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Contigo la vida es Linda

JOSEPH JAIM ZONANA

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COPYRIGHT 2010 JOSEPH JAIM ZONANA


B”H

Chapter1: Introducción

Eshet Jail...


Este capítulo del libro Mishlé, se acostumbró decirlo antes de la cena de Shabat, como una alabanza a la mujer en agradecimiento por los esfuerzos que hizo para preparar la mesa de Shabat.


A pesar de que los Jajamim explicaron que el rey Salomón escribió este capítulo para referirse al alma o a la Torá, de cualquier forma es sabido que un pasuk (versículo) aunque tenga explicaciones más profundas, no pierde su sentido superficial (como lo menciona el Talmud, en el tratado de Shabat 63-A).


El párrafo Eshet Jail es el último capítulo del libro Mishlé (Proverbios). Al principio de este libro el rey Salomón nos previno varias veces de una mujer malvada, por lo tanto decidió sellar su libro alabando a una mujer de buenas cualidades. La alaba ya que es muy difícil encontrarla: está muy alejada. Pero el que la encuentra ya no la cambia ni por las piedras más preciosas, ya que ni siquiera los mejores diamantes se acercan a su valor.


En este último capítulo el rey Salomón alaba a la mujer virtuosa en todas las etapas de su vida: su juventud, su matrimonio, su labor como madre, como esposa, en su vejez y hasta lo que hablan de ella después de 120 años.


Las alabanzas van en orden alfabético desde la alef hasta la tav.


Ahora es cuando me doy cuenta lo Linda que eres” (Bereshit 12:11).


Chapter 2: א Alef

אשת

חיל מי ימצא וריק מפנימים מכרה


Mujer virtuosa ¡quién encontrará!, más lejos que los peninim es su valor


אAlef (1)

Más lejos que los peninim, esta palabra tiene dos significados: 1) diamantes; 2) por dentro. Esto nos indica que el valor de la mujer virtuosa es mayor que el de las piedras preciosas, o que está por dentro.


¿Quién la encontrará? El que busca a lo lejos: El que busca detalles que están ya muy lejos de lo que busca la gente hoy en día. Que en lugar de buscar belleza, vanidad, dinero... cosas externas, busca sencillez, bondad, buena educación, temor a D-s, etc., esa persona la encontrará.


Por dentro: En lugar de buscar cosas externas, busca en lo más profundo: dentro de ella, en su corazón, en sus sentimientos. Allí es donde vas a encontrar cosas bonitas, cuando busques en el interior de la mujer es cuando te vas a dar cuenta que tienes a una mujer virtuosa.


Hay gente que tiene un tesoro y no sabe que lo tiene, vive como pobre siendo millonario. Hay gente que tiene una mujer virtuosa y no se ha dado cuenta de ello, porque no se ha dado tiempo para explorar en su interior, no tiene comunicación con ella, lo que provoca que no la conozca por dentro. Las piedras preciosas están en las minas y para sacarlas hay que explorar; para que una persona encuentre las cualidades de su mujer la tiene que conocer, tiene que encontrar sus virtudes.


Si bien es cierto que los Jajamim dijeron (Abot 1-5) que no hay que aumentar en plática con la mujer, incluso con su propia esposa, no obstante sobre esto se han dicho varias explicaciones.


1) No hablar con ella mucho acerca de los favores que uno hace, ya que a la mujer le cuesta trabajo recibir visitas y dar Tzedaká (como dice el Talmud en el tratado de Babá Metziá 87-A), por lo tanto, si el marido le cuenta el acto de bondad que quiere hacer, ella lo puede convencer de que no lo haga (diciéndole: "primero preocúpate por tu familia") y va a provocar que pierda la Mitzvá.


2) En Abot de Rabí Natán explicaron que no hay que contarle a la mujer cosas de más, como por ejemplo "tal cosa me hizo fulano”, o “este y aquel no me respetaron como yo merezco", ya que él mismo le está enseñando a su esposa a despreciarlo.


3) En una ocasión escuché de Rab Mijael Peretz, Shelit"a, que no aumentar en plática con la mujer es para no quedarse sin tema y empezar a hablar por hablar diciendo cosas sin sentido, y eso provoque que la esposa lo tome como a un tonto bajando así su admiración y respeto hacia él.


Incluso para los que dicen que no es bueno hablar mucho con la mujer, están de acuerdo en que el primer año es muy importante convivir mucho con ella para formar una unión sólida y tener con ella una buena comunicación, confianza y entendimiento.


A lo lejos, por dentro, está su valor: La mujer virtuosa obviamente es una mujer recatada y está a lo lejos, es decir, alejada de los hombres, lejos de esos lugares a los cuales las mujeres van a seducir hombres.


Por dentro: En un lugar escondido para que no la vean los hombres (a excepción de su marido), allí esta una mujer virtuosa. Así lo recalca la Torá con respecto a Sará imenu: Le preguntaron los Ángeles a Abram: “¿En dónde está Sará, tu mujer?” Él les contestó: “Está dentro de la cabaña”. Comenta Rashí: “Los Ángeles ya sabían que Sará estaba adentro, le preguntaron sólo para que Abram, al contestar que está adentro, valore lo recatada que es (que no le gusta mostrarse delante de los hombres y, por tanto, estaba dentro de la cabaña) su mujer”. (Bereshit 18:9)


אAlef (2)

Mipeninim. Con respecto a la Torá está escrito (Mishlé 3:15): "Yecará hi mipeninim", es más valiosa que las piedras preciosas. Otra explicación dice que es más valiosa que el Cohén Gadol en Yom Hakipurim, cuando entra al Kódesh HaKodashim (Horayot 13-A).


Tal es el valor de la Torá y también el de una Eshet Jail, cuyo valor se asemeja al de la Torá, ya que una mujer virtuosa va a impulsar al marido a estudiarla.


