¿Cuál es la Gran Cosa Acerca de Jesús?
John Ankerberg y Dillon Burroughs
Publicado por la Editorial ATRI
Derechos Reservados 2011
ISBN 9781937136659
(Originalmente Publicado en 2007)
Licencia de Lectura
Este libro-e (ebook) está autorizado solamente para el disfrute personal de usted. Este libro-e no puede ser vendido ni entregado a otras personas. Gracias por respetar el duro trabajo de este autor.
¿Por Qué Debo Preocuparme Acerca De Jesús?
Parte I: ¿Qué Es Lo Que En Realidad Sabemos Acerca De Jesús?
1.- Las Biografías de Jesús: ¿Qué dijeron Sus Amigos?
2.- La Cobertura Informativa de Jesús: ¿Qué Dijeron Los Demás Acerca De Él?
3.- El Mundo de Jesús: ¿Qué Nos Dice Su Cultura Sobre Él?
4.- Las Narraciones de Jesús ¿Cuán Confiables Son Los Manuscritos Que tenemos Hoy?
Parte II: ¿Quién Dijo Jesús Que Era?
5.- Los Milagros de Jesús: ¿Realmente Él Hizo Actos Sobrenaturales?
6.- Las Afirmaciones de Jesús: ¿Creía Jesús Que Realmente Él Era Hijo De Dios?
7.- El Pensamiento de Jesús: ¿Estaba Él simplemente Inventando Estas Historias?
8.- Las Profecías de Jesús: ¿Realmente Su Vida Cumplió Las Predicciones?
Parte III: ¿Jesús Realmente Volvió A La Vida De Nuevo?
9.- La Muerte de Jesús: ¿Qué Sugiere La Evidencia Médica?
10.- El Funeral de Jesús: ¿Cómo Fue Sepultado?
11.- La Tumba Vacía: ¿A Dónde Se Fue Su Cuerpo?
12.- Las Apariciones de Jesús: ¿Las Gente Lo Vio Realmente Vivo Después De Su Muerte?
13.- Los Seguidores de Jesús: ¿Sus Amigos Creyeron Que Él Estaba Vivo?
Conclusión: ¿Qué Debo Hacer Con Jesús?
Apéndice A: Ideas Alternativas Sobre Lo Que Le Sucedió Al Cuerpo De Jesús
¿Cuál es la Gran Cosa Acerca de Jesús? Este libro está diseñado no solamente para ser comunicado, sino también para edificar a la comunidad. Desarrollado alrededor de trece conceptos esenciales utilizados por los expertos para discutir la vida de Jesucristo, estos capítulos pueden servir como base a un pequeño grupo de discusión, o en un aula de estudio, o como una fuente de información para aquellas personas que van a un retiro y desean compartir lo que han aprendido con los demás.
Al final de este libro, usted encontrará una guía de discusión. Siéntase en libertad de usar esas preguntas como referencias de inicio y que aún le servirán para mayores discusiones conforme usted encuentra la relevancia de Jesús en este día.
A través de las páginas de este recurso, usted podrá observar que muchas de las estadísticas y citas detalladas se han colocado en un costado del texto. Esto lo hemos hecho intencionalmente para ayudarle a que el texto del libro sea más del tipo de conversación. Sin embargo, aún nos sentimos apasionados para poder proveerle a usted con una investigación adicional si desea más información. Es nuestra esperanza que estas citas, estadísticas, y percepciones le ayudarán a súper cargar aún más su crecimiento.
En tercer lugar, usted también encontrará una amplia variedad de otros materiales en la sección de “Recursos Adicionales”, los cuales son materiales para mejorar su entendimiento sobre estos asuntos acerca de Jesús. Hemos mencionado otros libros que hemos escrito sobre Jesús, así como varios sitios Web más importantes que son buenos para su estudio personal, así como vínculos para los mejores artículos en línea del Instituto Ankerberg de Investigación Teológica (ATRI). Adicionalmente hemos enumerado todas las series en DVD relacionadas con este tópico como también transcripciones sobre episodios anteriores del Show de John Ankerberg para aquellas personas que prefieren los recursos audiovisuales.
También, nos agrada estar personalmente involucrados en su proceso de aprendizaje. Siéntase en libertad de comunicarse con nosotros vía correo electrónico (mailto:jasnews@johnankerberg.org) o por correo regular con cualquier comentario o pregunta que usted puede tener.
Finalmente, queremos que sepa que estamos orando por usted conforme progresa en su entendimiento de “la gran cosa” acerca de Jesús. Es nuestra esperanza que su deseo de aprender se iguale al de los de Berea en tiempos de Pablo. Ellos investigaban las Escrituras cada día para descubrir si lo que estaban aprendiendo era cierto. ¡Que Dios les bendiga conforme ustedes descubren (o re-descubren) la gran cosa acerca de Jesús!
“Si él es un sanador, ¿por qué hay dolor?
Si él realmente está ahí, ¿por qué me siento tan solo?
Si él realmente se preocupa, ¿por qué no hace algo para demostrármelo?
Si él es todopoderoso, ¿por qué no hace algo para probarlo?”
*****
“¿Por qué debe importarme Jesús?
Aún si él estuviera vivo, sanara los enfermos, y aún levantara a los muertos, ¿por qué me debe importar?”
Hablar de Jesús hoy día puede ser peligroso para su salud. En más de 30 países, una persona puede ser arrestada, torturada y aún muerta por escoger seguir a Jesucristo. En contraste, la cultura occidental goza de la libertad religiosa. Generalmente no experimentamos ese tipo de tratamiento de los gobiernos cuando hablamos sobre nuestras creencias religiosas. Sin embargo, la controversia aún existe.
Por ejemplo, en Marzo de 2007, el canal Discovery Channel transmitió un especial de televisión llamado “La Tumba Perdida de Jesús”, en el cual afirmaban que Jesús, su madre María, y aún su supuesta esposa María Magdalena y su hijo Judas, estaban enterrados en una tumba en la sección Talpiot de Jerusalén. Ese programa fue visto por más de cuatro millones de televidentes, y el libro correspondiente, The Jesus Family Tomb Controversy (La Controversia de la Tumba Familiar de Jesús), se disparó en la lista de mayores ventas del diario The New York Times.1
Y en el año 2006 en Fredrickson, Virginia, un miembro del Consejo Municipal se vio bajo fuerte presión por haber ofrecido una oración “en nombre de Jesús” durante una reunión porque eso estaba en contra de la política del consejo de que una oración se ofreciera en nombre de “una deidad en particular”. La política del Consejo Municipal de Fredericksburg que prohíbe las oraciones sectarias fue adoptada luego que la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU) de Virginia los amenazó con demandarlos judicialmente si no tomaban los pasos para presionar u obligar a los miembros del consejo a detenerse orando en nombre de Jesucristo.2
¿Por qué ese tipo de controversias? En una palabra—Jesús.
La Historia de Jesús
Jesús de Nazaret transformó la historia como la conocemos. Nuestra manera de pensar, nuestras creencias, nuestro sistema educativo, el campo de la medicina, la ciencia, las matemáticas, las leyes, y otras—casi que todas las áreas de nuestras vidas—han sido tocadas por Sus manos de una forma u otra.
¿Sabía usted que los seguidores de Jesús…
…fundaron las universidades de Harvard, Princeton, Yale y docenas de otras prestigiosas universidades?
…ayudaron a escribir la Constitución de los EE.UU.?
…sirvieron como personalidades importantes en el desarrollo de la filosofía occidental?
…proveyeron asistencia en la abolición de la esclavitud en Inglaterra y los Estados Unidos de América?
