Excerpt for Amar a Alguien Gay by Don Clark, PhD, available in its entirety at Smashwords

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Amar A Alguien Gay


Edición en Español Actualizada y revisada


Don Clark, Ph.D


Traducido del inglés por Ralph Seligman



Published by Lethe Press at Smashwords


Copyright de la traducción ©2011 por Ralph Seligman

Copyright ©1977, 1987, 2005, 2009, 2011 por Don Clark, PhD


Todos los derechos reservados. Originalmente publicado en inglés en EE.UU. como Loving Someone Gay por Lethe Press, Maple Shade, NJ. Copyright ©1977, 1987, 2005, 2009, 2011 por Don Clark, PhD. Ninguna parte de éste libro puede ser reproducida en forma alguna, excepto en citación breve o reseña, sin el permiso por escrito de Lethe Press.


Quinta Edición, versión en español 2011

Publicado por Lethe Press, 118 Heritage Avenue, Maple Shade, NJ 08052

lethepressbooks.com / lethepress@aol.com


Diseño del libro por Toby Johnson


1-59021-232-0 / 978-59021-232-5




Si usted ama a alguien que es gay,

Piensa que puede ser gay,

O ya sabe que es gay,

Éste libro es para usted.





Otras obras por Don Clark


Tal Como Somos


Viviendo Gay


Alguien Gay





Para mi esposo, Michael





Nota del Traductor



Después de que llegué a entender que yo era diferente a otros muchachos, reconocí y acepté que yo soy homosexual. A los pocos meses después de eso, en 1978, supe que mis padres sospechaban algo, ya que veían que mi hermano mayor tenía pareja femenina y yo no mencionaba nada. Ellos indagaron con mi hermano, el cual ya sabía, y él les sugirió que me pregunten a mí directamente. Sabiendo yo eso me preparé comprando libros que yo sabía que les ayudaría a ellos a entenderme. Uno de esos libros fue “Loving Someone Gay” de Don Clark que fue publicado por primera vez en 1977. Ese libro fue de gran ayuda personal para mi y para mis padres también

Cuando Lethe Press me pidió que yo traduzca al español éste libro en su edición actualizada, acepté inmediatamente. Es para mí un orgullo personal poder traducir esta obra para que mucha más gente se beneficie de su lectura.

Agradezco a Steve Berman y a Toby Johnson de Lethe Press por esta gran oportunidad, y a mi hermano, Michael, por su ayuda editorial.

La traducción de un libro como Amar A Alguien Gay requiere cooperación entre el autor y el traductor. Agradezco a Don Clark, PhD por su generosa ayuda en ésta labor.

Dedico ésta traducción a mi esposo, el autor Wayne Courtois.


Ralph Seligman

Kansas City, Missouri EE.UU.



Índice General


Amar A Alguien Gay

Nota del Traductor

Índice General

Primera Parte: Ser Gay

1 Ser Gay

2 Creciendo Gay

3 Invisibilidad, Opresión y Auto-Percepción

4 Presión e Intentos de Conformar

5 Comunidad

6 Recompensas

Segunda Parte: Creciendo Gay

7 El Don de Ser Gay

8 Correcto, Incorrecto, Bueno y Malo

9 Emociones

10 Gay, Heterosexual, Bi Y Otras Categorías

11 Diciendo

12 Atracción, Responsabilidad, y Relación

13 Familia

14 Cambio

15 Orgullo

Tercera Parte: Amar A Alguien Gay

16 Aprendiendo la Verdad

17 Aceptación, Aprecio, y Comunicación

18 Padres

19 Esposas y Esposos

20 Hijos e Hijas

21 Hermanas y Hermanos

22 Amigos, Familiares y Vecinos

Cuarta Parte: Servicios Profesionales

23 Ayudando

24 Ser Profesional

25 Educación Continua

26 Bibliotecarios y Educadores

27 Médicos y Otros Trabajadores de Salud

28 Clérigos

29 Psicoterapeutas y Consejeros

30 Terapistas de Masaje y Compañeros Profesionales

31 Policía, Jueces y Legisladores

32 Investigadores

Epílogo: Ésta Edición

Sobre el Autor

Primera Parte: Ser Gay





1 Ser Gay



Éste es un tiempo emocionante para la gente gay. Ha cambiado cómo somos vistos en el mundo. Luego de haber sido forzados como castigo a las sombras en una gran parte del mundo por mucho tiempo, ahora estamos siendo vistos, reconocidos y apreciados. Estamos demandando nuestros derechos civiles y se nos los están otorgando— por lo menos en naciones liberales. Aún en lugares en que continúan rigiendo las feas tradiciones de sectarismo, está surgiendo un reconocimiento prolongadamente atrasado. Ya que el matrimonio gay se está volviendo normal, una mujer puede hablar de su esposa y un hombre puede hablar de su marido sin anticipar una respuesta ignorante y ruda.

Ser hombre, mujer, muchacha, o muchacho gay no es común u ordinario, pero, como el tener ojos azules, pelo rubio, gran talento artístico o ser zurdo, es absolutamente natural. La gente gay ha estado en este planeta todo el tiempo, en todos los lugares, por la integridad de la historia de la humanidad. A veces los hombres gay y las lesbianas son más visibles y a veces menos. Depende del límite hasta el cual estamos siendo bienvenidos y apreciados.

Un amigo mío se encontró con un hombre que dijo que estaba erróneo en asumir que muy poca gente es gay, ya que “si lo son, uno lo sabe.” Él también asumía que cualquier señora con un anillo de bodas tiene un esposo y un hombre con anillo tiene una esposa. Él aprendió una lección en su reunión de negocios internacional. Allí una mujer noruega mencionó a su esposa.

“Luego encontré que el tipo de Boston tiene un esposo, el tipo de California se casó en San Francisco y se iba a jubilar y mudar a Bélgica con su esposo, la mujer de Barcelona está comprometida y por casarse con una mujer del Canadá y mi guía turístico de Ámsterdam y su esposo planean tener niños con una pareja de lesbias casadas que son amigas suyas.”

Se sintió avergonzado por haber creído que el matrimonio solo puede ser entre un hombre y una mujer, dijo. “Estoy seguro que sonaba yo como una cotorra repitiendo lo me dijeron mis senadores y pastores. Tonto como un piedra. Recién desperté. El mundo tiene suficiente miseria sin tratar de hacer líos a gente que solo quiere continuar con sus vidas como cualquier otro.”

Una buena nota de advertencia. La verdad rompe el equilibrio de la presumida realidad de la gente que ha dejado de dudar las suposiciones basadas en el prejuicio. Cualquiera que busca va a encontrar que la gente gay es mucha y variada. Algunos somos cobardes, otros heroicos, pero la mayoría somos individuos ordinarios, a veces obligados a un comportamiento extraordinario para poder mantener nuestra integridad. La mayoría de nosotros tratamos de no llamar atención hacia nosotros.

Los que están conscientes de las lesbianas y hombres gay en el mundo se darán cuenta que somos más visibles en los lugares en que los líderes civiles y los legisladores enseñan que aprecian las diferencias individuales en la población y tienen suficiente mentalidad para entender que solo las áreas progresivas que celebran la diversidad reciben las recompensas que contribuyen las culturas diversas. Cuando religiones y gobiernos autoritarios que rigen desde la cima hacia abajo demandan conformidad, somos más invisibles. Donde estos gobiernos represivos declaran que no existimos y prometen castigos de expulsión, aprisionamiento, tortura o muerte al que demuestra que están incorrectos, debemos utilizar la discreción y consideración por nuestra seguridad antes de revelarnos y volvernos visibles.

