo se siente, cómo ve su vida, y cómo actúa. El Dr. William Consiglio se refiere a esta infinidad de factores sociales y psicológicos como una "conspiración de factores," lo cual quiere decir que muchos factores "conspiraron" o se unieron en las cantidades correctas en el momento correcto para desviar los deseos sexuales de un joven en pleno desarrollo hacia otros jóvenes. (Nota 21) Algunos de estos factores incluyen la relación del joven con su familia y con otros jóvenes, su habilidad para identificarse con la masculinidad, el grado en que sus necesidades emocionales fueron satisfechas, sus sentimientos de autoestima, y experiencias sexuales tempranas.
La relación con el padre
Cuando quise comprender cómo se desarrolló mi atracción homosexual por primera vez, no consideraba que mi familia fuera disfuncional. Nos amábamos unos a los otros y mi papá no nos golpeaba. Vivíamos en paz y amor y estábamos activos en la Iglesia. Sin embargo, más tarde me di cuenta que estas cosas buenas no garantizaban que todas mis necesidades emocionales estuvieran satisfechas.
Es importante que un joven tenga una relación emocional sana con su padre o con algún otro varón importante en su vida. (Esto es mucho más que la teoría de Sigmund Freud que dice que un niño homosexual es el producto de una madre fuerte y un padre pasivo, indiferente u hostil). El niño necesita sentir el amor de su padre y necesita identificarse con él. Es a través de esta relación masculina que un niño desarrolla un sentido de sí mismo como individuo y como varón. Si esta relación no es funcional, las necesidades que normalmente se cubrirían a través de esta relación, quedarían insatisfechas.
Este vínculo no puede ocurrir si el padre está física o emocionalmente desconectado de la vida de su hijo o el lazo se rompe si es castigador o autoritario. Dado que esto puede ser muy doloroso, el niño tal vez no querrá restablecer la conexión. Aun cuando el padre trate de mantener una buena relación, el niño lo puede prevenir debido al miedo o al temor de ser lastimado. La Dra. Elizabeth Moberly de la Universidad de Cambridge llama a esto separación defensiva. (Nota 22) El niño se defiende contra futuros traumas bloqueándose a sí mismo de cualquier relación normal con su padre, y al hacerlo, sin saberlo, se asegura que sus necesidades de vinculación no serán satisfechas. Esto se convierte en un conflicto entre acercarse y luego eludir. El deseo de renovar los vínculos de unión muestra su necesidad de amor por parte del padre, pero la separación defensiva evita dicha vinculación y de esta manera las necesidades continúan sin ser satisfechas.
La interpretación de esta relación por parte del niño es muy importante. Aun cuando el padre esté disponible y ame al niño, si el niño no percibe ese amor o no puede relacionarse con su padre, existirá un déficit. Hay una diferencia entre ser amado y sentirse amado. Entre más sensible sea el niño y más difícil le sea relacionarse con su padre, será mayor la posibilidad de un problema de relación. Para un niño, el padre es su razón de ser y si el vínculo con su padre es interrumpido, su mismo ser se sentirá en peligro. El niño lastimado no estará dispuesto a confiar y puede aprender a reprimir su necesidad de sentirse vinculado. Entonces, tal vez se distanciará de su padre y más tarde lo hará con otros hombres en general, evitando relacionarse con su grupo masculino. De esta manera él siente necesidad emocional como resultado de no tener la relación de apoyo y afecto que requiere para desarrollar un buen sentido de identidad. Cuando estas necesidades psicológicas permanecen insatisfechas, aun cuando el niño crezca y se convierta en un hombre, sigue siendo esencialmente un niño tratando de llenar necesidades emocionales básicas. En muchos aspectos, todavía es un niño dependiente que necesita ser amado por su padre y no un adulto con necesidades de adulto.
Para aprender más sobre la relación del padre y el hijo y la separación defensiva, lea el libro Homosexuality: A New Christian Ethic (La homosexualidad: Una nueva ética cristiana), de Elizabeth Moberly.
Se debe enfatizar que el déficit existe porque el niño no puede relacionarse con su padre o no percibió que la relación era lo que él deseaba. No significa necesariamente que el padre estaba desligado o que no mostraba amor—el padre pudo haber hecho todo lo necesario para desarrollar una relación sana.
