Excerpt for Mi Loco Padre by Edgar Ramon Perez Cordero (Edrapecor), available in its entirety at Smashwords



Mi Loco Padre.

By Edgar Pérez

Smashwords Edition

Copyright 2010 Edgar Pérez

CAPITULO 1

Erase una vez...

Apenas unos meses atrás.

Esto es una locura. Le debo a mi mamá mi parte de la luz, del agua, del condominio: Estoy nuevamente sin trabajo y Elvira me llamó para decirme que esta embarazada. Mi mamá esta más loca que el manicomio de Iquitos y ahora después de 24 años se me aparece un loco diciéndome que es mi papá. No tiene ni un peso, ni un real, no sabe que es un dólar, no tiene idea que es Internet, un laptop y el bolívar fuerte.

De verdad desde que le vi me doy cuenta que no me parezco a el. O el no se parece a mí. Pero lo que sí sé y me doy cuenta es que este viejo es medio tarado e indocumentado. Come parejo y no engorda; bebe cerveza como un cosaco y no se embriaga. Fuma más de doscientos cigarrillos diarios y eso no le hace ni coquito. Tampoco duerme, se la pasa caminando de noche sin tenerle miedo a los malandros ni raperos del sector. Si no fuera por esa pinta de pendejo con que se viste, asustaría. Mi papa no sonríe nunca, pero hace cada cosa que hace reír. Hace dos días le pedí una ayudadita, algún dinerito que le sobrara de la cerveza, ustedes saben, alguna fuerza para pagar deudas. Nos fuimos a la plaza Sucre, nos paramos junto a la estatua y mi papá miró fijamente a la luna llena, que según él estaba en el signo de Géminis, efectiva para los negocios. Extendió su mano izquierda. Musitó unas extrañas palabras. Yo lo miraba entre escéptico y medio entusiasmado. Solo pude entender que a mi papa no le falta un tornillo... le falta la ferretería entera. Un terrible frenazo nos sacó del momento y la concentración. Era una Dodge Dakota 4x4 turbo diesel de la Guardia Nacional.

¿Que es lo que sé están inyectando ahí?. Rugió una voz desde la pick-up.

Insensatos. dijo mi papa con teatral voz, viendo indignado a los 4 uniformados que descendían acercándose bastón en mano.

No respetan este sagrado momento. Yo soy el príncipe... continuo imprecándoles mi padre haciendo con sus brazos un gesto de contención.

¡Aja¡. Quietos los dos. Par de vagabundos. Cédula. Pasaporte. Carnet de trabajo, libreta de racionamiento y me enseñan los brazos. A ver. A pelar los ojos para ver si están fumados--nos dijo uno de los guardias con un rostro derrite piedras.

Yo soy el príncipe de las...

Mira el viejo borracho este. dijo el hombre. Yo presentí lo peor. Trate de proteger a mi padre.

Señores. Dije con un hilo de voz , haciendo remolinos con mis dedos indicando con la boca a mi papa. Mi papa es un hombre inofensivo y...

Nos dieron un viaje de rolazos de todas formas y colores. Acto seguido nos metieron en la camioneta y en cuatro patadas nos dejaron botados en el paseo Juárez. De más esta decir que nos quitaron 400 pesos que no sé de donde salieron.

Amaneció y el sol nos encontró sentados en la acera.

Mi anillo. Gimió mi padre. Mi conexión con el mundo anterior.

Otro aguacero más. Le dije a este extraño. A este viejo loco. O sea a mi padre.

¿Cómo es posible que ya no haya respeto?. Ser malo tiene sus reglas. Todo tiene un nivel de status quo. Se lamento asombrado de tanta brutalidad

¿Tú eres malo?. Le pregunte con compasión, viéndole el chichón en la frente.

Yo soy el rey de la maldad. Soy el creador del imperio de la noche. Me aclaro con certeza absoluta.

Ah sí. Claro que si. Le dije incorporándome muerto de sueño y vergüenza al ver como desde los autobuses municipales la gente honrada y decente nos veía, en camino a sus trabajos. Eres el rey que lo pierde todo.

Tu vistes que té conseguí los 400 pesos. Me dijo suplicando mi padre.

¡Bah¡--dije empezando a caminar. Esos 400 pesos son tu jubilación. ¿Quién sabe que querías demostrar? Ya no me interesa. Estoy igual que en las 9 de la noche.

Dormí como un bendito. Cuando no tienes solución a nada, nada te puedes asustar. Yo siempre trabajo en cualquier cosa eventual, plomero, pintura, chofer, seguridad en discotecas. Pero desde que apareció mi papa, una mala suerte se enseñoreo en mi. Es mas, yo esta cansado de acostarme con Elvira y precisamente, ahora, de una sola vez, la loca también preñada. ..

Mi madre se ve que tuvo buenos tiempos y épocas. Tiene fotos indicativas. Me extraña sobremanera que yo sea hijo único. Veo las fotos nuevamente y en ellas esta mi madre ligera de trapos, ligera de risas, ligera de copas, ligera bailando, ligera en brazos de muchos marineros con las piernas al aire. No me explico como cayo en brazos de un hombre tan insípido y aburrido como mi padre.

No lo sé. De verdad no lo sé. Es inexplicable que fue lo que me paso con él. Me explica ella estupefacta todavía por lo que hizo años atrás. Mientras limpiaba el piso y recordando me explico. Llego una noche vestido de blanco, no reía, no hablaba. Simplemente me miro con sus negros ojos y sé sentó en silencio.

¿Adónde llego?. Le pregunte amoscado.

Llego a la fiesta de primera comunión en la escuela de la Inmaculada Concepción.

¿Y tu que hacías allá?

