Excerpt for Angeles Vs. Demonios by Lina Oss, available in its entirety at Smashwords


ÁNGELES Vs DEMONIOS

El Reto del Arcángel Michael”

Autora:

LINA MENDOZA

Capitulo 1


“ÁNGELES EN EL CALLEJÓN”

Esta chica, vivía en un vecindario peligroso, una noche tendría que caminar por una calle oscura e insegura. Ella pidió a Dios protección y con mucha fe y tranquilidad caminó por ese callejón, vio a dos hombres que parecían peligrosos en ese callejón, no le hicieron daño, la miraron con extrañeza y la dejaron pasar. Al día siguiente, esta chica vio en las noticias que en ese mismo callejón había ocurrido un ataque la noche anterior, alrededor de la misma hora en que ella había caminado por allí. Fue a la estación de policía a averiguar más del asunto. En la estación le pidieron el favor de identificar unos posibles sospechosos que habían sido capturados. Ella al verlos supo que eran los mismos hombres que estaban en el callejón y que ella vio, eran los culpables del ataque. Ella no pudo resistir la curiosidad y preguntarles, ¿Por qué a ella no la atacaron?, a lo que ellos contestaron: “Tu ibas caminando con dos hombres muy grandes detrás de ti...”

CAPITULO 2

Los libros sagrados de las religiones monoteístas, es decir: el judaísmo, catolicismo e islamismo, nos permiten saber que la creencia de los “Ángeles” tiene miles de años de antigüedad.

Constituidos por energía pura, ocupan el espacio y nos protegen. Con su luz iluminan nuestras mentes para ayudarnos en nuestra constante lucha contra los sentimientos negativos. Nos escudan en el peligro. Nos apoyan en momentos de flaqueza y nos consuelan en momentos de pérdida y tristeza.

Son intermediarios entre Dios y los hombres. Son seres sobrenaturales, bellísimos y con alas. Los mayores, que por su edad, sus apariencias nunca sobrepasan la juventud, visten túnicas o armaduras, dependiendo del orden jerárquico. Y los más jóvenes tienen apariencia de niños hermosos. Nosotros los humanos somos reflejo de su aspecto, aunque hay quienes dicen que tienen aspecto andrógino.

Hay muchas categorías de Ángeles, de las cuales ya hablaremos. Hay ángeles protectores, guardianes, sanadores, guerreros y guías.

Aunque no podemos verlos o tocarlos generalmente. Hay personas con altas frecuencias vibracionales que sí los pueden ver, sentir, oír, tocar y oler. Ellos siempre están allí.

CAPITULO 3

El arcángel Michael es el ángel más importante de toda la corte celestial, se encuentra en la categoría de “Arcángeles” también es el líder de los ángeles guerreros, que luchan contra demonios que quieren destruir nuestra humanidad y nuestro planeta y convertirlo en un lugar inhabitable.

Los ángeles guerreros tienen aspecto de hombres fuertes y de gran estatura, de presencia un tanto intimidante y de gran belleza natural. Michael es el ángel masculino más hermoso de la corte celestial, su cabello es de color castaño y sus ojos son de color azul cielo, solo Dios lo supera en belleza física e inteligencia. Carga siempre su espada protectora y sus grandes alas adornan aún más su majestuosidad. Siempre esta vestido con armaduras santas. Siempre está listo para pelear por nosotros.

Michael además de ser el líder de los Ángeles Guerreros, es el más cercano a Dios. Él lidera al “ejército del Bien” en cada Batalla que existe entre el bien y el mal que se llevan a cabo en el mundo espiritual. Por cada batalla ocurren consecuencias en nuestra humanidad, ya bien sean milagros o tragedias. Dependiendo de quién gane o pierda.

Ángeles y Demonios pelean entre sí. Los Ángeles por proteger la obra de Dios, y los demonios que solo quieren destruirla, pues consideran a los seres humanos indignos e impuros.

También ocurren los retos entre ángeles y demonios, donde un demonio reta a un ángel o arcángel a una pelea de espadas. Si el ángel gana, ocurren milagros en la tierra, si pierde, ocurren tragedias relacionadas con terrorismo o destrucción del medio ambiente donde por lo general ocurren muchas pérdidas humanas.

Vivimos en un universo de energía “positivas y negativas”. Las positivas fortalecen el bien y las negativas el mal. Como es arriba es abajo. La famosa dicotomía del bien y el mal se vuelve real y es ahora, en estos tiempos, cuando los Demonios se fortalecen, porque la humanidad ha perdido la fe, y nuestro mundo poco a poco se está destruyendo, por la energía negativa que fluye cada vez más, pero donde hay vida, hay esperanza, y esto puede cambiar.

En el caso contrario, en este reto el Ángel solo puede “ganar” la batalla si la energía “positiva” que refleja el universo es mayor. Pero estas energías solo son generadas por las almas que ocupan el universo. Entre más almas se concentren en una “idea”… así serán los resultados. Por ejemplo, si toda la humanidad se concentrara siempre en lo positivo, los ángeles siempre ganarán las batallas que

libran por defendernos.

¿Pero y que ocurre con el perdedor?

Este va al “limbo” durante mil años. No pueden hablar, solo observar. Si es un ángel, será un poder importante que deja de proteger a la humanidad por ese tiempo. Si es un demonio, este será un ser maligno encerrado por mil años. Algunos demonios, después de esos mil años de condena, al salir del limbo deciden volverse al servicio de Dios y del bien. Debe ser porque han tenido bastante tiempo para reflexionar.

CAPITULO 4

Ariel es un ángel femenina de la corte celestial de la segunda categoría. De belleza amazónica, oscuro cabello y muy largo, con ondas que emiten el sonido del mar cuando se mueven. Tiene ojos oscuros del color como el café, piel canela y labios rojos. Ella ríe todo el tiempo, feliz e inocente y es muy amada por todos en la corte angelical. Sus alas son muy hermosas y tan largas que tocan el suelo. Viste túnicas blancas y doradas, lleva en su frente una tiara color dorado que Dios le regaló cuando creó su alma, pero nadie sabe lo que esto significa. Pues ha sido a la única ángel quien Dios le ha concedido este precioso obsequio.

Ariel y Michael son los mejores amigos. Les gusta bailar el vals en las nubes (algunos viajeros de avión han especulado haber visto ángeles bailar en el cielo), les gusta escuchar música clásica, cantos gregorianos y música autóctona de muchos países. Adoran y respetan la naturaleza como un ente individual. Les apasiona jugar ajedrez, disfrutan observar cada amanecer y cada atardecer. Siempre ríen juntos y se hacen bromas siempre con otros ángeles, igual que los humanos. Pero Ariel y Michael tienen una energía especial que los une y Dios sabe esto. Como todos los ángeles, aman con mucho fervor a la humanidad y creen en esta, y harán cualquier cosa por salvarnos… cualquier cosa.

En el reino de los cielos todo es amor y alegría. Las almas que residen allí, y los ángeles se divierten todo el tiempo. Se puede ver a los tronos Buda y Jesús jugando ajedrez mientras disfrutan de interesantes conversaciones que envuelven infinitas posibilidades en el tiempo y en el espacio. Buda se conoce bien, su sonora y cómica risa resuena en todo el reino, es muy característica de él, que dice que “La felicidad es un arte”. Jesús es también muy amistoso, habla con todos y siempre atiende los llamados que vienen de la tierra.

Los arcángeles Rafael, Gabriel, Michael, Jofiel, Samahel, Reiyel, Cassiel y otros les gusta jugar futbol. No podemos olvidar que los ángeles son omnipresentes, mientras se divierten y gozan del reino, nos protegen, todo al mismo tiempo.