…lucharon por la educación y los derechos iguales para las mujeres? …han abierto miles de orfanatorios en todo el mundo?
…continúan conduciendo el mundo con actos de caridad privados contribuyendo a las necesidades humanitarias?
Mientras que muchas personas rechazan la influencia del cristianismo en sus vidas hoy, no pueden rechazar que la fe cristiana ha influenciado un gran segmento de nuestra cultura. Si no tienen ninguna otra razón, estas personas deberían interesarse acerca de Jesús simplemente porque Su influencia está en el mundo que nos rodea.
Sin embargo, hay una razón más importante que sirve de una motivación para este libro. Pero también esperamos que ustedes consideren investigar a Jesús personalmente. Nuestra deseo no es solamente preguntarle a usted, “¿Cuál es la gran cosa acerca de Jesús?” sino que también consideren, “¿Cuál es la gran cosa acerca de Jesús en mi vida?”
En las páginas siguientes, usted encontrará historias e información que le pueden dar respuestas a las preguntas claves acerca de Jesús. Por favor recuerden que el propósito de este libro no es tanto el de convencer como lo es el de asistirle a usted. Nuestra meta no es criticarle sino conversar con usted.
Le animamos a que prepare una taza de su café favorito, tenga a la mano una rosquilla fresca de pan, y se una a nosotros para que juntos veamos quién realmente fue y es Jesús. Y en el transcurso de este viaje, esperamos que usted considere cómo es que la historia de Jesús se conecta a la historia suya. Quizás ambas historias van a converger conforme usted da los pasos para descubrir lo esencial de su crecimiento espiritual.
Nuestras Historias
Antes de que compartamos en esta búsqueda espiritual, queremos ponernos al frente para compartir nuestras propias historias y cómo las mismas se conectan con Jesús. Ustedes se sorprenderán de cómo nuestro progreso espiritual no fue tan suave o instantáneo como muchas personas pueden creer.
La Historia de John
Desde una temprana edad recuerdo a mi papá viajando alrededor del mundo para hablarles a los estudiantes acerca de Jesús. Uno de mis primeros recuerdos es viajando con él a Suecia cuando yo tenía cinco años de edad en donde se dirigía a las audiencias hablándoles por medio de un intérprete. Sirvió en una organización llamada Juventud para Cristo, la cual, en ese entonces, incluía a Billy Graham, Torrey Johnson, Merv Roselle, y Bob Pierce (fundador de Visión Mundial). Literalmente crecí con estas personas pasando el tiempo en la casa de mi familia en Chicago.
Durante mis años de adolescente llevé clases con un compañero que me dijo lo que significaba conocer a Dios personalmente. Pero así como esa idea me fascinó tanto, igualmente me espantó. ¿Me aceptaría Dios tal como yo era? Después de una semana de estar luchando con mis dudas, ore e invité a Jesús a mi vida. Puedo recordar vívidamente el gozo y el perdón que sentí ese día.
Dos años después contraje una enfermedad seria y me llevaron de urgencia al hospital. Creí que de cierto me moriría cuando oí al doctor que hacía las rondas decir, “No tenemos tiempo para llamar una ambulancia. Él tiene que ser operado de inmediato, lo llevaré en mi automóvil.” Le oré a Jesús por ayuda, y aún hoy día puedo recordar la abrumadora paz que sentí y llenó todo mi joven cuerpo. En la peor de las situaciones, Jesús me dio esperanza. Al final, sobreviví, y tome la determinación de seguir al Único que me había fortalecido.
Cuando ingresé en el colegio decidí llevar mi Biblia conmigo. De inmediato se volvió un imán. Los estudiantes tenían preguntas que hacer, y yo les compartí cómo mi vida había sido cambiada. Los estudiantes hacían más preguntas y yo me iba a casa al final de la tarde para buscar las respuestas a las preguntas que mis amigos hacían acerca de Dios. Al día siguiente regresaba a compartir lo que había descubierto.
Cuando terminé el colegio, el pequeño club de Biblia que ayudé a iniciar había crecido en más de 400 estudiantes todas las semanas. Era uno de los clubes de Biblia más grandes de la nación en ese momento. El grupo incluía a mis compañeros de colegio Jerry Jenkins, quién sería coautor de la popular serie Left Behind (Dejados Atrás) con Tim LaHaye, y Bruce Barnes (quien más tarde sirvió como misionero y fue incluido como uno de los personajes en la serie de libros Left Behind).
Ingresé a la Universidad de Illinois—en el Campus del Círculo de Chicago. Muchas personas bien intencionadas me dijeron que iba a perder mi fe al atender una universidad pública. En vez de eso, me convertí en el líder del grupo de la Asociación Cristiana Interuniversitaria y una vez más empecé a animar a los estudiantes a buscar a Jesús y a la Biblia para las respuestas a los asuntos de sus vidas, como lo había hecho en el colegio anteriormente.
Cuando finalicé la universidad proseguí a seguir estudios superiores. Durante ese tiempo viajé a distintos campus universitarios en la nación como orador, buscando proveer respuestas a las preguntas que los estudiantes tenían acerca de la fe cristiana. También me casé con Darlene, y pronto tuvimos una bella niña, Michelle. A su tiempo me gradué de los estudios superiores y recibí títulos en el ministerio cristiano, en historia de la iglesia y en filosofía del pensamiento cristiano.
Luego Dios hizo algo inesperado. Un amigo había iniciado una estación de televisión cristiana en Kansas City y me pidió que hiciera un programa. Estuve de acuerdo, e invité tanto a cristianos como a no cristianos para que respondieran a la pregunta, “¿En qué piensa usted, y porqué piensa así?” Este planteamiento estilo entrevista era completamente nuevo a la televisión cristiana en ese momento y abrió una nueva manera para poder compartir mi fe con otras personas. Esta primera serie pronto llevó a hacer un programa a nivel nacional en forma semanal, el cual ahora se transmite en los 50 estados y en docenas de países alrededor del mundo.
Durante los últimos 27 años he tenido a personas no cristianas bien conocidas como invitados al programa para discutir distintos aspectos con invitados cristianos, incluyendo ateístas como Paul Kurtz (autor del Manifiesto Humanista II) y Anthony Flew (en ese momento considerado como el principal ateísta filosófico a nivel mundial). También he entrevistado a líderes de otras religiones y de movimientos de las nuevas religiones, así como a individuos cristianos clave que son expertos en campos como la ciencia, la teología, la medicina y la historia. Repetidamente, mi experiencia ha sido que el cristianismo es verdadero y se puede defender a sí mismo en la arena de las ideas del mundo.
¿Me enfrento a retos y problemas? Sí, como las demás personas. Por ejemplo, este año pasado cuando no me sentía bien, visité a mi doctor para que me hiciera algunas pruebas. Para mi sorpresa, me informó que yo tenía las arterias coronarias severamente obstruidas por lo que existía la posibilidad de que sufriera un ataque cardiaco menor. Necesitaba hacerme una cirugía casi de inmediato.
Mientras me recuperaba de mi shock inicial oré, como lo había hecho durante muchos años anteriormente, como un niño que se enfrentaba a una tragedia física. Dios me recordó de dos promesas claves en ese momento: “Nunca te dejaré ni te abandonaré,” y “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Entonces sentí la misma paz que había sentido de adolescente cuando me preparaba para la cirugía—esa clase de paz que solamente Dios puede dar.
Más de cinco horas después, se me dijo que el doctor había ejecutado excelentemente diez bypass en mi corazón. ¡Yo ni siquiera sabía que eso se podía hacer! Cuando el doctor dibujó un diagrama del trabajo que había hecho, parecía como si hubiera re-alambrado mi corazón. Dios había contestado mis oraciones y le había dado nueva vida a mi corazón.
