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El presente libro debe considerarse una guía sin fines terapéuticos ni medicinales.
Buena lectura
Un agradecimiento especial a mi inseparable Porcelain. También a Monica, con su paciencia me ha dado una mano para concretizar este proyecto. A Paula, su gran generosidad y su lealtad siempre me han sabido acompañar. Y a todas las mujeres que he encontrado en mi vida, de quienes en un modo u otro siempre he buscado de aprender de ellas.
Introducción
Porqué este desmedido interés?
Exactamente, qué es el squirting?
La eyaculación femenina
Cómo obtener el squirting
Nivel cero: antes que nada
Nivel uno: la ceremonia
Nivel dos: preámbulo
Nivel tres: descripción de la rutina de masaje
Nivel cuatro: la rutina de Kegel
Nivel cinco: técnicas de estimulación
Punto G
No puedo mas
Técnica tradicional
Técnica atípica

A menudo me preguntan: De verdad es posible? Pero es cierto? Pero no, en serio, se puede? La respuesta parece única: SI.
Las mujeres que “salpican” el squirt en modo natural son difíciles de encontrar, así como los hombres que espontaneamente prueban orgasmos sin eyaculación. Hasta que no las conoces de persona, no crees que esto pueda suceder de verdad.
La presente guía ha sido pensada para orientarte en las diversas técnicas y métodos para obtener los famosos orgasmos que salpican conocidos como squirt. Naturalmente nada es garantizado, el orgasmo femenino es un algo muy personal y por consecuencia subjetivo, pero a través de esta guía podras hacerte a una válida idea de como conseguirlo, con un poco de práctica e incluso algo de esfuerzo al inicio.
Por encima de todo hay que tener en cuenta la índole voluble e imprevisible de la mente femenina. Es inútil intentar entenderla, será para siempre un misterio ad Aeternum (menos mal).
Tanto para citar un ejemplo, el fracasado proyecto del Femigra (el famoso viagra rosa) desarrollado por la notoria multinacional Pfizer, con budget ilimitado y con los mejores profesionales especializados en el mundo, ha tenido que rendir cuentas con la cruda realidad que demuestra que la cabeza de las mujeres no se resuelve como una ecuación matemática.
Cada aproximación que te evidencio te ayudará en el objetivo propuesto, quiero que sepas anticipadamente que no será fácil pero al mismo tiempo no es imposible. El único riesgo que corres poniendo en práctica cuanto está descrito es que tengas que usar gafas de seguridad para proteger tus ojos de salpicaduras “involuntarias”. Quiero que utilices esta guía como una ayuda que usarás en tu recorrido de consciencia de tu propia sexualidad y renovación de los caminos del placer y no como una obligación y mucho menos como un plus para una competencia de sexo.
Esta guía ha sido escrita para las personas que son sensibles al concepto de dar, para quien no sufre el juicio ajeno, quien se preocupa por el placer propio y de su propia compañera. A veces me dirigiré a ti como si fueras una pareja o como si fueras un hombre o una mujer. Lo que quiero es que me sientas como si yo estuviera de frente a ti.
Te explicaré como conseguirlo potenciando tres elementos de base: alma, mente y cuerpo. Cuando hablo de alma, me refiero a calidad de afecto, todo aquello que estas en grado de transmitir a tu pareja para crear confianza y complicidad, elementos de base para crear lazos de entendimiento entre dos seres. Cuando hablo de mente me refiero a la dinámica comprometida en esta relación, a la sensibilidad, a la intuición que te permite de descifrar los gestos que hay que anticipar. Cuando hablo de cuerpo hablo de la mecánica que describe cada técnica.
Esta guía es el fruto de la experiencia que he desarrollado haciendo mi arte en el rol de masajista erótico para mujeres en Milán (Velvet es el nombre con el cual soy conocido).
El redescubrimiento del fenómeno del squirting conocido y difundido gracias a internet se ha vuelto una especie de leyenda metropolitana. Pero será cierto que se pueda hacer algo asi? No ves que es pipí? Pero mira, si es todo fingido, mira eso, jamás he visto una cosa similar. Comentarios que a menudo escucho o leo al unísono por donde se hable del asunto.
