Los Hechos Acerca De La Enseñanza Falsa En La Iglesia
Copyright 2012 ATRI Publishing
ISBN 9781937136642
Smashwords Licencia de Lectura
Se da licencia de lectura a este ebook sólo para el uso personal. Este ebook no debe ser revendido o regalado a otras personas. Te damos las gracias por respetar el arduo trabajo del este autor.
Primera edición 1994
© 1988 Publicado en inglés con el título de: The Facts on False Teaching in the Church
Todos los derechos reservados. Se necesita permiso escrito de los editores, para la reproducción de porciones del libro, excepto para citas breves en artículos de análisis crítico.
Traducido al español por: Arnoldo Canclini
Citas bíblicas tomadas de: La Santa Biblia, Revisión 1960 © Sociedades Bíblicas Unidas. Usada con permiso.
Parte I-¿Hay conflicto entre el cristianismo y la sicología?
1. ¿Hay conflicto entre la Biblia, la sicología cristiana y la sicología secular?
2. ¿Estaba el sicólogo Carl Jung involucrado en el ocultismo?*
3. ¿Cómo influye en la Iglesia el ocultismo de Carl Jung?
4. ¿Debe ser practicada en la iglesia la sanidad interior?
Parte II-¿Qué enseñan y practican los escolásticos cristianos a favor del pensamiento positivo?
5. ¿Qué es el Pensamiento Cristiano Positivo?
6. ¿Tiene importancia en la iglesia el «pensamiento positivo»?
8. ¿Hay algo bueno en el pensamiento positivista?
Parte III-¿Por qué son falsas las enseñanzas de los maestros del pensamiento positivista?
9. ¿Qué es el «pensamiento oportuno»?
10. ¿Cómo ha influido la sicología moderna en los criterios de Robert Schuller?
11. ¿Es bíblico el principio de la «semilla de fe» de Oral Roberts?
12. ¿Qué es el evangelio de «salud y riqueza»?
13. ¿Pretenden estos maestros que su mensaje está basado en el mandato directo de Dios?
14. ¿Qué ilustraciones prueban los errores de la «confesión positivista»?
Parte IV-¿Dónde muestra la Biblia que estos maestros están errados?
16. Realmente, ¿enseña la Biblia este evangelio de «salud y riqueza» de la «confesión positivista»?
18. ¿Qué otros criterios sostienen los maestros del «pensamiento positivista»?
Este folleto examina algunos de los errores más frecuentes que se enseñan hoy en la Iglesia cristiana. Desde el principio, queremos ser cuidadosos en distinguir las falsas enseñanzas de los falsos maestros. No decimos que aquellos a quienes mencionamos necesariamente sean falsos maestros, pero sí señalamos que están enseñando ideas falsas. Para nosotros un «falso maestro» es aquel que conoce la verdad y la ha dejado deliberadamente. Por otro lado, la «falsa enseñanza» es una mezcla de verdad y error. Así es como algunas personas pueden, al mismo tiempo, ser alentadas y nutridas por algunas cosas que son verdad, pero sin saberlo aceptan el error junto con ellas lamentablemente, a veces una pequeña porción de error puede ser peligrosa. El 99% del veneno para ratas es alimento saludable. Sólo el 2% es mortal.
Al introducirnos a este tema recordamos la historia de Apolos en el libro de los Hechos. Se nos dice que Aquila y Priscila «le tomaron aparte y le expusieron más exactamente el camino de Dios» (Hechos 18:26). Al parecer, Apolos estaba instruido inadecuadamente en las cosas del Señor y, por lo tanto, estaba enseñando el error sin darse cuenta. Pero estaba dispuesto a escuchar. Como resultado, tanto él como la Iglesia se beneficiaron grandemente (versículos 27 y 28).
Esperamos que algunos de nuestros muy apreciados maestros cristianos también escuchen los consejos de otros y que, como resultado, la Iglesia sea beneficiada en gran manera.