Los ángeles niños les encantan jugar a las escondidas, tocar instrumentos musicales melodías hermosas con sus arpas, flautas y violines. Les encanta pintar hermosos cuadros, cantar y bailar. En general todos realizan artes para expresar sus pensamientos, porque el arte es la expresión del alma.

Dios se encuentra en el centro del todo, en la fuente de la luz, siempre tocando su piano, pero como todos sabemos, es todopoderoso, está en todas partes.

CAPITULO 5

Ocurre una nueva tragedia. Ha habido un reto. Un arcángel va al limbo.

El arcángel Rafael lucha contra un demonio llamado Beil, demonio de forma femenina.

Rafael lucha hasta el agotamiento, en defensa de la humanidad y pierde por falta de fuerza… esa fuerza o energía que viene de la fe. La tierra no brilla. Es una dura batalla para él y sufre.

En un momento de debilidad de Rafael, su atención falla, Beil aprovecha y lo tumba al suelo, atraviesa su corazón desde la espalda. Rafael lentamente deja de existir en este plano espiritual, sus alas empiezan a desplumarse, y Rafael deja de ser un cuerpo celestial que pierde poco a poco su brillo hasta volverse un cuerpo inerte que explota lentamente expidiendo partículas luminosas.

Su alma va al limbo por mil años, y como consecuencia de la victoria del mal hay varios terremotos en varios puntos de la tierra: Haití, Chile, México, Afganistán, Bután, Costa Rica, España, Portugal, Golfo de California, Honduras, Papúa, Samoa, Sumatra, Tonga, Venezuela, Umán. Cientos de miles de personas mueren.

Un arcángel en el “limbo” es una gran pérdida para mil años de humanidad, sobre todo cuando es uno poderoso. Es un ángel que dejará de protegernos por todo este tiempo. Como sabemos cuántas tragedias ocurren, pero no sabemos que en el cielo faltan ángeles. Y es cuando muchos nos preguntamos: ¿Por qué Dios permite que esto ocurra? Ignorando que la solución está en nuestros corazones.

Rafael-arcángel perdió la batalla, la energía negativa procedente de la tierra lo ha debilitado y por el contrario ha fortalecido al demonio que lo venció. El reino de los cielos sufre, los ángeles lloran su pérdida, Rafael es un amigo, un hermano que dejarán de ver por un milenio entero.

CAPITULO 6

Michael y Ariel están inconsolables, así como todo el reino de los cielos. Este arcángel Rafael era su amigo, compañero y camarada. Michael habla con Ariel:

- Tanto hemos aprendido de Rafael, es mi compañero. No puedo creer que esto ha pasado. Que pasarán mil años que no lo veremos…

- No pierdas la fe, Michael… -Dice Ariel -Los milagros ocurren. No hay nada escrito.

- Pero él perdió a causa de la poca fe. ¡No es justo! El mundo ha perdido la fe. Son pocos los que creen y así muy difícil vencer el mal.

- Es nuestra labor guiarlos. Sé que no es una tarea fácil, pero quien tiene oídos para escuchar la verdad, la escuchará.

- Son más los que no escuchan… -dice Michael frustrado.

- ¡Debe haber una solución! -dice Ariel-¡Lo hemos intentado todo! -


Michael dice:

- Los seres humanos no se han dado cuenta en una vida o muchas que al final todos somos una unidad. QUE LO QUE HAGAMOS A OTROS NOS LO ESTAMOS HACIENDO A NOSOTROS MISMOS. ¿No han aprendido nada de Jesús, de Buda, Mahoma y tantos mensajeros que Dios ha enviado? Famosos y anónimos, ¡Ellos deberían tener más conocimiento y no menos! La humanidad va a pasos agigantados pero hacia atrás, como los cangrejos...

- Calma Michael. De esa manera empezaron a sentir los ángeles caídos, que son demonios hoy. No podemos perder la fe en la humanidad, por algo Dios la ha creado…

- ¡No quiero calmarme, tengo derecho a estar enojado! Que va a pasar cuando llegue mi reto… o peor… ¡TU RETO! ¡Nos vencerán!


Ariel no pudo responder a eso y tampoco pudo evitar sentir temor y lágrimas empezaron a brotar de sus ojos. Por más que quería negarlo, era inevitable ese momento. Solo pensar en la posibilidad de dejar de ver a su mejor amigo por un milenio era una tortura.

- Perdóname Michael. Te entiendo. Si eso llegara a suceder y tan solo pensar si te pasara algo… Dejar de verte por mil años, es como si me arrancaran el alma… no sé qué haría.

- Tranquila. No llores. Hablemos con nuestro padre. Él nos guiará.


CAPITULO 7

Michael y Ariel se presentan ante el padre. Dios todopoderoso, se encuentra sentado de espaldas, de cabellera larga y blanca, de figura humana pero majestuosa y perfecta. Rodeado de la más inmensa aura de colores que existe, cuya energía vibracional y brillo celestial rebasan el infinito. Dios es hombre y mujer. Y su aspecto precioso es la unión de todas las razas de la tierra. Sentado allí en medio del cosmos entre millones de estrellas. Estaba allí, y en todas partes, tocando una triste melodía en su gran piano celestial, Dios está triste, extraña mucho a Rafael.

Michael empieza a hablarle:

- Padre…

- Michael. Lo sé… -dice Dios interrumpiendo a Michael, sabiendo lo que va a decir -Están tristes. Yo también lo estoy. –

- ¿Padre por qué tiene que ocurrir todo esto? ¿Por qué nuestra labor es tan difícil?-

- Nada puedo hacer. Le he dado LIBRE ALBEDRIO a cada alma que he creado. Es de libre decisión TENER FE O NO TENER FE. Pero se, que a cada alma le llega el momento de ILUMINACION, cuando me sienten en sus corazones, aunque yo siempre haya vivido allí.


Ellos deciden su destino, y nadie, ni siquiera yo, puedo decidir por ellos. Es verdad, TODOS SOMOS UNO. Todos somos energía pura. Yo estoy en el corazón de cada uno… Yo no pierdo la fe en mis hijos. Escúchenme, yo sé lo que he creado…

- ¿Pero qué podemos hacer ahora? Pregunta Ariel –Guiarlos es muy difícil. Cada vez somos menos los mensajeros. ¡Los demonios nos están matando!


Dios los miró a ambos directamente a sus ojos y les dijo…

- Tranquilos hijos míos. Todo estará bien…


Los ángeles aunque confundidos de ver la tranquilidad del gran jefe, sintieron alivio en sus almas. Pues confían en todo lo que él dice.

CAPITULO 8

El vuelo 8945 de Aires que viaja de Bogotá-San Andrés tiene problemas esta noche. El capitán de la Aeronave avisa a los pasajeros que habrá una fuerte turbulencia en los próximos minutos.

- Señores pasajeros les habla el capitán. Por favor retornen a sus asientos y ajusten su cinturón de seguridad. En los siguientes minutos atravesaremos una tormenta. Habrá algo de turbulencia por unos minutos hasta que retornemos a la normalidad.


En ese instante el avión empieza a temblar en medio de una gran tormenta con rayos y centellas.

Detrás del avión vuela el demonio Fremos que ha decidido que esa noche quería divertirse causando una tragedia, tan solo se puede comparar cuando un niño ve un nido de hormigas y decide matarlas solo por diversión. Este demonio quiere hace estrellar un avión con 224 pasajeros a bordo.

Fremos “demonio de las tormentas” envía un rayo al avión, y luego empieza a sacudirlo con su gran fuerza. La normal turbulencia que los pasajeros y tripulantes esperaban se convierte en momentos de terror y temor a morir.