Yo hacia tortas e hice una de tres pisos con crema de chocolate y café.

¿Y el?

Pues. Dijo mi madre haciendo esfuerzos para recordar. Él llego preguntando por Sor Virginia. Recordó repentinamente.

¿Y ella era?. pregunté alentándola, pues a mi mama no le interesaba mucho dar explicaciones comprometedoras.

La mujer más bella que he conocido. Era la profesora de matemáticas de 4to y quinto año.

¿Pero?.

Pero me vio a mí. Yo era 90-60-90. Me invito a su mesa. No era padre de nadie ni yo tampoco. Nos sentamos juntos. Como no hablaba mucho nos tomamos 4 litros de tisana. El se indigesto y tuvimos que llevarlo al hospital. Le hicieron un lavado rectal y como estaba atan adolorido lo lleve a mi casa. Esa noche te hicimos. Preciso como un F-16. Fue la concisa respuesta de mi madre con una mirada como Disfrutando recordar algo pasado muy bueno...

¿Para que buscaba a sor Virginia?.

No sé. Solo sé que ella era la ayudante del sacerdote exorcista.

Un padre exorcista. Repetí sin pensar. Un poco mas y soy hijo de una monja.

Yo misma mi vida. Me dijo mi mama con una sonrisa. Yo he sido monja. Me invitaban a las bailes y llegaba disfrazada de monja. No tienes idea de como los chicos se ponían. Rememoro ella para mi disgusto por ver su expresión.

Pasaron los días. Pensé en meter una denuncia contra los guardias nacionales que le quitaron el anillo a mi papa. Pero leyendo el periódico veo que era tarea imposible. Un Kenworth de la montaña cargado con 44000 litros de gasolina de avión impacto de frente a la misma radiopatrulla con los mismos guardias nacionales, adicionalmente haciendo un incendio de 4 hectáreas.

El cuatro es un numero de mala suerte, hasta los santeros lo saben-- dijo enigmáticamente mi padre cuando le enseñe el periódico.

Mi extraño viejo. Pero yo también soy un hijo extraño. No sé dónde vive mi papa. No se en que trabaja y de verdad caigo en cuenta que no se ni sus apellidos. Solo se que se le mueve la chaveta a cada momento. Dice que compra almas, las paga con cigarrillos, cervezas, con tabacos de marihuana, da balas con pistolas, exhibe películas porno infantiles. Ahora tiene el tema de estar en la esquina tomando cerveza en la acera con los chavistas y malandros, escuchando cuentos, prestando dinero para comprar y vender cosas robadas. Ya La policía se lo ha llevado varias veces; es como es un enfermo mental según ellos y siempre lo sueltan al día siguiente.

Pero desde que él llego también hay cosas que hacen pensar.

Llego el alumbron. Gritan los muchachos cuando viene la luz, pues la noticia es cuando llega la luz, no cuando se va.

Mi madre aprovechando para licuar vegetales en la licuadora y adicionalmente dándome café con leche me dice.

La cosa esta tan difícil, que anoche los muchachos consiguieron un pájaro grandote en el samán de la cancha de básquet y le cayeron a piedras para comérselo.

No le dije nada. Un pájaro grandote. Mi papa tiene dos días sin visitarme. ¿Será posible? ¿Dónde estará el loco? .

Elvira estaba apretujada con otras ochenta personas dentro del autobús freightligner escolar transformado en colectivo. Tenía una rabia interior que no explicaba, pero que si sabia la causaba.

El papa de Armando José. Viejo apestoso, mala sangre y pesado. Sabiendo la situación económica de Armando José y ni de equivocación una ayuda. Solo un pegoste silencioso, parado todo el tiempo junto a el. No se quitaba ni siquiera cuando ellos conversaban en la puerta de la casa.

A su pobre compañero le tocaba soportar diariamente a la vieja, mezquina, Pichirre, entrepita y chismosa a parte que se vio que fue ligera de cascos toda la vida. Pero le cobraba a su hijo la lavada de la ropa y el derecho a ver televisión, dizque para que agarrara responsabilidad y al saber del embarazo, automáticamente dijo que en su casa no iban a vivir, pues si calentasen agua para el biberón le gastarían gas adicional y ella no tenia dinero para gastar.

¿Tu papa no puede conseguirte un trabajo hasta de vigilante?.....

Él dice que me va a dar una fortuna, pero quiere que yo haga algo por él. Conteste defendiéndome.

¿Qué cosa?

Vaya usted a saber. Contesté. Pero dice que como ya esta viejo se le olvidan las cosas y siempre se equivoca de luna... Si. El dice que el dinero me lo dará, cuando la luna este en creciente y en escorpión. Pero a según ya pasó; pues se le olvido, puesto que no tiene dinero para comprar las pastillas oxigenadoras; bueno en realidad no se consiguen por la escasees y el bloqueo imperialista.

Ay Dios Armando. Todavía creyendo en embustes. Me contestó indignada

Elvira. El me va a dar una fortuna y no consigue pastillas por el bloqueo. Es que perdió el anillo de poder del mundo posterior. Le explico sin saber lo que le estoy diciendo.

Esta más loco que Hugo Rafael. Me contesto con sorna Elvira, viéndome con ganas de reírse.

Me dijo que ese junto a Bush son sus mejores alumnos. Los piensa meter junto con Hussein. Explique convenciéndome a mí mismo y entendiendo que de tanto andar con el ya yo debo estar loco también para decir tamaña estupidez.

¡Ay dios¡. ¿Y ese quien es?.

¿Si mi papa es un príncipe que se le perdió a su familia?. Cavilé repentinamente. Uno nunca sabe. A lo mejor tiene bonos del gobierno Argentino o de PDVSA.


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