Al examinar las enseñanzas falsas en la Iglesia, junto con otros cristianos, nosotros reconocemos que Dios nos ha dado su Palabra, la Biblia. Todos estamos de acuerdo en que ella es una prueba objetiva, un patrón absoluto para dividir la verdad del error. Si nosotros o algún otro interpreta mal ese patrón, entonces estamos en el error y es el patrón mismo el que nos lo hace notar. No tenemos libertad para cambiar la Biblia. Lo que importa es lo que Dios ha dicho. La autoridad de la Palabra de Dios está por encima de nosotros y nos habla la verdad. Y Dios nos dice que debemos contender «ardientemente por la fe que ha sido dada una vez a los santos» (Judas 3).
Esta es la razón por la cual Dios enfatiza la importancia del estudio personal de su Palabra: para que podamos conocer plenamente ese patrón (2 Timoteo 2:15; 3:14). Dios dice que los bereanos eran nobles de corazón porque pasaban tiempo «escudriñando cada día las Escrituras para ver si esas cosas eran así» (Hechos 17:10,11). Nuestra responsabilidad delante de Cristo también es cumplir su mandato: «Examinadlo todo; retened lo bueno. Absteneos de toda especie de mal» (1 Tesalonicenses 5:21,22).
Los maestros de la Biblia deben tener conciencia de su responsabilidad ante Dios de enseñar la Biblia adecuadamente. Santiago dice: «Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación» (Santiago 3:1). Esta advertencia es necesaria porque Pablo se refiere a algunos que, en la Iglesia, están «enseñando por ganancia deshonesta lo que no conviene» (Tito 1:11).
No debemos suponer que los errores que se enseñan en alguna parte del cuerpo de Cristo nunca afectarán al resto. Así como «un poco de levadura leuda toda la masa», el error de un maestro puede ser disperso en muchas direcciones. Generalmente éstas son impredecibles.
También debemos darnos cuenta de que algunos de esos errores son simplemente los yerros de ayer que no han sido enfrentados. Raramente la Iglesia cosechará en la misma época lo que siembra. De modo que los problemas que enfrentamos en este folleto son en sí mismos los resultados de los pecados de ayer y, a menos que nos arrepintamos, nos llevarán a los problemas que tendremos en el mañana. Si el cuerpo de Cristo, la Iglesia, es una unidad orgánica, entonces lo que nos ocurra a alguno de nosotros, de alguna manera afectará a todos (Romanos 12:5; 1 Corintios 12:26).
El relato de Josué 7 nos presenta una atemorizadora ilustración de cómo Dios ha actuado con su pueblo cuando es responsable colectivamente. En este capítulo Israel fue derrotado inesperadamente en su intento de conquistar Hai. Dios dijo que el problema radicaba en que los hijos de Israel obraron en forma infiel (Josué 7:1). Pero sólo un hombre lo había hecho, robando los objetos de oro que Dios había prohibido. Pero ante los ojos de Dios, era Israel quien había pecado. Por eso no pudieron prevalecer contra sus enemigos (Josué 7:11-13).
La responsabilidad de toda la nación fue puesta a prueba al permitir que comenzara una transgresión. Apliquemos esa ilustración a la Iglesia. Si permitimos que se enseñen falsedades en su seno y no hacemos nada para corregirles, todos sufriremos por ello. Pero hay una solución. Si ponemos a Dios en primer lugar —no a los hombres o sus ministerios o sus filosofías mundanas y sus teologías, sino a Dios primero, su palabra y su gloria— entonces él nos librará de su disciplina (1 Pedro 4:17). Si nos arrepentimos, Dios nos bendecirá.
Parte I-¿Hay conflicto entre el cristianismo y la sicología?