El capitán pierde total control sobre la aeronave, y su copiloto grita:

- ¡Vamos a estrellarnos contra el mar, Capitán! ¡Vamos a morir!


El capitán responde:

- No. Yo no me voy a morir hoy….


El Capitán empezó a rezar…

- “Dios mío. En tu infinita grandeza. En ti confío Dios, que hoy nos protegerás. Y llegaremos a salvo. Nos encontraremos a nuestras familias y seremos felices. Gracias Dios por todo lo bueno que me das.”


Michael, Samuel, Ariel y Menadel sintieron en su corazón una gran angustia que venía del llamado del capitán.

Con la velocidad del pensamiento se encontraban volando detrás del avión. Michael Vio que el demonio estaba allí burlándose y causando terror. Inmediatamente lo tomó del cuello y lo apartó de la aeronave. Logrando esta estabilizarse.

Empezaron a luchar y a forcejear en medio de los aires y la gran tormenta. El demonio logró liberarse de Michael y volvió a la aeronave, empezó a golpear el techo del avión y desde adentro los pasajeros horrorizados confundían con rayos.

Michael de nuevo agarra al Demonio por sus horribles alas de murciélago y empiezan a luchar. Mientras que Ariel, Samuel y Menadel toman al avión por cada lado y por debajo justo antes de estrellarse al mar y lo dirigen a la pista de aterrizaje. Una niña logra verlos en medio de la angustia… pero nadie más los ve.

Por la oscuridad de la noche, los pasajeros no lograron ver que el majestuoso mar estaba solo a unos pocos metros debajo de ellos esperando para ser su última morada, el capitán y su copiloto si lo saben. Todos saben que un milagro acaba de pasar.

- ¡¡¡Estamos vivos!!!


La niña grita:

- ¡Los ángeles están aquí!


El capitán realiza un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto local. Pero, el demonio hizo un gran daño y la aeronave se parte en tres partes cuando toca tierra. Los ángeles controlan los restos de modo que no vaya a explotar y lograr poder salvar a todos. Muchos sufren heridas graves, un anciano muere de infarto fulminante ocasionado por el susto. La niña que vio a los ángeles sufre de heridas mortales. Los ángeles pudieron salvar a la mayoría, hicieron lo que pudieron, el anciano y la niña perecieron. Menadel transportó sus almas al reino de los cielos.

La niña dijo a Menadel:

- Estoy muy triste, mi mayor sueño era conocer esta hermosa isla, nunca he visto el mar…


Menadel le respondió:

- No te preocupes, ahora eres una hermosa almita libre, y podrás viajar a cualquier parte del mundo y del universo que desees.

- Mi mamita va a sufrir mucho cuando sepa que he muerto…

- Tranquila, en el cielo se volverán a encontrar. Además, no morimos, solo cambiamos de forma…


Menadel le preguntó al anciano como se sentía. El anciano dijo:

- Estoy feliz, ya no hay dolor, solo amor.


Pronto los organismos de emergencia asisten al lugar y prestan auxilio a todos los pasajeros y tripulantes.

Ni el capitán, ni los expertos, ni los medios tienen una explicación lógica de como el avión no explotó, “ES UN MILAGRO” dicen todos, El capitán sabe que Dios

atendió su llamado.

Mientras tanto Michael libera al demonio y le dice con cierta ironía:

- Fremos. Hoy perdiste. Alguien tuvo fe. Déjalos en paz. Por favor.


A lo que responde el demonio Fremos:

- ARCANGEL MICHAEL…. “TE RETO”


CAPITULO 9

Fremos es el demonio de la ruina, de la muerte, siembra el odio y sentimientos de venganza. Crea tempestades y revuelve ríos y mares. Las lluvias naturales y preciosas las convierte en tormentas infernales con fines de dañar. Fremos enseña el manejo de las armas y crea guerras. Es el segundo al mando del infierno, después de Lucifer, el diablo.

Fremos estaba esperando el momento preciso de encontrarse con Michael para retarlo. El anhelo más grande de Fremos es vencer a Michael y enviarlo al Limbo por un milenio. Así el será libre de dañar a la humanidad de la manera que le plazca, y colaborar al diablo en sus malévolos planes.

Fremos en el principio de los tiempos era un ángel del cielo, al igual que todos, incluso Lucifer. Pero Fremos siempre tuvo envidia por Michael, cuando Michael fue ascendido como principal arcángel y uno de los más cercanos a Dios. Se reveló contra el padre y se declaró en rebeldía. También tuvo envidia de Jesús, Buda y Mahoma, por estos pertenecer al trono del señor y estar sentados a su derecha. La envidia era su debilidad.

Dios le dijo que la envidia que sentía en su corazón era un sentimiento positivo desde muchas perspectivas, y que si lo llegase a controlar podría lograr sus objetivos de buena manera: “Fremos, si alguien más tiene algo que tu deseas y te causa sentimientos de soberbia, debes convertir ese sentimiento en motivación para obtener lo que deseas, si trabajas por ello, con amor y alegría lo conseguirás”. Le pidió a Fremos con mucho amor que tuviera paciencia, que algún día cuando su alma estuviera lista, también sería arcángel. Fremos sintió que no era justo, pues tenía el mismo nivel de energía que Michael y siempre fue dedicado al servicio de Dios, no tuvo confianza en Dios. Pensó que Dios no sabía lo que estaba haciendo.

Cuando se declaró en rebeldía, Dios supo que esto era muy peligroso para el universo. Un ángel que llena su corazón de ira no puede estar en el cielo. Y al igual que Lucifer tiempo atrás, lo desterró del cielo, con mucha tristeza, como cuando un padre tiene que pedirle a su hijo que se vaya de casa a causa de su mal comportamiento.

Fremos lleno de ira, se fue al infierno. Lucifer, el diablo conoce la energía vibracional de Fremos y le ofrece lo que Dios no hizo, el segundo lugar. Fremos aceptó el ofrecimiento de Lucifer, aliviando así su “ego”. Pero Satán lo hace con una condición: Ayudarlo a destruir a la especie humana. Fremos por supuesto, acepta.

Los demonios son seres que nacieron como ángeles. Pero se cansaron de prestar servicio al mando de Dios de cuidarnos, protegernos y defendernos del mal. Creen que los humanos son seres malagradecidos, impuros, que se corrompen fácilmente, muchos re-encarnan como personas, en la historia de la humanidad se conocen bien, muchos de los que han sido terribles demonios en forma humana.

Los Demonios no sienten respeto por nosotros y ven a la vida como algo innecesario. Siempre tratan de demostrar a Dios que en el fondo el alma humana es oscura y siempre manipulan a la raza humana para que cometa errores (guerras, catástrofes, daño al medio ambiente), y demostrar que ellos tienen la razón.

Tan simple como le hablan al oído a una persona que camina por la orilla del mar que toma un refresco. El demonio le dice que no tiene que tirar el residuo de basura en una caneca de reciclaje, que lo puede tirar por ahí. Esta persona no puede escuchar al demonio pero su subconsciente si, entonces tira basura en la orilla del mar que el agua arrastra hacia el océano, y más tarde este trozo de basura es tragado por un pez que cree que es comida. El pez muere de asfixia.

El ladrón está a punto de robar a una joven en la calle. Por un oído le habla un ángel y le dice que por el amor, no lo haga, que le ayudará a buscar una solución a su angustia, por el otro oído le habla el demonio y le dice que lo haga, que ignore al ángel. Si es un alma débil, le hará caso al demonio. Entonces este ladrón no solo termina robando sino asesinado a la joven, sin quererlo.

Si, los demonios odian toda creación de Dios, también animales, la vegetación y toda la naturaleza.

