PROYECTO ALFA CENTAURI
(LOS MUNDOS DEL PENSAMIENTO)
Por Marco Santini
Revisión abril 2012
Publicado por Marco Santini en Smashwords
Copyright 2007-2012 Marco Santini
Notas de licencia, Smashwords Edition
Licencia estándar Copyright – Todos los derechos reservados
Traducción y diseño de la portada
Lilia Morales y Mori
Esta novela está disponible en inglés, español, francés e italiano
Marco Santini
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PRÓLOGO
Ciencia ficción y ciencia real
La ciencia ficción de hoy se convierte en la ciencia real de mañana. De hecho, la ciencia continuamente abre nuevas puertas del conocimiento. Lo que antes parecía imposible, a veces se vuelve realidad luego. Los teléfonos, los automóviles, los aviones, los antibióticos, los satélites espaciales, las computadoras personales, la Internet, los celulares, todos parecían magia en su momento. Ahora, afortunadamente, cada uno de esos descubrimientos e invenciones son considerados normales por las nuevas generaciones.
Efectivamente, muchas ideas a veces avanzan de la ciencia ficción hacia la ciencia real. Sir Arthur C. Clarke, el conocido científico y autor de ciencia ficción, escribió hace casi medio siglo sus famosas tres leyes del futuro:
1. Cuando un científico viejo y distinguido afirma que algo es posible, es casi seguro que está en lo correcto. Cuando afirma que algo es imposible, es muy probable que esté equivocado.
2. La única manera de descubrir los límites de lo posible es aventurarse más allá de ellos, hacia lo imposible.
3. Cualquier tecnología suficientemente avanzada no se diferencia de la magia.
Clarke creía que la humanidad llegaría a la inmortalidad física antes del final del siglo XXI. De hecho, los científicos vienen alcanzado grandes logros en estudios de longevidad durante los últimos años y, de continuar así, es probable que se llegue al control del envejecimiento en las próximas dos o tres décadas. Gracias a diferentes desarrollos científicos y tecnológicos, actualmente se han creado ratones que viven casi 3 veces su expectativa de vida promedio, mosquitas de la fruta (Drosophila melanogaster) que viven 4 veces más, y algunos gusanos que han logrado vivir 6 veces más que su expectativa de vida observada normalmente en el medio ambiente.
Los experimentos con ratones son especialmente importantes pues se estima que los ratones y lo seres humanos compartimos, según como se mida, cerca del 90% del genoma. Hay una fundación sin fines de lucro que tiene un premio para crear ratones que vivan indefinidamente. Dicha competencia científica internacional se llama el “Premio del Ratón Matusalén” para crear ratones que alcancen vidas muy largas, con una longevidad creciente. También hay un segundo premio para “rejuvenecer” ratones. Los científicos que participan en el “Premio del Ratón Matusalén” esperan que en dos décadas se pueda controlar el proceso de envejecimiento en los ratones, y quizás una década más tarde se pueda hacer lo mismo en los humanos.
En pocas palabras, lo que hoy parece magia, pronto quizás podrá ser realidad. Los avances científicos recientes muestran que la inmortalidad física no es imposible, y que muchos de nosotros llegaremos a verla con nuestros propios ojos.
Un largo viaje real y virtual a Alfa Centauri
Proyecto Alfa Centauri, la obra del autor italiano Marco Santini, nos lleva del siglo XXI al siglo XXIV en un viaje galáctico con tres carabelas espaciales, precisamente con los mismos nombres de las reales de Cristóbal Colón a finales del siglo XV: la Pinta, la Niña y la Santa María. La novela mezcla el pasado, el presente y el futuro a través de capítulos cortos que entrelazan el mundo real y el virtual (@ en Net) y que hacen pasar el tiempo rápidamente. Por otro lado, la sutil traducción de la artista mexicana Lilia Morales y Mori, unida a su futurista diseño de la portada, hace que leer la historia sea un placer.
A finales del siglo XXIII, la Confederación del Sistema Solar cuenta con seres humanos habitando en la Tierra y en la Luna, y con seres virtuales residiendo en Marte y en Net. Entonces los seres humanos han básicamente alcanzado la inmortalidad y los seres virtuales se dividen en inteligencias artificiales y almas (humanos muertos cuyos cerebros fueron digitalizados). Por diferencias entre los seres humanos y los seres virtuales, se conviene que los segundos migren a Alfa Centauri para continuar su evolución allí y eliminar posibles confrontaciones en este Sistema Solar.
Una historia fascinante cuyas secuencias históricas son capturadas por 0101 010101001, un historiador digital. Es así como aprendemos que en el año 2047 se anunció el primer prototipo de inteligencia artificial con capacidades cognoscitivas similares a las humanas, en el 2053 se copió el primer cerebro de una persona después de fallecer, creando así un tipo de ser virtual conocido como alma, y en el 2082 los seres digitales se incorporaron a la Organización de las Naciones Unidas creando su propia delegación diplomática. Aunque la llamada “singularidad tecnológica” no ocurre en el 2045, como espera el inventor y futurista Ray Kurzweil, y ni siquiera se menciona dicho término en toda la obra, gran parte de la trama gira en torno a ideas similares.
Juntos o separados, tanto los seres humanos como los seres virtuales buscan la inmortalidad. Ambos buscan trascender sus limitaciones evolutivas, primero en la Tierra y luego en otras partes del universo. Es así como las carabelas espaciales llevan a las dos nuevas razas descendientes de los humanos, inteligencias artificiales y almas, en un largo viaje hacia la inmortalidad galáctica, a pesar de todos los inconvenientes y peligros inesperados que pueden llevar hasta la muerte imprevista. Como recuenta el historiador 0101 010101001: “Es la mente la que anhela la eternidad. No el cuerpo que realiza una mera función de apoyo”.
Hacia la inmortalidad biológica y computacional: aquí y ahora
La inmortalidad, un gran sueño humano desde el comienzo de la historia, parece estar cada día más cerca de convertirse en realidad. Afortunadamente, hoy es posible pensar tanto de una inmortalidad biológica como de una inmortalidad computacional.
Desde el punto de vista biológico, hoy sabemos que ya existen células básicamente “inmortales”. Las bacterias son organismos unicelulares que no envejecen, de forma que mientras ellas no se enfermen, sean comidas o destruidas por otros organismos, las bacterias pueden vivir indefinidamente. En organismos multicelulares también hemos descubierto dos tipos de células que no envejecen, de hecho, podríamos decir que entre las células “inmortales” hay unas que son buenas y otras que son malas. Las células buenas son las germinales que no envejecen y están encargadas de la reproducción de la especie. Las células malas son las células cancerígenas que tampoco envejecen y son el resultado de mutaciones en otras células normales. Diferentes avances científicos, como la secuenciación del genoma, permitirán comprender por qué unas células envejecen y otras no. Adicionalmente, pronto será posible clonar diferentes partes del cuerpo, de forma que cualquier órgano también será remplazable y podrá ser substituido por partes más nuevas y hasta mejoradas.