En nuestro ministerio televisivo hoy, el equipo que usamos es dramáticamente distinto al que usábamos en años anteriores. Ya no es necesario tener un montón de equipo eléctrico para producir el programa. Ahora podemos editarlo todo en una computadora, con resultados de primera. Y en lugar de escribir todo un libro en una máquina de escribir, yo colaboro en los libros vía computadoras portátiles y grabadoras de sonido digitales. Nuestro ministerio también ofrece descargas digitales de programas que pueden ser vistos al instante—un gran cambio a los casetes enviados por correo.
A pesar de todos los cambios tecnológicos, el mensaje ha permanecido consistente. Desde mi niñez hasta este día, la realidad que altera vidas, que Jesús es la gran cosa, que Él se levantó de los muertos, y que Él es el Hijo de Dios, forman el fundamento de mi vida y mi trabajo.
La Historia de Dillon
Tengo 31 años, estoy casado y tengo dos hijos, y me encuentro involucrado activamente en mi iglesia. Me gusta tocar la guitarra, tomar café con mis amigos en un Starbucks, y escribir. Crecí en una familia en la cual mi padre y mi madre ambos trabajaban. Mi papá trabajaba en la construcción dándole el acabado final al concreto. Mi mamá trabajó en un conglomerado de trabajos durante los años para ayudar a pagar las cuentas. Fui a escuelas públicas, viajaba en autobús, jugaba futbol y basquetbol, y tocaba el saxofón en una banda.
Como muchos adolescentes, no le tomé importancia a Jesús hasta que mi vida llegó a ser un desastre. A pesar de que mi familia asistía a una pequeña iglesia en el vecindario, no fue sino hasta antes de mi último año de colegio que tome la decisión deliberada de seguir a Jesucristo. Había repetido las oraciones y levantado mi mano en los precisos momentos en la iglesia, pero hacer los movimientos no estaba cambiando mis emociones. Mi estilo de vida definitivamente no estaba funcionando, y pensé que podía intentar la Suya.
Cuando empecé mi último año en el colegio le dije a mi director que yo quería empezar un estudio bíblico que se reuniera todas las mañanas antes de entrar a clases, ¡casi se cae de la silla! Era la primera vez que había estado en su oficina sin recibir ninguna llamada de atención. Al final del año, sin embargo, varios de mis amigos y yo estábamos reuniéndonos cada día a las 7:30 a.m. En mayo de ese año, el director del colegio estuvo presente en un evento de oración que patrocinamos en la mañana del Día Nacional de Oración.
El colegio era todo un reto, por no decir más. Parecía que yo cambiaba de asignatura, casi con la misma frecuencia con que lavaba mi ropa, durante los primeros dos años, finalmente escogiendo la asignatura “vendible” llamada comunicaciones. Me hice el caso de que como “las aptitudes de una comunicación excelente” eran un requisito en virtualmente cada anuncio de trabajo, graduándome en eso no me podía lastimar.
Pero sucedió otro cambio en mi último año de colegio. A través de una secuencia rara de eventos, terminé como interno en el Campus Crusade for Christ (Cruzada Universitaria para Cristo), un ministerio comprometido a ayudar a los estudiantes a vivir su fe cristiana en el campus. Le llamábamos simplemente “Cru”—nada elegante, solamente algunos estudiantes tratando de entender la vida y a Dios. El grupo creció rápidamente en más de 50 estudiantes durante ese año, haciéndolo uno de los grupos cristianos más grandes en nuestro campus en ese entonces. Mis aptitudes de comunicación ahora estaban al servicio de un propósito más alto.
Después de mucha oración y algunos consejos de mi amiga Gabe, mi esposa, Débora, y yo, terminé mi educación y nos encaminamos de un pequeño pueblo en Indiana al centro de Dallas, Texas. Vivimos en un apartamento muy pequeño a cuatro cuadras del Hospital de Baylor. A pesar de que la localización era muy buena, era demasiado ruidoso cuando una ambulancia pasaba a toda velocidad sonando la sirena a las 3:00 de la madrugada. A pesar de las frecuentes despertadas, me convertí en un “master en teología” en tres rápidos años mientras trabajaba en distintas organizaciones cristianas.
Después de graduarme, nos movimos al norte del centro de la ciudad para servir en una iglesia bíblica tamaño mediano, dirigiendo a los adolescentes y estudiantes universitarios. A diferencia de otros tiempos en mi vida, mis creencias fueron desafiadas cuando trataba con todo desde el suicidio de adolescentes a los ofensores juveniles hasta los estudiantes sobresalientes que luchaban con las dudas sobre su fe. Una adolescente que sorprendió a su papá viendo pornografía nunca se discutió en la historia de la iglesia. Una mamá llamando a las 11:00 p.m. porque no podía encontrar a su hija no se había discutido en mis libros de texto. Aprendí a servir de la manera como Jesús sirvió—ayudando a las personas que tenían alguna necesidad. A través de los altibajos, esas amistades de la iglesia se hicieron amigas, dándome esa relación que tanto añoro hasta este día.
Avanzando hacia el día de hoy, mi preciosa esposa, Débora, y yo tenemos dos increíbles hijos, Ben y Natalie. Una gran porción del día se invierte en escribir o editar proyectos para varios autores cristianos. Pero de ninguna manera digo que ya he llegado. Mis luchas personales aún continúan a ratos. Como cualquier otra persona con aliento, yo cuestiono cómo es que Dios puede estar obrando en la muerte de un miembro de la familia. Las dudas persisten cuando veo que la cuenta bancaria está muy baja. En el camino, he descubierto que seguir a Jesús ciertamente no es aburrido. Es un adelanto para aquellas personas que escogen seguirlo.
Mi oración es que mientras usted continúa la lectura de este libro, usted lo hará con una mente que es curiosa en vez de una que rechaza. Espero que podamos entablar una conversación.
El otro día, mi barista preferido en Starbucks, Rob, me preguntó cómo me iba con mis escritos. Le dije que le debía una copia de este libro porque había escrito cada palabra del mismo mientras me sentaba a la mesa de su café. ¿Por qué? Por un lado es el lugar más barato para tomar café en la ciudad. Pero otra razón es que, conforme escribo, encuentro que me ayuda a imaginar que estoy sentado frente a otra persona a quien le hablo sobre los asuntos importantes de la vida. “¿Cómo está el trabajo? ¿Cómo está la escuela? ¿Cómo está la familia?
También espero poderle animar a usted con preguntas desde el corazón, como Jesús lo hizo—preguntas como, “¿Cómo está su vida espiritual? ¿Cómo está su corazón?” Si usted no se ha detenido a pensar recientemente sobre estos asuntos del alma, le invito a que empiece hoy mismo, siéntese, y reflexione conforme lee estas palabras y considere lo que puedan significar para usted.
En el camino, siéntase en libertad de enviarnos un correo electrónico con cualquier comentario o pregunta que puede tener. De manera personal le responderemos tan pronto podamos. Solamente envíenos un correo a mailto:jasnews@johnankerberg.org Eso es todo.
Un Viaje de Mil Kilómetros
Hay un proverbio chino muy citado que dice, “Un viaje de mil kilómetros empieza con un paso.” Esta declaración es ciertamente verdadera cuando se trata de aprender acerca de Jesús. Probablemente se han escrito más libros sobre Él que sobre cualquier otra persona en la historia—muchos como para que solamente una persona pueda empezar a leer o a comprender. Conforma empezamos nuestro viaje, les animamos a todos ustedes a tomar un paso a la vez, buscando la verdad acerca de Jesús y cómo esta impacta la vida de ustedes hoy.
