Excerpt for La justicia de Dios es revelada en Romanos - Nuestro Señor Quien Llego a Ser la Justicia de Dios (I) by Paul C. Jong, available in its entirety at Smashwords

¡El evangelio del Agua y del Espíritu es la justicia de Dios!


Las palabras de este libro saciarán la sed de tu corazón. Los Cristianos de la actualidad continúan viviendo sin conocer la verdadera solución para los pecados actuales, que están cometiendo diariamente. ¿Sabes lo que es la justicia de Dios? Espero que te hagas esta pregunta y creas en la justicia de Dios, la cuál es revelada en este libro.       La justicia de Dios ha estado con el evangelio del agua y del Espíritu. Sin embargo, como un preciado tesoro, ha sido escondido de los ojos de los seguidores religiosos durante mucho tiempo. Como resultado, mucha gente llego a depender y a jactarse de su propia justicia, en lugar de creer en la justicia de Dios. Por lo tanto, las doctrinas Cristianas, que ni siquiera tienen sentido, llegaron a ser creencias dominantes en los corazones de los creyentes, como si estas doctrinas contuvieran la justicia de Dios.       Las Doctrinas de Predestinación, Justificación y santificación Incremental son las doctrinas Cristianas más importantes, las cuales trajeron confusión y vacío a las almas de los creyentes. Pero ahora, muchos Cristianos reciente llegan a conocer a Dios, aprender acerca de Su justicia y continuar en una fe asegurada.       “Nuestro Señor, quien llega a ser la justicia de Dios” proveerá a tu alma de un gran entendimiento y la guiara a la paz. El autor quiere que poseas la bendición de conocer la justicia de Dios. ¡Qué las bendiciones de Dios estén contigo!



Nuestro SEÑOR Quien Llego a ser la Justicia de Dios ( I )


Smashwords Edition

Derechos 2002 Casa Editorial The New Life Mission

Todos los derechos reservados. Ninguna parte de este libro puede ser reproducida en ninguna forma ó por cualquier medio, electrónico ó mecánico, incluyendo fotocopias, grabación ó por ningún sistema de almacenaje ó retrivial, sin el consentimiento del autor.


La citas Bíblicas utilizadas en la traducción al español son de la versión Reina-Valera Versión 1960.



Palabras de Gratitud


Las palabras son inadecuadas para expresar la gratitud que siente mi corazón por nuestro Señor Jesús. El siempre me provee con lo suficiente de Sus palabras para predicar el evangelio de el agua y el Espíritu por todo el mundo, y me ha motivado a escribir este libro de acuerdo a Su voluntad.


Quisiera agradecer a todos los individuos involucrados en esta publicación. Primero que nada, tengo una deuda de gratitud que no puede ser pagada a todos los miembros de La Misión Nueva Vida. Ellos han estado orando y apoyando esta tarea con todo su corazón.


Expreso mi gratitud especial a todos mis compañeros de trabajo Reverendo John Shin y al Reverendo Sangchan Lee, quienes han estado a cargo de esta publicación. No puedo agradecer lo suficiente a Sangmin Lee por editar, Sr. Francisco Enrique Patiño Salcido por traducir y a Suzanne Lee por su fiel revisión.


Yo le doy toda la Gloria a nuestro Señor Dios quien nos ha hecho Sus hijos a través de las riquezas de Su justicia.