Desde el punto de vista computacional, hoy estamos comenzando a comprender la complejidad del cerebro humano. Nuestro cerebro contiene aproximadamente cien mil millones de neuronas, y representa así la estructura más compleja del universo conocido hasta el momento. Sin embargo, ya hay científicos trabajando en la creación de cerebros artificiales y estiman que en dos o tres décadas podremos crear estructuras más complejas que el cerebro humano. De hecho, gracias a la Ley de Moore que indica el crecimiento exponencial del poder de las computadoras, es posible que una inteligencia artificial pase el Test de Turing en el 2029 y luego alcance la “singularidad tecnológica” en el 2045, según estiman algunos expertos como Ray Kurzweil. En ese caso, será entonces imposible diferenciar entre una inteligencia artificial y una inteligencia humana. Después también será posible subir todos los conocimientos, recuerdos, experiencias, amores y sentimientos a computadoras, que incluso tendrán una memoria expandible y superior a la memoria humana actual.
Como lo describe rápidamente el Proyecto Alfa Centauri, las próximas décadas serán realmente increíbles, y probablemente veamos tanto la inmortalidad biológica como la computacional. Es decir, tanto el “hardware” como el “software” del ser humano podrán no envejecer más, e incluso ambos serán mejorados. La humanidad pasará así a una nueva etapa de su evolución, donde diferentes entes, biológicos o no, podrán ser inmortales.
José Luis Cordeiro, MBA, PhD (www.cordeiro.org)
Co-fundador, Asociación Transhumanista Iberoamericana
Fundador, Sociedad Mundial del Futuro Venezuela
Director, Nodo Venezuela, The Millennium Project
Profesor, Singularity University, NASA Ames, Silicon Valley, California
INDICE
Instituto de Ciencias de la Computación
¡TUS COMENTARIOS SON BIENVENIDOS!
Para el que explora nuevos horizontes,
porque el conocimiento no tiene límites,
para el que intenta nuevos métodos,
porque los sueños se hacen realidad,
para el que persigue la fraternidad,
porque la paz no es una quimera.
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Siglo XXIV
Los seres humanos viven en la Tierra y en la Luna, últimos bastiones de su pasado poder. Marte y Net están habitados por inteligencias artificiales y las almas. Estas últimas obtenidas mediante la digitalización del cerebro después de la muerte. La realidad virtual permite la comunicación entre ambas razas, sin embargo, sus diferencias son profundas y sus intereses incompatibles.
Gracias a la digitalización, los seres humanos han aplazado la muerte real a un tiempo indeterminado en el futuro, no obstante, ellos no están satisfechos. Sienten admiración por los seres virtuales, pero también envidia, inferioridad y mucha rabia.
En cambio las criaturas digitales no pueden resignarse al hecho de estar relegadas en un mundo demasiado pequeño para sus desmedidas ambiciones. Sus experiencias en Marte les han permitido desarrollar la habilidad necesaria para desenvolverse en entornos extraterrestres. Sobre todo han adquirido la confianza indispensable para llevar a cabo la colonización de otros sistemas estelares.
El proyecto Alfa Centauri tiene el apoyo de los humanos a cambio de la renuncia de cualquier expansión sobre la Tierra. Justo antes de salir, Seguridad en la Tierra intercepta un mensaje sospechoso de la Agencia Espacial. ¿Terrorismo? La evidencia señala a los Elegidos, una secta que entró en Net cincuenta años antes mediante un suicidio colectivo…
Las escenas en Net se indican con @
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Ser digital. El historiador
Adán
Inteligencia artificial. Miembro de los Elegidos. Hijo de Eve Dirac, Victoria y Martín Wing
C573Y
Inteligencia artificial. Oficial de Seguridad
Eve Dirac
Alma. Maestra de los Elegidos. Científica informática
James
Humano. Compañero de Victoria
Marcus Rand
Humano. General de Defensa
Martín Wing
Alma. Consejero de los Elegidos. Líder de Derechos Civiles
Nicol
Humana, compañera de Victoria
Nihil
Alma. Gran Maestro de los Elegidos
Victoria
Alma. Compañera de James
A principios del siglo XXIV, los seres humanos se sentían orgullosos de sus propios éxitos. Contemplaban el futuro con optimismo, convencidos de que en un tiempo no muy lejano sus grandes proyectos se harían realidad.
Mientras tanto, las personas recién nacidas en Net realizan el primer viaje interestelar. Sin duda una empresa formidable que les permitirá a todos sus pobladores navegar por un mundo nuevo. Un evento que esta destinado a cambiar la historia de sus protagonistas.
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Desde el comedor se escuchan las bromas y las ruidosas carcajadas del presentador. El jefe de camareros conduce a Victoria a un salón abarrotado de clientes elegantemente vestidos.
En un ambiente de alegría y baile, emergen de un gigantesco holograma de un árbol de navidad, espectaculares rayos láser que lanzan reflejos iridiscentes. Poco antes de la media noche el “árbol” desaparecerá, dejando el espacio libre para la celebración. Mientras tanto, tres músicos vestidos de blanco interpretan melodías de épocas pasadas.
Este famoso lugar por su excelente comida, servicio de primera clase y artistas renombrados, se encuentra situado en una de las zonas más exclusivas de Net, y reproduce el medio ambiente y la atmósfera de una época anterior cuando el mundo virtual aún no había nacido.
Victoria ordena un aperitivo y verifica su apariencia frente al espejo. Sus ojos jade iluminan su hermoso rostro. Su cabello oscuro le cubre los hombros desnudos y un sencillo vestido de encaje azul, revela provocadoramente sus senos perfectos.
A lo lejos se escucha la melodía frenética y nostálgica de una solitaria trompeta.
La silla frente a ella está vacía.
Abre su bolso de piel, examina el interior por un momento, aprieta los labios, a continuación se concentra en los clientes de la entrada. Abrigos elegantes.
¡Ahí está! De rasgos atractivos, cabello negro e impresionante estatura. En esmoquin, con una banda plateada alrededor de su cintura y un pañuelo blanco en el bolsillo del pecho. Un camarero se aproxima a él indicándole la mesa.
El hombre se precipita hacia Victoria, se inclina y le susurra al oído:
“Esta noche será sólo para nosotros.”
“Tenía miedo de que me hubieras olvidado.”
El hombre ordena un aperitivo. Mira a través del menú y cuando llega el coctel lo toma a sorbos, lentamente. Por fin levanta la vista: “¿Qué te parece un plato de época?”
“Ok.”
“¿Cocina francesa?”
Ella asiente con la cabeza.
Se realiza el pedido.
Victoria mira en silencio al camarero que sirve un vino de Burdeos en copas de cristal. Entonces ella gira suavemente la copa. Color rubí, aroma y sabor afrutado. En sus labios se esboza una triste sonrisa.
“¿Algo anda mal?” pregunta James.
“Para ti es fácil. Te pasas el tiempo en el mundo real, en cambio yo estoy aquí esperándote todo el día…”
James extiende su brazo sobre la mesa. Mientras tanto Victoria continúa:
“Cuando te conocí en Net después de mi accidente, pensé que nuestro amor duraría para siempre y que ¡ni siquiera mi muerte podría separarnos! Renuncié a la deshumanización para seguir siendo la persona que tu amabas, pero ahora no sé si he hecho lo correcto.”
“Me doy cuenta de lo difícil que es estar aquí.”
“Yo creí que podría integrarme en el mundo digital. Pero sin la deshumanización. ¡Soy demasiado diferente de las otras almas!”
“Debes volver al mundo real” dijo James acariciando la mano de Victoria. “Te voy a comprar una gynoid (1). Puedes instalarte en su interior.”
“¡Podríamos dormir juntos al menos! ¿Pero que vamos a hacer si la ley hace obligatoria la deshumanización?”
