
La casa de
Bernarda Alba
Por
(Federico García Lorca)
Introducción por Atidem Aroha
(Edición 2012)
INTRODUCCIÓN
Federico García Lorca vió la luz en el mismo año cuando su país se veía enfrascado en lo que muchos han llamado la primera guerra imperialista de la época moderna, la guerra hispanoamericana, en Cuba, donde España perdió su última adorada colonia a los Estados Unidos de Norteamérica. Nació el 5 de Junio de 1898 en Fuente Vaqueros, parte de los pueblos de soto de Roma, no lejos de la ciudad de Granada, llamada ésta por muchos, como un lugar de ensueños por su contraste entre la España cristiana y la musulmana, ya que esa ciudad medieval presenció, quizás como ninguna otra, la fusión de dos mundos, el cristiano y el musulmán, viviendo ambos por algún tiempo en armonía.
Se dice que de pequeño Federico era hábil y conversador, amador de la música, convertido mas tarde en poeta y recitando abiertamente en lugares públicos. Como muchos de su época decidió estudiar Filosofía y Leyes, en la Universidad de Granada, pero finalmente lo abandona para dedicarse al estudio de la literatura, el arte y teatro, en Madrid. Lorca es incluido en el grupo de artistas conocidos como "La Generación del 27", que incluye a otros como Salvador Dalí, Luis Buñuel y Rafael Alberti. Muere asesinado el 19 de Agosto de 1936, por un Falangista-Franquista en tiempos de la guerra civil española, acusado de peligroso por sus ideas favorecientes a los republicanos, y después de ser obligado a cavar en tierra su propia tumba. Hoy es considerado por muchos como el poeta y dramaturgo más grande del siglo XX. La pieza teatral "La casa de Bernarda Alba" fue su último e interminable escrito.
La casa de Bernarda Alba es un drama que termina en tragedia. La trama y su estructura sucesiva empieza con la muerte de Antonio María Benavides, el segundo esposo de Bernarda, exponente del matiz histórico padre-patriarca, y ésta grotesca personaje, liberada ahora de su yugo, lo impone casi vengativamente sobre el resto de su casa, más que nada sobre sus propias hijas; bajo ésta opresión se encontraba igualmente España, la cual se había liberado un día aparentemente de la monarquía, pero ahora estaba subyugada y oprimida por una nueva dictadura hogareña, en vuestra propia casa. Los personajes llevan un diálogo que le da a todo un doble significado, abrazando el impacto social. Es interesante ver como son cinco hijas, y nos hace pensar, que como simbolismo, Lorca tuvo en mente la división de España en cinco regiones. La diferencia de clases es un constante en esta obra teatral. Bernarda le echa en cara a La Poncia que ellas eran de diferentes clases. "Los tengo porque puedo tenerlos. Y tú no los tienes porque sabes muy bien cuál es tu origen."1Esto, como en todas las sociedades, egoístamente se transmite de generación en generación, y así vemos mas tarde a su hija Magdalena expresando: ¡Cada clase tiene que hacer lo suyo!2
Las diferencias no son meramente sociales; Lorca, con su estrategia textual, nos deja ver el sello patriarcal de la vida rural en esa Granada de años turbulentos, y a su vez es una denuncia al desequilibrado trato hacia la mujer en una sociedad donde el hombre estaba exento de pecar a su antojo, mientras la mujer debía conformarse en silencio sin exigir sus derechos como esposa, madre y persona, a ser respetada con igual dignidad. "Los hombres necesitan estas cosas. Se les perdona todo. Nacer mujer es el peor castigo."3
Dentro del hogar de Bernarda vemos una tiranía enclaustrada entre sus propias paredes, de la misma forma en que los Falangistas comenzaban a llevar de su mano a España, encerrada en sus cuatro vientos y plagada en su privacidad de falsos conceptos puritanísimos alejados de la verdad que Dios nos quiere transmitir. Recién en poder, Bernarda, como los Falangistas y Franco, imponiendo y tratando de controlar el destino de su gente: "Con perlas o sin ellas, las cosas son como uno se las propone".4A su vez vemos a Federico sabiamente criticando a una iglesia alejada de aquella que nació un día en Belén, cuando Cristo trajo la Luz a éste mundo. No por casualidad llama a la madre de Bernarda, María Josefa5, llevando en sí misma los nombres de María y José, padres terrenales de Jesús, cargando inexplicablemente en sus brazos al bebé-ovejita, que en el sacrificio antiguo-testamentario semejaba al niño que un día iba a nacer y sacrificarse por el pecado de la humanidad. Aquí María Josefa lo trae a la vista porque Lorca nos dice que para él quizás sea una esperanza, de ahí que el canto de ella simbolice al de los Ángeles celestiales, y el camino ofrecido: "Vamos a los ramos del portal de Belén", la última esperanza predecesora de la tragedia que se acercaba.
Un personaje que no habla pero esta allí, presente, con una constancia imprescindible es Pepe el Romano, simbolizando sin temor al Papa Romano. No está-pero está, representando, como el enamorado de las hijas de Bernarda, a una institución plagada por escándalos lascivos y acciones ocultas tras el poder, y el magnetismo que esto representa entre un gallinero sediento por la visita del gallo. Es interesante ver como Pepe el Romano, comparado incluso con un caballo garañón, no estaba-pero estaba. No hablaba pero sus acciones repercutían dentro de la casa, fomentando el idílico amor de todos hacia él, aún siendo perverso, pero necesitado entre un mar de desesperación y ardientes deseos. Visto entonces, como un santo hermoso6, era digno de adulación y adoración. Así el Papa Romano, no estaba en España, pero estaba. Visto como el santo de los santos, usurpando el titulo de Vicario (substituto) de Cristo y Padre Santo, honores pertenecientes solo al Hijo de Dios; influía no obstante, aunque en un Latín que nadie reconociera, a un país que se vanagloriaba de Católico, así y todo, so pena de vivir bajo un doble yugo: el de Roma y el de Franco, el supuestamente espiritual y el secular, el de Pepe el Romano y el de Bernarda.