!Aleluya¡


PAUL C. JONG



CONTENIDO


Prefacio



CAPÍTULO 1


Introducción a Romanos Capítulo 1

La justicia de Dios La Cuál es Revelada en el evangelio (Romanos 1:16-17)

El justo por la Fe Vivira (Romanos1:17)

El Justo Vive por Fe (Romanos 1:17-18)

Aquellos que Suprimen la Verdad en Injusticia (Romanos 1:18-25)


CAPÍTULO 2


Introducción a Romanos Capítulo 2

Aquellos Que Ignoran La Gracia De Dios (Romanos 2:1-16)

La Circuncisión es la del Corazón (Romanos 2:17-29)


CAPÍTULO 3


Introducción a Romanos Capítulo 3

La Salvación de Pecados Sólo por Fe (Romanos 3:1-31)

¿Le Agradeces a Dios por el Señor? (Romanos 3:10-31)


CAPÍTULO 4


Introducción a Romanos Capítulo 4

Aquellos Que Reciben Bendiciones Celestiales por Fe (Romanos 4:1-8)


CAPÍTULO 5


Introducción a Romanos Capítulo 5

A Través De Un Hombre (Romanos 5:14)


CAPÍTULO 6


Introducción a Romanos Capítulo 6

El verdadero significado del Bautismo de Jesús (Romanos 6:1-8)

Presenta tus miembros como instrumentos de justicia (Romanos 6:12-19)





Prefacio


Si la Doctrina de Justificación o la Doctrina de Santificación Que prevalece en la Cristiandad en nuestros tiempos fuera realmente verdadera, mucha gente alrededor del mundo, hubiera sido ya salvada de sus pecados. Sin embargo, la realidad de esto es que no es así y como resultado, nadie ha podido ser capaz de obtener liberación de sus pecados a través de estas doctrinas.


Ser testigo de esta realidad es verdaderamente molesto. Aunque, la gente sea capaz de ser salvada de todos sus pecados simplemente por creer en el evangelio de el agua y el Espíritu escrito en la Biblia, no quieren oír ni creer en esta verdad, por lo tanto están al borde de la destrucción sin conocer el regalo gratuito de Dios contenido en esta verdad. Se hace claro que la razón para este fenómeno se debe a los predicadores, clérigos y lideres de la Cristiandad actual.


Dios nos dice que nos deshagamos de los falsos profetas. Es deplorable ver, que aunque ciertamente es verdad que hay muchos falsos profetas en nuestros días, la mayoría de los Cristianos no perciben las falsas enseñanzas de estos profetas como algo falso.


Sin embargo, a pesar de quien Dios levante y use, El levanta a los siervos de el evangelio de el agua y el Espíritu y ellos lo proclaman.


¿De hecho cuanta gente en este mundo esta dispuesta a escuchar a aquellos que proclaman el evangelio de el agua y el Espíritu Santo, el cuál es reconocido por Dios?


El tiempo ha llegado y Dios ha revelado la verdad de el agua y el Espíritu a todos los espíritus sedientos en todo el mundo, a través de Sus siervos que son testigos de esto.


Espero que pueda ser capaz de reconstruir su fe, la cuál ha sido arruinada por los falsos maestros, creyendo en el evangelio verdadero, después de quitar de raíz y derribar las falsas doctrinas de la Cristiandad actual. Debemos estar muy agradecidos de que hay verdaderos siervos de Dios durante los últimos días.


Aquellos que poseen la justicia de Dios, ahora están proclamando la verdad de el agua y el Espíritu Santo. Esta verdad será esparcida a cada lugar de este mundo, que no había sido alcanzado hasta ahora. “Pues bien, nada hay oculto que no haya de ser manifestado, ni escondido que no haya de salir a luz.” (Marcos 4:22). El evangelio de el agua Y el Espíritu, junto con la justicia de Dios, será testigo de la única verdad que permite a toda la gente en este mundo recibir la remisión del pecado.


Por lo tanto, aunque cada creyente de la justicia de Dios recibe la salvación de el juicio y del castigo del pecado, aquellos que no creen recibirán la condenación fatal de la muerte eterna, la cuál Dios ha enviado a los pecadores.


El tiempo ha llegado en que usted decida si creerá en las falsas doctrinas sobre la justificación ó la santificación, en lugar de creer en la justicia de Dios, la cuál reposa dentro de el evangelio de el agua y el Espíritu. De usted depende si cree esta verdad ó no.