“Los supuestos escritores de los evangelios—Mateo, Marcos, Lucas y Juan—describen una serie de eventos, de hace mucho tiempo, que nunca sucedieron en la vida de una persona que hace mucho tiempo nunca vivió… El Jesús bíblico es en términos generales, una invención—una que es perfectamente inocente y entendible, pero es una invención después de todo.”
-MARCUS BORG, EN ENCONTRÁNDOSE CON JESÚS OTRAVEZ POR VEZ PRIMERA1
“Cuando somos niños no sabemos qué hacer, ¿qué haremos? Nos volvemos a nuestros padres. Todos queremos saber que ellos tienen la verdad, que todos pueden llegar a creer que lo que ellos creen es lo correcto, pero eso no significa que eso sea así.”
-UN COMENTARIO DE MYSPACE.COM
Myspace.com le ofrece a cualquier persona con una conexión en internet la disponibilidad de hacer oír su opinión sobre cualquier asunto. Como parte de la investigación para este libro, le preguntamos a varios espectadores de myspace.com, que compartieran sus pensamientos sobre Jesús. No restringimos la invitación a personas de algún grupo en particular ni de una afiliación religiosa. Cualquier persona que quería participar podía hacerlo. Les hicimos preguntas que estas personas querían hacerle a Jesús y sus respuestas mostraron una cantidad asombrosa de asuntos. Algunas de las preguntas que estas personas querían preguntarle a Jesús incluían lo siguiente:
*¿Cómo decide usted quién está dentro y quién está fuera?
*Yo creo en un ser superior, pero ¿quién puede decir cuál dios es el correcto?
*¿Está usted “enganchado” con lo de María Magdalena?
*¿Cómo ve usted las otras religiones allá afuera?
*¿Cuáles son sus puntos de vista sobre la guerra en Irak?
*¿Por qué usted está permitiendo tanto sufrimiento en el mundo?
Una cosa que notamos es que muchas de las preguntas no dudaban que Jesús existía. En vez de eso, la duda era en lo que en realidad sabemos acerca de Jesús. En otras palabras, aún si yo creo que Jesús existió o aún sí existe, ¿cómo puedo decidir lo que es cierto acerca de Él? ¿Es Jesús “mi chico del barrio” como se muestra en algunas camisetas, solamente un poquito más religioso que nosotros? ¿O él es algo más? ¿Es su vida una invención, como eruditos como Marcus Borg han sugerido? ¿O es él realmente el Hijo de Dios?
Los siguientes cuatro capítulos contestan esas preguntas desde cuatro ángulos diferentes. La primera pregunta que vamos a considerar es, “¿Qué fue lo que Sus amigos dijeron acerca de Él?” En otras palabras, nos enteraremos por medio de las personas que estuvieron más cercanas a Jesús—aquellas quienes lo más probable conocían más de Él y de Su vida. ¿Qué fue lo que personas como Mateo, Marcos, Lucas, Juan y Pablo—todos los cuales caminaron con Jesús o estaban vivos durante Su vida—dicen acerca de Él? El material que tenemos de estos amigos incluye los libros tradicionalmente etiquetados como los cuatro Evangelios—Mateo, Marcos, Lucas y Juan—y las cartas del apóstol Pablo. Sus historias revelan un cuadro detallado de aquel de quien ellos creían era el Mesías.
Después de eso, le echaremos un vistazo a lo que otras personas dijeron acerca de Jesús durante Su vida. En otras palabras, si Jesús realmente sanó personas, levantó de los muertos, y reunió grandes muchedumbres, lo cual ciertamente algunas otras personas habrían dejado algún registro de esas actividades. Y lo hicieron. Revisaremos lo que los documentos de esas personas dicen acerca de Jesús y de Sus primeros seguidores. Muchas de estas fuentes fueron escritas por personas no cristianas, también, haciendo que eso sea un punto de vista interesante procedente de los primeros escépticos.
Conforme dialogamos acerca de la vida de Jesús, no podemos dejar a un lado Su cultura. ¿Los hallazgos fortalecen lo que otras personas dijeron acerca de Jesús, o lo contradicen? En el capítulo 3 veremos algunos de los hallazgos arqueológicos del tiempo de Jesús y descubriremos qué perspectivas nos ofrecen para nuestro entendimiento sobre Él.
Luego tocaremos uno de los puntos más controversiales referentes a las primeras narraciones de Jesús—la transmisión confiable de los documentos del Nuevo Testamento en la primera iglesia. En otras palabras, aún si los amigos de Jesús registraron una historia exacta, ¿cómo sabemos que lo que tenemos es lo que ellos escribieron?
Conforme avanza en su lectura, usted querrá tener un lápiz a la mano para poder señalar las declaraciones que más le han llamado la atención o escribir sus propias preguntas al margen. Verifique las notas al final para acceder a los vínculos de internet y de otros libros relacionados con la discusión que tenemos seguidamente. Usted también nos puede enviar un correo electrónico con sus preguntas o pensamientos que pueda tener acerca de cómo esta información le anima y le ayuda a responder las preguntas que usted tiene acerca de Jesús.(mailto:jasnews@johnankerberg.org)
Imagine que un amigo cercano de sus años en el colegio se mató en un trágico accidente automovilístico. Muchas de las personas que estuvieron en al mismo colegio se presentaron en el funeral, y algunas de ellas compartieron porqué él era una persona tan maravillosa. Se recordaban de algunos de los equipos deportivos en los que participó, y también recordaban muchos de los actos caritativos que hizo. Durante los siguientes días, usted les hablaba a otras personas sobre la vida de su amigo.
Unos años más tarde, una noche cuando usted miraba el álbum antiguo de fotos, usted decidió escribir un libro sobre la vida de su amigo. Después que el libro fue publicado, para sorpresa suya, algunas personas dijeron que era inexacto y que usted había olvidado detalles claves sobre la vida de su amigo. Decían que él no estuvo en ningún equipo deportivo, que no hizo ningún acto de caridad de los que usted mencionó, y que no murió en un accidente automovilístico. ¿Cómo respondería usted?
Usted podría reunir otras voces de apoyo. Habrá otros atletas de los equipos deportivos del colegio que pueden testificar que él sí jugó en esos equipos. Aquellas personas que su amigo visitó en los hospitales pueden recordar cómo los animaba. Los registros médicos pueden testificar que él sí murió en un accidente automovilístico. Su amigo dejó tras sí un rastro de información que confirma los detalles del libro que usted escribió.
Los amigos de Jesús encontraron un problema similar.
Después que Jesús fue asesinado, sus amigos se reunieron a puerta cerrada, temiendo la persecución de aquellos que ayudaron a matar a Jesús. Pero eso cambió cuando Jesús regresó de los muertos y les mostró a sus seguidores que Él había conquistado la muerte. Él les ordenó comunicar las buenas nuevas de lo que habían visto a los demás. Y así lo hicieron.
Unos años más tarde, algunos de estos seguidores se sentaron a escribir cuatro libros acerca de Él, compartiendo las historias de la vida de Jesús. Pero después que estos libros (llamados los Evangelios) fueron escritos, algunas personas empezaron a dudar de ellos. Y ese problema persiste hasta nuestros días.
El cristianismo Antes del Nuevo Testamento
Las personas con frecuencia preguntan hoy:
*¿Es posible que los escritores de los Evangelios simplemente olvidaran muchos de los detalles acerca de lo que Jesús dijo e hizo al momento que escribieron sus libros?