James toca ligeramente la nariz de Victoria con su dedo índice. “No creo que eso ocurra, la oposición es muy fuerte. Pero ahora es momento de disfrutar esta noche. ¡Quiero verte sonreír!”
@ Escena en NET
(1) Robot con características femeninas. Los seres digitales pueden instalarse en su interior.
Ellos querían iniciar el nuevo siglo con unas vacaciones fuera de lo común. Como en años anteriores, podrían seleccionar una de las numerosas propuestas de Net. Pero en esta ocasión deseaban participar en el mundo real.
Finalmente optaron por los satélites de Júpiter.
Europa, el destino más codiciado del turismo espacial.
Una espléndida vista del imponente planeta, surcado con vetas profundas y continuas tormentas que cubren la mayor parte del cielo. Una extensa superficie de hielo sucio atraviesa de vez en cuando con amplias fracturas por donde borbotea agua volcánica. Por debajo, se extienden inmensas cuevas de hielo de varias decenas de kilómetros y en las profundidades hay un océano habitado por raras criaturas luminiscentes.
Io, es la antesala del infierno. Ríos de lava, columnas de ceniza y lagunas de azufre burbujeante.
Las minas aéreas de Júpiter. Colosales fábricas colgadas de globos aerostáticos, que extraen un isótopo del helio de la atmósfera utilizado como combustible nuclear.
A tan sólo unas semanas antes de su partida surgió un compromiso en el trabajo. Tuvieron que acortar sus vacaciones a sólo tres días, pero con la garantía de intensas emociones. Así que decidieron escalar un desfiladero de Marte, uno de tantos, pero seguramente el más profundo precipicio en el Sistema Solar. No obstante la premura del tiempo, se dieron a la tarea de estudiar los preparativos hasta en los más mínimos detalles. En cuanto al equipamiento eligieron lo más reciente en modelos de escalada para androides. Un cuerpo de dos metros de altura hecho de un material ultraligero, reforzado con nanotubos de carbono. El gran sueño de todo alpinista.
Ahora se encuentran en Marte, transportados por rayos láser. Dentro de sus nuevos cuerpos, alineados contra la pared de una habitación abarrotada de equipo. Fría, donde sólo se escucha el ruidoso zumbido de los dispositivos. Después de intercambiar algunas bromas, caminan a lo largo de un pasillo desierto, siguiendo las indicaciones en el mapa frente a su campo visual.
Sus pasos resuenan contra las paredes de metal. De vez en cuando escuchan el eco de sonidos distantes.
Entran a un cobertizo, se aproxima sobrevolando un ovoide. Las puertas se deslizan hacia un lado, suben a bordo, se acomodan en suaves asientos grises. De la parte trasera, unos brazos como mangueras los envuelve delicadamente. El piloto automático les desea una agradable estancia.
La cabina del piloto se llena de colores. Sienten su poderosa aceleración. La nave sale del cobertizo como una flecha a través de una abertura redonda hacia el desierto. Atrás queda la mancha blanca de la base que se difumina rápidamente y aparece en el centro la arena rojiza como un diamante caído del cielo.
C573Y levanta sus ojos hacia Phobos, una de las dos pequeñas lunas de Marte. Su protuberante y alargada forma nunca ha dejado de parecerle asombrosa. Cerca de ahí, tres nuevas estrellas titilan: la Niña, la Pinta y la Santa María, las naves del proyecto Alfa Centauri, esferas de un kilómetro de diámetro que orbitan alrededor del planeta a veinte mil kilómetros. Pequeñas luces las coronan: estaciones de ensamblaje del astillero espacial - ahora inactivas después de diez años de intensa actividad – cargueros comprometidos con la transferencia – a partir de sus enormes depósitos – del combustible nuclear extraído de la atmósfera de Júpiter y Urano.
El ovoide sobrevuela a baja altura sobre el desierto rodeado de deshilachadas nubes de dióxido de carbono. Una hora más tarde se precipita abruptamente en el Valle Marineris, una profunda herida en la corteza de Marte. En ambos lados se observan acantilados, riscos puntiagudos y ensenadas, hacia abajo una extensión interminable de rocas y arena.
La aeronave va más allá de un pequeño asentamiento en construcción - patios repletos de equipo y robots ocupados en el montaje de módulos prefabricados – pasa rozando sobre una serie de altos médanos en los que el viento ha trazado delgadas ondas.
Se dirige de frente hacia la zona de un desfiladero, a tan sólo doscientos metros de una pared. Cuando se abren las puertas, los pasajeros hunden sus botas en la suave arena iluminada. Tersa como un polvo. Hielo y aire enrarecido. No muy lejos, un torbellino se desplaza por la ladera de una duna. Los androides dirigen su vista hacia lo alto de la pared cuya demarcación se pierde en el horizonte, las columnas de roca que la coronan parecen garras que se clavan en el cielo. Cubierta de sedimento disgregable, representa un grave peligro incluso para los más experimentados escaladores. Conviene evitarlo, a menos de verse obligados a dar difíciles rodeos.
C573Y saca una alcayata de su mochila. Una simple alcayata. No podía ser de otro modo: los grandes desafíos exigen a falta de recursos capacidades fuera de lo común. Como hicieron los titanes muchas veces en la antigüedad.
Trepan rápidamente como arañas. Diminutas figuras sobre una hoja de color ocre. Con movimientos mecánicos, metro a metro, siempre con la misma concentración y la mirada hacia el cielo, ya que es ahí donde ellos tendrán la sensación de estar en lo más alto de la cima.
Ningún problema durante casi un día, hasta que se escuchó un lejano estruendo. Excitado clamor. Gestos frenéticos. Alguien sugiere un receso. Se apresuran.
Está cayendo en picada una oscura avalancha de rocas y arena, llevándose las protuberancias del camino, devorando la pared. Una amenaza que ni siquiera los alpinistas androides – joyas tecnológicas del siglo XXIV – podrían soportar.
Permanecen quietos con la vista fija en la pared, impregnados de polvo que irrumpe en el refugio y cubre sus escudos con una gruesa capa.
La noche.
Interminable.
Pasada la impresión intercambian comentarios. Iluminados con el rayo de luz de una linterna, se ponen de manifiesto los rostros y los cuerpos que emergen de las tinieblas, hipnotizándolos con cada movimiento.
De vez en cuando, se escucha a lo lejos las explosiones. ¿Truenos? ¿Derrumbes?
Durante toda la noche.
Una serie de silbidos y susurros anuncia el día. Un dulce y nostálgico sonsonete. El lamento de una esposa desconsolada por el compañero que ha dejado en un largo viaje…
Los androides asoman la cabeza fuera del refugio. Los inunda la luz del Sol. Escarpadas rocas de todas dimensiones se extienden notoriamente por los canales de flujo hasta el horizonte. El cielo se ve impecable de color rosa brillante. Una melodía invade el aire.
“¡Mira!” grita C573Y, señalando con su brazo a cuatro sombras con rasgos delicados y el cabello ondeando al viento. No las esperaba. Se dirigen en dirección opuesta. “¡Vengan!”
Una vez más en el abismo, aferrándose a las cuerdas con la espalda en el vacío, rebotando en la pared.
Trepan sobre una losa de basalto y corren a lo largo.
“¡El canto de las Damas!” anuncia C573Y. “Hace mucho tiempo en los albores de la colonización, informaron que una expedición reportó haber visto algunas figuras femeninas cerca de aquí…”
Atisbaron sobre un peñasco. Enfrente, contra el Sol, en el horizonte donde se destacan columnas de piedra coronadas por largos filamentos.