Dios creó la vida eterna para cada alma. Pero también creo a la vida, para ser conservada y celebrada, no destruida. Pues solo como humanos, de carne y hueso podemos sentir y aprender cosas que como en forma de espíritu no podemos.

Mientras tanto en el cielo. Ariel llora desconsoladamente. Se ha enterado de que Michael ha sido retado.

CAPITULO 10

Michael y Fremos son muy poderosos, este reto da lugar a la gran batalla entre el cielo y el infierno.

Tienen 33 años para prepararse, este tiempo comparado con la eternidad es solo un milisegundo. Michael liderará el ejército de los cielos. Fremos liderará el ejército del infierno. Michael liderará el ejército del bien. Fremos liderará el ejército del mal.

Michael acude ante el padre, y antes que diga una palabra, Dios empieza la conversación, como siempre:

- Hijo. Tengo plena fe en ti. Ocurrirá lo que tú desees.

- Pero padre. ¡Estoy destinado a perder!

- ¡Michael! Mírate. Mira tu majestuosidad, eres el ángel más poderoso y más inteligente de los cielos. Tienes la energía más impresionante. Eres…

- No señor, no soy nada.

- No hables así. Cuando niegas tu superioridad me niegas a mí. Por favor, ¡NO ME VUELVAS A NEGAR! Esto te lo digo a ti y a todos mis hijos, en el cielo y la tierra, a cada segundo, y más a aquellos que no se percatan del poder que tienen.


Ha llegado el momento, hijo. El apocalipsis.

Michael se quedó atónito, pues no esperaba esto. Sabía que este momento llegaría, solo que siempre deseó que no fuera así.

Dios le dijo:

- Debes prepararte…. Debes preparar tu ejército. Debes vencer el mal. Es ahora o nunca.

- Pero padre. Hay tantas cosas que no sé. Me siento como un idiota.

- ¿Y qué piensas que debes hacer respecto a eso, Michael?


Michael pasó de tener una cara triste y decaída a tener una expresión de liderazgo y júbilo, y dijo:

- Recordar padre, Recordar. Ya sé que es lo que tengo que hacer…


Michael se retiró y Dios quedó muy contento, volvió a su piano y empezó a tocar una melodía de esperanza.

CAPITULO 11

Ariel ve a Michael y corre a abrazarlo. Trata de ocultar su angustia pero no puede. Ella le dice:

- Michael. Haré cualquier cosa por ayudarte. Sé que será una batalla…


Michael la interrumpe, colocando un dedo en sus labios. Está a punto de hacerle una importante pregunta.

- Ariel, ¿serás mi segunda al mando en esta batalla?

- ¡¡QUE!!

- ¡Oh, eso es un “Si”! ¡Gracias!

- Pero, espera, espera, ¡Michael! Yo no hago parte de los ángeles guerreros. ¿Ya se te olvidó? No estoy en esa categoría…

- Pues a partir de este momento eres ascendida a “Ángel guerrero” ¡por mí! alégrate.

- ¡Ay carajo! ¡Michael yo no sé pelear!

- Pues, aprenderás.

- Es fácil para ti decirlo señor súper-mega-genio peleador, ¡Porque eres el mejor de todo el universo!

- Tranquila niña. Tengo un plan…


Ariel lo mira incrédula y con ganas de ahorcarlo… Michael la mira y ríe.

CAPITULO 12

Michael y Ariel están sentados frente a las cataratas más altas del mundo, quedan en Venezuela, con una altura de casi 1000 metros, se llama “El salto del Ángel” llamado así por ellos obviamente.

A ellos les gusta mucho visitar a este sitio único y especial cuando quieren celebrar algo importante. En esta ocasión es el plan para salvar la raza humana de su perdición.

-Ariel, tengo una teoría y espero estar en lo cierto.-Dice Michael.

Una de las razones por la que los ángeles han perdido las últimas batallas es que los demonios que los han retado tienen más conocimiento. Ellos lo saben, por eso nos retan.

- ¿Qué quieres decir con “más conocimiento”? -Pregunta Ariel.
- Ellos han vivido como humanos, nosotros no. Ellos han podido influenciar a la humanidad más directamente que nosotros.
- ¿Qué quieres decir, Michael? No podemos ser humanos en estos momentos con tanto trabajo que tenemos. Estamos al servicio de ellos. ¡Proteger y Guiar! Cuando nos invoquen.
- Pero podemos ser humanos si queremos…-Dice Michael.
- “Libre albedrío”, ¿quieres decir?
- Exactamente.
- Mike, ¡me estas enloqueciendo!
- Ariel, Dios creó la vida para que en carne y hueso pudiéramos vivir y sentir esas sensaciones y sentimientos que solo como humanos se pueden celebrar. Piénsalo, es un elemento más para evolucionar. Y a nosotros nos falta eso.
- Puede que tengas razón… Pero tú ya has sido humano antes, ¿no?
- Si niña, pero era la edad de piedra. ¡Lo único que recuerdo es viéndome yo mismo por horas tratando de pulir una roca para crear una rueda!
- JAJAJA –Ariel ríe, pero le contesta. –Muy bien niño, Ves, como dijo Arquímedes “Dame un punto de apoyo y moveré al mundo”. Supongo que tienes razón, Michael.
- ¡La tengo! La sensación de nacer, ser niños, correr, jugar, reir hasta que te duelan los cachetes, nadar en el mar, hacer deportes, comer frutas y postres, sentir emociones… como el amor.
- Michael, ¡eso sería increíble! Poder sentir todas estas cosas, … -Dijo Ariel en su inocencia –
Ya entiendo… Tenemos que ser humanos Michael.
- ¡Aja!, eres una genio, mi querida Amiga. Has dicho las palabras mágicas.
- Gracias pequeño Michael, lo sé, soy una genio. Ahora tenemos que escoger a nuestros padres. Es una linda época ahora. Me encanta el mes de marzo, la primavera es muy especial. Mira esto, que maravilla, no me canso de ver el salto del ángel y escuchar el sonido del agua. La humanidad tiene un mundo precioso… ellos merecen nuestra defensa.
- Si, la merecen. Pero es su última oportunidad. Y al final solo ellos nos podrán ayudar. Ellos tienen la respuesta. Vamos a la tierra y a hacer como Jesús, Mahoma, Krishna, Buda y otros miles de mensajeros. Vamos a trasmitir el mensaje, vamos a inspirarlos… Cambiemos un poco la magnitud vectorial de las cargas positivas hacia una nueva dirección.
Vamos Ariel, escojamos a nuestros padres…

CAPITULO 13

Sofía es una joven madre soltera que estudia Ingeniería en La Universidad De Sidney, en Australia, de raza latina y descendencia europea. Cuando era niña vivió en carne propia el flagelo del secuestro en su país natal: Colombia. Sus padres fueron asesinados y ella raptada por guerrilleros. Por muchos años estuvo siendo criada y entrenada por los terroristas para que algún día ella llegara a ser como ellos. Un día una guerrillera que le había tomado cariño le regaló una estampilla del arcángel Gabriel. Sofía desde ese día oró con todas sus fuerzas a Gabriel por su libertad. Gabriel escuchó su llamado pero debía encontrar la forma de que ella escapara y salir ilesa, o podría arriesgar su vida. Una noche Gabriel vio la oportunidad para que Sofía escapara pues hizo que uno de los guardianes se quedara dormido. Sofía esa noche corrió sin parar en medio de la selva oscura que solo iluminaba la luna llena, llegó a un pueblo pequeño donde la gente local la ayudó. Sofía desde ese día prometió trabajar en servicio de Dios y hacer un mundo mejor para que nada parecido volviera a ocurrirle a ningún niño del mundo.