Sin embargo es usted quien estará unido a los resultados de esta decisión. No debe olvidar que Dios dio Su justicia como un regalo junto con el evangelio de el agua y el Espíritu. Si no es demasiado tarde para usted, de creer en la verdadera justicia de Dios.


Solo así podrá ser capaz de obtener la justicia eternal dentro de Dios y vivir felizmente por toda la eternidad.


En Romanos, se piensa de la justicia de Dios como algo de la mayor importancia y es un precioso testigo nacido de ello. Por lo tanto, Debemos aprender acerca de la justicia de Dios a través de Romanos, ya que el evangelio que contiene la justicia de Dios, trae esta justicia a nosotros.


Ahora es el tiempo para que la Cristiandad se deshaga del evangelio falso, el cuál no contiene la justicia de Dios, necesitamos aprender lo que es la verdadera justicia de Dios y recuperar la fe verdadera. El tiempo ha llegado para que nosotros conozcamos acerca de la justicia de Dios a través de Romanos. Lutero, uno de los más grandes reformistas religiosos, tuvo necesidad de la justicia de Dios. El se dio cuenta, de que no se podían lavar los pecados propios a través de obras virtuosas, sin importar si uno creía ó no en la justicia de Dios.


La justicia de Dios, de la cuál se habla en la Biblia, no es llamada ‘la justicia adquirida por fe’, la cuál puede ser obtenida por una fe doctrinal incompleta y que la mayoría de los cristianos apoyan.


La gente esta tratando de construir la justicia moral de las obras humanas en un estado en el cuál no se están dando verdadera cuenta de lo que la justicia de Dios verdaderamente es. Por lo tanto, una gran cantidad de Cristianos han caído en una fe ética de la Cristiandad.


De hecho, en la actualidad, frecuentemente podemos ser testigos de como los Cristianos compiten entre ellos para mostrar sus propias obras virtuosas.


Aunque hay muchos que dicen que ellos han obtenido la remisión de sus pecados por creer en Jesús, raramente se encuentra a aquellos que verdaderamente conocen la justicia de Dios y la creen. Mucha gente cree en la Doctrina de la Justificación ó la Doctrina de la Santificación, las cuáles son las doctrinas principales en la Cristiandad actual, y han caído en una ‘auto-arrogancia’ de su fe, sin conocer la justicia de Dios.


Ellos se jactan de si mismos con su absurda y falsa fe diciendo, “!Yo iré al cielo, aunque halla pecado, porque yo creo en Jesús¡”. ¿Puede uno verdaderamente ir al Cielo cuando uno tiene pecado tan solo porque de alguna manera cree en Jesús?


Reconsideren esta pregunta en sus conciencias. Es arrogancia el que uno crea que irá al cielo, aunque uno tenga pecado, pero que de alguna manera se crea en Jesús. Esta es una fe de auto-justificación que ha salido de la religión. Debemos desechar la fe falsa fe que dice que uno puede ir al Cielo, aunque haya pecado, tan solo por creer en Jesús. ¿Acaso Dios no es Santo? Acaso Dios me reconoce porque he creído en la Doctrina de la Justificación que dice que el/ella ha recibido la salvación, aunque haya pecado en su corazón? ¿Puede uno obtener la justicia del Dios verdadero por creer en Doctrinas forjadas sobre la justificación ó la santificación? Seguramente que no.