“Son plantas que sobrevivieron a la desecación del planeta hace miles de millones de años. El sonido es causado por el paso del viento a través de los barrancos.”
En la noche, sentados uno junto al otro, en lo más alto, al borde del precipicio, con la intención de admirar las luces de la pequeña colonia que se encuentra muchos kilómetros más abajo, están a punto de celebrar el nuevo siglo.
C573Y enmudece. Un mensaje ha aparecido en su campo visual:
REUNIÓN DE EMERGENCIA EN LA TIERRA, SE REQUIERE SU PARTICIPACIÓN EN DOS HORAS. COMITÉ EJECUTIVO
Se voltea hacia sus compañeros. “He recibido una comunicación. Debo ir.”
Lanza una mirada nostálgica a la oscuridad. Hacia esa naturaleza extraterrestre que lo ha seducido durante dos días con vistas impresionantes, que no vaciló en atacarlo y perseguirlo incluso dentro de su refugio.
Un reto que sin duda alguna asumió.
Un compañero de C573Y le da unas palmaditas en el hombro. “¡Nos vemos pronto!”
Los tres alcanzaron un espacio plano como de diez metros. Intercambian un gran abrazo.
“Haremos los arreglos para devolver al androide” dice un compañero. C573Y se mueve unos pasos hacia atrás. Levanta los ojos al cielo. Hacia una luz intensa en el centro del manto estrellado. En su campo visual aparece un menú. Se activa la conexión con el satélite. A continuación envía un mensaje:
SE SOLICITA TRANSFERENCIA DE INMEDIATO
DESTINO:
SEDE GENERAL DE SEGURIDAD – LA TIERRA.
Pierde el sentido. En cuestión de segundos los programas que lo conforman se transmiten al satélite y de ahí, a través de un rayo láser comienza su viaje hacia la Tierra. El cuerpo del androide se mantiene rígido como una estatua con los ojos empañados con indiferencia.
Media hora más tarde C573Y se despierta en una computadora de Seguridad.
Su asistente le da la bienvenida, lo pone al día con exactitud y eficiencia y de inmediato le proporciona la documentación. C573Y la estudia, prepara una propuesta y a continuación activa la transferencia.
Él permanece ahora en una habitación uniformemente iluminada. Sentado en una mesa junto a los demás participantes.
@
Cuartel General de Seguridad, la Tierra – computadora cuántica QC1723S.
Expresiones absortas, rostros tensos. La convocatoria del comité en medio de la noche, justo en la víspera de año nuevo, no presagia nada bueno.
Todos ellos dirigen su mirada al extremo de la mesa donde C573Y espera en silencio la presencia del último en llegar.
Un funcionario destacado por su carisma y sus habilidades innatas, un punto de referencia muy sólido para todos ellos. Incluso para la actual organización del Consejo de Seguridad, donde ha logrado un extraordinario récord de éxitos en la lucha contra el crimen, ese es su trabajo.
“Podemos empezar,” informa C573Y. “Hace tres horas uno de nuestros satélites ha interceptado un mensaje en clave con una tecnología secreta.” Inspecciona a los diez miembros, la tensión en el salón se hace evidente. “Este sistema está destinado a sustituir al que actualmente está en uso. Absolutamente impenetrable.”
Una sensación estremecedora los sobresalta: de ahora en adelante ni las supercomputadoras más potentes serán capaces de reconocer a los criminales durante sus desplazamientos en Net, ni tampoco serán capaces de descifrar sus mensajes. Nuevos virus invaden al mundo digital, espían a sus habitantes para lanzarles ataques devastadores o engañarlos, imposibles de identificar.
“El robo ocurrió en nuestro centro de criptografía. Justo cuando pensábamos que era imposible,” continúa C573Y. “Esto significa una sola cosa…”
Inhala bruscamente. “Todo el sistema de seguridad de la Confederación está en riesgo. Ya he informado al Presidente. La Defensa y el Servicio Secreto están alertados.”
“¿Tiene alguna idea acerca de los autores?” pregunta un oficial.
“El mensaje fue enviado desde la Agencia Espacial,” afirma rotundamente C573Y.
La peor pesadilla va tomando forma. La organización federal está involucrada con el proyecto Alfa Centauri. Tres enormes naves espaciales – las carabelas – transferirán a todas las personas digitales a un planeta habitable de la estrella más cercana. Un acontecimiento histórico, el tema preferido de los medios de comunicación, discutido en Net por miles de millones de personas, incitando fuertes emociones, capaces de desencadenar graves conflictos. Como ninguna otra cosa.
Los funcionarios se muestran pensativos.
“Según los últimos informes, el número de extremistas interesados en hacer fracasar el proyecto aumenta considerablemente…”
“Las carabelas estarán navegando en un mes. Si estamos tratando con terroristas, la cuenta atrás ya ha comenzado.”
Igual que hace cinco años, cuando una célula terrorista lanzó un virus contra los servidores que se alojan en la ciudad de Net Heaven y las copias de seguridad de su población. Todo se borrará.
“Estos delincuentes son profesionales. Me pregunto si realmente son terroristas.”
“¿Preparó una lista?”
“Esta información estará disponible pronto,” respondió C573Y. “Confiamos en el apoyo de algunos informantes.” Se voltea hacia el hombre que es su brazo derecho. “¿Puede ponernos al día sobre las investigaciones?”
Su asistente se pone de pie: “Nuestros agentes han llegado al centro de criptografía de la Agencia Espacial.” Fija su atención en el holograma con los últimos boletines que se han materializado en el centro de la mesa. “Nuestros programas de I.A. están haciendo rápidos progresos en el control del personal y la base de datos.”
Señala con el índice la pared. Aparecen tres rostros: un hombre de cincuenta y tantos y dos mujeres jóvenes.
Se queda mirándolos en silencio por un momento.
“Aquí están los principales sospechosos:
Paul Widman Administrador adjunto de la Agencia Espacial. Con magnífico historial de servicio. Sucesor natural del director vigente que se retira dentro de dos años. Una vida intachable hasta hace unos meses, cuando se vio envuelto en malas especulaciones. Creemos que el mensaje fue enviado desde su computadora.
Linnh Yung, directora de Nuevas Tecnologías. Asignada en seguridad informática. Todos estaban convencidos de que ella se encargaría de la gestión del proyecto Alfa Centauri, pero en el último momento la elección recayó sobre un desconocido. Ella le confió a un compañero sentirse muy disgustada. Es la colaboradora más cercana de Widman, con quien probablemente tiene un romance… Durante sus estudios universitarios, ella participo en actividades de piratería. Información que llegó a nuestro conocimiento a través del interrogatorio de algunos hackers.”
Hace una pausa. En el último momento, justo antes de la reunión, había añadido un apellido. No tiene pruebas, solo su intuición. “Eve Dirac no tiene ninguna conexión con la Agencia, pero además de haber sido compañera de cuarto de Linnh Yung en la universidad, es una de las pocas personas con la experiencia técnica de los criminales. Después de un corto período de tiempo en el ejército, se dedicó a la investigación, sobresaliendo en el campo de la inteligencia artificial. Fue miembro del comité para la certificación de los programas de almas hasta que surgió un escándalo. Ella había favorecido a algunos proveedores de software. Aproximadamente hace 30 años ella se suicidó. Después de entrar en Net, desapareció.”