Una mujer puede ser más valiosa que la Tefilá que pronunciaba el Cohén Gadol en el lugar más santo: el Kódesh HaKodashim, el día más santo (Yom Kipur).


Gracias a la mujer la persona puede lograr tener un Kodesh HaKodashim en su propia casa. Gracias a ella la persona puede tener el mérito de que la Presencia Divina repose en su hogar, como dice el Talmud en el tratado de Sotá (17-A): "La Presencia Divina reposa en todo hogar donde reina la paz y la armonía en la pareja".


Cuentan que Rab Shlomo Zalman Oyerbaj, ztz”l, se arreglaba antes de entrar a su casa. Una vez le preguntaron por qué se arregla tanto para entrar a su propia casa, a lo que él contestó que se lo hace para recibir el rostro de la Shejiná (Presencia Divina), la cual entra al hogar por el mérito de la mujer.


Rab Jayim Vital, ztz”l, famoso discípulo del Arí za”l Hakadosh, afirmó que la persona recibirá una recompensa infinita en el Mundo Venidero por cada uno de los buenos actos que realizó durante toda su vida; la máxima recompensa –decía este sabio– será fijada principalmente por la conducta y el respeto que dio a su esposa.


En el Tratado de Babá Metziá (59-A) dijo Rab Jalbó: "Que la persona sea siempre cuidadosa con el respeto hacia su mujer ya que la berajá (riqueza, abundancia) está en la casa sólo por su mérito, como está escrito: Y a Abram le fue bien gracias a ella". Eso es también lo que les decía Rabá a los habitantes de la ciudad de Mejuzá: “Respeten a sus mujeres a fin de que enriquezcan”.


En el Talmud (Yebamot 62-B) dijo Rabí Tanjum en nombre de Rabí Janilai: "Todo hombre que no tiene esposa vive sin alegría, sin Berajá (riqueza, abundancia), sin Tobá (Bien). En Maarabá dijeron que sin Torá, sin Jomá (muralla, barrera, protección). Rabá, el hijo de Ulá, dijo que no tiene Shalom (paz, armonía, complemento). Dijo también Rabí Elazar que todo hombre que no tiene esposa, no se considera persona (es sólo “media persona”).


Mucho es lo que la persona gana al casarse (aparte de los regalos de la boda). Obtiene alegría, riqueza, abundancia, bien, Torá, protección, paz, armonía, complemento y no sólo eso, sino que también se le considera ya una persona completa.


La gente se queja acerca de la veracidad de este pasaje Talmúdico. Muchos argumentan que se contradice con la vida real. Esta misma Guemará yo se las leí a personas casadas y se empezaron a reír y a burlar: ellos argumentaban todo lo contrario. Uno de ellos me dijo que antes de casarse era feliz: tenía dinero, y no tenía tantos gastos, le iba bien y le quedaba más tiempo libre el cual podía ocupar para estudiar Torá (no lo hacía, pero tenía más tiempo para hacerlo).


Él dice que desde que se casó tiene más necesidades y un vacío mayor el cual necesita llenar; que en lugar de complemento tiene un hueco más grande. Dice que desde que se casó no se siente “persona” ya que en su casa no tiene ni voz ni voto, no le dan derecho de opinar: las decisiones las toma su esposa...


Sobre esta triste realidad también nos previene el Talmud más adelante: “Preguntó Rabí Elazar (allí mismo) ¿Qué significa lo que está escrito en la Torá (Bereshit 1:18) Haré para él una ayuda en su contra (refiriéndose a la mujer)?, ¿Por qué dice ayuda en contra de él; es ayuda, o es en contra?” Él mismo contesta que si el hombre tiene méritos la mujer es para él una ayuda; pero si la persona no tiene méritos esa misma mujer lo va a destruir, estará en contra de él.


En realidad la mujer es una ayuda para el marido, y garcías a ella el marido obtiene alegría, riqueza, abundancia, bien, etc., eso será siempre y cuando el hombre tenga méritos y la respete. Pero si el marido no sabe tratar a su esposa, entonces ella en lugar de ser una ayuda se voltea en contra de él y pierde todas esas cosa buenas.


Es una realidad, la mujer es (sin comparación) como “un negocio”. (Obviamente, la intención no es decir que la mujer es un medio para enriquecerse. El Shulján Aruj en Eben Haézer 2-1, dice que si a una persona le ofrecieron dinero por casarse y después se echaron para atrás, que no se deje de casar por eso, ya que si lo hace no tendrá éxito porque el dinero que la persona toma por su mujer, no es un dinero obtenido con rectitud, y si la dejó por dinero y se consiguió a una con dinero, se considera como si se casa por dinero y no tendrá éxito. La persona al casarse debe recibir de buena gana lo que le den, ya que en ese aspecto la mujer no es un negocio.)


A lo que me refiero con que es como un negocio es a lo siguiente: aquella persona que tiene un negocio tiene la oportunidad de ganar mucho dinero, pero si no lo atiende es más probable que ese mismo negocio lo lleve hacia la quiebra. Un negocio necesita de atención, como suelen decir en la calle: "El que tenga tienda que la atienda, o si no que la venda". Si no atiendes tu negocio mejor ciérralo, ya que si lo dejas a la deriva en lugar de darte ganancias te dará preocupaciones y problemas. Los gastos del negocio siguen corriendo, la luz, el teléfono, la renta, los empleados, etc., y si no te apuras a vender y a cobrar, entonces los gastos te absorben y te dejan en la calle. Lo mismo pasa con una mujer; la mujer necesita atención, si se la das recibes las bendiciones antes mencionadas; si no la piensas atender entonces mejor no te cases. El Talmud dice allí mismo (63-B) que a una mala mujer es Mitzvá divorciarla.