Sofía tiene un hijo, se llama Alex y tiene 2 años de edad, fruto de una relación tormentosa de su pasado, el niño se encuentra bajo el cuidado de la familia de Sofía mientras ella termina sus estudios. Le encanta el deporte y leer, vivir sanamente, el cine, la música, viajar y conocer diferentes culturas, ideales y formas de pensar. Es muy inteligente, disciplinada, ordenada, de gran convicción. Siempre supo que su determinación la llevaría lejos.

Ariel ha escogido a su madre.

Ariel conoce el futuro de Sofía. Será una gran líder mundial y su influencia generará cambios de pensamiento. Ariel ve en ella una energía vibracional muy fuerte, su aura brilla inmensamente. Donde llega Sofía, hipnotiza todos a su alrededor, no solo por su belleza, sino por su inteligencia, benevolencia, carisma y respeto por todas las personas. Es un alma bastante evolucionada que vino a este mundo para hacerlo evolucionar (en lo posible) y convertirlo en un lugar mejor para las futuras generaciones, su hijo la inspira, es el motor que mueve su corazón. Hay muchas personas así en este mundo que seguramente conocemos y muchos otros que no conocemos.

Ariel camina detrás de Sofía, observándola y analizándola. Ve que está a punto de caminar por un callejón donde hay un grupo de pandilleros. Son muchachos vagos del barrio que a veces molestan y bromean a quien pasa cerca, pero no son nada peligrosos. Cuando Ariel pasa, uno de ellos, John, le guiña el ojo y le dice:


- No puedo esperar para nuestra salida esta noche…


Sofía responde con una sonrisa y un beso en la mejilla a John, y sigue su camino.

- Oh? Mi madre está enamorada de este chico… ¡Mi padre es un pandillero!


Ariel no se dio cuenta que en ese momento se volvió visible a los humanos, claro, sin las alas. El grupo de pandilleros la vio parada en el callejón, ignorando que era un ángel verdadero. Inmediatamente se acercaron a tratar de molestarla con bromas, pues se quedaron sorprendidos de ver a una hermosa chica, sola, en el vecindario.

De repente Ariel se vio rodeada de estos chicos y se dio cuenta con sorpresa de que la podían ver. John se da cuenta de esto y las intenciones de sus tontos amigos.

- ¡Hey! ¡Déjenla tranquila!


Cuando John se acerca más y la mira a los ojos siente una fuerte sensación. Él mismo no lo entiende en ese instante, solo tuvo el impulso de querer protegerla. La tomó de su mano y la sacó de allí. Ese instante fue bendito, cuando sintió su mano agarrar la de ella. Esa sensación se hizo más fuerte y muy familiar, solo comparada con un amor paternal que nunca había sentido en su vida.

John le dijo a Ariel con voz entrecortada y mirándola con gran emoción:

- Disculpa a mis amigos, son unos tontos, ¡No debes andar por ahí sola!


Ella lo miró con mucho amor y puso su mano sobre el pecho de John que hizo que el corazón de John se acelerara y sus ojos mostraban mucho afecto.

- ¿Quién eres? -Preguntó John.


Ella le respondió:

- “Serás un gran padre”…


Las lágrimas empezaron a correr por la cara de John y cerró sus ojos. Cuando los abrió de nuevo. Ya Ariel no estaba allí.

CAPITULO 14

Abraham es un jeque árabe billonario que vive y trabaja en Dubái. Su fortuna es incalculable gracias a que posee uno de los pozos petroleros más grandes del mundo. De padre árabe musulmán y madre africana budista. También es un gran filántropo, de corazón noble. Su filosofía de vida es ayudar a los demás, no solo con dinero, también cariño, afecto, consejos y enseñanzas. Se sabe que ha ayudado a muchas personas a amasar sus propias fortunas. Siempre había creído que entre más ayuda a otros a cumplir sus sueños, más lo premia Dios con fortuna, salud y amor. Abraham adora a Dios, es un hombre de fe.

Abraham pasa los 40 años de edad, es muy feliz al lado de su bellísima esposa Cristina, una mujer castaña de ojos azules, una bella mezcla ibérica, escandinava y asiática, preciosa mujer, por dentro y por fuera. Siempre ayuda a Abraham en sus obras de caridad y es su mano derecha en todos sus negocios. Vivian felices todos los días desde que están juntos.

Se conocieron cuando Cristina como periodista viajó a los Emiratos Árabes para realizar su trabajo en pro de las mujeres árabes que eran sometidas por el fanatismo del régimen talibán. Un día a una mujer que estaba a punto de ser ejecutada por lapidación, por el “supuesto” delito de “adulterio”. Cristina quiso interceder por ella para que no la torturaran en público, pero fue en vano, fue apedreada por los presentes hasta la muerte en medio de una plaza pública. Cansada de ver tantas injusticias ocurriendo en oriente medio, quiso que llegara a su vida alguien que pudiera ayudarle a cambiar el mundo. Entonces conoció a Abraham, que alabó su labor como periodista y lucha por las mujeres de oriente medio. Se presentó como un simple empresario que estaba interesado en su causa. La invitó a cenar para discutir el tema. Y allí empezó esta historia de amor. Se enamoraron, se casaron, y fueron felices.

Pero como “casi nada” es perfecto, en 20 años de casados no habían podido concebir un hijo.

Michael había escogido a sus padres.

Michael sabía que si tenía que llegar a oídos de muchas personas, necesitaba nacer en una familia de gran poder económico.

Ahora solo tenía que comunicarse en sueños con sus padres. Es verdad, que antes de nacer nosotros escogemos a nuestros padres. Pero ellos también conectan sus almas con sus bebes desde la eternidad.

CAPITULO 15

En aquella cita, John le pidió a Sofía que se casara con ella. Ella respondió “Si” Fue una noche mágica. Disfrutaron de la deliciosa comida de mar, brindaron con el mejor champaña. Caminaron tomados de la mano por los puertos de Sídney, vieron juntos los juegos pirotécnicos, hablaron de todo un poco, rieron hasta el cansancio, se besaron y abrazaron hasta el cansancio también. Sofía le dio las gracias a John por una de las mejores noches de su vida.

- Gracias John. No puedo describir con palabras este amor tan lindo que siento por ti.

- Yo te amo más –Contestó John, dándole un beso y un abrazo fuerte.


Mientras volvían a casa no pudo evitar comentarle…

- Sofía, hoy me paso algo muy extraño…

- ¿Qué te paso?

- Justo después que pasaste por el callejón. Pasó otra chica.

- ¿Qué chica? Contestó Sofía con mucha seriedad.

- Oh no, no es lo que piensas, mi amor. Fue algo muy raro. Hasta lloré como tonto cuando la vi. Sentí como si ella fuera… no se… como una hija para mi… hasta me dijo que sería un gran padre… Fue algo muy loco…

- ¿En serio? Wow. De verdad que si es loco.

- Si, lo más extraño es que por un momento cerré los ojos y cuando los abrí. Ella había desaparecido…


Sofía lo miró con extrañeza y le dijo en tono de broma:

- Tal vez viste un ángel…


John la miró con sorpresa y le pregunta:

- Sofía. ¿Crees en esas cosas?

- ¡Claro que sí! Creo en los ángeles, y no soy la única. Pero sobre todo, creo en Dios, que siempre está conmigo.

- ¿De verdad?

- Si John, desde que era niña siempre he creído que fueron los ángeles quienes me salvaron, tengo la certeza de que hay seres que nos vigilan, nos cuidan y protegen… es más, aun lo creo, cuando lo necesito, le doy gracias a Dios por esto. Y siempre me siento protegida.