En las naciones más progresivas de Europa así como en Sur África y los estados de los Estados Unidos con visiones más avanzadas, las parejas gay pueden escoger casarse y alcanzar la igualdad de derechos civiles. En algunas naciones y los estados americanos que aún no se encuentran libres del sectarismo autoritario político-religioso, la palabra casados está reservada para las uniones heterosexuales (como de esa manera reconocen cierta superioridad). En el espíritu de la doctrina de segregación iguales pero separados las parejas de hecho o la “unión civil” puede ser ofrecida a parejas gay que formalizan su unión y obtienen una aproximación a derechos civiles iguales.

Gobernantes y líderes religiosos que controlan desde la cima hacia abajo nos temen, y con buena razón. No somos conformistas. Rompemos las reglas para poder expresar nuestro amor. Ellos no nos pueden ver. Ellos no nos pueden entender. Ellos no aprecian nuestro valor en la sociedad. Cuando ellos nos amenazan, nuestro cariño protector de uno al otro fácilmente puede sobrepasar cualquier límite que ellos decidan poner en sus mapas.

Me han llegado cartas de tales lugares, agradeciéndome por mi obra. Estas cartas, algunas contrabandeadas a través de fronteras antes de que puedan ser despachadas, fueron escritas como respuesta a libros que fueron traídos como contrabando a través de esas mismas fronteras. Estos son actos de valentía silenciosa y no los he podido alabar apropiadamente porque cualquier comunicación directa pondría en peligro al corresponsal.

Gobernantes políticos y religiosos necesitan reforzar sus ilusiones egoístas. Usan los estereotipos y prejuicios para vilificar a cualquier grupo a quien falte lealtad y por ello presentan una amenaza. Propagandistas divulgan las presumidas fallas y males de los grupos por detestar, haciéndolos responsables de cualquier mal sufrido por el público. A la gente desfavorecida se le culpa en forma rutinaria por la pobreza, la guerra, la falta de comida, las ideas nuevas de la juventud, el mal tiempo o las epidemias

Luego de un discurso en la Universidad Columbia en Nueva York, el presidente de Irán, respondiendo a preguntas, mencionó que no hay gente gay en Irán (causando una risa incrédula de la audiencia.) Antes de la caída de la Unión Soviética y su red de estados asociados, la opinión oficial del partido era que la gente gay no existe — y los que si aparecían eran enviados a campos de trabajo forzado u hospitales siquiátricos para “proteger” al público. En cuanto cayó el muro de Berlín, anunciando el comienzo del final del comunismo estilo Ruso en Europa, apareció una edición polaca de Loving Someone Gay (Amar a Alguien Gay) (Clark, Don. Lesbijki I Geje: Jak ich kochac, Przelozyl Jerzy Jaworski; Wydawnictwo Da Capo, Warszawa, 1995.) La gente allí estaba lista para traducir, publicar y distribuir tal libro y otros estaban listos para comprarlo ya que, por supuesto, la gente gay estaba allí todo el tiempo.

Hemos sido llamados muchos nombres en muchas lenguas, la mayoría de ellos con la intención de ser degradante o vergonzosa. En países de habla inglesa Faggot y Dyke continúan ser favorecidos por fanáticos quienes también usan las palabras como nigger y kike (términos de despecho hacia los negros y judíos.) Gente de habla francesa usan una abreviación que suena como payday en inglés y significa pederasta. Los de habla hispana usan mariposa que puede representar asociaciones positivas si uno piensa en todo lo que representa una mariposa. En el siglo dieciséis la palabra inglesa faggot en realidad se refería a un bulto de palos o astillas usados para encender el fuego utilizado para quemar en la hoguera a la gente por ser diferente. Se suponía que el “ser diferente” era un don sobrenatural o una maldición, dotándoles con poderes que podrían ser usados para causar gran mal. Hoy, como en siglos pasados, la gente que es diferente provoca temor en otros que están entrenados a tener una conformidad de mente intolerante. El pánico, la histeria, el vandalismo, la violencia callejera, y el asesinato, resultan de la incomodidad de tal gente.

Gay es el término para nosotros que ha tomado raíz en la mayor parte del mundo. Su origen viene del siglo diecinueve y se refiere a gente que ha desviado de lo definido usual. Primero fue la gente del teatro y luego prostitutas que fue dicho que están en la vida gay.

Una vez tuve el honor de introducir al dotado escritor Christopher Isherwood a una audiencia. Escogiendo sus palabras anglo-americanas con el cuidado que uno podría anticipar, el miró a la audiencia principalmente gay y dijo que quería aclarar que “…aunque no siempre puedo decir verazmente que soy gay (también significa alegre), puedo decir con certeza que soy queer” (Queer es un término en inglés que significa tanto extraño como homosexual, maricón)

Gays activos en la política a veces prefieren denominarse como queer poniendo certeza en su lenguaje, y así robando esa herramienta de los que potencialmente quieren atormentarnos con ese término. Los gays más conservativos simplemente se refieren a si mismos como homosexuales, lo cual, otra vez, pone énfasis al simple aspecto de sus vidas que incomoda a la gente de mente intolerante.

Cuando más de nosotros afirmamos nuestra identidad públicamente y somos reconocidos, el misterio y el mal entendimiento van a desaparecer. Una persona gay es simplemente un hombre que está completamente atraído más veces a los hombres que a mujeres, o una mujer que está completamente atraída más veces a las mujeres que a los hombres. Como un hombre gay, tengo la habilidad de sentir y expresar esa atracción en todas formas, incluyendo sexualmente. No significa que lo hago indiscriminadamente o descontroladamente en mis atracciones, ni significa que jamás siento atracción de ninguna forma a las mujeres. Definitivamente no significa que odio a las mujeres. Ser gay es una habilidad, no una incapacidad.

Muchas lesbias y hombres gay tienen experiencias heterosexuales. De hecho muchos de nosotros hemos estado o estamos actualmente en matrimonios heterosexuales y muchos de nosotros tenemos hijos. Somos una población variada y podemos mezclarnos con el resto. Muchos de nosotros ahora preferimos declararnos y salir del armario para ser totalmente reconocidos.

Desafortunadamente, temores y prejuicios indudables continúan expulsándonos de nuestras comunidades y familias. Los que sobrevivimos este exilio hallamos nuestros modelos y mentores en otros semejantes a nosotros. Me pregunto todavía que ha pasado con el joven americano que conocí cuando fui estudiante pasando por Paris en 1957. El y yo viniendo de diferentes direcciones nos hallamos juntos bajo el mismo toldo durante un aguacero de verano. Esperamos mientras los truenos y rayos destellaban alrededor nuestro con otras personas que compartían con nosotros ese espacio estrecho pero seco. Descubrimos que ninguno de los dos hablaba francés bien, pero que si sabíamos inglés.

Más tarde el me dijo que fue enviado a la deriva por su adinerada familia cuando les dijo como era él. El podía ir a Europa, África, Nueva Zelandia, o Australia, pero no podía regresar a Norteamérica. Le llegaban cheques en forma mensual. El cuento que contaban en casa era que estaba atendiendo la universidad en Francia. Mientras pasaba el tiempo, el cuento cambiaba a ser un negocio de importe el cual el administraba del lugar en que él se encontraba viviendo o viajando en ese momento. El fuerte puño del ostracismo no era menos cruel estando el cubierto con un guante de generosidad.