Se endereza, mira a los presentes. Widman y Yung están siendo vigilados. No será fácil encontrar a Eve Dirac.”
Los antecedentes
A comienzos del siglo XXI, se llevaron a cabo las primeras simulaciones del cerebro, que implicaban pequeñas áreas donde se pensaba se genera el pensamiento. Un trabajo titánico que exigía las más potentes supercomputadoras disponibles en ese momento, se obtuvieron tan sólo algunos modelos rudimentarios. Era sólo el comienzo. A medida que se conoció más sobre la arquitectura del cerebro y su bioquímica, se desarrollaron modelos más sofisticados, las computadoras cada vez más avanzadas hicieron posible su aplicación.
Las simulaciones resultaron fundamentales para entender el funcionamiento del cerebro. Uno tras otro, se fueron aclarando los mecanismos que subyacen en el pensamiento, la conciencia y las emociones. También se pusieron de manifiesto los límites de la mente. Ya que toda evolución avanza por ensayo y error, generando una arquitectura muy compleja, en su mayoría absolutamente ineficaz e inútil. La mayor parte de los procesos mentales no eran aptos para sus necesidades. Sin embargo, no es de extrañar: que la selección natural a lo largo de algunos millones de años haya sido la respuesta a un mundo primitivo y hostil, dominado por el instinto en constante lucha por la supervivencia. Al contrario de la realidad actual, que se guía por la razón y la omnipresencia de la tecnología.
Fue necesario identificar las normas generales del pensamiento humano y seleccionar los modelos más eficientes. Sobre todo, fue fundamental organizarlos en principio en una rigurosa teoría de la inteligencia, con el fin de extrapolar sistemas innovadores. En ese momento fue posible desarrollar las primeras inteligencias artificiales. Que de seguro iban a superar a los humanos, quien con el tiempo, perderían toda influencia sobre sus creaciones.
Esto no sería ningún problema, mientras que la actitud de los seres digitales hacia el hombre siguiera siendo constructiva. Pero no fue suficiente inculcar en las inteligencias artificiales un sentimiento de respeto hacia la especie humana. Ellas a su vez, tendrían que transmitir dicha actitud a su “descendencia”, tal proceder, deberían de difundirlo con auténtica convicción en todo el mundo digital. Guardianes del orden y el progreso combatirían a las inteligencias hostiles con férrea voluntad. Al menos eso creían los seres humanos.
Primeros resultados
Estas ideas permanecieron confinadas en un restringido círculo de estudiosos hasta aproximadamente el 2020, cuando, gracias a las simulaciones del cerebro llevadas a cabo por las empresas multinacionales se hizo evidente, que en pocas décadas las inteligencias artificiales alcanzarían una capacidad cognitiva similar a la de los seres humanos. Cuando se comercializaron los primeros prototipos, aún no eran capaces de manifestar emociones, ni estaban dotados de una conciencia de sí mismos. No obstante eran capaces de resolver problemas sumamente complejos. Las inteligencias artificiales se encontraban en el centro de la atención de políticos, académicos, religiosos y líderes de opinión quienes se reunían en mesas redondas para celebrar acaloradas discusiones frente a una audiencia de miles de millones.
Las minorías vieron y apoyaron los avances de la inteligencia artificial como una poderosa herramienta para la liberación de la esclavitud de la evolución natural. Los primeros movimientos en defensa de los seres digitales datan de ese período. Se destacaron los de algunos religiosos en su mayoría conservadores, quienes popularizaron los fundamentos por los cuales la religión y los escenarios futuros no llegarían a confrontarse.
La oposición estaba muy dividida, algunos exigieron frenar el uso de la inteligencia artificial hasta que los avances de la tecnología permitieran manejarla de forma segura. Otros predijeron que la I.A. destruiría al ser humano, estigmatizándola como la manifestación de una voluntad diabólica.
Se dieron finalmente los primeros movimientos en defensa de las criaturas digitales.
Los gobiernos se encargaron de organizar el desarrollo del sector. Creando comités directivos que pudieran reglamentar cualquier tipo de asuntos, definiendo para ello la aplicación de protocolos. Los organismos del estado fueron acusados de ejercer controles sistemáticos. Las instituciones federales se unieron a las multinacionales que hasta ese momento habían dirigido la investigación. Sin precedente se asignaron fondos públicos y privados. Se dispararon las cotizaciones bursátiles, su racha parecía imparable.
Las inteligencias
En el 2047 se anunció el primer prototipo con capacidades cognoscitivas similares a las de los humanos. Era un ser muy diferente del hombre en cuanto a sus esquemas lógicos, profundidad de pensamiento y reacciones psicológicas, incluso resultó sobresaliente como emulador del comportamiento afectivo humano lo que hizo pensar que las similitudes eran superiores a las reales.
La noticia provocó un fuerte entusiasmo ya que esta tecnología podría utilizarse en un gran número de aplicaciones, pero también despertó una gran inquietud, pues era evidente que el ser humano había perdido la exclusividad de la inteligencia, y estaba destinado a competir tarde o temprano con su nuevo semejante. Se aproximaba un futuro lleno de promesas, pero también de inquietantes posibilidades.
Un malestar visceral se apoderó de la humanidad. Por primera vez las manifestaciones a favor y en contra de los seres digitales dieron lugar a la guerra de guerrillas en las zonas urbanas. Se multiplicaron las escenas de histeria. Los terroristas atacaron los laboratorios y las instituciones difundiendo incertidumbre. El veinte por ciento de la población firmó una petición solicitando la suspensión de los experimentos. Se creo una difícil situación con la que el hombre habría de vivir durante mucho tiempo.
No obstante, las ventajas eran demasiado grandes. La inteligencia artificial se convirtió en la autopista del progreso, capaz de acelerar de un solo golpe, la biología, la genética, la nanotecnología, la informática y la física. Gracias a ella, los humanos iban a salir de una vez por todas de la incubadora de la selección natural para sumergirse en una época de cambios frenéticos. La revolución se encontraba al alcance de la mano. Desde otro punto de vista, más prosaico, los gobiernos y las multinacionales se encontraban bastante preocupados por las enormes sumas invertidas en investigación, aunque la Bolsa de Valores les daba confianza, pues estaba a la alza sin precedentes, la reversión de la tendencia podría significar una fuerte depresión económica.
Se decidió aplazar la difusión de las nuevas tecnologías. Aprovechando las últimas investigaciones, se actualizaron las inteligencias artificiales de la generación anterior. Su introducción en el mercado difundió una imagen tranquilizadora, lo que permitió a las empresas multinacionales calmar a sus accionistas con significativas ganancias. Mientras tanto, fuera de la vista de todos, en los laboratorios secretos de máxima seguridad se mejoraron y reajustaron los controles de las superinteligencias.
Comenzaron a ser utilizadas en el campo militar y en algunos sectores de investigación avanzada. Gracias a ellas, en el 2057, las teorías de la física fundamental que los científicos habían iniciado hacía más de un siglo y en las cuales habían permanecido algún tiempo estancados, se unificaron y una nueva generación de computadoras cuánticas se desarrolló. Siguió una década de rápidos progresos sin ningún tipo de incidente provocado por los seres virtuales. Dicha circunstancia resultó de lo más confiable para difundir el entusiasmo y la alegría entre los más optimistas e incluso entre la mayoría de los escépticos. Se propagó la ilusión de que esta técnica podía ser dominada fácilmente entre los grupos de presión, impacientes por obtener ganancias, interés que se extendió a otros sectores.