¿Como puede una persona decir que el/ella no tienen pecado, aunque el pecado es evidente en su corazón? Sin conocer y creer en la justicia de Dios Su palabra, uno no puede decir que el/ella están realmente sin pecado en sus conciencias. La razón por la que alguna gente puede decir arbitrariamente que ellos tienen la capacidad de ir al Cielo es porque ellos creen en las doctrinas forjadas sobre la justificación ó la santificación que prevalecen en la Cristiandad actual. ¿Sus pecados realmente desaparecieron cuando confiaron en esta clase de doctrinas? ¿Es esto posible? Solo cuando uno descubre y cree en la justicia de Dios, creyendo en las palabras del evangelio de el agua y el Espíritu, entonces uno puede decir con seguridad que el/ella están sin pecado? Sin embargo, alguien que tiene fe en la Doctrina de la Justificación, la cuál es una de las principales doctrinas Cristianas, cree que el/ella está sin pecado y esto sólo es debido a una razón que el/ella de alguna manera cree en Jesús, aunque en verdad el/ella tienen pecado.


Usted debe saber que la fe de esta clase de personas, es una fe como la Torre de Babel, construida por un complot humano en contra de la palabra de Dios. No es difícil darse cuenta que es imposible para uno escaparse de todos sus pecados por medio de una fe doctrinal. El Señor Jesús revelo la justicia de Dios a través del bautismo que el recibió de Juan Su Sangre sobre la Cruz, y Su Resurrección. El la dio para todos aquellos que creen en El. Por lo tanto, Pablo dijo claramente que en el evangelio la justicia de Dios es revelada de fe en fe (Romanos 1:17).


Existen muchos lideres Cristianos que sobresalen en sus estándares éticos y morales. Sin embargo, ellos enseñan a sus seguidores a buscar la justicia humana dentro de la Cristiandad, agitando la moral y la ética humana dentro de los Cristianos. No tienen la menor idea acerca del evangelio de el agua y el Espíritu que contiene la justicia de Dios.


Por lo tanto, no pueden enseñar a sus seguidores acerca de la justicia de Dios. Esta es la razón del porque, el verdadero evangelio, en el cuál la justicia de Dios es revelada, y no puede ser encontrada dentro de las doctrinas y enseñanzas de la Cristiandad actual.


La Cristiandad no ha esparcido la justicia de Dios, la cuál es revelada en el evangelio de el agua y el Espíritu, y es considerada por Dios como la mas importante hasta ahora. Por lo tanto, nadie es capaz de encontrar sensatamente la justicia de Dios con las doctrinas Cristianas.


¿Entonces, donde puede ser encontrada la justicia de Dios? Es revelada donde uno puede obtener salvación de todo pecado, descubriendo y creyendo en la justicia de Dios dentro del bautismo que Jesús recibió y en Su Sangre sobre la Cruz. La Biblia explica la justicia de Dios a través del evangelio de el agua y el Espíritu. La fe que cree en el bautismo que Cristo Jesús Recibió de Juan el Bautista, el derramamiento de Su Sangre en la Cruz, y la resurrección nos guía al conocimiento de la justicia de Dios.


Si deseamos tener la justicia de Dios, deberiamos creer en las palabras del evangelio de el agua y el Espíritu.


La justicia de Dios es revelada abundantemente dentro del evangelio de el agua y el Espíritu, que Dios nos ha dado. Por lo tanto, que se decida a creer en la justicia de Dios, la puede encontrar y creer en ella ahora mismo.


Lo que quiero decirles, hermanos, es que uno no puede conocer acerca de la justicia de Dios por medio de una fe doctrinal que aún prevalece dentro de la Cristiandad. Yo te digo que esto solo es posible si crees en las palabras de el agua y el Espíritu Santo las cuales contienen la justicia de Dios. Sin embargo, la mayoria de los creyentes y de los teólogos de la Cristiandad actual, ni siquiera desean conocer acerca de la justicia de Dios. Mas bien, no son capaces de conocerla.


La realidad es que temen que la fe doctrinal que han tenido hasta ahora sea deteriorada.


Sin embargo, la justicia de Dios puede traer verdaderamente la remisión del pecado de todos los pecadores. La razón por la cuál esta gente no es capaz de aceptar las palabras que contienen la justicia de Dios es porque han sido alimentados con enseñanzas éticas y morales hasta ahora. Satanás ha vuelto la atención de esta gente a otros lugares, para que no sepan acerca de la justicia de Dios que les ha sido dada.