Así como el negocio tiene gastos que si no cubres te pueden hundir, también una mujer tiene sentimientos que si no los llenas con comprensión y cariño te pueden (barminán, D-s no lo quiera) “demandar” ante el Juez del universo, como nos cuenta el Talmud en el tratado de Ketubot (62-B) con respecto a Rab Rejumi que murió por hacer sacar a su esposa lágrimas de sus ojos:


El Talmud cuenta que Rab Rejumi estudiaba con Raba en la ciudad de Mejuzá. Él acostumbraba regresar a su hogar cada víspera de Kipur. En una ocasión se prolongó su estudio (se quedó estudiando mucho tiempo ya que estaba a la mitad de un tema) y mientras tanto su esposa, ansiosa por verlo, lo esperaba en su casa. Ella se consolaba a sí misma diciendo: "Seguro ahorita viene, seguro ahorita viene", y el Jajam no llegaba. La mujer se desanimó y por su mejilla corrieron lágrimas, simultáneamente su esposo estaba sentado en un primer piso, el piso se desmoronó y su alma descansó (falleció). Todo esto sólo por herir los sentimientos de su mujer, de una hija del Rey de reyes: Del Todopoderoso, Juez del Universo.


En el prefacio del libro Alternativas judías menciona que los profetas (en sus momentos de visiones proféticas) cuando veían a D-s en Su papel de receptor de rezos, lo veían con el rostro de sus propias esposas. Tal vez esto sea para enseñarnos que cuando una persona quiera pedir algo a D-s, se fije antes en el rostro de su esposa, es decir en como la trata, ya que según como la trate, D-s le contesta. Si haces feliz a tu esposa, D-s estará feliz contigo y Le puedes pedir con la seguridad de que Él te contestará.


Es muy grande el valor de la mujer. Ante D-s, ella es como un diamante: el que lo cuida se enriquece y el que maltrata el diamante del Rey se mete en graves problemas. El que respeta a su mujer se enriquece pero el que la maltrata, pobre de él.


El hombre debe ser muy cuidadoso al escoger a su pareja ya que ella puede hacerlo subir muy alto o bajarlo hasta los suelos.


La Torá comienza con la anécdota de Adam y Javá para enseñarnos cuánta influencia tiene la mujer sobre el hombre. Tanta que lo hizo dejar el Gan Eden (Paraíso). Siendo tan fuerte la influencia de la mujer, esa misma influencia puede ser usada positivamente y así como una mujer puede destruir al hombre, de esa misma manera lo puede ayudar a superarse y llegar a ser un gran hombre.


Cuenta el Midrash que en una ocasión había un hombre Tzadik casado con una mujer Tzadéket. Ellos no podían tener hijos juntos, por lo que decidieron divorciarse. Cada uno se volvió a casar: él con una mujer malvada y ella con un malvado; la mujer malvada provocó que este hombre Tzadik se vuelva malvado y la mujer Tzadéket logró convertir en Tzadik al malvado con quien se casó. Vemos de aquí cuán grande es la influencia de la mujer hacia el hombre.


אAlef (3)


¿Por qué dice quién encontrará? A una mujer no se la encuentra, se la gana con mucho esfuerzo. Está escrito en el Talmud (Sotá 2-A) que es tan difícil encontrar pareja como abrir el Mar Rojo. El Benayahu Ben Yehoyadá en su comentario al tratado de Berajot (8-A) dice que toda ganancia que obtiene la persona sin esfuerzo se considera metziá (hallazgo). Siendo que encontrar pareja es tan difícil como partir el mar, que diga ¿Quién la merecerá? o ¿quién se la ganará? Esto se puede contestar con lo que dijo el Talmud (Meguilá 6-B): "Te esforzaste y lo encontraste, créelo". Preguntan los Jajamim: si te esforzaste entonces no lo “encontraste” sino lo conseguiste; sin embargo, la Guemará dijo “encontraste”. Estas palabras fueron dichas con respecto a la Torá, en realidad la persona por más que se esfuerce no puede conseguir algo tan caro como el entender la profundidad de la Torá; sin embargo, D-s al ver el esfuerzo de la persona lo premia con el entendimiento. Vemos que la persona no consigue entender la Torá, sino que con su esfuerzo encuentra gracia en los ojos de D-s y Él le manda el entendimiento.


Una mujer virtuosa es demasiado cara como para que la consigamos, por lo tanto la única forma de tenerla es encontrando gracia ante los ojos de D-s.


El rey Salomón en este mismo libro (Mishlé 29:14) dice: "Casa y riquezas son herencia de los padres; pero de D-s una mujer inteligente", es posible que la persona herede casas y fortunas, pero no a una buena mujer. Una buena mujer es un regalo de D-s para Sus devotos.

Casa y riquezas herencia de los padres, y de D-s una mujer inteligente", el Talmud en el tratado de Nidá (31-B) dice que hay 3 socios en la creación de una persona: D-s, el padre y la madre. El padre pone el cerebro, las venas, los huesos, las uñas y lo blanco de los ojos. La mamá pone la piel, la carne, la sangre, el pelo y lo negro de los ojos; y D-s pone el espíritu, el alma, la forma del rostro, la vista, el poder de escuchar, de caminar, el habla, el conocimiento y la inteligencia. Todas las cosas materiales las ponen los padres, pero todo lo material sin un impulso espiritual no se puede mover. El impulso espiritual de un hombre es la mujer por lo tanto las casas y las riquezas son herencia de los padres, pero de D-s una buena mujer.