- Ahora que mencionas eso… Vamos a “suponer” que esto que vi hoy era una ángel, justo después que a ti. ¿Qué tal si… venía siguiéndote?


Sofía miró a John sorprendida e incrédula, con deseos que fuera cierto. Y le dijo:

- Bueno. Si venía siguiéndome, entonces debe ser por un motivo muy especial.

- Tú eres muy especial. Anda, vamos a dormir…


En cama mientras dormía al lado de John, Sofía empezó a soñar.

En el sueño Sofía estaba envuelta en un halo de luz, se sintió rodeada de amor y feliz. Miraba todo alrededor iluminado con una luz blanca y otros suaves colores. Al darse vuelta. Vio a Ariel volando, acercándose a ella, descendiendo, majestuosa, moviendo sus alas de arriba hacia abajo lentamente y recogiéndolas en su espalda, se dirigió hacia ella y sintió una enorme emoción.

- Hola Sofía.

- Hola, ¿Quién eres?

- Soy Ariel.

- Que hermoso nombre. Y que hermosa eres tú.

- Gracias Sofía.

- ¿Estoy soñando?

- Si. Tengo algo importante que decirte. -Ariel hizo una pausa y dijo-Tienes una misión.

- ¿Una misión?

- Serás mi madre.

- ¿Tu madre…? -Respondió Sofía, muy somnolienta –

- Tu y mi padre me concebirán. Y yo naceré en el seno de su hogar.

- ¿Tu padre?

- John es mi padre…

- Me siento muy rara… Definitivamente estoy soñando…


Sofía miró a Ariel fijamente y después de unos segundos le dijo:

- Es verdad. Seré tu madre…

- ¿Lo sientes verdad? Y sabes todo lo que ocurrirá…

- Si, lo sé. –Dijo Sofía


Ariel se acercó a Sofía, le tomo sus manos y las besó.

- Gracias. -Dijo Ariel, sonriendo. - Gracias a ti por escogerme, dijo Sofía.

Fue muy emotivo pero Ariel tenía que contarle todo a Sofía.
- Tu y mi padre me concebirán muy pronto...
- ¡Pronto! Pero no estoy lista para ser madre…
- Si. En realidad casi ninguna mujer está lista cuando llega el momento, pero al final, son todas maravillosas. –Dijo Ariel sonriendo y siguió diciendo:
Madre… No hay tiempo. Una gran batalla en el cielo ocurrirá en 33 años y debo prepararme. Tú me ayudaras con esto.
- ¿Y cómo puedo ayudarte?
- Me criaran, mi padre y tú. Pero ustedes deben enseñarme algunas cosas. Debo aprender a ser una guerrera. De todas las formas posibles.
- Creo que entiendo -Dijo Sofía.
- No te preocupes. Dios y nuestra corte celestial siempre estarán con nosotros en cada paso…
Sofía se quedó pensativa por algunos segundos y dijo a Ariel:
- Algo me dice que no morirás de vieja…
- Así es… A la edad de 33 años tendré que morir…

Sofía despertó sobresaltada y sudorosa. Miró a John dormir a su lado, y recordó la visión que él había tenido, empezó a rezar, se dirigió a Dios diciendo:
- Cuenta conmigo...

CAPITULO 16

Abraham se encuentra caminando solo por la orilla del mar, le gustaba hacerlo, respirar aire puro, contemplar la naturaleza y meditar. Su esposa Cristina podía verlo algunas veces desde los ventanales de su casa de playa.

En medio del solitario lugar vio a alguien en su propiedad. Era Michael siendo visible. Vestido de guerrero.

Abraham normalmente llamaría por seguridad, algunos de sus guardaespaldas no estaban lejos de allí, ellos nunca perdían de vista su jefe, por ser un hombre tan rico, debía cuidarse mucho. Abraham notó que sus hombres de seguridad no podían ver a Michael, pero el sí. Sintió que esto no era de este mundo, pero no sintió temor. Al instante sintió que debía hablar con ese hombre.

- ¡Hey! ¿Qué haces en mi propiedad? ¿Quién es usted?


Michael se dio vuelta y lo miró a los ojos.

- Necesito hablar contigo, Abraham.


Abraham, se quedó petrificado, sintiendo una inmensa emoción que no podía explicarse. Quería hablar pero no podía, sentía un nudo en la garganta, inmediatamente supo que era un espíritu.

- Te escucho, señor. –Dijo Abraham.


Michael se acercó a Abraham, le sonrió y le dijo:

- Soy Michael, Arcángel de la corte celestial del reino de los cielos.


Abraham cayó de rodillas ante Michael, bajó su cabeza, como una reverencia, sintiendo la verdad en su ser.

- Me declaro al servicio de nuestro señor Alá…


Michael le dijo a Abraham:

- Abraham, tú y tu esposa concebirán un hijo, que seré YO…

- Por Alá… -Dijo Abraham, sorprendido, tembloroso, casi sin aliento.


Abraham no lo podía creer, empezó a pensar que se estaba volviendo loco.

- Cristina no puede tener hijos…



- Si puede…

- En 20 años no hemos tenido esa dicha, pero yo he aceptado los designios de Dios en mi vida.

- Tu espera ha sido recompensada. Yo seré tu hijo. Y trabajaremos por el BIEN, juntos.


Abraham dejó que una lágrima saliera de sus ojos. Después de unos segundos, lo dijo:

- Algo me dice que no llegarás a viejo…

- Así es.


Debo morir a la edad de 33 años. Después de eso me espera una gran batalla en otra dimensión. Tú debes prepararme, debes enseñarme lo que necesito recordar, y debes ayudarme a enviar un mensaje de amor y fe al mundo.

- No sé nada sobre ser padre… ¿Que puedo enseñarte yo? ¿Qué puede enseñarle un simple hombre a un ángel?

- Eres uno de los mejores hombres de esta humanidad, de los humanos más humanos. Tienes mucho que enseñarme…


Después de darle un beso en la frente a Abraham. Michael le dijo:

- La paz sea contigo, padre… te veo en… alrededor de 9 meses…


Michael se desapareció frente a sus ojos yéndose con una sonrisa y una reverencia sikh.

CAPITULO 17

Cristina estaba arreglando su jardín en el patio de la casa playera cuando sintió que alguien la observaba, vio pequeñas luces que volaban cerca de ella, se dio vuelta pero no vio nada. Aun así, no dejaba de pensar en esos dos sueños tan reales que había tenido la última noche. O más bien, una pesadilla y un sueño.

En su pesadilla ella cargaba un bebé y demonios la perseguían. Ella sentía sus piernas pesadas y no podía correr, en el sueño rezó y en ese instante llegaron ángeles a salvarla a ella y a su bebé. Al final se sentía aliviada. Los ángeles le dijeron que siempre la cuidarían, en esa dura prueba que le esperaba. Tanto siempre fue su anhelo de ser madre que siempre tenía sueños extraños. Cuando empezó a pensar en su segundo sueño, igual al de Sofía. Sintió una fuerte energía cerca de ella, pero era una energía amorosa y se sintió segura. Al girar su cabeza vio a Michael. Se sorprendió tanto que dejó caer su herramienta de jardinería.

Se acercó a él con sigilo, para observarlo bien. Con aquella emoción maternal, ella empezó el diálogo:

- He soñado contigo…


Michael se acercó a ella y tocó su rostro. Ella intentó hacer lo mismo y sintió su figura semi-humana.

- Ya lo sabes…

- Si, seré tu madre…

- Si… -Dijo Michael con una leve sonrisa-


Ella sonrió y unos segundos después su rostro mostraba una terrible tristeza…

- Sé que tendré que pagar el precio de sufrir tu muerte, cuando el momento llegue…

- Por eso te pido perdón desde ahora… -Dijo Michael.