La relación con la madre
También es importante la relación del joven con su madre. Una madre puede reforzar y fortalecer la relación del joven con su padre, o puede dominar y minimizar el papel del padre. Una relación fuerte con la madre no representa ningún problema a menos que interfiera en una relación fuerte con el padre. En el triángulo de relaciones entre el joven, el padre y la madre, en muchas ocasiones esta relación está fuera de balance. Si la relación entre el padre y la madre no es sana, el joven pierde la oportunidad de aprender lo que la relación entre el esposo y la esposa debe ser. Además, el hijo puede tratar de encargarse de las necesidades emocionales de la madre y de esta manera se convierte en un compañero sustituto para ella. Cuando esta relación incorrecta entre la madre y el hijo ocurre, el joven no desarrolla una imagen masculina normal como joven, ni tampoco sus necesidades emocionales como hijo son satisfechas por su madre. Se deduce que tampoco son satisfechas sus necesidades emocionales de la relación del padre y hijo. El joven se involucra con mamá, en parte para compensar por el hecho de que él no tiene apoyo emocional por parte de su padre. (Nota 23)
Identificándose con su género
A medida que los niños se desarrollan, es importante que tengan un conocimiento de quiénes son como hombre o como mujer. En el desarrollo normal el concepto de masculinidad (lo que significa ser un hombre) es inculcado antes de la pubertad en su interacción con y la validación de otros jóvenes y hombres. Si un joven está confundido acerca de lo que significa ser un hombre o no se siente reafirmado en su masculinidad, puede tener un concepto erróneo de la masculinidad de manera poco sana y con resultados frustrantes. Cuando esto sucede, él no se dará cuenta que algo anormal está pasando. A medida que entre en la pubertad y empiecen a emerger sentimientos sexuales, éstos lo harán sentirse confundido en sus anhelos masculinos.
El que tenga sentimientos inferiores de la masculinidad no significa que se vea a sí mismo como femenino—ese es el caso solamente para un pequeño porcentaje de hombres. Existe una diferencia considerable entre sentirse inadecuado como varón y sentirse femenino. Muchos hombres que tienen sentimientos homosexuales son masculinos en apariencia y acción. Simplemente no han reafirmado dentro de sí mismos su valor como hombres.
Es importante respetar nuestro papel único como varón o hembra. Más allá de esto, existen oportunidades para los niños de desarrollar talentos en diferentes direcciones sin sentirse obstaculizados por estereotipos inapropiados.
La separación defensiva también se puede expresar en el desarrollo de la identidad con su género. La casi-feminidad de algunos hombres con atracciones homosexuales y la casi-masculinidad de algunas mujeres con atracciones homosexuales son ejemplos de separaciones defensivas del género de esa persona. Ellos necesitan identificarse con su propio género, pero lo rechazan porque perciben que puede ser dañino, y evitan su desarrollo normal de una manera defensiva. En estos casos, el desarrollo de su identidad como varón o hembra fue detenida en una etapa muy temprana del desarrollo.
Necesidades emocionales masculinas
La necesidad de amor y de identificación de un niño con otros varones es normal, es una necesidad legítima que todos los niños tienen. Estas necesidades normalmente son satisfechas por el padre o por otro varón importante durante la niñez y viene a ser reforzada por otros niños, sus maestros, y por la sociedad. Para muchos hombres con atracciones homosexuales, sus necesidades naturales de amor, aceptación e identificación con otros varones nunca fueron satisfechas, y ahora, debido a su inseguridad, no se aventuran a satisfacerlas de manera legítima. Anhelan la compañía, amor y aceptación de otros varones, pero cuando tienen la oportunidad, se resisten debido a su temor de ser heridos o rechazados. Entonces se sienten lastimados al ver que perdieron la oportunidad de contar con compañía y atención. Secretamente temen no ser dignos de compañía o atención y por lo tanto se quedan donde es seguro pero están solos en lugar de aventurarse a inter actuar con otros varones.
Muchos han informado que durante su niñez se sintieron diferentes a los otros niños—eran niños solitarios que no jugaban los juegos rudos que los niños comúnmente juegan. Otros tenían algunos amigos, pero deseaban más y se sentían incapaces o indignos de relaciones más sólidas que fueran importantes para ellos. Para estos niños, su atracción hacia otros varones está cimentada en la necesidad de identificarse con y ser aceptados por otros varones y sentirse parte de un grupo de amigos. En una etapa crucial para conseguir amigos, su vida pudo ser interrumpida por un problema médico o al mudarse a un nuevo vecindario, o por padres sobre protectores que pudieron interferir en su relación con otros niños. Dado que tuvieron un contacto limitado con otros niños, no se identificaron con ellos de manera sana, sino que anticiparon el rechazo y esperaban de antemano no encajar en el grupo. Deseaban desesperadamente aceptación y comodidad con estos amigos ideales, pero en su lugar desarrollaron sentimientos de soledad y anhelo.