*Puesto que los Evangelios fueron escritos por personas que siguieron a Jesús, ¿cómo podemos estar seguros que su fe no se interpuso en lo que ellos escribieron?
*¿Cómo sabemos que los escritores de los Evangelios no inventaron a un nuevo Jesús que sería “más atractivo” a las personas?
*¿Por qué esperaron tanto para escribir acerca de la vida de Jesús?
Estas son buenas preguntas que pueden ser respondidas mirando el registro histórico de lo que sucedió.
Debemos recordar que lo que era más importante para los apóstoles y los primeros cristianos era el comunicar las buenas nuevas acerca de Jesús. Los apóstoles habían pasado tres años viviendo con Él, y cuando Él regresó a la vida, les dijo cómo hablar de Él a las demás personas. Jesús les ordenó “vayan a todo el mundo y anuncian las buenas nuevas [del Evangelio] a toda criatura.” 2
Los Primeros 50 Días
La narración de Lucas es el punto oficial de inicio de la iglesia en el Libro de los Hechos, el cual fue escrito cerca del año 63 d.C. Cincuenta días después que Jesús se levantó de los muertos, aproximadamente en el año 30 d.C., Lucas narra que los apóstoles predicaban a los judíos devotos de distintas partes del mundo quienes peregrinaban a Jerusalén para celebrar Pentecostés. 3 El apóstol Pedro se dirigió a esta gente y proclamó los hechos acerca de la vida, muerte y resurrección de Jesús. Como resultado de ello, 3000 judíos creyeron el mensaje y se unieron al movimiento cristiano. Estas personas permanecieron en Jerusalén durante un corto período de tiempo, durante el cual se “mantenían firmes en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en el partimiento del pan y en la oración.” 4 Muchos de ellos regresaron a sus respectivas naciones. Es importante realizar que el mensaje de los apóstoles predicado 50 días después de la resurrección era el mismo mensaje que estas personas predicaron en todo el Imperio Romano. Este mensaje del año 30 d.C. que fue compartido durante los siguientes 40 años no fue olvidado, no se cambió, y regresó al mismo Jesús.
Entonces aquí encontramos que dentro de los siguientes dos meses de la muerte y resurrección de Jesús, un gran número de creyentes habían surgido. Muchos de ellos viajaron a través del Imperio Romano para divulgar el mensaje de Jesús. Lucas enumera las naciones que incluían “Partos, medos y elamitas; habitantes de Mesopotamia, de Judea y de Capadocia, del Ponto y de Asia, de Frigia y de Panfilia, de Egipto y de las regiones de Libia cercanas a Cirene; visitantes llegados de Roma; judíos y prosélitos [los convertidos al judaísmo]; cretenses y árabes.” 5 Por lo menos 15 grupos diferentes de personas fuera de Jerusalén divulgaron las verdades fundamentales del cristianismo casi de inmediato después que sucedieron los eventos narrados en Hechos 2.
Los Primeros Años
Un corto tiempo después de esta asombrosa reunión en Jerusalén. Lucas narra que “seguía aumentando el número de los que creían y aceptaban al Señor” 6 El resultado fue que “la palabra de Dios se difundía [en todo Jerusalén y en las regiones más allá]: el número de los discípulos aumentaba considerablemente en Jerusalén, e incluso muchos de los sacerdotes obedecían a la fe.” 7 Este crecimiento incluyó a los sacerdotes judíos en Jerusalén quienes aceptaron la predicación de los apóstoles y empezaron a seguir las enseñanzas de Jesús.
Para los líderes de la primera iglesia era una prioridad comunicar a Jesús por la vía oral. El crecimiento rápido de nuevos convertidos y el comienzo de nuevas congregaciones de iglesias y otros eventos fueron sucediendo tan rápidamente que los primeros líderes cristianos inicialmente no hicieron una pausa para sentarse a escribir una compilación autorizada de la vida de Cristo. Lucas informó que al momento de su escrito, había muchos informes de testigos oculares circulando. 8 Algunas personas creen que el Evangelio según Lucas también incluyó entrevistas con María, la madre de Jesús y con otros miembros de su familia y amigos cercanos. Aun los registros escritos no pudieron ser poco comunes, puesto que muchos judíos en ese tiempo tomaban notas de los mensajes de los rabinos y maestros más populares.
Cualquier pregunta que necesitaba una respuesta con frecuencia se podía dirigir a uno de los apóstoles o a uno de los numerosos testigos oculares del Jesús resucitado. La asombrosa velocidad con la que el cristianismo se esparció a través del Imperio Romano dentro del lapso de vida de los apóstoles, es una evidencia del éxito inicial de transmitir el mensaje por la vía oral.
El Dr. N.T. Wright, Obispo de Durham y anterior profesor del Nuevo Testamento en Oxford, explicó en una entrevista en el que en el año 20 d.C. no se conocía algo como una iglesia cristiana. Ya para el año 120 d.C., el emperador de Roma estaba recibiendo cartas preocupantes de uno de sus procónsules en el norte de Turquía sobre qué hacer con respecto a estos cristianos. Así que en ese siglo solamente, usted tiene esta cosa extraordinaria que repentinamente aparece de la nada. Todos los primeros cristianos de quienes tenemos la evidencia real dirían, “Les digo porqué sucedió. Es debido a Jesús de Nazaret y al hecho de que él se levantó de los muertos.” 9
Más evidencia de que el mensaje de Cristo se divulgó rápidamente por todo el Imperio Romano después que Jesús fue crucificado y se levantó de nuevo se puede leer en las cartas de los apóstoles. En algunos casos, ellos escribieron a las iglesias que habían sido establecidas en lugares lejanos. Por ejemplo:
*Antes que el apóstol Pablo visitara a los cristianos de la iglesia en Roma, él escribió (cerca del año 57 d.C.) y les dijo que “la fe de ustedes está siendo reportada en todo el mundo.” 10 Recuerden que según Hechos 2:10, había ciertas personas de Roma en Pentecostés. Estas personas habrían regresado a Roma para compartir la nueva verdad que habían encontrado con las demás personas.
*Santiago, el hermano de Jesús, escribió el libro de Santiago en los primeros años de la década de los años 50 a las primeras iglesias Judeo-Cristianas dispersas entre las naciones.” 11
*Pedro escribió en los primeros años de la década de los años 60 a los cristianos que estaban “dispersos en Ponto, Galacia, Capadocia, Asia, y Bitinia.” 12
Mucho antes de que los libros del Nuevo Testamento fueran escritos, los cristianos en todo el Imperio Romano ya conocían los hechos acerca de la vida, muerte y resurrección de Jesús. Muchos de ellos fueron mártires porque creían en estos hechos y se habían convertido en Sus seguidores. Parece ser completamente irrazonable pensar que cuando los cuatro Evangelios fueron escritos solamente de 30 a 50 años después de la muerte y resurrección de Jesús, que estos presentaran a un Jesús enteramente nuevo—alguien que era significativamente diferente que el que los primeros cristianos habían personalmente visto y oído por ellos mismos.
Los Sacramentos Establecidos
Adicionalmente, la Cena del Señor (también conocida como Eucaristía o comunión), la cual el mismo Jesús instituyó, habría sido enseñada, transmitida, y celebrada muchas veces desde el primer momento en que los cristianos se reunieron para adorar. En esa misma ceremonia a los cristianos se les ordenó conmemorar la muerte y resurrección de Jesús, así como el significado de esos eventos—el Evangelio. Lo mismo puede decirse del bautismo. Si alguna persona intentara cambiar la primera proclamación acerca de Jesús años más tarde, la primera generación de cristianos se habría dado cuenta y se habría opuesto a esos cambios. Una vez que la historia de Jesús se proclamó más allá de Jerusalén, ni los apóstoles ni nadie más habrían estado en posición de alterarla.