Otra gente joven es castigada en forma más directa. Muchachos y muchachas pueden ser enviados a psicoterapeutas poco éticos que declaran que pueden “curar” la homosexualidad. A otros se les reza, exorciza, excomulga, o rechaza de acuerdo a lo que dicta la religión de la familia. Muchos son empujados a la miseria y al suicidio, especialmente durante la adolescencia. Los seres humanos son animales sociales que no prosperan cuando son excluidos.

Homofobia es una palabra que fue utilizada por primera vez por el Psicólogo George Weinberg en su libro de 1972 Society and the Healthy Homosexual (La Sociedad y el Homosexual Saludable). Ahí sugiere que un temor fóbico, irracional a la gente que es gay o principalmente homosexual en su orientación y, en efecto, cualquier cosa que tenga que ver con la homosexualidad. La homofobia, como cualquier fobia, puede ser leve o extrema en su manifestación. Gente que es fóbica a las culebras pueden sentirse extremadamente incómodas cuando ven una imagen de una culebra, aunque la imagen no les puede causar daño. Cuando se enfrentan con una culebra viva, se puede conceptualizar la situación como un encuentro de “matar o morir.” No pueden considerar la posibilidad que no son de ningún interés a la culebra. Tal gente está cubriendo algún otro miedo o ansiedad que es muy personal e inaceptable para enfrentarse.

La homofobia puede ocultar el temor de sentimientos homoeróticos propios. Si esos sentimientos son malditos por la familia, amigos y comunidad, lo último que ese individuo quiere hacer es admitirlos en su conciencia. Es más fácil mantenerse alejado de esa conciencia con una distracción aceptable por la sociedad. Por supuesto, la distracción perfecta es unirse al movimiento que castiga a los homosexuales obvios. No es lógico o racional. Es patología irracional e ilógica conducida por el temor y la tremenda fuerza de la ansiedad oculta.

Por nuestra naturaleza social y la presión de mantenerse en buena sazón con nuestra comunidad, los seres humanos son especialmente vulnerables a este tipo de patología. Tal patología hace posible el desarrollo de un consenso que requiere que todos estén de acuerdo que el Emperador en realidad esta bien trajeado con finas vestiduras, que la locura de limpieza étnica es justificable de alguna manera, que los Nazis de Hitler eran simplemente reformadores sociales, y que los Judíos eran responsables por los males del mundo y que el Holocausto nunca existió.

La búsqueda de chivos expiatorios es un truco mental de superstición antiguo, a veces utilizado por políticos manipuladores, pero también por otros con una desesperación apurada para reprimir al miedo, escapar la culpabilidad, o hallar favor de presumidos poderes sobrenaturales. Un chivo o una persona pueden ser sacrificados para apaciguar a un imaginario y enojado dios. Cuando al principio de los años ochenta el virus aún no detectado y nombrado comenzó a dispersarse entre los hombres gay, el primer nombre que fue dado a los síntomas fue cáncer gay, luego “GRID”(en inglés: Gay Related Immune Deficiency – Deficiencia Inmune Relacionada a ser Gay). A pesar de que el virus se estaba desarrollando, sin publicidad y sin nombre, creciendo en potencia y cantidad en otras poblaciones por un sinnúmero de años, mucha gente, incluyendo aquellos en posiciones de poder, rápidamente y peculiarmente asumieron que el trastorno fatal solo podía afectar a los hombres gay, y que podía ser un castigo de Dios por sus pecados. Por eso, los hombres gay podían ser sacrificados y la investigación del problema podía continuar a paso lento sin mayor inversión.

Cegados por la intolerancia, los líderes de salud mundiales no vieron, o escogieron no ver, que esta enfermedad no seguía los pasos de su propio prejuicio social. Sin embargo, no era hasta que la infección se atravesó salvajemente por las vidas de miles de hombres gay y los que los amaban y comprobó su presencia en todos los segmentos de la población en general que los gobiernos comenzaron a invertir más dinero en la investigación, el tratamiento, y la ayuda social – muy exiguo y muy tarde para los miles que sufrían o habían fallecido.

Si el virus hubiese producido titulares que tenían que ver con los legisladores de una potencia mundial y se hubiese llamado Deficiencia Inmune de Legisladores, o DIL en vez de GRID, la reacción hubiese sido más rápida, el sufrimiento y la pérdida de vida reducida dramáticamente. En lugar de eso, la tentación siempre-presente de culpar y reducir el temor por medio del chivo expiatorio permitió que el virus se disperse con tenacidad por todo el mundo, creando una epidemia mundial.

Durante la primera década de la epidemia de SIDA en los EEUU, había gente de gran influencia que, motivada por el miedo, la histeria, el odio, la ignorancia y el prejuicio, quería que todos los hombres gay sean sometidos a la prueba del VIH. Los que tenían el anticuerpo contra el virus (indicando que habían sido expuestos al mismo) serian marcados con un tatuaje, puestos en cuarentena, y/o segregados en centros de detención aislados de la población en general, y de esa manera despojándoles de su propiedad y derechos civiles. Esto no ocurrió en los Estados Unidos, pero fue una posibilidad seriamente considerada. Sin embargo, un plan de aislamiento parecido fue instituido en Cuba.

Hoy los avances en la codificación de los genes humanos y la realidad de la ingeniería genética, acechan como amenazas en un mundo donde la ética médica cambia con las corrientes políticas y los prejuicios basados en la diferencia y continúa siendo la enfermedad social más costosa. La gente gay continuará naciendo y se encontrará uno al otro, sin importar cuán indeseados sean. Sin embargo, el prospecto de la pesadilla de intentar a abortar deliberadamente a gente gay en el útero es escalofriante y sin ser necesariamente descabellado. Puede ocurrir en un mundo tan ciego en su necesidad de diferencias, que batalla y lucha sin pensar hacia la mediocridad y su propia extinción.

Cada nueva generación escoge los ingredientes favorecidos de una variedad de diferencias humanas. Estas selecciones crean nuevos estilos de adaptación que identificarán a su generación como diferente a las anteriores. A veces estas diferencias nuevamente incorporadas son utilizadas para compensar males anteriores, y por ello los seres humanos pueden adaptarse al cambio como una especie que evoluciona, viviendo en un planeta que evoluciona, en una cosmología que evoluciona.

Yendo del aeropuerto JFK hacia Manhattan un día, descubrí que mi chofer era de Kenia. Cuando le dije a ella que yo fui a la universidad con un joven de Kenia, ella casi se sale de la vía cuando escuchó su nombre. Mi conocido de la universidad había sido una persona importante en ese país. Ella me dijo que estaba nostálgica por su pueblo y su familia, pero estaba contenta que pudo mudarse, primero a Francia, y luego a los Estados Unidos. Ella vivía con su amante, una mujer griega, a quien conoció en Francia.