Al sentirse ajeno a los demás niños, empezaron a sentirse atraídos por ellos de la manera opuesta. A manera de espectadores, admiraron a los otros niños y desearon ser como ellos. Aún como adultos, pueden sentirse atraídos a hombres que se ven o que visten como a ellos les gustaría hacerlo. Un hombre joven sin muchas responsabilidades puede envidiar a un profesionista responsable y maduro. Y el profesionista maduro puede desear ser joven sin responsabilidades.
Este anhelo por un amigo puede ser intenso y fácilmente se puede convertir en adoración e idealización. A medida que el niño entra en la pubertad y emergen los sentimientos sexuales, esta envidia intensa puede convertirse en codicia sexual, y si no está capacitado para llenar su necesidad de amor y aceptación a través de una relación sana, empezará a buscarla por medio de una relación sexual. El comportamiento homosexual puede ser un intento por completar la identidad masculina de una persona al tratar de poseer valiosos atributos masculinos a través de una intimidad sexual con otro varón. Puede ser un esfuerzo para solucionar el misterio de la masculinidad que surge de la percepción de sentirse diferente a otros hombres. También puede ser un simple escape de su falta de adecuación y dolor. En el calor de la pasión, uno puede creer momentáneamente cualquier fantasía—que es bello, masculino, amado y aceptado.
Estas necesidades emocionales fundamentales son las mismas para todos los hombres, ya sean que tengan problemas homosexuales o no. El deseo homosexual es en realidad un deseo de llenar la necesidad emocional de relacionarse y ser aceptado por otros hombres. "El amor entre las personas del mismo sexo es correcto y bueno," explican los Dres. Thomas y Ann Pritt. "Solamente la sexualización de la atracción es inapropiada." (Nota 24) Esta atracción hacia otros hombres es un deseo reparador y es en realidad un intento por resolver el problema, y no el problema en sí. El núcleo del problema no es homosexual sino homosocial. Es un intento continuo de remediar déficits anteriores y satisfacer las necesidades sociales y emocionales que aún existen. La satisfacción de estas necesidades de amor e identificación sólo pueden ser resueltas a través de relaciones no sexuales con otros hombres. La atracción persistirá hasta que pueda desarrollar una identidad sana y relacionarse apropiadamente con otros hombres de manera no sexual. (Nota 25) Hasta que esta necesidad de relacionarse sea satisfecha, seguirá siendo un niño tratando de satisfacer necesidades emocionales fundamentales. Aún es un niño que necesita identificarse con otros niños.
Autoestima
Los sentimientos pobres de autoestima e inferioridad son con frecuencia terreno fértil para problemas homosexuales. Algunas experiencias traumáticas en la vida de un niño pueden traer como consecuencia sentimientos de inferioridad. Las interacciones negativas con otros niños fácilmente pueden dañar una autoimagen vulnerable y aumentar un sentimiento de ser diferente a otros niños. Este sentimiento de ser diferente es siempre un sentimiento de inferioridad.
Muchos hombres que experimentan atracción homosexual dicen que se han sentido diferentes y solos. El ser diferente crea un cuadro mental que tiene un tremendo impacto en el desarrollo de una persona y en la manera en que entiende al resto del mundo. Estos sentimientos lo pueden separar de otros niños y puede sentir que vive toda su vida desde un punto exterior y solamente mirando a los demás en el interior. El saber que su atracción no es normal hace que la mantenga en secreto, y este secreto no solamente aumenta su sentimiento de soledad, sino que lo hace sentir que es de menos valor que otros niños. Desafortunadamente, el sentimiento de aislamiento, inferioridad y temor de ser expuesto son las fuerzas que mantienen los problemas subyacentes lejos de ser resueltos. Tal vez otros niños se den cuenta de su sentimiento de estar fuera de lugar y lo ataquen, ocasionando con esto que se retraiga aún más, se separe de manera defensiva y desarrolle así una vida de fantasía.
Aún más espantosa que la atracción es la terrible realidad de que dicha atracción es incorrecta—que está en conflicto con sus creencias religiosas y morales. Esto crea un sentimiento de vergüenza, el cual es otra prueba para él de que es inferior en relación con otros varones. El sentimiento de ser diferente, inferior y culpable con frecuencia conlleva a tener pensamientos degradantes y de inferioridad. Puede sentir que es inherentemente defectuoso. El joven no entiende que esta atracción es el resultado de un déficit y no un defecto.