Aquellas personas que alegan que el Jesús mostrado en los Evangelios es de alguna manera diferente al Jesús histórico deben asumir que los apóstoles olvidaron acerca de los detalles del verdadero Jesús dentro de los siguientes 50 días después de Su crucifixión y resurrección, y luego de haber vivido a la par de Él durante un período de tres años. Aun así, los apóstoles no fueron los únicos testigos oculares de la vida de Jesús. El libro que ha sido bien investigado, Reinventing Jesús (Reinventando a Jesús) afirma, “Cientos de otros seguidores de Jesús le conocían bien, habían visto Sus milagros, y habían escuchado Sus mensajes. Lo que Jesús enseñó y lo que Jesús hizo no fueron cosas hechas en secreto. Este hipótesis está tan llena de agujeros que ningún erudito la sostiene.” 13
Los Escritos de los Amigos de Jesús
Los escritos de los amigos de Jesús tradicionalmente incluyen los cuatro Evangelios e, indirectamente, las cartas escritas por el apóstol Pablo. Todos estos escritos combinados casi conforman el contenido de todo el Nuevo Testamento, y estuvieron en circulación durante el tiempo en que tanto los amigos como los enemigos de Jesús estaban vivos. Esto significa que cualquier tipo de errores que aparecieran en estos textos habrían sido rápidamente expuestos y corregidos.
Los Escritores de los Cuatro Evangelios
¿Qué tipo de libros son los cuatro Evangelios? Yo (John) discutí esta pregunta durante una entrevista con algunos de los mejores eruditos de nuestros días sobre Jesús, quienes compartieron sus perspectivas sobre los cuatro Evangelios con respecto a fuentes, prejuicios, autoría, y el momento en que fueron escritos.
Fuentes: Respondiendo a la pregunta si debemos confiar en las narraciones de Jesús en los Evangelios, el Dr. Craig Evans, distinguido profesor del Nuevo Testamento en la Universidad Acadia de Divinidad en Wolfville, Nova Scotia, Canadá, respondió, “Usted empieza con sus fuentes de información más antiguas y más confiables. Estas las tenemos. Tenemos los cuatro Evangelios en el Nuevo Testamento y solamente porque los escritores de los Evangelios del Nuevo Testamento tienen un interés teológico y que eso es lo que los motiva para contar la historia de Jesús en primer lugar, ello no los descalifica en sus escritos. Eso no lo hace sorpresivamente no histórico o de ningún valor.” Para un erudito que ha pertenecido al “Equipo de Ensueño” de la revista National Geographic que investigó el Evangelio de Judas, y ha sido autor de más de 50 libros sobre tópicos del Nuevo Testamento, y ha enseñado en universidades como Cambridge, Durham, Oxford, y Yale, esa es una afirmación profesional.
La Dra. Claire Pfann, profesora de la Universidad de la Tierra Santa en Jerusalén, compartió durante la misma entrevista que “si queremos tratar con la parte histórica de Jesús, entonces debemos sumergirnos en las herramientas para poder examinarlo. Eso incluye los Evangelios, los textos literales, los escritos extra bíblicos de otros autores judíos como Josefo, la arqueología, y el estudio de los idiomas bíblicos.”
¿Cuándo y Dónde se Escribieron los Evangelios?
Mateo: Escrito por el apóstol Mateo, probablemente desde Antioquía de Siria, en el año 50 o 60 d.C.
Marcos: Escrito por Juan Marcos, un compañero del apóstol Pedro, probablemente entre los años 65 a 70 d.C. Papías, uno de los primeros líderes que conoció personalmente a algunos de los apóstoles, escribió alrededor de los años 125 a 140 que “Marcos habiéndose convertido en intérprete de Pedro, escribió de manera exacta, si no en la acción u orden, lo que (Pedro) recordó de las cosas dichas o hechas por Cristo.”
Lucas: Escrito por Lucas, un médico y misionero amigo del apóstol Pablo, entre los años 59 a 63 d.C., posiblemente desde Roma, antes del Libro de Hechos y de la segunda encarcelación de Pablo en el año 64 d.C.
Juan: Juan, como Mateo, fue un testigo ocular y un amigo personal de Jesús. Este Evangelio fue escrito entre los años 70 a 98 d.C., posiblemente mientras Juan dirigía la iglesia en Éfeso.
Prejuicios: El Dr. Claig Blomberg, profesor del Nuevo Testamento en el Seminario de Denver, observa que, “en el mundo antiguo nadie había inventado aún la noción de narrar la historia de manera objetiva y desapasionada, simplemente por ser historia. Las personas no se molestaban en volver a contar la historia si no sintieran que había algo que se podía aprender de ella.”
El Dr. Darrell Bock, un profesor del Nuevo Testamento del Seminario Teológico de Dallas, concuerda. “Usted puede tener historia y teología juntas. Solamente piense en la palabra perspectiva en vez de teología. Los que los Evangelios nos dan es la perspectiva de los discípulos y de aquellas personas que creyeron en Jesús en términos de lo que hizo y dijo.”
Autoría: El Dr. Blomberg dijo, “La suma total de la evidencia que tenemos de los padres de la primera iglesia es que cuatro hombres, Mateo, Marcos, Lucas y Juan, a quienes típicamente se les atribuye el Nuevo Testamento… son de hecho las personas que escribieron las historias de Jesús.
El Momento que Fueron Escritos: El Dr. Evans afirmó, “Yo pondría los escritos de los evangelios cerca de los años 35 a 50 después de la muerte de Jesús… Los libros fueron escritos dentro del lapso de vida de los testigos oculares.
Según el Dr. Blomberg, “No solamente eran los cristianos los que verificaban todo lo que decía. Había muchos testigos oculares que eran hostiles a la vida de Jesús, particularmente en Israel, los cuales si los primeros apóstoles hubieran estado diciendo algo substancialmente diferente de lo que otras personas sabían que Jesús había hecho y enseñado, habrían estado muy contentos de intervenir.
Estas declaraciones concuerdan aún con algunos eruditos liberales, quienes, en años recientes, han cambiado su opinión con respecto a las fechas en que fueron escritos los libros del Nuevo Testamento. Por ejemplo, William F. Albright escribió,
Podemos decir enfáticamente que ya no existe ninguna base para fechar los libros del Nuevo Testamento después de cerca del año 80 d.C., dos generaciones completas antes de la fecha entre 130 y 150 dadas por los críticos más radicales del Nuevo Testamento de hoy… En mi opinión, cada libro del Nuevo Testamento fue escrito por un judío bautizado entre los años de las décadas de los cuarentas y de los ochentas del primer siglo (muy probablemente en algún momento entre los años 50 y 75 d.C.). 14
¿Y Qué de Pablo?
Hay algunas personas hoy día que intentan hacer una gran distinción entre el Jesús que se describe en los cuatro Evangelios y el Jesús descrito por el apóstol Pablo. Estas personas alegan que Pablo enseñó un mensaje diferente al de los otros apóstoles, a pesar de que todos llevaban su ministerio durante el mismo lapso de tiempo y en la misma región geográfica. Sin embargo, la evidencia muestra que eso no puede ser así.