- No tengo nada que perdonarte. Me darás el regalo que siempre he anhelado... Michael…


Michael lentamente le dio un beso en la frente y le dijo:

- La paz sea contigo, madre…


Antes de desaparecer ante ella tomó una de las rosas blancas de su jardín, se la dio y le dijo:

- No olvides hacer muchos pastelillos para mí…


CAPITULO 18

Al igual que el proceso de creación de todos los seres humanos, es decir cuando se concibe un bebé, el universo envía energías que viajan como partículas que giran alrededor de los padres, estas energías de cada uno convergen de una manera incomprensible, estas energías son fenómenos físicos.

Esta unión, ha creado un nuevo “ser”, alimentado de la energía de ambos padres en la matriz de la madre. Esta unión es bendita, que los hace atraer de una única forma, pero en realidad lo que los atrae es este nuevo “ser”, que ha sido creado infinitamente en el universo antes de esta unión divina. Ahora esta energía es más intensa y más densa cada vez que padre y madre se acercan, ahora se tocan y sienten esa sensación vibracional u “hormigueo” justo en el chacra raíz. Ahora ellos se funden en esta energía, volviendo este “ser”, un cuerpo físico, de carne y hueso.

Y es así con este fenómeno mágico, real y hermoso, como Michael y Ariel son concebidos una noche de marzo.

Transcurren normalmente 8 meses de gestación para ambas madres, que felices esperan a estos mensajeros que vienen a crear el inicio de una nueva era.

Pero una noche lluviosa de un 24 de noviembre, en Múnich (Alemania) Cristina empezó a sufrir de pesadillas que la hicieron salir de cama sonámbula, atraída por una energía desconocida y oscura, salió de la casa hacia el jardín. Abraham despertó y vio que ella no estaba a su lado, como loco empezó a buscarla por todos lados pues sintió que algo andaba mal. También salió de la casa y la vio en el jardín arrodillada en medio de una tormenta con rayos y centellas.

Abraham corrió hacia ella mientras sentía un profundo miedo, pudo ver, aunque con dificultad, pues la lluvia caía en sus ojos, una figura demoniaca con alas como las de los murciélagos que se acercaba hacia Cristina. Abraham, inmediatamente gritó por ayuda a Dios. Incluso Rafael-ángel estaba allí, pero tan solo podía observar desde su limbo, sintiendo pena por no poder hacer nada para ayudar.

Los arcángeles Jofiel y Zadquiel escuchan el llamado de Abraham y a la velocidad del pensamiento acuden a su ayuda. Al llegar al lugar de los hechos ven que el demonio Fremos quiere atormentar a Cristina y asesinar a su bebé. Pero ellos intervienen y con prisa atacan a Fremos.

Ante la atónita mirada de Abraham y Cristina, que en medio de la oscuridad de la noche y torrencial lluvia logran ver poco de la lucha entre los ángeles y demonio. Jofiel Crea una cerca de llama violeta que rodea y protege a Cristina y a su esposo, mientras logran finalmente expulsar a Fremos de allí.

Ahora Cristina siente mucho dolor y siente contracciones. Es hora de nacer su bebé. Ella piensa que no es el momento, pero los planetas y las estrellas están alineados de manera que anuncian este hecho.

Abraham está muy asustado y desesperado, teme por la vida de ambos. Pero Jofiel y Zadquiel tocan su hombro y le hablan al oído:

- Tranquilo Abraham, la paz sea contigo. Todo estará bien. Estamos aquí para protegerlos… Tienes la convicción que se necesita para traer a tu hijo al mundo. Es un proceso natural y hermoso. ¡Tú puedes hacerlo!


Abraham sintió tranquilidad y se llenó de valentía. Le dijo a su mujer:

- Vamos mi amor. ¡Puja con fuerza! Estoy listo para recibir a nuestro bebito…Todo va a estar bien... Respira profundo, tranquila... ¡tú puedes!


Cristina en medio de la lluvia empezó a pujar con mucha fuerza, a gritar de dolor, pero sintiendo gloria. Al minuto siguiente Abraham tomó al niño que salía del vientre de su madre y lo miró por primera vez.

Con muchas lágrimas de alegría y amor. Abraham y Cristina aunque en medio de la tormenta, le dieron la bienvenida al mundo a su hijo. El pequeño bebé inmediatamente abrió sus preciosos ojos de color café.

Y fue así, como una noche de lluvia de noviembre, nació Michael.

CAPITULO 19

Ariel nació en una bella noche de verano en navidad, en la ciudad de Melbourne –Australia. En un hospital local para familias de clase media. Sofía tuvo un embarazo tranquilo y sin problemas. Además con sueños hermosos y llenos de dicha. Fue una navidad feliz para Sofía y John, gracias al nacimiento de su hijita. Hermosa bebé de cabello oscuro y ojos azules.

- ¡Tengo tantos planes para ella! –Decía John mientras veía deportes en la T.V. –¡Quiero enseñarle Rugby! –Decía John, que como buen australiano, típico fan de rugby. Sofía le decía:
- ¡Que no! Ese juego es de hombres, es muy fuerte para una niña tan bella y delicada. ¡Yo quiero enseñarle a bailar salsa!
- Si pero es el mejor deporte, el mas sensato,
- Si mi querido John, pero no debemos olvidar... “tú sabes qué”... -Dijo Sofía mientras disimulaba la verdad delante de las enfermeras.

A lo que John responde, asomando su cabeza por la ventana y mirando al cielo: - Artes marciales, boxeo, esgrima… jmm, ¿¡pero no rugby?!¡Vamos compañero! ¡Ya veremos!

Así, ambos bebes en diferentes partes del mundo, empezaron a vivir esta cosa divina llamada “Vida”.

CAPITULO 20

Michael nació en cuna de oro. Desde niño sus padres lo criaron con la máxima de: TRATAR A TODOS POR IGUAL, CON RESPETO Y CON AFECTO, Hacer lo “Correcto”, y sobre todo, jamás de los jamaces “Juzgar”.

Pero también desde muy pequeño lo enseñaron a ser “independiente” y “responsable”. Según sus padres, esta es la clave de crianza principal, lo más importante: preparar a los hijos para este mundo en que vivimos.

Por ser hijo de un billonario, fue a la mejor escuela del reino unido y sus amigos de escuela eran hijos de personas muy influyentes en el mundo. Esto tenía mucho sentido, Michael antes de encarnar, escogió una vida que le permitiera lograr un cambio, si esto era posible. Y una de las maneras era tener de cerca a los futuros líderes del mundo, sus amiguitos de escuela. Pero no nos equivoquemos, los futuros líderes del mundo, están en todas partes, en todas las razas, en todas las sociedades.

Desde siempre le gustó el deporte, en especial el futbol. Al crecer en Europa, un continente netamente futbolero, influyó mucho en su vida. Y su sueño de niño era pertenecer a un gran equipo de futbol y hacer muchos goles.

Michael siendo un niño podía ver a otros ángeles y hablar con ellos. Muchas veces sus amigos, los ángeles cabalísticos venían a visitarlo y charlar con él. Michael en su inocencia de niño los reconocía, charlaba y reía con ellos. Un día Gabriel, el ángel de la “anunciación” vino a verlo. Michael jugaba en la playa con sus padres, familiares y amistades que celebraban un picnic.

- ¡Gabriel! ¡Mi amigo! ¡Qué alegría verte!

- Hola Michael, wow ¡Como has crecido campeón! ¡Eres todo un gigante! –le contestó Gabriel sin olvidar que a quien se dirigía era un niño, aunque era su amigo el gran Arcángel Michael encarnado.