¿Por qué dice, a una mujer virtuosa quién encontrará? Como sabemos, la mujer es la “costilla” del hombre. Esa costilla está perdida y el hombre la tiene que buscar como dice el Talmud (Quidushín 2-B): “Por ser que la mujer y el hombre son una sola cosa, aquella mujer que es Tzadequet (justa) seguro proviene de una costilla que pertenece a un Tzadik, por eso dijo el rey Salomón ¿a una mujer virtuosa quién encontrará? Seguro que no cualquiera, sólo aquel Tzadik al que le pertenece.

אAlef (4)


Como explicamos antes, el valor de una Eshet Jail se compara con el valor de la Torá. Con respecto a la Torá está escrito: "Que cada día sean para ti como nuevas"; es decir, que cada día veas a la Torá como si te la acabaran de entregar del monte del Sinaí. Cada día la persona tiene que renovar su amor por la Torá; cada día tiene que considerarla como su juguete nuevo y valorarla como si la acabara de recibir. De la misma manera tiene que ver el hombre a su mujer: todos los días tiene que verla como si se acabaran de casar.


Obviamente eso no es nada fácil, por eso cada persona tiene que hacerle a D-s el mismo pedido que le hizo el rey David: "Una sola cosa Le pedí a D-s, sentarme en Su casa todos los días de mi vida y visitar Su Santuario". La pregunta salta a la vista, si está en la casa de D-s constantemente, entonces ¿cómo Le pide visitar Su Santuario? Dijo el rey David: D-s, yo quiero estar en tu hogar todos los días de mi vida, pero cada día me quiero sentir como un visitante. Esa Tefilá la tenemos que hacer todos nosotros. La casa de uno es como el hogar de D-s, por lo tanto tenemos que pedirle estar allí con nuestras esposas todos los días de nuestra vida y podernos sentir como visitantes, poder sentir cada día que nos acabamos de casar. Un visitante habla bonito, recibe lo que le dan con una sonrisa, no se queja de la comida y lo que le dan es suficiente. Un visitante no exige, habla con dulzura y pide las cosas por favor. Así es como tenemos que sentirnos, como visitantes, y al igual que el rey David tenemos que pedirle a D-s que nos ayude a lograrlo.


(Es natural que la persona –en especial el hombre– necesite cambios y cuando no encuentra esos los cambios en su esposa, puede llegar a buscarlos por otros lados. Podemos darnos cuenta y comprobar esta realidad en diferentes ámbitos de la vida, por ejemplo: si te gusta un platillo en especial y ese platillo es para ti una locura, algo irresistible, entonces cómelo todos los días, mañana, tarde y noche; tal vez los primeros días estés muy feliz con esa comida, sin embargo estoy seguro que después de repetir esta conducta durante un mes, vas a terminar asqueado de ese platillo. En cambio, si por tu dieta hay días en los que no tienes permitido comerlo, cuando por fin lo tienes en tus manos lo disfrutas al máximo.


En el Talmud (Nidá 31-B) preguntó Rabí Meír: “¿Por qué la Torá prohibió a la mujer para su esposo durante 7 días?” Él mismo contestó que al ser que el hombre puede estar con ella muy frecuentemente, se asquea. Dijo la Torá: que esté impura 7 días para que cuando se sumerja en la Tebilá y se purifique de nuevo, sea igual de especial para su marido como lo fue el día en que se casaron.)

אAlef (5)

¿Cuál es el motivo por el cual el rey Salomón alaba a una Eshet Jail y no a una mujer Tzadéket (justa)? Tal vez para enseñarnos el siguiente mensaje: ser justo significa hacer todo correctamente (según la ley) y eso no siempre resulta bueno... Voy a explicar por qué: en una ocasión nos contó Rab Mijael Peretz, shlit”a, que en las calles de Israel hay letreros que dicen "no seas justo en la calle, sé inteligente" esto indica que, incluso cuando la culpa no es tuya si otro choca contigo también puedes salir lastimado. Por lo tanto, si ves un camión a alta velocidad y en sentido contrario dirigiéndose hacia ti, aunque si te choca la culpa no es tuya, de todos modos, ¡muévete!. Lo mismo pasa en la vida, en el negocio, en el hogar y en todo lo que respecta a nuestras responsabilidades. La persona tiene la obligación de hacer que su hogar funcione bien, esta obligación es mutua: tanto del hombre como de la mujer. Si algún día (barminán) el hombre no cumple con alguna de sus obligaciones, según la justicia la mujer podría también no cumplir. Ello sería como no moverse ante el camión a toda velocidad: si chocan la culpa es del camión, pero los dos se perjudican. Lo mismo pasa con una pareja, si uno de los dos no cumple alguna de sus responsabilidades y por lo tanto el otro tampoco, los dos se estrellan y ambos salen perjudicados.


Una mujer justa se rige por la ley. Si ésta dictamina que si él no se comportó bien entonces ella tampoco se tiene que comportar bien con él, eso provocaría que los dos choquen y los dos salgan perjudicados. Por tanto, no siempre hay que ser sólo justo, sino que para poder llevar bien un matrimonio, a veces hay que hacer cosas mas allá de la justicia: perdonar y ceder aun teniendo la razón, sólo para no chocar ¡No basta ser justo, hay que ser inteligente! El mismo Creador del mundo dijo que el mundo no se puede encaminar siempre por la justicia. Él empezó a crear Su mundo con el Nombre Elo-quim (atributo de justicia severa), como está escrito: "Bereshit bará Elo-quim", después le asoció a la piedad, como está escrito (Bereshit 2-4): "... el día en que hizo D-s, Elo-quim, los cielos y la tierra", al principio dijo sólo Elo-quim (justicia) y después agregó el Nombre que señala el atributo de la piedad y el favor.


אAlef (6)


Eshet Jail. La palabra “Jail”, en hebreo, está formada por 3 letras: la jet, la yod, y la lamed. Jet significa jojmá (inteligencia); yod significa yirá (temor); y lamed significa limud (estudio, enseñanza).