Cuando los jóvenes alcanzan la pubertad y se dan cuenta que no tienen sentimientos normales hacia el sexo opuesto, se sienten devastados. Tratan de vivir vidas rectas y procuran que esos sentimientos desaparezcan, pero no lo logran. Crecen odiándose y se convencen que las otras personas los odiarían si supieran acerca de esos sentimientos tan íntimos. Empiezan a cuestionarse si vale la pena vivir, y miles de jóvenes se suicidan antes que ser una persona mala, odiada, que se siente atraída hacia otros de su propio sexo.
Experiencias sexuales tempranas
Aquellos niños que tienen necesidades insatisfechas de afecto o que experimentan un trauma social o emocional, pueden ser particularmente vulnerables a experiencias negativas. La masturbación temprana, la exposición a la pornografía o la experimentación sexual en la niñez con frecuencia introduce los pensamientos sexuales antes de que los jóvenes puedan comprenderlos, cosa que puede reforzar sus intereses homosexuales. Niños que son víctimas de abuso sexual o los jóvenes que experimentan contactos sexuales tempranos pueden sentirse confundidos y desarrollar una falta de identidad de género y valores e intereses sexuales inapropiados. La actividad sexual inapropiada confunde la diferencia entre la intimidad y el sexo.
Conclusiones de desarrollo
Muchos niños están conscientes de su atracción hacia otros niños del mismo sexo a una edad temprana(en ocasiones antes de cumplir cinco años). Los años formativos más importantes para el desarrollo de sentimientos y percepciones sexuales se dan durante la última etapa de la infancia y justo antes de iniciar la pubertad, y no durante la pubertad y adolescencia. El Dr. John Money ha dicho, "Las hormonas de la pubertad activan lo que ya se ha formado y están esperando su activación." (Nota 26) El desarrollo de los intereses heterosexuales de un niño procede de manera instintiva a menos que la madurez emocional sea obstruida por situaciones como las discutidas anteriormente. El Dr. William Consiglio describe la homosexualidad como una desorientación del desarrollo heterosexual. "No es algo con lo que una persona nace; es una desorientación sexual cuando el fluir de la heterosexualidad diseñada por Dios es bloqueada. La homosexualidad no es una sexualidad alternativa o una orientación sexual, sino una desorientación emocional causada por el desarrollo emocional suprimido o bloqueado en el fluir de la heterosexualidad." (Nota 27) Pero las buenas nuevas es que esta condición se puede corregir. Cuando estos bloqueos son "reducidos, disminuidos o removidos con éxito, la sexualidad humana puede retornar su fluir heterosexual natural hacia la debida salida, diseñada por Dios; es decir, una expresión sana, madura, sexual y emocional en el matrimonio con una persona del sexo opuesto." (Nota 28)
El deseo homosexual no es irreal ni nace de una rebeldía. No es temor de, o un escape de la heterosexualidad. En realidad es un intento inconsciente de llenar necesidades emocionales normales, y cuando estas necesidades empiezan a ser satisfechas, la persona puede empezar de nuevo a progresar hacia una madurez heterosexual completa. (Nota 29)
Resumen
La personalidad, la genética y las experiencias en el desarrollo, todas tienen un lugar al influir en el desarrollo de atracciones homosexuales. Los Dres. Byne y Parsons de la Universidad de Columbia, consideran que es importante "apreciar la complejidad de la orientación sexual y resistirse al instinto de buscar explicaciones simplistas, ya sean psicosociales o biológicas." (Nota 30) Ponen énfasis en que además de la influencia que representa la genética o el medio ambiente, el individuo juega un papel importante al determinar su identidad.
El Dr. John Money dice, "Muchos creen equivocadamente que cualquier cosa que sea biológica no se puede cambiar, y cualquier cosa que sea mental, sí. Ambas proposiciones están equivocadas. La homosexualidad siempre es biológica y siempre mental, ambas van juntos. Es mental porque existe en la mente. Es biológica porque la mente está en el cerebro. El cerebro sexual, a través de su sistema nervioso extendido, se comunica en ambas direcciones con los órganos sexuales." (Nota 31)
El Élder Dallin H. Oaks dijo que "los sentimientos son otra cosa; algunos parecen ser innatos mientras que otros resultan de las experiencias terrenales. Además, algunos sentimientos son el resultado de una compleja interacción de la naturaleza y de que se fomenten esos sentimientos. Todos experimentamos algunos sentimientos que nosotros no elegimos, pero el Evangelio de Jesucristo nos enseña que, no obstante, tenemos el poder para resistir y reformar nuestros sentimientos (según sea necesario) para garantizar que no nos lleven a abrigar pensamientos indebidos o a participar en un comportamiento pecaminoso." (Nota 32)