- Si Gabriel, soy un gigante y fuerte... ¡Mira mis músculos! –Contestaba Michael mostrándole sus pequeños bracitos.

- Mi pequeño amigo. ¡Algún día te recordaré este día! –Reía Gabriel con la inocencia de Michael.

- Ok, pero, ¿sabes Gabriel? ¡Tengo una misión! –Mientras jugaba también con una espada de juguete –¡Yo voy a salvar a la humanidad! ¡Tú estarás conmigo! ¡Tú caminaras a mi lado, mi hermano! Ariel también estará conmigo...


Gabriel entonces cambió su expresión de risas por una más melancólica, pero con esperanza.

- Michael, ¿recuerdas a Ariel?

- Si que sí. La extraño mucho, ¡la quiero ver! ¡Quiero estar con ella! ¡Tráela Gabriel! Por favor, Por favor, Por favor...

- Tranquilo mi amiguito. El día llegará en que se encuentren…

- Pero yo quiero verla ahora… la extraño mucho… no quiero que ella se olvide de mi…


Las personas que estaban allí podían ver que Michael hablaba solo. Solo sus padres sabían que en realidad hablaba con un ángel, aunque ellos tampoco podían verlo. Algunas personas allí aconsejaron a Abraham llevar al niño a un psiquiatra, murmuraban y decían que Michael estaba loco.

CAPITULO 21

Ariel siempre fue una niña muy aplicada, su madre Sofía la enseñó a ser disciplinada y estudiosa, así como ella misma. Siempre le repetía una frase de Leonardo Da Vinci que dice “La adquisición de cualquier conocimiento es siempre útil al intelecto, que sabrá conservar lo bueno y descartar lo malo”.

Vivian en los suburbios de Victoria –Australia. Aunque de vacaciones siempre viajaban a Colombia a visitar a la familia de Sofía, donde Ariel también vivió mucho tiempo, así que Ariel creció en medio de ambas culturas. Ariel asistía en las mañanas al colegio y en las tardes a clases de Capoeira y Kung fu con su sabio maestro Sumito, de quien aprende mucho acerca de las filosofías de vida de oriente. También asistía a clases de esgrima y a temprana edad era una experta. Su hermano Alex siempre la acompañaba en todas sus actividades y cuidaba mucho a su hermanita, debido a que en estos tiempos, los padres de ambos estaban muy ocupados. Alex ignoraba el verdadero origen de Ariel.

Su padre John trabajaba de vendedor de electrónicos y tecnologías de información. Sofía era profesora de una universidad importante en Australia y adelantaba una tesis para mejorar la educación en ese país y que se volviera gratuita para todos los ciudadanos. Ella siempre había creído que todos debían tener las mismas oportunidades de educación terciaria. Cansada de ver injusticias al gobierno darle dinero a tanta gente perezosa que no deseaba trabajar y así obtener dinero por desempleo. Mientras que otros deseaban superarse y era muy difícil.

Ambos padres trabajaban con amor y dedicación cada día, esto era un gran ejemplo para Ariel y Alex. Eran todos muy unidos. Por momentos se olvidaban de donde venía Ariel y la veían tan solo como una niña, simplemente.

Ariel tenía una mejor amiga, Carla que por momentos era conflictiva pues venia de un hogar lleno de problemas. Su espíritu era débil por culpa del entorno donde vivía. Ella encontraba en Ariel, la paz que necesitaba siempre. Ariel siempre le daba consejos y le decía que a pesar de las circunstancias fuera optimista del futuro, que orara mucho y nivelara sus chacras siempre que pudiese hacerlo, así mantener su espíritu en una vibración alta. Ariel, siempre trataba de guiar a quien lo necesitara.

Ariel también podía ver Ángeles. Gabriel vino a verla a ella también cuando era pre-adolescente. Ella estaba en el jardín comiendo mangos.

- ¡Hola Gabriel! ¡Mi querido amigo! ¡Te ves muy bien!



- Hola chiquilla. Veo que estas comiendo un delicioso mango, ahora mismo me da mucha envidia, ¡pero de la buena!

- No te preocupes, sé que pronto serás humano también, cuando tú quieras, y ¡comerás muchos mangos! Yo he comido mucho. ¡Amo la vida! Amo los wafles que me hace mi mami en las mañanas y sus empanadas. También mi papi hace una sopa de verduras deliciosa que me encantan.

- Wow Ariel! ¡Veo que tienes un gran apetito!

- Si. pero es que también hago mucho ejercicio y practico mis rutinas… ¡necesito energías! Para mi gran misión…


Gabriel de nuevo cambio su expresión de risas a preocupación. Y le dijo a Ariel:

- Todo irá bien.

- Lo sé. -Respondió Ariel.

- ¿Sabes? Michael te envía saludos… dice que te extraña…

- ¿Michael? ¿Quién es Michael?


Gabriel estaba sorprendido, pero sabía que esto podía suceder. No estaba para nada preocupado. En vida poco a poco las personas olvidan lo que fueron antes.

- No te preocupes. El día que se encuentren, lo reconocerás.

- Oh, a veces sueño con un tal Michael, no estoy segura de quien es él. Bueno Gabriel, ¡adivina que! Tengo hambre… me tengo que ir pero no dejes de visitarme, por favor.

- Espera Ariel. Antes de que te vayas, tengo un mensaje para tu padre, John.


Gabriel le susurró al oído a Ariel y ella respondió:

- Okey, se lo diré. ¡Hasta pronto Gabriel! -Ariel le sopló un beso.


Los padres de Ariel veían desde la ventana que Ariel había tenido una “visita celestial”. Ariel entró desde el jardín al comedor y le dijo a su padre:

- Papi, Dios quiere que seas pastor.


John dice:

- QUE!!!!!!!!????


Asoma su cabeza por la ventana y mira al cielo y grita:

- ¡Vamos compañero! ¡No era en serio lo del rugby!


CAPITULO 22

Michael llegó a la edad adulta, tiene ahora 23 años y es jugador profesional de futbol, pertenece a un importante club que dona todas sus ganancias a caridad. Ah, por cierto… es el goleador.

Aun trabaja con sus padres en obras de caridad y poco a poco introduce a sus amigos de siempre a este tema. Muchos de ellos ayudan en diferentes formas: educación, salud, seguridad, prosperidad, entre otras.

Muchas personas se equivocaron en pensar que estos niños se convertirían en tontos, víctimas de la moda, de lo mundano y egoístas. Demostraron ser chicos con iniciativa y también sin ellos saber que era el Arcángel Michael, dejaron guiarse de él, además de escuchar su intuición propia. Michael tiene tres mejores amigos, se llaman Simón, Santiago Jr. y Mark, que poco a poco se han convertido en mensajeros también, en este mundo.

Simón es el mayor accionista de una importante cadena de telecomunicaciones, que siempre impulsa donaciones a caridad y ha ayudado a crear importantes nuevas escuelas, consideradas las mejores del mundo para niños sin oportunidades de estudio, Simón también invierte dinero y tiempo a favor de la salud y bienestar para niños.

Mark, es dueño de minas de hierro y bancos, al lado de sus hermanos Lucas, Mateo y Tomás, también procuran enviar en su diario vivir, mensajes positivos y buen ejemplo de vida para la juventud; Realizan construcciones de casas para familias de escasos recursos en diferentes lugares del mundo.

Santiago Jr., es otro amigo de Michael, es español Andaluz, trabaja junto a su padre Santiago, quien hace algunos años donó su entera fortuna a la caridad, un total de 60 billones de dólares, y viaja por el mundo con su hijo Santiago para impulsar esta idea, de que otros millonarios y billonarios donen parte de sus fortunas para que este mundo logre un balance próspero.


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