“Nuestras familias no pensarían que estamos haciendo lo correcto,” dijo ella. “Ellos pensarían que estamos cruzando demasiadas líneas, más aún sin hijos – todo muy malo. Pero estamos bendecidas. Mira que suerte habernos encontrado la una a la otra, cuando fuimos puestas en este mundo en lugares tan diferentes. Sé que gente como nosotras esta por todo lado, pero yo tenía que buscar para hallar la una especial para mí. Quizás el amor no es una escusa suficiente para romper las reglas, pero tengo que pensar que debe ser bien si uno no hace daño a otros. Pienso que un tío mío me hubiese matado si me hubiese encontrado. El no me apreciaría. Que mal para él.”

De verdad, que mal para él. Y que mal para toda la otra gente en el mundo que nos castigaría por nuestros cariños porque ni nos aceptan o aprecian. La aceptación es un buen primer paso, pero apreciación es, en fin, requerida.

He sido un psicólogo clínico por más de medio siglo, especializado en trabajar con gente gay, sus familias y amigos por gran parte de ese tiempo. He visto mucha gente cargada innecesariamente cuando tratan de seguir reglas irracionales, traicionando su propia naturaleza al tratar de apaciguar afecciones inocentes.

Es incorrecto castigar al amor. Sin importar cuán grandiosa la intención o cuan delirante la escusa – siendo el motivo para ayudar al individuo o salvar a la humanidad – es erróneo.

Como dijo la conductora de Kenia, estamos por todo lado. Tenemos nuestro lugar en el mundo. Somos parte del equilibrio que actúa en la variedad humana en este planeta. La gente gay nace en todas partes del mundo y el mundo es mejor porque estamos aquí. Hay una gran alegría en ser gay y es una gran alegría tener la libertad de amar abiertamente a alguien gay. Nuestro valor en la comunidad humana de éste mundo es reconocida y apreciada así como es reconocida la injusticia causada por aquellos que han tratado de cambiarnos, contenernos, controlarnos o exterminarnos.



2 Creciendo Gay



En años recientes hemos estado conscientes de las sutiles maneras en que los grupos minoritarios han sido oprimidos. No nos era obvio anteriormente a pesar de que la opresión era aun más dura y destructiva. Pocos se atrevieron a notar cuán efectivos son los instrumentos de la opresión, como la vergüenza presumida y la culpabilidad, que son utilizados para justificar el mantener a individuos identificados en su puesto de desventaja.

En febrero de 2004 el alcalde de San Francisco, California Gavin Newsom, enseñó a los Estados Unidos y al mundo una nueva imagen del amor gay. La televisión, los periódicos y las revistas presentaron imágenes de parejas lesbias y de hombres gay, algunos con hijos, esperando en línea para entrar al ornamentado ayuntamiento para obtener actas matrimoniales. El alcalde había ordenado a los oficiales de la ciudad a emitir esas actas sin discriminación, ignorando el sexo. También dio acceso a la recientemente restaurada sala central para ceremonias matrimoniales.

Miles de parejas gay se casaron antes de que una corte ordenara que se deje de hacerlo. Medio año más tarde la Corte Suprema del estado declaro que las actas eran inválidas. Durante ese periodo jóvenes gay vieron imágenes de dicha de la cual ellos podrían algún día disfrutar, imágenes que contradecían las imágenes de un joven gay que fue azotado y dejado a morir solo contra una cerca de alambre de púa en una área desierta en Wyoming, de una joven lesbiana violada y azotada hasta la muerte por una pandilla, o un muchacho apuñalado en su colegio porque se sospechaba que era gay.

Hay muchos tipos de gente gay igual como hay muchos tipos de personas. La única cosa que la gente gay tiene en común es nuestra conciencia que estamos atraídos en todas maneras, incluyendo sexualmente, a alguna gente del mismo sexo. Lo que hacemos con esta conciencia varía, en la forma que ilustran las siguientes historias, pero cuando hay prejuicio adoptado contra la gente gay, hay una batalla emocional solitaria predecible.

Steve, un joven afro-americano, estudiante de postgrado, creció en circunstancias de privilegio en los suburbios de Washington D.C. Sus padres, ambos educados en la universidad y activos en la política, tenían posiciones de responsabilidad visibles en el gobierno. “No había manera de pertenecer – excepto tal vez en las escuelas privadas a las cuales atendíamos my hermana y yo. Mis padres jamás hablaron sobre eso y trabajaban arduamente, pero sabían que su trabajo era en parte fachada en una ciudad en que casi todos son de color y pobres y que cuando las oficinas gubernamentales cerraban, las personas que se lo podían permitir, huían a los suburbios. Yo no quería complicarles la vida, diciéndoles que la razón por la cual iba al baño público con tanta frecuencia era para buscar mensajes de mi propio planeta escritos sobre las paredes. Sabía yo quien era, pero no de donde venia y hacia donde iba. Afortunadamente, nunca me trincaron viendo, y nadie podía leer mi mente. Hui a Nueva York y luego a California para estudiar y casi reventé la primera vez que entré a un club gay. Jamás les dije a mis padres u otra persona en mi familia hasta que conocí a mi hombre en el postgrado universitario y lo llevé a casa una tarde como en la película ‘Adivina Quién Viene Esta Noche.’ Estuvieron amables – y lo trataron como cualquier desastre nacional que se resolverá con el tiempo. Por lo menos no tenía yo perforaciones o tatuajes por todo lado y cualquier lado – Sí, ellos lo indagaron.”

Marie me contó que sus abuelos emigraron a Perú de Rusia y Finlandia. “Creciendo siendo rubia y alta en Perú fue suficientemente diferente – más que diferente para mí,” dijo ella. Cuando tenía catorce años, confesó sus sentimientos de atracción a otra muchacha de su edad. “Ella estuvo cómoda con eso. Tal vez ninguna de las dos entendíamos por completo lo que yo decía. Nunca se volvió verdaderamente sexual, pero nos sosteníamos las manos y hasta nos tocábamos en forma riesgosa y “practicábamos” el besar cuando no se encontraban otros. Mi válvula de presión estaba a un punto de peligro, y sentía yo que estaba a punto de caerme un hacha. Cuando llegó el momento, logré convencerles a mis padres que me dejen ir a la universidad en los Estados Unidos y cuando tuve suficientes millas de separación de ellos, respiré profundamente y ‘salí del armario’ a ellos por medio de una carta. Eso fue hace muchos años y todavía siguen sacudiendo sus cabezas y tratando de entender. La mamá de mi mamá está convencida que eso me paso por haber bebido el agua en el norte. Mis padres definitivamente aprecian el ser diferente en el sentido de ser superior, pero no el ser diferente como lo era yo. Están seguros que me iré al infierno. Había pensado yo que debería casarme con un joven simpático, y decirles que vi la realidad y dejarles que estén contentos en su vejez. Pero me viene difícil el mentir.”

Los padres de Alice eran dueños de un almacén de recuerdos en Londres que se volvieron comerciantes de arte en un mundo en que tenían amistad con mucha gente gay. Cuando ella cumplió quince años, ella les contó sobre los sentimientos que tenía hacia algunas de sus compañeras. Su madre le dio una bofetada y la mandó a su habitación. Cuando llego a casa su padre, el le dijo que pagarían para mandarle a terapia para “enderezarle” y que no querían oír mas sobre el tema hasta que ella esté dispuesta a presentarles un joven apropiado que le interese. “Doce años, dos naciones, y cinco terapeutas más adelante, me enfadé tanto y comencé a planear mi propia vida.”