Estas 3 cualidades son las que debe tener una mujer para ser considerada una Eshet Jail.


Primero que nada tiene que ser inteligente para saber escoger la forma en la que quiere llevar su hogar. Necesita tener temor de D-s, ya que si no hay temor no hay inteligencia, como está escrito: "El temor a D-s es la inteligencia" (Job 28:28).


Teniendo estas dos cosas necesita paciencia para transmitir sus sabias enseñanzas a su esposo y a sus hijos.


El Midrash nos enseña que durante la vida de Sará Imenu, sucedían en su carpa ciertos milagros, mismos que se interrumpieron cuando ella falleció, pero se reanudaron cuando Itzjak, su hijo, trajo a su esposa Ribká Imenu al hogar. El primer milagro era que una nube se posaba sobre la carpa; el segundo era que sus puertas se abrían con amplitud; otro más era que su masa tenía Berajá; y, por último, la vela que encendía e la víspera de Shabat no se apagaba sino hasta el viernes siguiente.


Estos 4 milagros representan las cualidades anteriormente mencionadas. El hecho de que la masa tenía Berajá simboliza un buen manejo económico lo cual es indispensable para la tranquilidad del hogar y eso demuestra que es inteligente y que tiene una buena administración y buen control de su alrededor. El hecho de que la nube se posaba sobre la carpa y la vela no se apagaba hasta el viernes siguiente simboliza que en ese hogar hay temor a D-s y que, por lo tanto, en él poza la Presencia divina. (La vela también simboliza a la inteligencia, a la luz de la Torá). El hecho de que las puertas estaban abiertas con amplitud simboliza paciencia y cordialidad ya sea para recibir visitas como para enseñar sus sabias enseñanzas a su familia


El Gaón de Vilna dice que una Eshet Jail es aquella que logra merecer todas las alabanzas que dijo el rey Salomón sobre la mujer en los próximos 18 pesukim (versículos), comenzando por este y llegando al que dice Kamu baneha. La alabanza de este pasuk es el hecho de que llegó a obtener todas estas cualidades. Haber alcanzado su objetivo es también una categoría, por eso la alabamos por haber logrado ser una Eshet Jail.

Chapter 3: Bet

בטח

בה לב בעלה ושלל לא יחסר


Confía en ella el corazón de su esposo y botín no faltará”.

בBet (1)


El corazón del esposo confía en que ella no se dejará seducir por otros hombres que le ofrecen joyas, ropas, casas, sirvientas, coches, yates... él sabe que su mujer no es como otras que se dejan seducir y cambian oro por barro, o una vida llena de felicidad por un momento de placer.


El corazón del marido confía en ella. Corazón en hebreo se escribe Leb, palabra compuesta por dos letras: la lamed y la bet. La palabra “lamed”, a su vez, tiene tres letras: lamed, mem y dalet. La palabra “bet” otras tres: bet, yod y tav. Si tomamos las cuatro letras de complemento (quitando la lamed y la bet), podemos formar la palabra “tamid”, que significa “siempre”. Esto nos indica que el corazón del hombre confía en ella constantemente.


¿Qué tiene que ver el que sea una mujer confiable con que no le falte botín (dinero)? Dijeron los Jajamim que la traición en un hogar es como las termitas: así como las termitas acaban con la casa también la traición.


Y botín no faltará. No sólo en este mundo el hombre tiene que mantener a su esposa, sino que también en el otro; allá no existe el dinero, los placeres se compran con Torá, Mitzvot y buenos actos. A una mujer virtuosa su marido la va a poder mantener bien en el otro mundo ya que ella de seguro lo manda a estudiar Torá y lo impulsa a cumplir Mitzvot. Si es así, seguro que tampoco en el otro mundo le va a faltar el botín, como dice el Talmud (Berajot 17-A): las mujeres ganan méritos al mandar a sus esposos a estudiar Torá.


[ La palabra Shalal (botín) en hebreo suma 365, eso simboliza que no le va a faltar el botín los 365 días del año solar. ]

ב Bet (2)


El marido confía también en que su esposa es una buena mujer y no le gusta armar pleitos ni hacer maldades. Él confía en que puede llegar a casa y todo va a estar bien, no le van a llegar pleitos o daños por causa de su esposa y no sólo eso sino que también gracias a ella recibe agradecimientos y alabanzas.


También confía en que su mujer está consciente de su situación económica y sabe cuidar bien el dinero y no presiona demasiado cuando sabe que él no tiene. Aunque no presiona y no exige, no le va a faltar lo que se merece, su botín va a estar completo.


Al ser que el marido confía en ella, puede hacer negocios en otras ciudades tranquilamente y ganar más dinero, por lo tanto: botín no faltará.


Una mujer virtuosa provoca que el marido la quiera, la trate bien y la respete. Mientras el marido la respete y la tenga contenta, D-s le va a mandar riquezas, como les decía Rabá a los habitantes de la ciudad de Mejuzá: "Respeten a sus mujeres para que se enriquezcan" (para que el marido tenga riquezas tiene que respetar a la mujer, la labor de una mujer virtuosa es darse a respetar comportándose bien, arreglándose, siendo recatada, etc.) por eso, “botín no faltará” habiendo una mujer virtuosa en casa.