Lo que los creyentes necesitan en esta época no es la justicia ética de una religión, si no tener fe en la justicia de Dios. Actualmente, la mayoría de la gente que dice creer en Jesús como su Salvador, no han sido capaces de equiparse con una fe en la justicia de Dios y por lo tanto están al borde de la muerte espiritual. Por lo tanto, Los creyentes Cristianos de hoy deberían revestirse con la justicia de Dios en sus corazones.


La justicia de Dios solo puede ser obtenida, cuando nuestras alma screen en el evangelio de el agua y el Espíritu. Para poder hacer esto, debemos primero desechar la fe doctrinal de la lógica humana y las falsas enseñanzas sobre la salvación.


Mas aún, deberíamos de estar bastante interesados con la salvación de nuestras almas. Uno solo puede ser revestido con la justicia de Dios Después de que el alma de uno ha obtenido redención eterna de todos sus pecados de toda su vida.


Ahora mismo, la Cristiandad se ha apartado de Dios y esta corriendo en un carruaje de doctrinas teóricas hacia una oscuridad total. La fe doctrinal que algunos teólogos han forjado han dado a luz a una fe religiosa centrada en los humanos. Ahora, Puede que la Cristiandad en este momento parezca haber obtenido un gran éxito basada en estándares mundanos, pero podemos ver que no hay ningún pedacito de la justicia de Dios dentro de ella. Mas bien, solo podemos encontrar justicia humana dentro de la Cristiandad, y es la justicia humana la que bloquea las bendiciones de Dios.


Ahora mismo, la mayoría de las almas Cristianas están a punto de ir al infierno después de morir, debido al hambre espiritual y a los pecados. Deberían de darse cuenta y creer que solo la abundancia de la justicia de Dios puede salvarlos del infierno. Así que deberíamos llevarles la abundante verdad de la justicia de Dios a todos los pecadores que aún no saben nada de ella.


Ahora aprenderemos y llegaremos a saber lo que es la justicia de Dios. Si nosotros no creemos en Su justicia, aunque sepamos de ella, recibiremos destrucción eternal, pero seguramente disfrutaremos las bendiciones espirituales de el cielo si creemos.


La Cristiandad actual se ha degradado a si misma como una religión mundana debido a la Doctrina de la Justificación y a la Doctrina de la Santificación. Esta religión es como ‘la gran ramera’ en la Biblia. La doctrina de la justificación y la Doctrina de la Santificación Que los teólogos han inventado dentro de la Cristiandad esta causando una reacción favorable entre la gente, aunque no sean mas que doctrinas religiosas que han sido mezcladas por el pensamiento humano. ¡No hay una sola persona cuyos pecados hayan sido perfectamente eliminados por creer en estas doctrinas!


La doctrina de la Santificación es lo mismo que las doctrinas de las religiones mundanas que enseñan las obras virtuosas. Es imposible obtener la justicia de Dios, de la cuál se habla en la Biblia, con esta clase de fe doctrinal. La mayoría de los Cristianos consideran la justicia doctrinal en la misma luz de la justicia de Dios, y esa es una falsa enseñanza de Satanás. Aquel que impida que la gente crea en la justicia de Dios, permanecerá como un gran enemigo de Dios.


Por lo tanto, Dios no puede permitir que la gente obtenga Su justicia dentro de las religiones mundanas porque solo ha sido permito por el evangelio de el agua y el Espíritu.


!Todos aquellos que anhelan la justicia de Dios¡ Espero que obtengan la remisión del pecado y la vida eterna por creer que Jesucristo vino a este mundo, cargo con sus pecados por el bautismo que El recibió de Juan, murió en la Cruz, y resucito al tercer día. La justicia de Dios vida eterna y la bendición de llegar a ser hijos de Dios a todos aquellos que crean en su justicia. La justicia de Dios difiere de la justicia humana que puede ser obtenida por la observación de la ley. La justicia de Dios permite la remisión eterna del pecado para todos los pecadores de una sola vez.