Para contestar esta pregunta debemos preguntarnos antes qué enseñan la sicología secular y el cristianismo. En primer lugar, la sicología secular puede ser definida brevemente como el estudio de por qué la gente es como es y cómo es que cambia. ¿Invade esta definición el campo de lo que la Biblia declara que es su dominio? Examinemos lo que reclama cada categoría de acuerdo al cuadro de las páginas siguientes. Naturalmente, está muy condensado por razones de espacio.
1. ¿Ha dado Dios instrucciones para la vida?
2. ¿Cuál es el camino o método para tratar los problemas del hombre?
3. ¿Hasta dónde llega la autoridad de la Biblia?
4. ¿Cuál es la prioridad y el valor dado a cada categoría de conocimiento?
5. ¿Quién conoce mejor al hombre?
Como podemos ver en los cuadros a continuación, la Biblia, la sicología cristiana y la sicología secular no están de acuerdo en algunos puntos muy importantes.
Los temas que nos interesan son:
1) ¿qué es legítimo? y ¿qué no lo es en la sicología moderna y la sicoterapia?
2) el problema y las implicaciones de la sicoterapia moderna cuando reemplaza la consejería con base bíblica en la iglesia; y
3) los temas que se refieren a la sicología cristiana. Uno de los puntos más importantes que aparecen aquí es éste: ¿Está la mayoría de los sicólogos cristianos reemplazando la consejería escritural por sicoterapia de valor cuestionable? Si es así, ¿cuáles son a la larga las consecuencias para la Iglesia?
Citaremos algunas ilustraciones de los posibles problemas que surgen al aceptar, sin análisis previo, las teorías de la sicología moderna.
La Biblia
1) La Palabra de Dios es suficiente para todo lo que cancierne a la vida y la piedad.
2 Pedro 1:3— «Todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia.»
2) La Biblia ofrece una visión que abarca al hombre y el plan de Dios o su «terapia» para una vida exitiosa. La Biblia declara ser el libro de instrucciones para la vida exitosa.
2 Timoteo 3:16— «Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.»
3) La Biblia declara que Dios nos ha dado por medio de Cristo todo lo necesario para la vida y la piedad, incluyendo áreas de interés para la sicología moderna, como las relaciones, la autoimagen y la conducta personal (Ver el libro de Proverbios y los Salmos; Juan 13:34,35;14:27; 15:9; 16:27; Romanos 14:7; 16:19; 12:13; 1 Corintios 6:10:24; 13;1, 4-8; 15:33; 2 Corintios 7:6; Gálatas 6:110; Efesios 4:4-6; Filipenses 2:3; 1 Timoteo 4:7; 1 Tesalonicenses 5:5-17; 1 Pedro 1:3-8; 1 Juan 3:1, etc.).
4) Los cristianos deben buscar la sabiduría de Dios por sobre todo lo demás, incluyendo la presunta sabiduría humana. Deben regocijarse en esta verdad y no en teorías filosóficas o teológicas de valor cuestionable.
Colosenses 2:8— «Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.»
1 Tesalonicenses 5:21, 22— «Examinándolo todo; retened lo bueno. Absteneos de toda especie de mal».
5) Dado que Dios creó al hombre, El sabe lo que el hombre es realmente, la verdadera naturaleza de los problemas del hombre y lo que es mejor para él.
Salmo 139: 1, 3, 13— «Oh Jehová, tú me has examinado y conocido... Todos mis caminos te son conocidos... Porque tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre.»
Isaías 45:12— «Yo hice la tierra, y creé sobre ella al hombre.»
La sicología cristiana*
1) Muchas nuevas verdades han sido descubiertas por medio de la sicología que Jesús y Pablo nunca declararon.2 Esto presume que hay principios fundamentales —correspondiente a lo que es el hombre y cómo puede cambiar su conducta— que no han sido reveladas en las Escrituras. El asunto es si esas «nuevas verdades» son válidas o no. Si lo son, en última instancia ¿son de ayuda como los consejos responsables de la Biblia?