El Talmud en el Tratado de Quetubot (62-B) cuenta que Rabí Jamá bar Bisá se fue por 12 años a estudiar (lejos de su familia), cuando se disponía a regresar dijo: “No voy a hacer como Rabí Janiná ben Jajinay” (que regresó sin avisar, de sorpresa, y de la impresión que recibió su esposa, murió). Cuando él llego a su ciudad se escondió en el Bet Midrash y mandó a alguien para que le avise a su esposa que ya vino. Mientras esperaba, entró su hijo (Rab Oshayá) al Bet Midrash (ellos no se conocían), se sentó a estudiar junto a él y le preguntaba cosas de lo que estaba estudiando. El papá (Rabí Jamá) vio que este muchacho estudiaba muy bien, tenía las cosas claras y captaba muy rápido, por lo que se le bajo la moral pensando: “si hubiera estado aquí y no hubiera dejado a mi hijo cuando era chico, le hubiera podido enseñar Torá y sería tan inteligente como este muchacho”. Cuando por fin fue a su casa lo encontró allí y entendió que era su hijo: fue su esposa quien se preocupó por su educación y sus estudios. Como dice el Talmud en el Tratado de Pesajim (49-A): "La persona tiene que hacer todo con tal de casarse con la hija de un Talmid Jajam”, ya que si se ausenta o muere, igual puede tener la seguridad de que sus hijos van a ser Talmidé Jajamim. Por eso, en una Eshet Jail el corazón de su esposo confía que va a saber educar a sus hijos aunque él no esté.


Al tener una Eshet Jail el esposo puede despreocuparse por la educación de los hijos y estudiar Torá con tranquilidad. Al hacerlo, en su casa no va a faltar todo lo bueno, como está escrito: "Y a los que buscan a D-s no les faltará todo lo bueno".


בBet (3)


El Ben Ish Jai, z”l, (Parashat Shelaj Lejá 1-5) dice que está prohibido echar a perder sobrantes de pan de un tamaño mayor de Kazait (29 grms.), por lo tanto, hay que preocuparse por que no caiga agua de la Netilat, o del Mayim Ajaronim, sobre el pan y lo eche a perder. Aun cuando el pan no tenga esta medida, de todas maneras hay que ser cuidadosos con él, ya que echarlo a perder puede provocar pobreza (barminán). El Ben Ish Jai dice que estas advertencias son más que nada para las mujeres, ya que ellas son las que están pendientes de la casa. Deben ser muy cuidadosas con el pan y limpiar muy bien los lugares en los cuales se consumió. Es digno de una Eshet Jail no confiar en las sirvientas y ser ella misma quien revise y limpie las migajas y los residuos de pan. Sobre una mujer así se refirió el rey Salomón al decir que "El corazón del esposo confía en ella y botín no le faltará", es decir, su esposo confía en que ella es cuidadosa con el pan y por lo tanto no se va a quedar pobre (respetar al pan es una Segulá para obtener riqueza). Sobre una mujer así se refirieron los Jajamim (Babá Metziá 59-A) cuando dijeron que "La Berajá (riqueza, abundancia) está en la casa sólo por el mérito de la mujer".


בBet (4)



Podría explicarse según lo que dijo el Talmud en el tratado de Babá Metziá (59-A): "Que siempre sea cuidadosa la persona de que no falte comida en su hogar, ya que los pleitos en la casa son provocados por la falta de comida". Eso es lo que está escrito: Confía en ella el corazón de su esposo (siempre y cuando) botín no falte.


La mujer es por naturaleza muy sensible y le cuesta mucho trabajo soportar los problemas, por lo que es capaz de hacer cualquier cosa cuando siente mucha presión. Incluso en una mujer ejemplar no se puede confiar en que no hará una locura en momentos de desesperación. La mujer es muy impulsiva, por lo que cuando se desespera no piensa lo que hace. Siendo así, el marido debe ser cuidadoso con sus sentimientos. De él dependerá que ella no sienta preocupación, incluso cuando la familia pasa por situaciones difíciles el marido tiene que mantenerla contenta y tranquila.


Es preciso que la mujer esté enterada de la situación económica de la familia, pero el esposo no debe contarle los problemas con desesperación ya que el apoyo de la esposa es su marido y si el marido, que es el capitán de la casa, está desesperado, ¡qué podemos esperar de la tripulación! Cuando le cuente el problema a su esposa, deberá hacerlo tranquilo y tiene que contárselo de tal forma que pueda entenderlo y aceptar la situación sin sentir desesperación ni angustia. La mujer es muy fantasiosa, infla mucho los problemas y si no tiene los mismos lujos de ayer siente que le falta el pan, por lo tanto del marido dependerá el mantener la seguridad en el hogar y no permitir que la mujer sienta falta de pan, falta de “botín” (el botín de la mujer es también la comprensión del marido).


בBet (5)


El corazón de su esposo confía en ella...


Corazón, en hebreo, se dice "Leb", palabra formada por dos letras: "Lamed" y "Bet". Con la "Bet" empieza la Torá y con la "Lamed" termina. El versículo nos quiere enseñar que la Torá del marido confía en ella, el marido confía en que ella lo va a apoyar y a impulsar en sus estudios para que logre tener clara la Torá de adelante para atrás y de atrás para adelante, es decir, desde la "Bet" hasta la "Lamed" y al revés.


El marido puede confiar también en que su mujer le infundirá amor por la Torá y lo poco o mucho que estudie lo hará con "Leb", con todo su corazón, toda su Torá estará encerrada en estas dos letras: la "Lamed" y la "Bet". Así, el marido podrá cumplir con lo que dice el Talmud en el tratado de Berajot (5-B): "No importa que haya logrado estudiar poco o mucho, lo importante es que lo haga Leshem Shamayim (con el corazón dirigido hacia D-s).


No importa cuánto logró estudiar la persona, lo importante es que su estudio sea de todo corazón. Una Eshet Jail introduce amor por la Torá en el corazón de su marido, por lo que sus estudios tienen buena dirección y buenos sentimientos, eso es lo que le da valor al estudio del marido y lo que a D-s Le causa placer (Cabyajol). Esto provoca que D-s esté contento con ellos y no deje que el botín les falte: ni en este mundo ni en el otro.