Nada en el cielo ó en la tierra puede separar a aquellos que tienen fe en la justicia de Dios, del amor de Dios la cuál es revelada en Jesucristo. La fe en la justicia de Dios es Verdadera y debe ser apreciada dentro de la Cristiandad. La justicia de Dios puede ser obtenida solo por creer en el evangelio de el agua y el Espíritu.


Pablo dijo que aun los Israelitas recibirían la salvación de el pecado en los últimos días, si creían en la justicia de Dios. El creía que como Dios no había roto la promesa de que El salvaría a los Israelitas del pecado, Dios obraría en los últimos días para salvarlos del pecado. Dios siempre obra consistentemente de acuerdo a Su voluntad. El desea salvar a toda la humanidad. No hay nadie de ninguna época histórica Que haya sido apartado de la bendición que puede ser obtenida por creer en la justicia de Dios, solo porque el/ella no sean judios.


Es realmente desafortunado que haya gente que rechace el evangelio de el agua y el Espíritu sin saber que el amor de Dios y su justicia están escondidos dentro de el. Debemos recordar y mantener en nuestros corazones el hecho de que solo queda justicia humana para aquellos que digan que creen en Jesús sin conocer la abundancia de la justicia de Dios. La salvación que Dios ha dado a la Humanidad solo puede ser adquirida por creer en la justicia de Dios.


En conclusión, una persona no es salvada de su pecado por sus propios esfuerzos, sino por la creencia en la abundancia de la justicia de dios la cuál es revelada dentro del evangelio de el agua y el espíritu. Dios no abandono a los Judíos o dejo fuera a los de la bendición de ser revestidos con su justicia. Dios permitió Su justicia, la cuál puede ser obtenida Por la fe en el bautismo de Jesús y Su Sangre en la Cruz, para ser derramada por ambos los Israelitas y los Gentiles.


Las iniquidades prevalecen en la presente generación en la que vivimos. Por lo tanto, solo podemos recibir la remisión de el pecado por creer en la justicia de Dios ahora mismo. El Apóstol Pablo dijo, “pues en el evangelio (el evangelio de Cristo), la justicia de Dios se revela por fe y para fe” (Romanos 1:17). Ahora es el tiempo en que todos debemos creer en la abundancia de la justicia de Dios. Todos deberíamos obtener la abundancia de Su justicia que El ha dado a toda la humanidad por creer en las palabras de el evangelio de el agua y el Espíritu. Que Dios nos bendiga para poder alabarlo a El por toda la eternidad popr creer en Su justicia, la cuál nunca cambia.


Estoy seguro que este libro será el “depósito-impulsador” para los falsos maestros de la Cristiandad y de sus seguidores en el mundo actual. Son los perpetradores de Satanás los que han hecho cuevas profundas en las doctrinas Cristianas y han morado en ellas. Están tan bien adaptados a estas cuevas de oscuridad de Satanás que no son capaces de ver la luz de vida de Dios, a menos que setos depósitos sean dinamitados.


Cuando estos pecadores pierdan su hábitat a través de este “depósito-impulsador”, serán bendecidos abundantemente con la justicia de Dios.


Demos gracias a Dios y alabemos al Santo Dios Trinitario-Dios Padre, Jesucristo el Hijo, y el Espíritu santo que nos ha salvado de todos los pecados de este mundo a través de Su justicia.