En esta obra vemos el uso de tropos, y así metáforas tales como "habla…me tienes preparada la cuchilla"7, es decir, la lengua; o "En el <Pater Noster> subió la voz que parecía un cántaro"8. Hipérboles tales cual "Era la una de la madrugada y subía fuego de la tierra"9. Símiles como "He sido arrastrada por una maroma"10o "Tiene el cielo unas estrellas como puños"11. El estribillo y la rima asonante están presentes en la obra igualmente:
Ya salen los segadores
en busca de las espigas;
se llevan los corazones
de las muchachas que miran.
Aquí vemos rima asonante y encadenada (abab), versos octosílabos, llanos, de arte menor y estrofa cuarteta. Hay estribillos repetitivos como "Descansa en paz"12. Las acotaciones de escenas son muy importantes en las tres que representa éste drama teatral, ellas nos ayudan a entender la dimensión escénica, ya sea escrita o hablada, trabajando en el plano textual para representarnos el plano espectacular. Estas acotaciones nos dan un significado directo en el entendimiento de la casa de Bernarda Alba, así como del desenvolvimiento físico de los personajes durante el transcurso del tiempo. El diálogo va construyendo a los personajes hasta que nos lleva a compenetrarnos con ellos por sus acciones, y en casos, por su descripción física, como cuando Magdalena (una especie de María magdalena), nos habla de Angustias frente a Martirio. "Porque si con veinte años parecía un palo vestido, ¡qué será ahora que tiene cuarenta!"13.
El verdugo de nuestra historia no se pierde aquí. "¡El dinero lo puede todo! Tampoco el sueño de pureza, como en la acotación del comienzo del Acto Segundo, cuando se nos describe la habitación blanca interior de la casa de Bernarda. María Josefa, como personaje, se manifiesta alegóricamente cuando narra cómo su vecina tenía un niño al cual ella le daba chocolates, y Adela no interrumpe su crítica social como "perseguida por los que dicen que son decentes"14.
Hay un incidente o complicación en la obra, entre acciones y palabras que ponen en conflicto fuerzas antagónicas como el amor y el odio, la hermandad y la enemistad, todos entre caldos de pasión y violencia humana. El tope o clímax, lo vemos cuando Adela, la hija menor se suicida. Su canto de rebelión, tan repetido en diferentes ocasiones, no le valió para afrontar el futuro que le esperaba en su comunidad. ¿Estaría embarazada de Pepe el Romano? Si vamos a las frías y casi finales palabras de su madre "¡Mi hija a muerto virgen!" nos podría parecer que el falso honor de la sociedad había sido finalmente preservado en medio de los murmullos malintencionados, pero si recordamos cuando al final del Acto Segundo Adela se estremece frente a La Poncia y le dice: "¿Un hijo?", o seguidamente en la conversación la acotación nos indica como Adela se contrajo "cogiéndose el vientre", entonces no menos que podemos entender su final trágico. Las fuerzas oscuras, malignas e hipócritas que la rodeaban eran superiores al amor y comprensión que podía haber esperado al menos de su madre; no se diga ya de la sociedad con su conciencia indiferente; prefiriendo ella pues, abandonar este mundo antes que tenerlo que llevar de por vida sobre sus débiles y humanos hombros. El escritor nos dirige a esas fuerzas que se oponen a la condición humana, así como la inaptitud para tolerar y sobrepasar su tragedia fisiológica colectiva.15
Federico García Lorca, llevado tan joven de entre los vivos, nos deja con ésta en nuestras manos, el sabor amargo y absurdo de nuestras sociedades acaparadas de influencias sociales, políticas y económicas, arrastrándonos entre ignorancia y miedo, aniquilando nuestra dignidad humana con abusos, y desterrándonos injustamente la esperanza de mirar al Cielo, y que como Martirio, tengamos que desesperadamente gritar: "A mí las cosas de tejas arriba no me importan nada"16Todo nos debería importar, si es que queremos ser parte importante del dilema de la vida.
Saludos cordiales,
Atidem Aroha
(Editor)
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Bibliografía:
-Friedman, Valdivieso, Virgilio. Aproximaciones al estudio de la literatura hispánica 5.ed. The McGraw-Hill companies. 2003.
-Salvatore J. Poeta. Poetic and Social Patterns of Symmetry and Contrast in Lorca's La casa de Bernarda Alba. JStor: Hispania, Vol. 82, No. 4 (Dec. 1999).

La casa
de
Bernarda Alba.
(Texto completo)
La casa de Bernarda Alba.
Personajes:
-Bernarda, 60 años.María Josefa, madre de Bernarda, 80 años.
-Angustias, (hija), 39 años.La Poncia, 60 años.Mujer 1
-Magdalena, (hija), 30 años.Criada, 50 años.Mujer 2
-Amelia, (hija), 27 años.Mendiga, con niña.Mujer 3
-Martirio, (hija), 24 años.Mujeres de luto.Mujer 4
-Adela, (hija), 20 años.Muchacha
El poeta advierte que estos tres actos tienen la intención de un documental fotográfico.
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