בBet (6)


El Talmud en el tratado de Berajot (18-B) cuenta que en una ocasión un Jasid (devoto) le dio una moneda de oro a un pobre en tiempos de hambre y su esposa lo corrió de su casa. Este Jasid decidió irse a dormir al Bet Hajayim (panteón). Allí escuchó las almas de dos niñas (que ya habían muerto) platicando una con la otra. Una le dijo a la otra: “Amiga mía, vamos allá arriba a ver qué es lo que se escucha detrás de la ‘cortina’ en donde está D-s, a ver qué es lo que le están decretando al mundo”. Le dijo su compañera: “Yo no puedo subir ya que estoy enterrada debajo de un tapete de bambúes, pero sube tú y lo que escuches vienes y me lo cuentas”. Subió esta alma, escuchó lo que estaba por pasar en la tierra, regresó y le dijo: “Escuché que todo aquel que siembre en la primera temporada de lluvias, el granizo arruinará su cosecha”.


El Jasid al escuchar esto, optó por sembrar en la segunda temporada de lluvias. Todas las plantaciones se arruinaron al crecer, menos las suyas.


Al próximo año volvió a irse a dormir al panteón y escuchó a estas mismas almas platicando. Le dijo una a la otra: “Vamos a ver detrás de la ‘cortina’ de D-s qué sucederá este año”. Le dijo su compañera: “Ya te he dicho que no puedo subir porque estoy enterrada debajo de un tapete de bambúes, pero si quieres ve tú y me cuentas lo que escuches”. Subió esta alma y cuando regresó le contó que todo el que siembre en la segunda temporada se le arruinará su cosecha. El Jasid sembró en la primera temporada. La cosecha de todo el mundo se echó a perder, menos la de él.


Le dijo su mujer: “¿Por qué el año pasado las cosechas de todo el mundo se echaron a perder menos las tuyas, y este año pasó lo mismo?” El Jasid le contó lo sucedido. Al poco tiempo hubo un pleito entre la esposa del Jasid y la madre de esta alma; la esposa del Jasid le dijo a la madre de la niña: “ven que te voy a enseñar cómo tu hija está enterrada debajo de un tapete de bambúes”.


Al próximo año volvió a dormirse el Jasid en el panteón y escuchó a las mismas almas platicando. Una le dijo a la otra: “Vamos a ver detrás de la ‘cortina’ de D-s qué es lo que va a suceder en este año?” Le dijo su compañera: “Mejor no subas, ya que lo que estamos hablando lo están escuchando los vivos (cuando la esposa del Jasid se peleó con la mamá de la niña, ésta se enteró que el Jasid estaba escuchando su conversación).


De no ser por que esta mujer era peleonera, el Jasid hubiera seguido enriqueciéndose con la información que le proporcionaban estas almas. Si esta mujer fuera una Eshet Jail, una mujer en la que el corazón del esposo puede confiar, entonces botín no le faltaría. Su marido se hubiera enriquecido cada vez más.

Chapter 4: Guimal


גמלתהו

טוב ולא-רע כל ימי חייה


Le hará bien y no mal, todos los días de su vida.”


גGuimal (1)


Si es que su esposo le hace un favor ella siempre lo va a recordar y se lo va a querer retribuir. Pero si barminán le hace algo malo ella no se lo va a regresar, sino al contrario, lo va a tratar de olvidar y de perdonar.


Si al marido le iba muy bien económicamente y le compraba joyas, ropas, coches, la llevaba de viaje, etc., y de pronto le fue mal y no la puede seguir consintiendo de esta manera, ella en lugar de quejarse y exigir lo que le daba antes, recuerda los favores que el marido le hacía cuando sí podía y se los trata de pagar con su apoyo y su cariño.


Va a tratar de ser buena con él todos los días de su vida, tanto en las situaciones buenas como en las difíciles. Cuando el marido esté sano y cuando no se sienta bien. Incluso cuando ella se sienta mal, lo va a ocultar para no preocupar al marido.


En sus consejos siempre encontrará el bien y no el mal, no como las mujeres a las que se refiere el Talmud (Babá Metziá 59-A) cuando afirma que "todo el que escucha sus consejos (en cosas espirituales) cae en el infierno", a una Eshet Jail le puede hacer caso y le va a ir bien, ya que ella siempre lo va a aconsejar de acuerdo con la voluntad de D-s.


Cuentan que en una ocasión vino Eliahu Hanabí con una persona y le dijo que iba a tener 6 años de riqueza, pero le pidió que escoja si los quiere ahora o en los últimos 6 años de su vida. Este hombre le pidió que le permita aconsejarse con su esposa antes de responder. Le preguntó y ella le dijo que los pida ahora, fueron muy ricos y muy felices; durante esos 6 años ella se encargó de dar mucha Tzedaká y ayudar a todo el que podía y todo favor que hacía lo escribía en una libreta. Pasados los 6 años vino Eliahu con este hombre y le dijo que le devuelva todas las riquezas, el hombre le dijo: “así como cuando me las diste le pregunté a mi esposa, ahora para devolvértelas también tengo que consultarlo con ella”. Fue con ella a preguntarle y ella le dio la libreta y le dijo que se la enseñe a Eliahu, el marido se la enseñó y cuando Eliahu vio todo el bien que se hizo con esas riquezas dijo: “que D-s los bendiga y les conserve esas riquezas por generaciones”. Eso es lo que dijo el rey Salomón: y botín no faltara... lo aconsejará bien y no mal todos los días de su vida, todo por el mérito de los favores que hace.