Usualmente rechazamos aquello que no conocemos. Es un mecanismo de defensa inconsciente común al género humano. “Ver para creer” han dicho desde siempre. Es el principio básico del método científico; cuando se obtiene se cree haber descubierto la piedra filosofal (cuando en realidad es como redescubrir el modo para obtener el agua tibia). A menudo sucede el contrario: mujeres que cuando salpican en el orgasmo creen (y ni aun el mismo ginecólogo conseguirá quitarles de la cabeza) que sufren de incontinencia urinaria.
Por lo tanto no es un invento o una moda difusa gracias a la espectacularidad de los generosos multimedias que circulan en internet o en series televisivas como Sex in the city o Californication solo por mencionar algunas. Ha existido desde siempre en la índole femenina, pero en general no se habla de una manera positiva dada la evidente semejanza que tiene con la orina (y por consiguiente la relación mental con la incontinencia).
Es claro que los canales de comunicación como la televisión o internet funzionan solo como vehículos, el interés permanece en la cabeza del imaginario colectivo.
Los motivos los defino en términos simples:
El primero en absoluto sin lugar a dudas es la curiosidad. Se habla, se oye y parece que nos vendieran el concepto que nos falta algo en nuestra lista de quehaceres de la vida.
El segundo es el redescubrimiento del bienestar individual y la búsqueda del propio placer, esto hace que la gente tenga conciencia del potencial del propio cuerpo y el cuidado con respecto a si mismos. Semi-ayunos para desintoxicarse con alimentación sana (a veces demasiado), terapias de zen y yoga, cursos de sexo tántrico o de movimiento armónico hacen parte de esta gama de opciones.
Prácticamente todo aquello que lleve a la propia consciencia del ser consigo mismo y la naturaleza (real o artificial que sea) con la cual se convive cotidianamente para mejorar el propio bienestar. Cultivar la propia sexualidad significa profundizar el placer corpóreo y la capacidad de entendimiento con la pareja.
El tercero y menos altruista de todos pero aquel que empuja esta curiosidad: el hedonismo, aquella búsqueda del placer como fin mismo del bienestar propio. Sentimientos primarios como la gratificación del ego se encuentran satisfechos en esta búsqueda. Frases como “no me olvidarás si....” reflejan literalmente esta motivación.
Es espectacular cuando sucede y las ocasiones en las cuales participas son tan fuera del común que claramente no te las olvidarás jamás. Es un modo indeleble para dejar tu propia marca, sea para quien da que para quien recibe.
Ver personalmente una mujer eyacular produce el mismo efecto que encontrar una flor en el desierto. Si eres mujer y eres consciente que no hace parte de tu propia índole, las veces en las cuales te ha pasado habrás notado que la intensidad de los espasmos te hacen perder el control de tu cuerpo. Si eres hombre te sientes como el autor del mejor orgasmo jamás existido en la tierra. Es algo hermosisimo participar de esta explosión gratuita y violenta que te acerca emocionalmente y te abre nuevos caminos en tu relación de pareja, un recorrido que te llena de gratificación.
Y porqué no, el cuarto podría ser la fantasía de invertir los roles de los clásicos videos donde las mujeres son siempre salpicadas en la cara. Bastante erótico e interesante después de todo: los jugos chorreando el rostro de un hombre, la sorpresa del resultado, la expresión de los ojos y la intensidad de los espasmos, son sensaciones que, como cita el eslogan de la MasterCard, “no tienen precio”.
La sonrisa que viene luego no te la olvidarás JAMAS.
Para poder hablar de squirting es necesario comenzar a hablar del orgasmo femenino. El orgasmo es una reacción que determina el cúlmen de la excitación erótica, se expresa a través de contracciones de la musculatura y transmite una sensación intensa de bienestar y satisfacción fisica.
En las mujeres posee un componente cerebral muy fuerte. Si no se sabe estimular la líbido neuronal como se debe, la relación sexual pierde mucho en intensidad y placer.
Un hombre atento y sensible conoce bien la importancia de la seducción intelectiva en el ámbito de la sexualidad práctica.