CAPÍTULO 1



Introducción a Romanos

Capítulo 1


“La Epístola de Pablo el Apóstol a los Romanos” puede ser mencionada como el tesoro de la Biblia. Principalmente trata con el asunto de cómo obtener la justicia de Dios, creyendo en el evangelio de el agua y el Espíritu. Comparando Romanos con la Epístola de Santiago, alguien definió lo primero como ‘la palabra de los tesoros’ y lo segundo ‘las palabras de paja’. Sin embargo, Santiago es la Palabra de Dios tanto como lo es Romanos. La única diferencia es que Romanos es valioso, ya que provee una visión general de la Biblia, y Santiago es valioso por que es la palabra que hace que el justo viva por la voluntad de Dios.



¿Quién es el hombre, Pablo?


Primero leamos Romanos 1:1-7. “Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios, que él había prometido antes por sus profetas en las santas Escrituras: evangelio que se refiere a su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que era del linaje de David según la carne, que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por su resurrección de entre los muertos. Por medio de él recibimos la gracia y el apostolado para conducir a todas las naciones a la obediencia de la fe por amor de su nombre; entre los cuáles estáis también vosotros llamados a ser de Jesucristo. A todos los que estáis en Roma, amados de Dios y llamados a ser santos: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del señor Jesucristo”.


Estos pasajes pueden ser contados como “los saludos de Pablo a los cristianos en Roma.” Pablo los saluda como un siervo de Jesucristo, quien llega a ser la justicia de Dios.


El versículo 1 habla acerca de la pregunta ‘¿Quien es Pablo?’ El era un Judío que conoció al Señor resucitado en el camino a Damasco, quien fue un vaso escogido por el Señor (Hechos 9:15) para predicar el evangelio a los Gentiles.



Pablo predico el evangelio verdadero basado en el sistema sacrificial y en las Profecías del Antiguo Testamento


En el versículo 2, el Apóstol Pablo estaba predicando el evangelio basado en las palabras del Antiguo Testamento. El definió “el evangelio de Dios” como “que él había prometido antes por sus profetas en las santas Escrituras.” A través de esta versículo, podemos ver que Pablo el Apóstol predico el evangelio de el agua y el Espíritu basado en el sistema sacrificial de el Antiguo Testamento. Además, el versículo 2 indica que Pablo fue escogido para evangelizar.


La frase ‘por sus profetas en las santas escrituras’ implica las promesa de Dios de enviar a Jesucristo, quien aparece en el sistema sacrificial ó las profecías del Antiguo Testamento. Todos los profetas, incluyendo a Moisés, Isaías, Ezequiel, Jeremías, y Daniel, fueron testigos de el hecho de que Jesucristo vendría a este mundo y moriría en la Cruz después de tomar sobre si los pecados del mundo.


¿Como era el evangelio que el Apóstol Pablo llevo? El predico el evangelio de el agua y el Espíritu que hablaba acerca del Hijo de Dios, Jesucristo.


Alguna gente dice que las palabras de el Antiguo Testamento ya han terminado, y otros insisten sobre el mismo punto, dando las palabras de Mateo 11:13 como evidencia. Algunos evangelistas muy conocidos aún ignoran la totalidad de el Antiguo Testamento.


Sin embargo, Dios nos hizo una promesa a través de el Antiguo testamento y El ha cumplido esta promesa a través de Jesucristo en el Nuevo Testamento. Por lo tanto, en el mundo de la fe, el Nuevo Testamento no puede existir sin el Antiguo Testamento, y de la misma manera, las palabras de el Antiguo Testamento un pueden ser cumplidas sin las palabras de el Nuevo Testamento.


El Apóstol Pablo fue escogido para el evangelio de Dios. Entonces bien, la pregunta es, “¿Qué clase de evangelio predico?” El predico el hecho que Jesucristo vino a este mundo y nos salvo de todos nuestros pecados a través del evangelio de el agua y el Espíritu basado en el Antiguo Testamento. Por lo tanto, siempre que estemos predicando el evangelio de el agua y el Espíritu debemos hacerlo basados sobre el sistema sacrificial y las profecías de el Antiguo Testamento. Solo entonces la gente podrá llegar a creer que el evangelio del Antiguo Testamento es la verdad, y que el Nuevo Testamento es el cumplimiento de las palabras del Antiguo Testamento.