2) Junto con la Biblia, mucho de nuestra sicología secular con sus técnicas y teorías puede ser incorporada a la terapia.2a Esto presume que las teorías y técnicas de la sicología secular son de ayuda. El problema es el de si todas ellas son realmente de ayuda o si están realmente de acuerdo con la verdad cristiana.
3) En algunos aspectos la sicología moderna debe recibir prioridad sobre la Biblia. Está habla primordialmente (o sólo) de la vida espiritual del creyente; la sicología moderna nos da las herramientas del conocimiento para tratar con los problemas humnos3 más complejos. Esto presume que la Biblia no trata efectivamente muchos aspectos que sí trata la sicología moderna. El problema es si eso es verdad y si las presunciones sicológicas deben enjuiciar lo que dice la Escritura.
4) Como disciplina formal, los cristianos pueden alegrarse de los descubrimientos de la sicología moderna y utilizar la sicoterapia secular. Algunos sicólogos cristianos admiten que lo suyo es sumamente secular. Otros van más lejos y declaran que no hay diferencia.4 Esto presume que la sicología moderna ya ha demostrado que es efectiva. El problema es que aun las autoridades seculares en sicología critican la efectividad de la sicoterapia y se oponen a muchas de sus presunciones.
5) La Biblia necesita de la sicología moderna para explicar qué es lo mejor para el hombre.5 Esto presume que durante 1.900 años la Biblia ha sido deficiente en alguna medida en cuanto a ayudar al hombre. Eso significa que, en algunos aspectos importantes, Dios y Jesús nos dejaren incompletos hasta que llegó la sicología moderna a decirnos cómo vivir mejor.
*Creemos que el término «sicología cristiana» realmente, es inapropiado si la mayoría de los que se dan ese nombre endosan activamente las terapias seculares de valor cuestionable e ignoran lo que Dios
La sicología secular1
1) La revelación divina es un mito, y podría decirse que es un mito peligroso. No hay verdad absoluta que haya llegado de Dios sobre el hombre o sobre cómo puede cambiar su conducta. El hombre debe decidir estos temas por sí mismo sobre la base de sus propios intereses superiores. No debe recurrir a un Dios mítico en busca de ayuda.
2) Se debe elegir una de las 250 teorías seculares y conflictivas sobre la personalidad humana. Luego, seleccionar una de las más de 10.000 técnicas para aplicarla a su teoría particular para aconsejar a la gente. Por último, tener fe de que la teoría y la técnica escogidas llevarán al paciente a una vida de éxito y felicidad.
3) La sicología moderna ha descubierto la «verdadera naturaleza» del hombre y ofrece las mejores soluciones a sus problemas. La Biblia carece de importancia en cuanto a la mayor parte de la vida humana. Ya que el hombre es básicamente bueno y no pecador o malo, el criterio bíblico que enseña tal cosa es destructivo y no se debe confiar en ello
enseña sobre esos temas. Estos podrían llamarse «sicólogos» a secas y no «sicólogos cristianos». Aun el sicólogo Gary Colitis observa dolorosamente «Muchos de los que se llaman sicólogos cristianos no san muy diferentes de los consejeros declaradamente seculares».
4) No hay sabiduría divina. La sicología moderna no debe disfrutar de la Biblia sino reemplazar sus «falsas presunciones» por ser estas peligrosas. De igual modo se da be reemplazar la consejería cristiana por las verdades de la moderna sicología. Inclusive, muchos sicólogos admiten que buena parte de la sicología secular es anticristiana.
5) La sicología solamente conoce lo que es mejor para el hombre. Las demandas de la tiquis, la mente y la conducta humanas es dominio exclusivo de la sicología. Las «influencias corruptoras» —como las de la Biblia— deben ser eliminadas.