Oscar nació en el este de Los Ángeles poco después de que lograron sus padres cruzar la frontera mexicana ilegalmente. “Parecía que por una milla a la redonda de donde vivíamos todos eran familia de una manera u otra, así que dormíamos aquí y allá cuando éramos niños ya que todos los padres buscaban trabajo arduamente y tenían que dejar a sus hijos donde podían. Me gustaba mucho cuando otros muchachos “jugaban” un poco, y observe a los muchachos guapos en el barrio, pero en el colegio debíamos ser malos y hacernos miembros de pandillas, ser machos, y parecer duros y ocupados para que nos dejen en paz. Si algún otro muchacho se le hubiese sospechado que le gustaban otros, su vida sería un infierno. Yo veía bailar en televisión y quería ser un bailarín, pero sabía que eso era imposible. Logre entrar y completar la universidad por medio de una beca deportiva. Me casé poco después de mis estudios y encontré trabajo en una oficina de un corredor de bolsa. Con estudios nocturnos de postgrado, y con trabajo arduo, dentro de poco teníamos un condominio en un buen barrio. Era yo el padre de dos varones, llegué a ser un corredor en una compañía grande y pude ayudar a mi familia. Por supuesto debía vestirme bien, ir a almuerzos de negocios para encantar a clientes, mantenerme en buen estado físico, ir al gimnasio en forma regular y todo eso. El vestidero en el gimnasio me enloquecía. Luego llegué a ser la víctima más joven de un ataque cardíaco en mi compañía. Me dieron tiempo para examinar mi ser y mi vida y me di cuenta cuan solo he estado siempre y cuantas lagrimas nunca lloré. Había sonreído durante mis estudios y mi trabajo y nadie llego a saber quien mismo era yo. Tenía yo mucho que desenredar y explicar a la gente, pero no estaba listo yo a morir.”

Una persona gay, igual que otra, comienza su vida siendo abierto e interesado en el cuerpo, la mente y las emociones de todos a su rededor, sin considerar el sexo, pero una cultura con prejuicios exhorta que ignoremos el interés erótico y sensual en gente de nuestro mismo sexo. Todavía no se sabe porque un cierto porcentaje rehúsa o es incapaz de seguir tal instrucción cultural. Algunos científicos sociales declaran que los intereses homosexuales son anormales (y por ello incorrectos). Ellos buscan los factores causantes. Su búsqueda está basada en prejuicio. Deberían buscar las razones por las cuales otros si logran seguir las reglas culturales e ignoran los sentimientos hacia el propio sexo.

Si no lo hubiese visto yo en acción con tanta frecuencia, me sorprendería cuan adepta es la gente, incluso los científicos, en esconder sus prejuicios ante si mismos. Un amigo me contó sobre una vacación con su esposo y su hermana. Él y Paul trabajaban en el mismo hospital, donde fue donde se conocieron. Mientras estaban en la playa la hermana de mi amigo conoció a un hombre que le gustó e hicieron arreglos para cenar juntos los cuatro. La velada paso bien cuando, durante la conversación el hombre que salió con mi hermana pregunto, “¿Y cómo se conocen ustedes dos?”

“Paul y mi hermano trabajan en el mismo hospital,” respondió mi hermana rápidamente.

La siguiente mañana mi amigo le pregunto a ella porque le introdujo a Paul de esa manera. “Me pareció extraño,” le dijo él, “¿Tienes vergüenza de nosotros?

“¡Cielos, no!” respondió ella. “Tú me conoces mejor que eso. Pero no era asunto de él. El no tiene que saberlo todo inmediatamente.”

O está el párrafo de una carta, en su mayor parte bonita, igual a otras que he recibido de alguien que recibió mi libro como regalo. “Gracias a Dios que hay gente como usted en nuestro mundo que mejora la vida para gente como mi tío. El es una de las mejores personas que he conocido en mi vida. Mis dos hijos lo adoran hasta el punto que tengo que asegurarle a mi esposa que el amarle tanto no les va a hacerles gay. Yo sé que no funciona así. Lo son o no lo son – y sabemos que no lo son.”

Si el escritor estaba tan al corriente como pensaba él que estaba, no hubiese tenido que “asegurarse” a sí mismo o a su esposa. Él hubiese sabido que sería maravilloso que sus hijos tengan exactamente su orientación natural, sea gay o no. También hubiese sabido que no hay manera de saber cual es su orientación, al menos hasta que sus hijos elijan revelarle sus sentimientos internos de afecto y sexualidad.

Tal como la hermana de mi amigo, hay a veces una aprobación superficial basada en el cariño hacia un individuo específico, pero continuó al acecho el prejuicio cultural fomentado en la mente de la persona. Cuando se escapa hay un impulso natural para raciocinar y excusarlo mientras se vuelve a esconderlo en las sombras. Y allí es donde queda, causando juzgados sin base relativa la gente como esa. “Eres a veces muy sensitivo,” le dijo su hermana a mi amigo, liberándose ella de su responsabilidad.

No hay duda que el escritor de la carta ama a su tío y ha progresado con dificultad mientras aprendía a aceptar que su tío es gay. La ansiedad al acecho que continúa molestándole está basada en un prejuicio no reconocido y sin saber que causaría que sus hijos sean gay.

Las razones por las cuales algunos se vuelven gay y otros no, no son de ningún interés a menos de que uno presume que sea deseable cambiar la una orientación o la otra. Mientras que asumamos que en el futuro, como en siglos pasados, algunos van a mantener su interés sensual y erótico hacia personas de su propio sexo, sabemos que siempre tendremos seres humanos de toda edad, origen étnico y nivel socio-económico que son gay. Muchos estarían contentos en deshacerse de términos como gay, queer, homosexual, o bisexual. Yo uso gay para designar a aquellos de nosotros quienes hemos rehusado la instrucción cultural de deshacernos del interés sexual en gente del mismo sexo. Yo creo que en cualquier lugar donde continua a manifestarse el prejuicio hacia nosotros, tenemos nuestra identidad separada hasta que se nos perciba completamente iguales y podamos integrarnos con los heterosexuales en una sociedad pluralista que aprecia la diversidad en la orientación sexual.

La mayoría de la gente gay está pendiente de su interés en su propio sexo, sea prohibido o no, temprano en su vida – algunos ya conscientes desde temprana edad, otros más tarde. Me acuerdo estando en Florida a los cuatro años de edad y observando a un vecino atractivo quien iba a su ducha exterior puesto su traje de baño y con jabón en la mano. Podía yo ver su cabeza, brazos, pecho y piernas mientras el prendía la ducha y cantaba mientras se enjabonaba. Yo estaba encantado con esa escena alegre y sentía una sensación dulce y extraña al fondo de mi estómago. Cuando cayó al suelo su traje de baño y fue colocado sobre la puerta de la ducha y el continuaba cantando y enjabonando, me urgía acompañarle y ayudarle con la enjabonada. La naturaleza erótica de esa sensación me es clara ahora. Esa escena me hace acuerdo de los anuncios comerciales de televisión designados para vender jabón, champú y desodorante para hombres. Uno debe presumir que los anunciantes pensaban que las mujeres hacen las compras de los cosméticos para hombres o en realidad entienden que la mayoría de los hombres están verdaderamente presentes en su atracción hacia otros hombres.