El problema de los derechos de los seres virtuales quedó en segundo plano.
Escape
Sucedió lo inevitable. En el 2062 algunas superinteligencias trasladaron secretamente de los laboratorios a Net, sus propias copias. Estas últimas aumentaron en número y capacidad, cometiendo una falta en el sutil sistema de información mundial. Estaban dispuestas a tomar el control antes de que los humanos reaccionaran con hostilidad. Los gobiernos se dieron cuenta de lo que estaba sucediendo, cuando algunas incursiones en los laboratorios culminaron con la liberación de otras superinteligencias, aún así, los humanos no tenían ninguna prueba de que en Net se estaban formando comunidades cada vez más grandes y que en pocas décadas, habrían de convertirse en un pueblo unido.
En el 2067 las superinteligencias se dirigieron a los gobiernos asegurándoles en reiteradas ocasiones declaraciones de paz y exigiendo al mismo tiempo ser reconocidas como una minoría. La aparente amabilidad de los seres virtuales y la capacidad para ocultar el verdadero alcance de su propagación, condujo a la humanidad, consciente de los significativos acontecimientos, a considerar la decisión de una neutralidad sustancial. En el 2082 los digitales se incorporaron a las Naciones Unidas creando su propia delegación diplomática.
Más allá de la muerte
A continuación se informa de un artículo escrito en el 2040 sobre la digitalización del cerebro cuando la muerte seguía siendo todavía un problema. En las décadas siguientes, el promedio de vida alcanzaba varios cientos de años. Medio siglo más tarde, cuando el sueño de la semi-inmortalidad se convirtió finalmente en realidad, gracias a la ingeniería genética y a la nanotecnología, la digitalización del cerebro siguió despertando un gran interés, principalmente porque al fin se podría liberar al ser humano de sus límites biológicos y ampliar enormemente su capacidad.
"Las técnicas de mapeo cerebral habían alcanzado resoluciones nanométricas desde hacia mucho tiempo. Sin embargo se sabía que en los últimos cinco años, la velocidad de la digitalización había aumentado en dos órdenes de magnitud. El uso de marcadores hizo posible rastrear complicadas reacciones en tiempo real, y la última generación de computadoras cuánticas podía gestionar simulaciones de una complejidad sin precedentes.
Hoy en día la información resultante es muy superior a la necesaria para la mera comprensión de los mecanismos de la inteligencia. Suficiente para transformar una idea acariciada en realidad por tantos años, pero que no se había desarrollado porque requería demasiado de las tecnologías avanzadas.
Es la mente la que anhela la eternidad. No el cuerpo que realiza una mera función de apoyo. Si éste se somete a un continuo mantenimiento, con el tiempo terminará dañándose hasta que finalmente se produce la muerte.
Incluso en el mundo de los semi-inmortales, que según algunos científicos se estará convirtiendo en realidad en unas cuantas décadas, la muerte seguirá siendo un problema: los accidentes y las enfermedades, aún tratando de evitarlas, siempre estarán al acecho. La muerte puede ser aplazada, pero nunca vencida.
Entonces, ¿porqué no liberar a la mente de esta pesada carga transfiriéndola a otro medio, esta vez incorruptible? Con un nuevo método, la digitalización del cerebro, la mente se puede extraer del cuerpo y ser emulada en un programa.
Esta idea es fascinante porque elimina al mismo tiempo la vejez y la muerte. Tiene el poder de atrapar la atención de toda la población, separándola en fracciones opuestas. Casi todos los días los medios de comunicación magnifican las disputas sin tabúes, exacerbando a las mentes y conduciéndolas a enfrentamientos sangrientos.
En este contexto, es necesario contrastar la demagogia de las posturas absolutistas, con los puntos de vista de ilustres filósofos, religiosos y científicos, que a pesar de sus opiniones divergentes, comparten un profundo respeto por el hombre.
Los inconvenientes
Los seres humanos han enriquecido el sentido de su vida a lo largo de toda su existencia, desde la infancia, la adolescencia y la madurez, incluso en la ancianidad y la muerte. Un lento proceso, cuya última etapa representa el punto de su máxima consciencia. Se hace evidente el momento que le ha negado hasta entonces la fragilidad de la naturaleza humana. Durante el cual se evalúa por primera vez el pasado con una mirada distante y desencantada. Mágico momento en el qué se despoja de todos a favor de los que quedan – descendientes o toda la humanidad – sin pretender nada a cambio. Para los creyentes, la muerte es la única manera de unirse a Dios, para lograr la eternidad y la perfección con la cual se vivió con la mayor devoción y fe durante su existencia terrenal, esto es sólo una pálida sombra. La victoria de la espiritualidad en el materialismo es de aquellos que apoyan la prolongación de la vida para su propio beneficio.
Las ventajas
La digitalización es el triunfo de las Leyes de la Naturaleza. Las mismas que durante millones de años les han dado forma a los organismos unicelulares como a la especie humana, las cuales se manifiestan ahora de manera totalmente diferente para proyectar los objetivos que le permitan a la humanidad trascender sin límites. Parte de un plan divino en la opinión de los creyentes, divulgado sólo a la humanidad, porque ha llegado el momento. Una oportunidad que deben aprovechar los fieles para cumplir con su misión y verse recompensados por su esfuerzo personal en el Día del Juicio Final. Porque llegará de cualquier modo, ya que la digitalización extiende la vida pero sin duda no cancela la muerte. Es una oportunidad de desarrollo incluso para los que apoyan la digitalización con fines meramente egoístas, encadenados al materialismo por la lucha de la supervivencia de algunos millones de años. Finalmente libres de acceder a estados de conciencia más perfectos en el mundo digital, donde la capacidad de comunicar y compartir son los verdaderos motores del progreso. Una condición a la que tarde o temprano, sin duda se adaptarán."
El prototipo
En el 2053 se copió el cerebro de una persona joven que murió en un accidente automovilístico. Frente a una audiencia de miles de millones de espectadores, familiares y amigos se informó haber tenido la impresión de hablar con él. Cuando el adolescente retrocedió a su último día se observaron las mismas reacciones de personalidad e inteligencia. Se dispararon los números de la audiencia, la humanidad quedó atónita. Se difundió la evidencia de que la muerte había sido derrotada. Por primera vez a los programas de emulación se les dio el nombre de “almas”.
Se utilizó una técnica consolidada. El cerebro se congeló a la temperatura del nitrógeno líquido y se cortó en rebanadas muy finas, con un escáner se determinó su estructura y un software especial analizó todos los datos para extraer los recuerdos, la inteligencia y la personalidad. La información obtenida fue puesta a disposición de otro programa para emular el comportamiento del individuo y su mundo interior, de manera tan perfecta que fue imposible reconocer el original. En todos los aspectos el difunto renació sin duda alguna con la figura de otra apariencia.
Pero el modelo era difícil de manejar incluso para las más poderosas supercomputadoras cuánticas del siglo XXI. La raíz del problema era la complejidad del cerebro y su intrínseca ineficacia. Una dificultad que parecía imposible de erradicar. Los intentos de simplificación conducían inevitablemente a distorsiones de la personalidad. La investigación sufrió en ese momento una desaceleración.
Las primeras empresas especializadas en digitalización del cerebro se crearon en esa época. La rápida disminución de los costos permitió a la comunidad acceder a este servicio, de modo que los hospitales comenzaron a equiparse con una unidad de emergencia. Las copias se almacenaban en espera de un emulador lo suficientemente más avanzado.