1. El inciso 1 no tienen la intención de ser una crítica a los consejeros que son genuinamente bíblicos
Aunque Carl Jung fue un destacado sicólogo, puede documentarse que tenía un profundo interés en lo oculto y un gran desagrado por el Dios de la Biblia y el cristianismo histórico. A menudo se lo ve como un amigo de la religión, aun cuando enseñaba que no es sino un mito.7 Pero no puede haber duda de que era enemigo de la Iglesia, la que según él había hecho mucho daño. Sus teorías han servido como fuerte fundamento intelectual para la integración de la sicología, la religión y el ocultismo. De hecho, Jung hizo más que nadie para promover lo oculto en el siglo XX .8
Por ejemplo, apoyaba la parasicología (el estudio científico de lo oculto), usaba mándalas (formas geométricas para la meditación ocultista) y era un adivino que usaba el I-Ching (una forma china de adivinación).9 Se ha demostrado que era espiritista (alguien que tiene contacto con los espíritus) y nigromante (el que recibe información de presuntas personas muertas).10 A través de sus escritos aprendemos que tenía una buena cantidad de «espíritus guías» que él a menudo «interiorizaba» (interpretaba) como funciones «normales» (sicológicamente normales) de su propia conciencia.11 De hecho, a veces aparentemente llegaba a estar poseído por espíritus que hablaban a través de él.12 También usaba la astrología, asistía a sesiones y era un apasionado de las religiones orientales.13 Sus biógrafos revelaron que era dominado por sueños y visiones, así como por espíritus, de los que derivaba la mayor parte de sus teorías.14 Si leemos su autobiografía, titulada Memorias, sueños, reflexiones, encontraremos los detalles de estas creencias y experiencias ocultistas.15
Todo esto es importante, ya que nuestro concepto es que muchas de sus teorías enmascaran hábilmente realidades demoníacas, reinterpretando la actividad espiritista como fenómenos sicológicos. Su criterio del «yo», sus ideas sobre arquetipos, el inconsciente colectivo, el sincronismo y la imaginación activa y la individualización ahora están siendo usados por muchos otros para explicar sus experiencias ocultistas o espiritistas.16 Jung usó algunas de estas teorías para explicar sus propias experiencias espiritistas.17 Todo esto documenta que Jung estaba fuertemente involucrado en lo oculto y que sus experiencias al respecto moldearon sus conceptos sicológicos.*
* Algunos declaran que Jung tenía sólo un interés académico al estudiar los aspectos sicológicos de lo oculto. Ciertamente su interés era a menudo académico, pero sus propósitos para estudiar y usar lo oculto no siempre eran claros. No es fácil separar a Jung de la categoría de los ocultistas. Por ejemplo, muchos ocultistas subrayan la importancia sicológica de lo oculto e interpretan los fenómenos ocultistas en base a líneas sicológicas como lo hizo Jung. Tanto para él como para el ocultismo, lo oculto es un medio de visión interior y poder. Cualquiera que haya sido el motivo para el cual Jung estudió lo oculto y sus fenómenos, sigue en pie el hecho de que él se dedicó a numerosas prácticas ocultistas. Su imagen resulta más «científica » en parte por el hecho de que mantuvo en privado sus criterios ocultistas, por razones personales.
Las teorías del sicólogo mundialmente famoso Carl Gustav Jung han influido en parte el pensamiento sicológico cristiano.18 A la vez, las teorías de Jung han desarrollado un cuadro «cristiano» particular relacionado con los poderes de la mente. Por ejemplo, algunos cristianos usan las teorías de Jung para subrayar la importancia de temas tales como la mente inconsciente, la sanidad interior, el lugar de los sueños y la visualización.19
Antes de abrazar los criterios sicológicos de Carl Jung, los cristianos deben ejercer su discernimiento, porque, después de todo, él admitió que estaba involucrado con los espíritus. Admitió que sus experiencias ocultistas «forman la materia prima de mi labor científica».20 Y se burló del Dios de la Biblia y del cristianismo histórico.21