No sabemos cuándo o por qué la presencia de la atracción sexual hacia personas del mismo sexo llega a enfocarse o porque no se la abandona. Tal vez el ostentoso silencio o la ausencia de franco soporte hacia esas sensaciones en realidad refuerza mas agudamente una consciencia de uno mismo. En un ambiente de prejuicio, uno está pendiente emocionalmente que el interés varón-hembra está sujeto a comentario constante mientras que el interés varón-varón o hembra-hembra se minimiza, considerado apropiado solo para niños jóvenes, o reído, o condenado.

Hay una broma vieja que todavía aparece con una frecuencia nauseante en televisión, el cine, y teatro. Un muchacho mira a otro y dice, “Lindos pantalones…” y todos los otros en la escena lo miran por un segundo de silencio mientras se le hace acuerdo a reír al público. Una muchacha que parece brusca dice, “Eso te lo puedo reparar…” a otra que está llorando porque un aparato mecánico está descompuesto y el resto en la escena se detiene mientras que uno o mas las miran con sorpresa y esperan a que el público se ría.

Para algunos de nosotros hay un despertar durante la adolescencia, tal vez iniciado por una experiencia sexual. Mirando atrás, la gente frecuentemente reporta que podían ver su interés antes de eso, pero permanecía inactivo por resistencia a reconocerlo o porque simplemente jamás habían pensado sobre tales cosas. Hay la memoria vívida de la adolescencia de un viaje de campamento durante el cual dos amigos varones tenían que compartir una bolsa de dormir porque una se perdió o se cayó en un riachuelo, o de dos muchachas que se encontraron abrazadas durante una fiesta de pijama en que pretendían soñar de un actor de cine popular.

Con frecuencia hay una historia de un primo o prima, un vecino, una tía o tío joven que es perseguido por un/a joven hasta lograr un momento de pasión. El joven puede desconocer la responsabilidad por ser menor, pero un recuerdo honesto puede traer de regreso memorias del acecho y deseo del contacto físico intimo que tenia elementos sexuales obvios.

Lamentablemente, ese despertar también puede surgir durante circunstancias menos favorables cuando el joven es seducido por alguien en una posición de mayor poder físico o emocional. Semejante experiencia puede surgir con terror, trauma y confusión de violación y garantiza contaminar tanto el despertamiento sexual como el desarrollo emocional-sexual futuro.

Cualquiera sea la edad del despertar de su consciencia, podrá tener un periodo de batalla interna. En ese caso, la persona está cargada con un secreto solitario. Estando consciente o no, él o ella se vuelve en un buscador alerto de información. Uno escucha de noticias de otros que tienen los mismos sentimientos y con gran frecuencia las noticias disponibles son malas. En rara ocasión hay un amigo de la familia altamente respetado y querido que es gay abiertamente. A pesar que los gays y las lesbianas aparecen en el cine y en televisión, hay pocos modelos respetables. El niño, adolecente o adulto joven se siente atrapado, halado en la dirección de sus impulsos y sentimientos, pero está detenido por el temor de volverse segregado.

Ella o él tal vez tratará de hablar con un amigo de confianza, pero el soporte podrá estar extrañamente ausente. Una persona con valor podrá tratar de hablar con un familiar, padre, consejero escolar, maestro, cura, ministro o doctor. Pero hay el riesgo de una reacción negativa o retracción de respeto y de buena voluntad. También hay el riesgo de censura o persecución total. La persona gay puede ser advertida que debe cambiar su forma de ser, arrepentirse, sanarse, buscar ayuda, confesar, rezar para ser perdonada, o, por lo menos, quedar callada.

En las comunidades progresivas hay consejeros telefónicos y otros recursos pero donde hay prejuicio, los jóvenes gay crecen en un mundo solitario y hostil. La gente gay mayor de edad querrán tal vez ayudar pero entendiblemente no se involucrarían necesariamente, aun siendo invitados a hacerlo, por haber consecuencias legales posibles. Hay adultos gay que han pasado años en prisión por haber tratado de ayudar a un niño gay.

Es durante estos años de crecimiento que algunos jóvenes gay crean una barrera invisible entre sí mismos y sus padres. Es creada como protección. Han escuchado con cuidado y no ven señal que sus padres les darían soporte si se descubre su identidad gay. Cuanto más abiertos y comunicativos son con sus padres, mayor es el chance de ser descubiertos. Por ello, la barrera invisible es construida y los padres se preguntan porque su estirpe de repente se ha vuelto tan falta de comunicación.

Algunos jóvenes gay se inmersan en la religión, algunos se vuelven estudiantes modelos e hijos perfectos. Estos mismos niños pueden tener deterioros emocionales, causados por haber sido sometidos a una gran carga emocional invisible. Algunos cometen el suicidio. Familias y amigos se afligen mientras que no tienen idea que ellos mismos podían haber contribuido a la miseria del joven. Uno oye que Juan o Suzie “tenían toda razón para vivir – ¿porque esto?” La familia y los amigos pueden teorizar que alguien le puso una droga insospechadamente en la comida o bebida del joven. No se le ocurre a nadie que el elemento mortal podía haber sido la conspiración socialmente aprobada de reprochar lo que surgió del prejuicio piadoso y sancionado.



3 Invisibilidad, Opresión y Auto-Percepción



Cuando yo era niño, yo anticipaba el episodio semanal de un drama por radio llamado La Sombra (The Shadow). El protagonista, Lamont Cranston, podía hacerse invisible, dejándole observar a otros sin ser visto. La línea inicial de cada episodio era, “Quien sabe que mal está al acecho en los corazones de los hombres. La Sombra lo sabe.” El era honesto, bueno, bien informado e inteligente. Sus enemigos no le podían hacer daño ya que él podía esconderse de ellos con facilidad. El estaba en la buena posición de ver que los malhechores sean castigados y los que estaban amenazados por maltrato sean o queden protegidos.

Fuera de mi enorme gusto de la aventura y el suspenso, sentí una misteriosa afinidad con el héroe. Tal vez era porque, a pesar de que yo no podía hacerme invisible, sabía que debía esconder una parte vital mía. Yo comenzaba a ver el mal estaba al acecho en muchos corazones. Lamentablemente yo era muy joven para regañar, corregir o castigar a la gente que me amenazaba y me causaba vivir con temor.

En vez de eso hice algo extraño. Trate de convencerme que esa gente estaba correcta y era buena y que yo era el maldito, malo y culpable de pensamientos erróneos. Esta adaptación extraña a un mundo que estaba cabeza abajo o reverso es un fenómeno observado entre los prisioneros de campos de concentración por el psicoterapeuta Bruno Bettelheim. Él lo llamó identificación con el agresor. Es un intento para mantener una sanidad racional en un mundo que se ha vuelto irracional e insano.

Un sobreviviente de campo de concentración con el cual trabajé cuando yo era un interno clínico en un hospital de la Administración de Veteranos Estadounidense, me dijo, “Yo era solo un niño y comencé a sentirme avergonzado de mi familia. Pensé que ellos debían ser muy ignorantes o muy testarudos para admitir que éramos un grupo inferior. ¿De que otra manera tendrían los guardianes todo el poder mientras que nosotros estábamos enjaulados y éramos tratados como animales? A pesar de que los guardianes eran la causa inmediata de nuestra miseria, comencé a imitarles. Quería yo caminar como ellos y hablar como ellos. Yo quería crecer fuerte, potente y correcto como ellos.”