Los historiadores generalmente concuerdan que Pablo escribió muchas de sus cartas antes de que se escribieran los cuatro Evangelios. Por ejemplo, Pablo escribió una carta en Corinto cerca del año 55 d.C., dentro del lapso de 25 años de la crucifixión de Jesús. En una entrevista que yo (John) conduje con el historiador del Nuevo Testamento el Dr. Gary Habermas, Gary explicó la importancia de esa carta.
“Los Evangelios han sido llamados una narración de la pasión con una larga introducción. Casi la mitad de los Evangelios se dedicaron a esa última semana, crucial y crítica, de la vida de Jesús. ¿Por qué es eso? Porque ese es un momento de mucha audiencia. Aquí es donde la salvación de Dios, según estos testigos, realmente se llevó a cabo. ¿Se habría salvado el mundo si Jesús nunca hubiera pronunciado la parábola del Buen samaritano? Claro que sí. ¿Se habría salvado el mundo si el ciego Bartimeo nunca hubiera recibido la vista? Claro que sí. Pero lo que los primeros cristianos sí creyeron era que el mundo no podría haber sido salvado si Jesús no hubiese venido, si Él no hubiese muerto, y si Él no se hubiese levantado de los muertos.”
—DR. BEN WITHERINGTON EN EL SHOW DE JOHN ANKERBERG 15
En sus palabras, “En el año 30 d.C. Jesús murió. Un corto tiempo después, Pedro, Jacobo y los otros apóstoles predicaron sobre la resurrección y la deidad de Jesús. En el año 32 d.C. Pablo se encuentra con el Cristo resucitado camino a Damasco. En el año 35 d.C. Pablo va a Jerusalén para encontrarse con los apóstoles Pedro y Jacobo para ver si su mensaje contenía las mismas verdades acerca de Cristo que los otros testigos oculares de la vida, muerte, y resurrección también predicaban. Ellos le dijeron que sí.
“Luego, en el año 51 d.C. Pablo le predica a la gente en Corinto y muchos se convierten al cristianismo. En el año 55 d.C. Pablo escribe la Primera Carta a los Corintios en donde refleja los hechos que había recibido de los otros apóstoles acerca de Jesús y sabía que eran ciertos. Esta información [la cual debe ser fechada dentro de los siguientes dos años de la muerte y resurrección de Jesús] muestra que Pablo no inventó la deidad de Cristo, sino que estaba de acuerdo con el mismo mensaje que Pedro y Jacobo predicaban. Es obvio que Pedro y Jacobo estaban predicando su mensaje mucho antes que Pablo saliera a escena.”
¿Cuáles eran las verdades acerca de Jesús que Pedro, Jacobo, y los otros apóstoles comunicaban antes que Pablo se convirtiera al cristianismo cerca del año 32 d.C.? Pablo compartía estas verdades con las palabras siguientes. Observen cómo empieza y cómo termina:
Porque ante todo les transmití a ustedes lo que yo mismo recibí, lo más importante: que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras, que fue sepultado, que resucitó al tercer día según las Escrituras, y que se apareció a Pedro, y luego a los doce. Después se apareció a más de quinientos hermanos a la vez, la mayoría de los cuales vive todavía, aunque algunos han muerto. Luego se apareció a Jacobo, más tarde a todos los apóstoles, y por último, como a uno nacido fuera de tiempo, se me apareció también a mí… En fin, ya sea que se trate de mí o de ellos, esto es lo que predicamos, y esto es lo que ustedes han creído. 16
Según lo que Pablo les escribió a los Gálatas, 17 Pedro, Jacobo, y Juan confirmaron las enseñanzas de Pablo dentro de los cinco años de la ocurrencia de los eventos sobre los cuales escribió. Todos fueron testigos oculares del Jesús resucitado, y ellos habían enseñado estas cosas desde el momento de la misma resurrección.
En ese corto período de tiempo, no hay forma en que una leyenda o un mito pueden desarrollarse y torcer estos hechos. Como el historiador de Oxford, A. N. Sherwin-White ha escrito: “Las leyendas toman por lo menos dos generaciones completas [para desarrollarse], por lo tanto ninguna información del siglo primero permite el tiempo necesario para que los mitos o leyendas se metan en las historias sobre Jesús.” 18
¿Qué Fue lo que Dijeron los Amigos de Jesús?
Hay dos planteamientos generales para poder entender lo que los amigos de Jesús dijeron acerca de Él en los primeros cuatro libros del Nuevo Testamento. Primero, busquemos las similitudes. Segundo, busquemos las diferencias. Aquí vamos a ver los dos, y empezaremos con los elementos comunes que estos cuatro escritores comparten.
Los Detalles Históricos Consistentes
Primero, los custro escritores fueron consistentes en cuanto al período de tiempo y los lugares en los que Jesús vivió. En otras palabras, no hubo mucha controversia durante los lapsos de vida de ellos de que Jesús realmente había nacido en Belén, había ido a Egipto por un tiempo, y luego se estableció durante la mayor parte de Su vida en un pequeño pueblo montañoso llamado Nazaret. Su fecha de nacimiento tradicional es aproximadamente en los años 6-5 a.C. y Su muerte el Día de Pascua en los primeros años de la década de los años 30, no eran cuestiones que la gente de su tiempo discutiera.
Los “Otros” Amigos de Jesús
“Lo asombroso acerca de Jesús es que Él se asoció a Sí mismo con los oprimidos, los inmundos, los enfermos, y los parias de la sociedad judía—gente que era considerada como moral y ritualmente inmunda por las personas religiosas de ese tiempo. Esto es muy significativo en más de una manera. El compañerismo de Jesús de sentarse a la mesa con prostitutas y cobradores de impuestos y pecadores era una forma de decir que el reino de Dios está abierto para usted y usted es bienvenido y bienvenida para entrar en él—para sentarse a la mesa conmigo y tener compañerismo en el reino de Dios. Pero también era una declaración más profunda y radical que esa porque al asociarse con esa clase de personas, las personas religiosas normalmente pensaban que Jesús se hacía así mismo inmundo. Pero a los ojos de Jesús, eso era exactamente lo opuesto. Por medio del contacto con Él, estas personas se hacían limpias ya que era por Su limpieza y perdón que eran impartidos a ellas en vez de ser contaminadas por Él.”
-DR. WILLIAM LANE CRAIG, EN UNA ENTREVISTA EN EL SHOW DE JOHN ANKERBERG 19
El Fenómeno de los Milagros
Segundo, cada escritor anotó varios milagros hechos por Jesús. Lucas, un médico, comparte varios, mientras que Juan describe solamente siete. Marcos conecta varios milagros cortos como en fila, aparentemente sin preocuparse mucho del orden cronológico, mientras que Mateo prefiere un trato más en serie. Según sus historias, aún los judíos que dudaban de las afirmaciones de Jesús de ser el Mesías estaban de acuerdo que se estaban haciendo grandes milagros. En el capítulo 5 hablaremos más sobre el tópico de los milagros.
La Muerte y Resurrección de Jesús
Tercero, todos los cuatro Evangelios están de acuerdo en que Jesús murió y volvió a la vida. Todas estas cuatro narraciones describen una muerte brutal así como muchas apariciones físicas de Jesús después de Su muerte. Hablaremos más de estos detalles más adelante, pero el punto aquí es que tenemos cuatro testimonios acerca de una persona que vuelve a la vida por sí mismo.
Podemos hablar si los escritores estuvieron un cien por ciento correctos, pero es difícil argumentar que tuvieran alguna inconsistencia en estas áreas principales. Los cuatro escritores vivieron ya sea como amigos cercanos con Jesús por más de tres años o escribieron sus narraciones basados en informes de personas que habían estado con Jesús. Todos declararon los m ismos hechos acerca de Su vida, Su realización de hechos sobrenaturales, Su muerte violenta, y Su vuelta a la vida antes de retornar al cielo.