Existen básicamente 4 tipos de orgasmos femeninos, de los cuales ninguno es mejor que el otro, sencillamente son distintos: orgasmo clitorideo, orgasmo de estimulación al punto G, orgasmo vaginal y orgasmo anal.
El orgasmo clitorideo es el mas común (muchos sostienen sea el único demostrado cientificamente). Es donde se evidencia el savoir faire de quien lo da por su refinada delicadeza. El orgasmo de estimulación del punto G es una especie de declinación del clitorideo. Descubierto gracias a estudios realizados en la poblacion lésbica se encuentra aún hoy en dia en materia de discusión. El orgasmo vaginal es uno que se manifiesta en modo más animalesco y menos cerebral. Se dice que tres mujeres de cada diez prueban este tipo de orgasmo. El orgasmo anal está a la misma altura del vaginal, pero es siempre diferente. De este tipo de orgasmo la población homosexual masculina sabe su verdadero significado.
A veces se escuchan otras versiones de orgasmos, casi todos de la esfera del fetichismo, tal vez el único que podría casi tener el derecho a serlo considerado como tal es aquel que en raras ocasiones prueban las mujeres con la estimulación de los senos, demostrando solamente que el placer femenino reside en el cerebro más que en los organos sexuales.
Técnicamente es definida como una reacción generada por las glándulas periuretrales de Skene, glándulas femeninas equivalentes a la próstata. El líquido viene expulsado de la uretra y usualmente de dos pequeños ductos localizados entre la uretra y la vagina. Tiene un color y sabor similar pero no igual a la orina. La cantidad del fluido expulsado puede ser considerable, debido a la repetida y consecuente emisión de las glándulas durante el orgasmo.
Los principales detractores sostienen que las escenas de los videos que giran por doquier describen simplemente chorros de orina controlada a voluntad (no en vano viene considerada una práctica derivada de la urofilia).
El squirting como palabra es el término con el cual viene denotada la eyaculación femenina en la industria pornográfica. El squirting no es el fruto de un tipo de orgasmo en particular. Es claro que más intenso haya sido el orgasmo mas cerca se llega a esta reacción. Para conseguirlo hay que derribar los muros físicos e inconscientes que puedan bloquearla.
Es una situación que ya nos habrá sucedido alguna vez, como protagonistas o como testigos, pero a la cual no le dimos la debida atención y por ello no la reconocimos.
Estudios sostienen que cuatro de cada diez mujeres admiten haberla probado alguna vez en su vida, de las cuales una la experimenta como una reacción propia y continua.

Reconocer como propia esta índole hace que el placer femenino sea más intenso y maravilloso sobretodo en buena compañía. En efecto la relación instaurada con el ser con el cual obtienes esta experiencia sobrepasa las definiciones de aquello que conocemos como afecto. Se entra en sintonía, en conexión, en silencio armónico con la pareja y con el universo.
La cantidad de líquido varía de mujer a mujer en cuanto pueden ser pequeños chorros de gotas hasta algún centilitro de fluido tibio. La consistencia que encontraras al gusto es diversa de la orina (aún cuando no necesariamente exenta).
La secreción vaginal es mas densa y viscosa de las otras dos y tiene su propio olor característico.
Tu como mujer puedes hacer la siguiente prueba para demostrar la diferencia entre la orina y la secreción eyaculada. Es dispendiosa pero demuestra científicamente la existencia y la diferencia. Comiendo espárragos la orina asume ese olor típico de la asparagina (un aminoácido abundante en esta planta).
Aíslas una muestra en un vasito y la pones aparte después de haber desocupado la vejiga. Luego te masturbas llegando cerca al momento del orgasmo. Cuando sientes la curva que te lleva al punto sin regreso pones un círculo de algodón (de aquellos que usas para desmaquillarte o mejor aún un vasito idéntico al anterior) y recoges los que puedas del líquido excretado. Puedes obtener tus propias conclusiones con el olor de las dos muestras: si las dos tienen olor de espárragos se habla de orina. Si la segunda muestra tiene un olor distinto se habla de eyaculado. Si distingues un poco de espárragos quiere decir que es un mixto, cosa absolutamente normal. Es una prueba útil sobretodo para distinguir las dos sensaciones mientras aprendes a dejarte llevar.