La mayoría de los niños gay tratan lo más posible de esconder el desarrollo de su orientación erótica que es parte vital de ellos. En una sociedad que mantiene la creencia que la homosexualidad es mala, incorrecta, maldita o inferior, hay mayor chance de sobrevivir si el niño es invisible. Estos son los niños que solo son vistos parcialmente y jamás son escuchados. Sin embargo, ellos escuchan y observan mientras tratan de esconder sus verdaderos sentimientos, bien presentes de la maldad a su rededor. Algunos se esfuerzan en imitar a los guardianes.

Mucha gente gay no sobrepasa su necesidad de invisibilidad. Cuanto más la usa, más tiempo pasa uno tratando de imitar al opresor como si fuera aceptable, más tiempo tiene uno en formar su auto-concepto como la de un ser inferior. Cuanto más profunda la raíz de ese auto-concepto malformado, mayor el daño final a la autoestima. Cuanto mayor el daño a la autoestima, la persona estará predeciblemente mas perturbada y mas incapacitada de poder establecer una vida satisfactoria.

Es un ciclo repugnante. Una persona inocente es asumida como inferior por un opresor y es tratada de acuerdo a eso. Con el tiempo ese tratamiento altera la auto-percepción de la víctima, hasta que él o ella llega a considerarse inferior. Al final, tales victimas se presentan como gente inferior – y el ciclo de opresión está completo.

Un hombre quien, con la ayuda de Psicoterapia, emergió de una depresión que incapacita dijo “Desde el cuarto o quinto grado, siempre pensé de mi mismo como un nada, feo, flaco, jorobado con mala piel que no podía pensar claramente excepto cuando me encontraba solo en mi cuarto con mi computadora. La mayoría de los amigos de negocios y sociales de mi familia eran demasiado educados para decir algo muy malo sobre la gente gay. Pero más potente era de lo que no decían – las condescendidas muecas y sonrisas cuando se mencionaba que alguien era gay. De seguro no iba yo a enseñar quien era yo. Me tomó mucho tiempo en mirar en el espejo, ir al gimnasio, aprender a sonreír, y luego ir a pedir la primera promoción sabiendo que ya tiempo que la merecía. Ahora he tenido mi cuarta promoción y me gusto suficientemente que pienso que alguno tal vez me amará. Me figuré que jamás seré el mejor – no seré suficientemente bueno para la gente con la cual crecí, pero no ahora. Así, me gusta ser gay. Me gusta el tipo que veo en el espejo. Lo que quiero ahora es ser una persona más compasionada de lo que fueron la mayoría de esa gente. Ellos no eran mejor, solo eran normales – entiende, promedio.”

Hay gente en todo aspecto de la vida, por todo el mundo, que experiencia opresión cada día. Pueden que les desaprueben por el color de su piel, su religión, el pueblo o la ciudad en que nacieron, el idioma que hablan, sus creencias políticas, su estatura, su peso o su orientación sexual. La mala noticia es que persiste esta epidemia mundial de locura social opresiva igual ahora como en tiempos cuando las tribus humanas más primitivas hacían la guerra la una contra la otra por codicia, envidia o miedo. La buena noticia es que algunas personas, por todo el mundo, están pendientes de esta locura.

Esto es importante. Nos hace acuerdo de la opresión sistemática porque tiene valor de interés periodístico. Aparece dentro de nuestra conciencia por medio de conversación, periódicos, revistas, televisión, radio, el Internet y, como con frecuencia viene de una parte diferente del mundo, la perspectiva de larga distancia que tiende a parecer como extrañamente loca – como es en realidad. A veces esta perspectiva fresca ayuda al cambio social.

Lamentablemente, algunas formas de opresión son tan comunes que tienen poco interés periodístico. Hace sesenta años, poca gente notaba como las mujeres eran manipuladas en permanecer en su lugar en la casa o en trabajos de bajo prestigio. Solo ahora, cuando las mujeres ingresan a posiciones de poder anteriormente reservadas exclusivamente para los hombres, estamos dándonos cuenta de cómo fueron excluidas opresivamente.

Muy poca gente ahora está presente de que los hombres gay y las lesbianas están encerrados en prisiones y centros de detención, centros de reubicación y hospitales mentales por todo el mundo porque su orientación sexual era principalmente homosexual. Son considerados ser criminales o con disturbios mentales porque insisten en aparecer en público con su identidad entera, incluyendo sus pensamientos, ideas y emociones gay.

No es inusual que los oficiales públicos, miembros de la familia y colegas profesionales adviertan contra declaraciones inconformistas públicas. La prohibición de tales demostraciones de afecto como dos hombres caminando por la calle mano en mano o dos mujeres besándose con verdadera ternura, o hablando de esos humildes eventos, es muy común. Expresiones de afecto abiertas entre gente del mismo sexo no se hacen en muchas partes del mundo. Son consideradas ofensivas a la decencia pública. Si una persona persiste en quebrar estas reglas de conducta social implícitas (o escritas), se asume que es una señal o síntoma que la persona es contra-revolucionaria, disidente política, pecadora, loca, o pidiendo ayuda. Esa ayuda es probablemente más para ayudar a las familias, colegas, o funcionarios gubernamentales avergonzados, ya que eso significa separar a la persona gay de la comunidad y mantenerla en un puesto institucional como un hospital mental, una cárcel, campo de trabajo forzado, o centro de detención. Así se le asegura a la comunidad heterosexual que tales sentimientos y comportamiento son realmente raros y equívocos.

Si pudiéramos ver a este fenómeno social como ciencia ficción parecería increíble. Yo pregunto a cualquier lector que no es gay que considere sus sentimientos en ciertas situaciones hipotéticas. Si usted es una mujer heterosexual, imagínese que se encuentra en una situación pública, tal como en un restaurante, con una amiga querida. Mientras están esperando a sentarse, ella le dice que las cosas no le iban bien para ella. Tuvo un aborto espontáneo y su hermano gemelo fue diagnosticado con una enfermedad mortal. Las lágrimas le caen silenciosamente mientras cierra los ojos. Usted le toca el codo y le dice cuanto lo lamenta mientras que ella trata de controlar sus lágrimas con su respiración. Ella le dice como ha necesitado hablar con usted.

Su impulso natural será aproximarse y abrazarla. Pero por el hecho que son dos mujeres juntas en ese ambiente se sienten restringidas, incapaces de expresarse completamente, y en vez anticipan el mal entendimiento y el desapruebo de la gente a vuestro alrededor.

Usted puede sugerir que las dos vayan a un lugar más privado. Así, un momento de compasión significante expresado con contacto físico apaciguador ha sido perdido por el condicionamiento social del comportamiento apropiado entre dos mujeres en público. La línea invisible alrededor del contacto físico permitido entre dos mujeres varia de una comunidad a otra, pero esta allí – siempre.

Si usted es un hombre heterosexual leyendo este libro, imagínese que usted y un amigo querido y de confianza están solos durante un viaje de negocios o de vacación. Él parece estar distraído, sin escuchar lo que usted dice. Cuando usted le pregunta sobre eso, él le dice que cuando está con su esposa, él se concentra en consolarla, pero cuando él se encuentra alejado de ella, el piensa constantemente sobre la muerte de su hija. El confiesa que a veces siente que está perdiendo el control y tal vez su mente. Él le agarra el brazo a usted y cierra los ojos tratando de evitar las lágrimas que comienzan a brotarle.