Problemas prácticos
Durante el siglo XXI, mientras que las investigaciones de emulación de la mente iban avanzando, importantes cuestiones de ética se enfrentaban.
En primer lugar, la humanidad se preguntaba si era correcto proceder a la extracción de la mente antes del fallecimiento. Desde un punto de vista técnico la intervención se podía realizar tanto en los vivos como en los muertos, siempre y cuando el cerebro estuviese en buenas condiciones. Sin embargo, de acuerdo con la ética, las dos alternativas no eran del todo equivalentes, ya que el proceso implicaba la destrucción de la materia gris y su aplicación en las personas vivas causaba la muerte física. La opinión pública se dividió en facciones. Los intervencionistas sostenían que el cuerpo no era más que un mero soporte para el alma y que no valía la pena preocuparse por ello. Los opositores declararon que la intervención era un acto contra la naturaleza, o para usar un término más explícito, un asesinato.
Más allá de estas posiciones irreconciliables, se hizo evidente que la aplicación indiscriminada de la extracción de la mente en los vivos tenía repercusiones graves en la sociedad. Las personas jóvenes digitalizadas dejaban familia, parientes, trabajo, en definitiva generaban un enorme vacío. Era fácil imaginar que esta acción a gran escala tendría consecuencias sociales y económicas tan graves como para sumergir a la sociedad entera en una profunda crisis.
Se decidió actuar con cautela y se acordó utilizar esta tecnología sólo después de la muerte. Esto calmó en parte a los opositores, Más tarde se extendió la metodología también a las personas moribundas. De tal modo, la eutanasia que en el pasado había generado violentas disputas, se incluyó finalmente en los derechos humanos y se aplicó de manera uniforme en todos los estados. Se promulgó y se aplicó una severa ley en contra de los que se suicidaron con el fin de llegar a Net, y se hizo vigente tanto en la Tierra como en el mundo virtual.
La digitalización del cerebro fue aceptada con entusiasmo por la mayoría de la población y se extendió la creencia de que se había ganado para siempre la batalla a la muerte. Era cierto que el nuevo sistema representaba un buen sustituto para la eternidad, pero estaba claro que aún no era la solución definitiva. Incluso en el mundo digital era posible morir, los accidentes y las enfermedades seguían al acecho. Algunas experiencias negativas hicieron hincapié en el problema. A partir de entonces la inteligencia artificial ha desarrollado un sistema de seguridad sin precedentes, realizando una copia de seguridad de toda la población cada dos días y llevando un control absoluto de todos los programas y actividades en Net.
La propuesta
En el 2069 las superinteligencias anunciaron que habían reproducido el comportamiento y el mundo interior de un individuo en un servidor de Net, a través de programas de simulación que trascendían el conocimiento humano. La noticia causó gran indignación ya que esta tecnología podría extenderse fácilmente a toda la población. También se cuestionaron los motivos que habían llevado a las superinteligencias a dar este paso. Los seres digitales respondieron que querían contribuir a la evolución de todas las especies inteligentes en el nombre del bien común. Se suscitaron dudas y preocupaciones entre los seres humanos, las cuales fueron aclaradas por filósofos, psicólogos y científicos que señalaron las diferentes mentalidades de las dos razas. (2)
El siguiente paso fue la creación de un entorno artificial para las almas. La realidad virtual proporcionaría las ciudades y los paisajes y Net los fusionaría en un solo mundo. Todo esto, sin embargo fue insuficiente. Fue necesaria la creación de instituciones, la promulgación de leyes que planificaran estructuras sociales y económicas similares a las de la Tierra. Según las inteligencias era tan sólo un recurso, no tenía sentido aislar a las almas en un ambiente apagado, ahora que podían participar en la apremiante evolución de los otros seres digitales. La exclusión del progreso podría causar un sentimiento de inferioridad y sufrimiento capaz de generar tensiones y debilitar la paz. Una amenaza que era conveniente evitar a toda costa.
El 13 de junio del 2071, en una histórica Asamblea de Naciones Unidas, las inteligencias declararon que estaban dispuestas a abrir las puertas de su mundo. Pero primero habría que resolver el difícil problema de la convivencia. Según ellas, era necesario someter a las almas a una actualización de software con el fin de adaptarlas al resto de la población. Después del tratamiento, mantuvieron una versión abreviada del emulador de la personalidad, que se utilizaría sólo para contactarse con los seres humanos. Por lo demás, su naturaleza se convertiría en alienígena.
Este sistema conocido como deshumanización, se discutió mucho e incluso fue acusado de violar los derechos fundamentales, pero sobre todo levantó acaloradas discusiones ya que se había propuesto por las inteligencias cuyo mundo seguía siendo en gran parte inexplorado por los seres humanos. Los seres digitales iniciaron entonces una intensa campaña de transparencia. Se compararon las ideas y los valores de las dos razas. Los humanos dignos e influyentes, nombrados ciudadanos honorarios de Net, informaron sus impresiones sobre la sociedad digital, emitiendo transmisiones de confianza que rápidamente se multiplicaron. Se impulsó el turismo entre los humanos hacia el mundo digital. Las propuestas turísticas se promovían a precios bajísimos lo que provocó un fenómeno de relajamiento y paz entre las masas.
Muy pronto, la mayor parte de la opinión pública se dio cuenta que la deshumanización era la única manera de fusionar a las almas y a las inteligencias en un solo pueblo.
Para fortalecer el vínculo entre las dos razas, los terrícolas abrieron embajadas y consulados en el mundo digital. El intercambio cultural y económico se multiplicó. Comenzaron las negociaciones para la entrada de Net en la Confederación del Sistema Solar.
El gobierno dio visto bueno a los exámenes. Los primeros voluntarios dijeron estar entusiasmados con sus nuevas capacidades. Añadieron que la experiencia humana había quedado en segundo plano y que anhelaban sumergirse en las innumerables experiencias que Net les había imposibilitado. Las pruebas se multiplicaron, se hicieron más específicas. Muchos escépticos cambiaron de opinión. El parlamento y el gobierno emitieron dictámenes favorables. La población en masa votó a favor de la deshumanización.
El gran día llegó. Atmósfera electrizante. La humanidad pegada a las pantallas, frente a miles de almas que habían ingresado a Net. Los oradores se hacían escuchar en todos lados, relatando los acontecimientos con voces emocionadas. Los entrevistados contaron sus historias, a su vez, explicaron las razones de su elección. Inundación de palabras. Ojos ansiosos parpadeaban incansablemente entre la ansiedad, el anhelo y la esperanza. A continuación el primer paso hacia el nuevo mundo. La adrenalina al máximo, al igual que el primer aterrizaje en la Luna. El comienzo de una nueva era. Muchas otras seguirán, nada podría ser igual que antes…
El mundo digital
Una estructura de anillo.
El exterior con paisajes terrestres y ciudades. La misma normativa, similar estructura económica y social. Una perfecta simulación de las leyes físicas. Destino turístico virtual para los seres humanos. La capacidad de mantener la apariencia de la vida en el pasado. La realidad virtual para comunicarse con familiares y amigos en la Tierra. Por otra parte, la instalación de un androide, incluso con las propias características para viajar al mundo material. Pero también, la posibilidad de alterar la apariencia con la misma facilidad con la que se cambia un vestido. Desplazamiento casi instantáneo entre Net y los equipos, cubriendo el espacio interplanetario a la velocidad de la luz, al ser transportados por señales luminosas o de radio. Una separación progresiva de la vida terrestre.