¿Qué Significan Estos Escritos para Nosotros Hoy?
Ustedes pueden estar pensando, ¿Por qué debe importarme esto? Véanlo de otra manera. Si nosotros, usted y tres de sus amistades fuimos testigos de un accidente de tránsito, los cinco podríamos describírselo con toda exactitud al policía de tránsito unos minutos después. Algunos de nosotros podríamos olvidar un detalle específico la siguiente semana o el siguiente año, pero todos recordaríamos los detalles justo después del accidente. Si la persona dentro del automóvil fuera alguien que conocemos del trabajo o de la escuela, lo más probable es que recordaríamos el evento aún mejor a pesar del paso del tiempo porque estaríamos discutiendo los detalles una y otra vez, y quizás aún varios años después. Pero si las personas dentro del automóvil fuéramos los cinco de nosotros, definitivamente recordaríamos los detalles del accidente en los años venideros. ¿Por qué? Porque ese evento fue personal. ¡Estuvimos allí!
¿Por qué los escritos de cuatro hombres del siglo primero significan algo para nosotros hoy? Porque si Jesús regresó a la vida, entonces debemos prestarle atención a lo que Él había dicho. Quizás Su enseñanza en las sinagogas judías, Sus conversaciones con la gente de la calle, y Su enseñanza desde una barca en la costa del mar de Galilea apuntan no solamente a una buena persona o aún a un profeta, sino a alguien más importante.
Que Jesús era popular, controversial, y un individuo importante durante Su vida es indiscutible. Y ya hemos visto lo que Sus amigos tenían que decir de Él. ¿Pero qué de aquellos fuera de Su círculo de amigos? ¿Cómo responderían ellos a Sus afirmaciones de que Él, un carpintero de un pequeño pueblo, era el Hijo de Dios? Esperen mientras escarbamos los pensamientos de los escritores culturales, los medios, y los críticos de Jesús durante los primeros años del movimiento cristiano.
Vivimos en un mundo de noticias de última hora. Tan pronto un avión se estrella, hay un video en la televisión. Tan pronto una jugada clave termina un partido de futbol, se repite de manera instantánea en todos lados. Con las herramientas adecuadas aún podemos ver dos o más canales de televisión al mismo tiempo y estar al tanto de los precios del mercado de valores en nuestro teléfono móvil.
Las noticias no viajaban tan rápido en tiempos de Jesús. Sin televisión, Internet, radio, o entrega de un día para otro, las noticias viajaban mucho más despacio—ya sea oralmente o por medio de la palabra escrita. El problema con la transmisión oral es que los hechos podían fácilmente ser alterados. Y el problema con la palabra escrita fue que durante siglos, todas las copias tenían que hacerse completamente a mano. Esto significaba que su distribución generalmente era lenta y dificultosa.
A pesar de las herramientas de los medios primitivos, muchos eventos valiosos que se llevaron a cabo en el mundo antiguo se han preservado y nos han llegado a nosotros hoy. Los escribas y otras personas de manera regular registraban los asuntos diarios, los eventos del día, y las actividades legales. Archivos antiguos se han descubierto y continúan descubriéndose alrededor del mundo en el que Jesús vivió, y estos archivos contienen citas de otras fuentes que acentúan y complementan las afirmaciones de los amigos de Jesús.
En este capítulo, iremos a través de los materiales conocidos del tiempo de Jesús. Debido a que hay varias citas que vale la pena compartir, las hemos separado en tres categorías: fuentes seculares greco-romanas, fuentes judías no cristianas, y fuentes cristianas.
Evidencia Antigua Para la Vida de Cristo
Según el Dr. Gary Habermas, existen 45 fuentes antiguas acerca de la vida de Cristo fuera del Nuevo Testamento, incluyendo…
*19 afirmaciones de credos
*4 fuentes arqueológicas (como piedras, tumbas, tabletas)
*17 escritos seculares
*5 fuentes cristianes extra bíblicas (los primeros padres de la iglesia)
“A través de esta evidencia podemos confirmar 129 hechos concernientes a la vida, persona, enseñanzas, muerte, y resurrección de Jesús, además de los primeros mensajes de los discípulos.” 1
Fuentes Seculares
Así como los cristianos dejaron los 27 libros del Nuevo Testamento y ocho fuentes adicionales para la siguiente generación, las fuentes romanas dejaron menos obras de este mismo período de tiempo. Sin embargo, muchas fuentes seculares mencionaron a Jesús o el cristianismo durante los dos primeros siglos d.C. Estos incluyen:
Talos (c. 50-75)
Cerca del año 52, Talos escribió una historia del mundo Mediterráneo Oriental desde la guerra de Troya hasta su tiempo. Julios Africanos, escribiendo en el año 221, citó de esta obra de Talos con respecto a la oscuridad que ocurrió durante el momento de la muerte de Cristo. Escribió:
En todo el mundo hubo la oscuridad más tenebrosa; y las rocas se tambalearon por un terremoto, y muchos lugares en Judea y en otros distritos se desplomaron. Esta oscuridad Talos, en su tercer libro de su Historia, le llama, que a mí me parece sin ninguna razón, un eclipse de sol. 2
En esta corta declaración, encontramos que se menciona la crucifixión, la divulgación del Evangelio en la región del Mediterráneo en la mitad del siglo primero, y un registro sobre el cual los escépticos ofrecieron explicaciones racionalistas para ciertas enseñanzas cristianas y afirmaciones sobrenaturales.
Plinio el Joven (c. 110)
Plinio era un escritor y administrador romano que servía como gobernador de Bitinia en Asia >>Menor (Turquía). Al tratar sobre la persecución de los cristianos, escribió:
Ellos—los cristianos—tenían la costumbre de reunirse en cierto día fijo antes del amanecer, cuando cantaban en versos alternos un himno a Cristo, como a un Dios, y se comprometían con un juramento solemne, no a hacer ninguna obra malvada, sino a nunca cometer ningún fraude, robo o adulterio, nunca falsificar su palabra, ni negar una confianza cuan do fueran llamados a entregarla; después de lo cual era su costumbre separarse, y luego volver a reunirse para participar en el alimento—pero un alimento de un tipo corriente e inocente. 3
Plinio confirma estos hechos que se encuentran en los libros del Nuevo Testamento:
*Cristo era adorado como una deidad por la primera generación de cristianos.
*Las enseñanzas éticas de Jesús se vieron reflejadas en el juramento tomado por los cristianos de nunca ser culpables de los pecados mencionados en la carta.
*Encontramos una probable referencia a la comunión en las observaciones de Plinio acerca de las reuniones cristianas para participar del alimento común.
Tácito (c. 115-120)
Cornelio Tácito ha sido llamado el historiador más grande de la Roma antigua. 4 Él por lo general era reconocido entre los eruditos por su moral íntegra. En sus Anales encontramos esta anotación:
Consecuentemente, eliminen el informe, Nerón culpó e infligió las torturas más exquisitas a una clase odiada por sus abominaciones, llamada cristianos por el populacho. Cristus (Cristo), de quien se origina el nombre de ellos, sufrió la pena máxima durante el reinado de Tiberio por manos de uno de sus procuradores, Poncio Pilato, y una superstición maliciosa [la resurrección de Cristo] por el momento controlada, de nuevo reventó no solamente en Judea, la primera fuente del mal, sino aún en Roma, en donde las cosas repugnantes y vergonzosas de todas partes del mundo encuentran cabida y se vuelven populares. 5