(Yalkut Shimoní, Nebiím Ketubim, 607)


Cuentan los Jajamim que cuando Rabí Jiyá encontraba algo bonito en el mercado se lo traía a su esposa. Un día le preguntaron: “¿para que le traes regalos si ella te hace sufrir?” Él les contestó: “yo veo el bien y no el mal, ella por lo menos cuida de mis hijos y me salva del pecado”. De esa manera la mujer virtuosa ve el bien y no el mal. Aquel que tiene una mujer así, no sólo tiene que agradecer que lo salva del pecado y que cría a sus hijos, sino que vive agradecido todos los días de su vida. (Esto incluye las noches, como dice la Hagadá: “Si dijera yemé jayeja sería sólo de día; al decir "col" yemé jayeja se refiere tanto a los días como a las noches.)


גGuimal (2)


Le hará bien y no mal. ¿Por qué no dice le hará cosas buenas y no malas, en plural? Además, si ya dice que le hará bien, ¿para qué recalca que no le hará mal?


Una cosa fue llamada buena y una cosa fue llamada mala. La Torá fue llamada buena, como está escrito (Mishlé 4-2): "Ya que una enseñanza buena les di a ustedes, Mi Torá, ¡no la abandonen!" Una cosa llamada mala es el yetzer hará como está escrito (Bereshit 9:21): "Porque el yetzer que está en el corazón de la persona es malo desde su juventud".


La persona cree que lo bueno es pasear, comer en restaurantes de mucho lujo, pasarla bien, vivir la vida alocadamente... sin embargo, todo eso provoca que la persona sea más materialista y tenga más yetzer hará, más mal. Todos los placeres materiales no son considerados buenos, ya que provocan que la persona no sea feliz ni en este mundo ni en el otro.


La mujer virtuosa es aquella que le da a su marido el bien verdadero, el bien espiritual que lo acompaña en este y en el otro mundo. Ese bien es el que se obtiene por medio del estudio de la Torá y el cumplimiento de las Mitzvot, es el que se obtiene al acercarse más a D-s, es el bien que la mujer virtuosa quiere proporcionar a su marido: bien y no mal, cosas espirituales que lo hagan feliz en este mundo y lo encaminen al placer verdadero en el Mundo Venidero, no placeres vanos que después le van a traer vacío y lo van a hacer perder su parte en el Mundo Venidero.


(Cabe aclarar que las cosas materiales son muy necesarias para conseguir lo espiritual, como lo dice la Mishná (Abot 3-21) “Sin harina no hay Torá”. Sin embargo, los placeres materiales sacan a la persona del mundo cuando no tienen un fin espiritual.)


Ahora se entiende por qué no habló el pasuk en plural, porque sólo hay un bien absoluto, no muchos. El único bien es estar apegado a D-s y a Su Torá, como dijo el rey David (en los Salmos) "y yo cerca de D-s estoy bien", de aquí aprendemos que entre más cercanía tenga la persona hacia D-s, más placer obtiene. El único bien es ese: acercarse a D-s.


Con ello se contesta también por qué dice bien y no mal, ella le da el bien verdadero y no el mal que parece bien, es decir, el materialismo (sin una finalidad espiritual) que parece lo bueno y en realidad es malo, ya que aleja a la persona de lo espiritual, de D-s.


גGuimal (3)


Una Eshet Jail es una mujer inteligente que aconseja bien a su marido y no mal. A una mujer así se refirió el rey Salomón (Mishlé 14-1) cuando dijo: "La inteligencia de la mujer construye su hogar...", el Midrash indica que este versículo habla de la esposa de On Ben Pelet, y la continuación del mismo "... y la tontería en sus manos lo destruirá", alude a la esposa de Kóraj. Cuando Kóraj y su congregación intentaron hacer una revolución en contra de Moshé Rabenu, uno de los cabecillas de la misma era On Ben Pelet. Estaba preparado para él el mismo final que recibieron Kóraj, Datán, Abiram y todos los revolucionarios: la tierra se abriría y los devoraría vivos. Sin embargo, On Ben Pelet se salvó. ¿Quién lo salvó de esa terrible muerte? !Su esposa! Ella le dijo con suma inteligencia: "¿Para qué participas en esta discusión? Si Aharón sigue siendo Cohén Gadol, tu serás el alumno. Si Kóraj triunfa en su revolución, también serás su alumno" (Sanhedrín 109-B). Le hizo comprender que no obtendría ningún beneficio personal de esa discusión, por lo que no debía participar en la misma. Su marido le contestó: "¿Qué puedo hacer? !Ya estoy de su lado, e incluso jure que si me llaman iré con ellos! No tengo otra alternativa más que continuar".


Su mujer actuó con inteligencia y lo salvó. Le dijo que permaneciera dentro de la carpa y que ella se encargaría de solucionar el problema. ¿Qué hizo? Le ofreció vino a su marido hasta que éste se emborrachó y se quedó dormido. Mientras tanto, ella se sentó en la puerta de la carpa, dejando su cabello a la vista. Sabía que los hombres que estaban con Kóraj –por más que estaban en contra de Moshé– no intentarían entrar a su carpa y se alejarían inmediatamente al ver a una mujer con falta de recato frente a ellos. Así sucedió y On Ben Pelet salvó su vida. Cuando On Ben Pelet escuchó los ruidos que hubo cundo la tierra se tragó a Kóraj y a sus revolucionarios, se despertó asustado y llamó a su mujer, ella le contó lo sucedido y él se dio cuenta que su mujer fue quien le salvó la vida. Gracias a su inteligencia salvó su hogar. En cambio, la esposa de Kóraj incitó a su esposo a que se revelara contra Moshé y ambos terminaron siendo tragados por la tierra; sobre ella fue dicho: "...Y la tontería en sus manos lo destruirá".

Chapter 5: ד Dalet


דרשה

צמר ופשתים ותעש בחפץ כפיה


Busca la lana y el lino, y trabaja diligentemente con sus manos.



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