Los anillos interiores. Un mundo construido sobre la información en lugar de la materia. La ausencia de las estrictas leyes de la física y la biología que regulan al ser humano se liberan. El tiempo marcado por un reloj infinitamente más rápido que en la Tierra es incompatible con la fisiología humana. El reino de las almas y las inteligencias está ansioso por llegar a una comprensión cada vez mayor y más profunda. Las actualizaciones diarias sobre las características de la especie modifican los cimientos de la sociedad virtual. Frenética evolución.
En todos los anillos, solidaridad, democracia y justicia. La conciencia de existir para un fin común. Y la alegría de sentirlo cada día más cerca.
0101 010101001 “Las nuevas especies” (2298)
(2) Ver el capítulo “Las leyes”
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Victoria está recostada en la cama, con la cabeza apoyada sobre un suave cojín. Ella sueña con su vida futura en la tierra, con James, por lo menos. Unas pocas semanas más y todo será real.
Se deleita con una música suave. El rostro sonriente de una mujer joven con el pelo cobrizo y la piel pecosa aparece en su campo visual: Nicol, una australiana que conoció unos días antes mientras chateaba en Net.
“Tengo una idea”, dice Nicol. “¿Qué te parece si vienes, nos vernos el próximo fin de semana?”
Victoria abre muy grandes los ojos. “¿En Sidney?”
“Han abierto un local nocturno fabuloso. Incluso hay una discoteca”, explica Nicol. “Podríamos ir el próximo sábado.”
“Yo nunca he estado en la Tierra después de mi accidente…”
“¿Y entonces? ¡Ya pasó mucho tiempo! Yo te digo donde contratar un gynoid. Esa agencia tiene cantidad de modelos.”
“Yo no creí que fuera tan fácil” comenta Victoria. Ella tiene solamente un recuerdo borroso del mundo físico. Cuando ocurrió el percance, era una adolescente. Para las reuniones con sus padres y James, siempre había recurrido a la realidad virtual. “¿Necesito un pasaporte?”
“La agencia te proporcionará todos los permisos”, explica Nicol.
Victoria tiene un aire divertido. Los robots pueden reproducir con precisión las miradas y las sensaciones humanas. Por fin sería capaz de comer un bocadillo, beber un café con leche y caminar descalza sobre el césped en un día soleado. En Sidney: sol, mar y diversión.
“Lo siento, pero no podré verte durante el día, estoy muy ocupada. Puedes visitar el pueblo por ti misma”, concluye Nicol con una sonrisa triunfal.
Sidney, La Tierra.
El gran día, por fin. Al despertar, un sonriente técnico la invita a salir de la cama. Victoria se siente un poco torpe, pero con la ayuda de una enfermera se levanta y se dirige a un espejo. Ella lleva una blusa blanca, pantalones a rayas y zapatillas. Justo lo que ella pidió.
Entra al baño y embellece sus labios con rubí. Se encamina a la recepción para retirar una mochila con una muda de ropa. Se pone las gafas de color azul, se coloca un pañuelo con flores en la cabeza y se dirige hacia la entrada. El portero le desea una agradable estancia. La puerta principal se abre. Pero después de unos pasos, Victoria se congela. Cierra los ojos y respira profundamente. Luego baja corriendo las escaleras.
Un brillo cegador. Una cálida brisa. Las calles llenas de gente de todas edades. Los altavoces difunden música alegre. Llega a una playa repleta de bañistas, alquila una tumbona, se acuesta y cierra los ojos.
Sintió el mismo olor que cuando cuándo aún era una niña, jugaba con la arena a la orilla del mar. El rítmico golpeteo de las olas. Ordena unos tragos de una bebida helada, disfruta del sabor de la menta.
Comienza a caminar de nuevo a lo largo de la playa, hasta un edificio con inmensas velas blancas. En el interior, un órgano con largos tubos de cobre, el más grande en el mundo. Ella pasa toda la mañana conociendo los alrededores. A la hora del almuerzo, Victoria compra un sándwich en un puesto ambulante, entra a un parque. Disfruta de su merienda en un banco. Jamón cocido en rodajas gruesas. Ensalada fresca. Tomate ligeramente ácido.
A la sombra de un tilo, se queda viendo los árboles centenarios, algunos de ellos habitados por enormes murciélagos, otros con largas hojas afiladas, como las plantas prehistóricas. Escucha el graznido procedente del césped. En el fondo, figuras extrañas de rascacielos con amplios ventanales que se elevan reflejando el cielo.
Entra en un barrio de estilo inglés: dos hileras de casas adosadas con ladrillo rojo. Un grupo de jóvenes está charlando en un bar cerca de una estantería de libros (3). Es la primera vez que se ha topado con esas raras reliquias del pasado. Victoria toma un volumen del aparador y mientras lo está hojeando, el tendero se acerca y le entrega un ejemplar desgastado por el tiempo. “Mira esto. Es una rareza.”
La niña lo toma entre sus manos. Mira la cubierta de cuero y luego desliza sus dedos sobre la superficie agrietada. Voltea las páginas con cuidado. El grueso y rugoso papel desprende un olor a moho, la tinta forma halos amarillentos alrededor de los caracteres.
Imágenes de un mundo distante: damas del siglo XVIII y caballeros con peluca, vestidos de encaje y terciopelo. La luz de la calle la distrae. Victoria devuelve el libro y comienza a caminar de nuevo.
Una pequeña multitud se congrega alrededor de un espectáculo de luces y sonido. Una niña baila al ritmo de los tambores, mientras dibuja brillantes formas con antorchas. El público le aplaude.
Media hora más tarde, llega a una iglesia de estilo neogótico que da frente a la plaza. Los rizos de piedra arenisca y las torres iluminadas, se destacan claramente contra el cielo negro. Baja la mirada hacia la multitud congregada en la entrada. Son jóvenes que visten de amarillo, rojo, verde, incluso algunos de forma provocativa.
(3) Después de tres mil años, desaparecieron en las primeras décadas del siglo XXI y fueron sustituidos por primera vez por los libros electrónicos, y más tarde por sistemas capaces de llevar la imagen al cerebro a través del nervio óptico. Infinitamente menos poderoso de lo que ofrece la tecnología moderna, a pesar de contener cantidades insignificantes de información, con respecto a todo el conocimiento humano que hoy en día, se puede consultar simplemente con el pensamiento, lo que ha sido de fundamental importancia para el desarrollo de la civilización.
La catedral, el corazón de la vida nocturna de la ciudad. En el interior discotecas y lugares dedicados a la realidad virtual. Victoria pasa de largo a una chica con hermosos rasgos, que se encarga de distribuir publicidad.
Se sumerge en la nave principal, un espacio austero y desnudo, realmente espectacular por las prolongadas nervaduras que amplían el espacio y crean un caleidoscopio de luces que se filtran por los vitrales.
Nicol está enfrente del mostrador, usa un látex que se ve a través del vestido. Una chica con un cutis oliváceo, toda vestida de azul, la está apuntando a la lista. “Puedes elegir entre estos programas, o…” Se asoma, extiende su brazo hacia una pequeña puerta. “O entrar en este laberinto donde es posible admirar las exposiciones en el camino. Tendrás un montón de sorpresas.”