Milagros.
Ivo Basterrechea Sosa
Este libro no podrá ser reproducido ni total ni parcialmente sin el previo permiso escrito del editor.
Título: © Milagros.
Autor: © Ivo Basterrechea. 2011
Diseño de portada: Ivo Basterrechea Sosa.
Licencia: Estándar 2011-02-14
ISBN: 978-1-4466-0801-2
Editor: Ivo Basterrechea Sosa.
Publicado para
Editorial Glorieta.
editorialglorieta@gmail.com.
Miami-Florida-USA.

Editorial Glorieta
Con todo mi amor para Milagros Rodríguez.
“la acción misma que supera la capacidad de la naturaleza: es lo que hace definir los milagros como actos de poder”
Tomás de Aquino.
Prólogo.
Porque vienen muchos milagros en este milenio y yo recibí uno que quiero compartir con los lectores. Milagros, es mi
quinto libro. Un poemario inspirado en el amor que siento por una mujer con igual nombre que apareció en mi vida por segunda ocasión después de treinta y tres años sin verla y sin saber nada de ella. Poseemos una forma peculiar al hablar con la r, tiene el apellido Rodríguez como mi madre, su padre nació en el mismo año que el mío 1913, su hermana Lucy, cumple años un trece de diciembre, al igual que Jesús (Monguy), un hermano mío. Estudiamos y nos graduamos juntos en un tecnológico de Ciudad de La Habana, donde la conocí. Ella tenía trece años y yo diecisiete, yo era novio de su mejor amiga y vecina de barrio. Por su altura al igual que la mía, en varias oportunidades nos decían que los novios deberíamos haber sido nosotros pero en aquella época no nos soportábamos, era una niña grande y menor de edad.
Ahora sólo nos llevamos cuatro años. Su hijo Lester tiene veintidós, al igual que Grettel, mi hija mayor. Mi prima-mamá Nélida, oriental como yo y que amo mucho, vive aquí en Miami y está casada con Jesús Lombardo mi padre-amigo que nació en Lawton, el barrio donde nació Milagros.
El autor.
Tú, sin saberlo llenarás las páginas del libro del tiempo, con tu nombre de hogueras y mieles....
Lucio Estévez. Poeta y amigo.
Índice.
Babel 11
El rito 17
Abstracto 22
Tríptico 26
Penas 29
Sentimientos 32
Afecto 35
A través de la noche 38
Amanecer 41
Pasiones del ánimo 46
Obsesión 48
Noche blanda 51
El beso 58
Trenzo al tiempo 61
Alma de mar 64
Con el mismo sentir 67
Volátil tiempo 72
Convergencia 75
Ciego mundo 77
Vuela 81
Un suspiro 86
Compartámoslo todo 89
Andante 93
Haciendo escaleras 96
Fronteras 99
Soledad 101
Estrella polar 104
Ser o no ser 106
Babel
Babel
Babel
como torre.
nunca existió.
Como torre, Babel
solo existe en tu mente.
Los gemidos de soledad
claman a gritos
la presencia
de otra carne,
la humedad
de tus espacios,
la invasión
a tu intimidad,
la agresividad
de unas caricias,
tan tiernas
como el amanecer
de un día soleado.
Claman el palpitar
forastero
que se expresa
en otra lengua,
sin importar
el entendimiento
porque al final,
resulta
lo mismo.
Apaciguan las voces
guturales de lo interno
donde las palabras febriles
no encuentran
el cómo.
Alteran con exclamación
silente
la verticalidad de la torre
y hasta ponen en total
duda, su existencia.
Las huellas dactilares
dejan sus huellas
despejando el camino
para el advenimiento
de lo que viene.
Los gemidos
de otra carne
penetran los sueños
alcanzando el cielo
y veloces,
atraviesan la noche
trayendo el vaho húmedo
por el que tanto clamas,
cubriendo tu espacio
y la intimidad
de tu ego,
confundiendo el grito,
con el quiebre
de tus partes
que caen en pedazos
sobre las palmas
de tus manos.
Las huellas forasteras
dejan sus huellas
articulando palabras
en soplos al oído,
que formando imágenes
te estremecen
la simiente
para otro encuentro,
porque la verticalidad
de la torre
se hace añicos,
porque el entendimiento
al final,
es el mismo.
El rito