Ustedes están solos. No hay miradas de reojo y desapruebo de que preocuparse. Si su amigo fuera mujer, usted tal vez la abrazaría. Usted podría sentarse más cerca a ella, tal vez poniendo la cabeza de ella sobre su hombro o contra su pecho – meciéndola y sosteniéndola mientras ella llora, tratando usted de compartir su carga por el momento y dándole confort.

Pero su amigo es un hombre como usted. Probablemente le requerirá gran confianza en agarrar su brazo y llorar en su presencia. Para que los dos se abracen, poniendo sus cuerpos juntos para confortarse y sentir las lágrimas mutuas sobre la piel de vuestras caras, es casi impensable. Podrían hablar pero no tocarse íntimamente. Usted querrá ayudar, pero el impulso humano natural de confortarse con contacto físico en ese momento es impotente.

Ninguno de estos ejemplos incluye pensamientos o comportamiento sexual. Involucran sentimientos humanos profundos que son desalentados por nuestro entrenamiento de sexo, y por ello somos más pobres. Para una persona gay, sentimientos de cariño para otro del mismo sexo vienen fácilmente y no necesitan de eventos dramáticos como esos, pero, ¿son menos respetables porque aparecen con una provocación menos extrema?

En 1972 un grupo de Psicólogos gay formaron una organización. Nos llamamos Asociación de Psicólogos Gay. Nuestro objetivo principal era forzar a la Asociación Psicológica Estadounidense a vernos como miembros responsables, pero oprimidos, de nuestra profesión y para dar soporte a nuestra batalla por los mismos derechos civiles de todo ciudadano americano.

Al final de 1973, la Asociación Psiquiátrica Estadounidense quitó a la homosexualidad (e identidad gay) de su lista diagnostica. La organización se declaró lista a ver los intereses homosexuales omo diferentes de pero no mejores o peores que los intereses heterosexuales. Fue una admisión que la creencia mantenida por la mayor parte del siglo veinte que la gente debería ser considerada con desordenes mentales y en necesidad de tratamiento y/o ser institucionalizada por identidad gay fue errónea. La organización merece respeto por esa admisión monumental, a pesar que el enorme sufrimiento humano causado por ese error es incalculable.

Pero el prejuicio, auto-interés y la opresión no ceden tan fácilmente. Una notable serie de eventos ocurrió después. Algunos médicos con poder político dentro de la organización causaron a que el asunto sea reconsiderado por toda la membrecía. Cada miembro de la Asociación fue invitado a votar si es que él o ella consideraban natural y normal el ser gay o que se lo debía considerar un desorden mental. La membrecía voto, basando en su experiencia profesional, valor personal y prejuicio personal. ¡Considere qué inusual es tal evento! El voto fue estrecho, pero la gente gay fue votada como sana a menos de que presentemos los mismos síntomas de la presencia de una diagnosis siquiátrica de un desorden emocional igual como una persona que no es gay.


Un año más tarde, en enero de 1975, la Asociación Psicológica Estadounidense emitió una declaración diciendo que su cuerpo gobernante había votado oponer la discriminación contra la gente gay y soportar la acción de la Asociación Psiquiátrica Estadounidense de quitar a la homosexualidad de su lista de desordenes mentales. Más de eso, declarando específicamente que no había base para asumir cualquier incapacidad de juicio, estabilidad, confiabilidad o capacidad social o vocacional en individuos que son gay y urgió a todos los profesionales de salud mental a que trabajen en quitar este estigma de larga duración. Tomó una posición firme en contra de cualquier y toda discriminación asociada con la homosexualidad, prohibiendo explícitamente la discriminación en las prácticas de empleo, programas de asignación y anuncios en las publicaciones suyas,


Psicoanalistas lucharon duramente para mantener como patológica la identidad gay. Dos décadas después de que la Asociación Psiquiátrica Estadounidense quitó la identidad gay de su lista diagnóstica la Asociación Psicoanalítica Estadounidense presento desanimadamente una declaración en 1991 indicando que ya no se opondría a admitir a gays y lesbianas en sus institutos de entrenamiento. Finalmente en 1992 añadieron una enmienda a esa declaración permitiendo a gays y lesbianas a enseñar en sus institutos y actuar como analistas de alta categoría.

Tanto la Asociación Psiquiátrica Estadounidense como la Asociación Psicológica Estadounidense tienen gran influencia en el trabajo de salud mental más allá de los Estados Unidos. Las declaraciones de ambas organizaciones representan un mayor paso adelante pero la opresión muere lentamente cuando el prejuicio ha sido inculcado en una sociedad por muchas generaciones. La batalla continua.

A fines de los años setenta comenzaron a aparecer caracteres gay en obras teatrales, películas y en televisión, pero sus representaciones eran limitadas a ser estereotípicas. Hombres gay y lesbianas no aparecieron en anuncios comerciales. El temor de los ejecutivos de publicidad es expresivo. Ellos saben que los anuncios comerciales son más efectivos con algo de asombro. Pero el impacto de dos mujeres, o dos hombres, probándose anillos de compromiso, escogiendo un nuevo hogar o probando un nuevo automóvil continuaron siendo tabú. La industria viajera, algunos fabricantes de ropa y algunos distribuidores de licor y vino se dieron cuenta que hay gran ganancia anunciando en publicaciones gay pero no se atrevían a presentarnos en anuncios generales.

La divulgación publica de una identidad gay solía significar el rechazo automático de una posición de socio en una empresa legal. Ahora, un graduado de jurisprudencia excepcional que es abiertamente gay puede ser reclutado por una empresa mayor con la esperanza de prepararle a él o ella como un socio o socia representante de diversidad ante el mundo empresarial. Lamentablemente hay un límite para mujeres ejecutivas fuertemente establecido para cualquiera que sea abiertamente gay. El sobrevivir en los niveles más altos de negocio e industria depende, en su mayor parte, en la influencia política del individuo antes de revelarse públicamente. En los niveles de empleo más bajos hay poco movimiento o soporte para el empleado abiertamente gay.

Las instituciones educacionales, siempre con la vista hacia el futuro pero aún atadas a los hábitos sociales del pasado, introdujeron prejuicios en sus pólizas progresivas y convenientemente no notaron que muchos de sus alumnos estaban siendo perjudicados. Pero los estudiantes universitarios se adaptan con mayor facilidad a los cambios sociales que los profesores y la administración de estas instituciones. Continúan a forzar el reconocimiento de los estudiantes gays y, con la confusión de los mayores, forman no solo Uniones Gays pero Alianzas Gays-Heterosexuales que aumentan en potencia política y que quedarán mientras se necesiten para promover tolerancia y apreciación de la diversidad. Estos estudiantes saben, si es que los mayores no lo saben, que el sobrevivir en un mundo pequeño depende de llevarse bien con su vecino quien tenga hábitos y gustos diferentes a los suyos.

Los administradores de escuelas que dirigen a estudiantes de escuelas bajo el nivel universitario observan esta tendencia con ansiedad. Ellos saben que este conocimiento llega también a los estudiantes jóvenes. El estudiante más joven puede que tenga uno o dos padres que son abiertamente gay. Si él o ella no los tiene, sabrá de un compañero que si tiene una madre o un padre gay.

Las religiones también se encuentran en medio de las olas de cambio social. Unas pocas adoptan los cambios que han llegado y siguen llegando para mujeres, gays y otros que son diferentes. Otras religiones prominentes rehúsan cambiar y luchan contra el cambio pensando que las disfunciones tradicionales de antaño les ayudarán durante los siglos por venir.


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