Desde el principio del Nuevo Testamento, podemos descubrir que un énfasis estaba puesto sobre el bautismo que Jesús recibió de Juan y Su sangre sobre la Cruz. Mientras que en la medula del Antiguo Testamento, había un sistema sacrificial, el cuál era el camino redentor para un pecador. El/ella tenían que pasar su pecado por la imposición de manos sobre la cabeza de la ofrenda por el pecado y hacerlo desangrar hasta que moría para ser perdonado por el pecado.


Entonces, si existía la imposición de manos y la sangre de los animales sacrificados para la remisión del pecado en el Antiguo testamento, ¿qué había entonces en el Nuevo Testamento? Estaba el bautismo que Jesús recibió y Su sangre sobre la Cruz. Además, el Sumo Sacerdote mencionado en el Antiguo Testamento (Levítico 16:21) era el equivalente de Juan el Bautista en el Nuevo Testamento.


Los versículos 3 y 4 hablan acerca de la pregunta, “¿Que clase de persona era Jesús?” Los versículos explican Su carácter genérico. Jesucristo nació físicamente de la familia de David y por el Espíritu de santidad, el era reconocido como el Hijo de Dios por Su poder de resurrección de entre los muertos. Por lo tanto, el se hizo el Salvador dando el agua y la sangre para aquellos que creyeron en El. Jesucristo se hizo el Dios de la salvación, el Rey de reyes, y el eterno Sumo Sacerdote del Cielo para todos aquellos que creyeron.


En algunas teologías Cristianas, la divinidad de Jesús ha sido negada. Estas teologías dicen, “El solo fue un joven sobresaliente.” Aún mas, de acuerdo a la Nueva teología, “Hay salvación en todas las religiones.” Por lo tanto, en seminarios liberales, le gente insiste en que deben aceptar un exorcismo, Budismo, Catolicismo y todas las demás religiones de este mundo. La llamada Teología Liberal dice que a todo se le debe de dar respeto, y por lo tanto, todos los humanos se deben de unir y ser ‘uno’.


Sin embargo, claramente estaba dicho en la Biblia que en el principio, dios creo los cielos y la tierra. ¿Entonces, quien es este Dios? Es Jesucristo. El nombre ‘Cristo’ significa haber sido ungido con aceite. En el Antiguo Testamento, un rey o un profeta era ungido en la cabeza por el Sumo sacerdote. Por lo tanto, se le refiere a Jesús como el rey de reyes. Una persona que niega a Jesús como Dios, no es creyente de Dios.


En la actualidad, la fe de la gente a través del mundo se esta dirigiendo hacia el Ecumenismo basado en el pluralismo religioso. Alaban y adoran mientras combinan toda clase de elementos, desde las religiones paganas como el Budismo y el Confucionismo. En ciertos momentos, la congregación adora de una manera Budista, y en otras ocasiones lo hacen de una forma Cristiana. Bien, puede haber una deliciosa fusión de comida. Sin embargo, cuando hablamos de fe entre mas pura mejor.


Por lo tanto, la respuesta a la pregunta en los versículos 3 y 4, ‘¿Quién es Jesús? Es el que ha sido reconocido como el Hijo de Dios por Su poder de resurrección sobre la muerte. Cristo se hizo el Señor y Salvador de nosotros.


Los versículos 5 y 6 hablan de como Pablo llego a ser Un Apóstol a través de Dios. El llego a ser un testigo para predicar el evangelio a los Gentiles para que ellos pudieran recibir la salvación, creyendo en Jesucristo.



¿Que clase de autoridad tenía el Apóstol Pablo?


Como esta escrito en el versículo 7, el Apóstol Pablo tenía la autoridad de bendecir a los creyentes de Jesús por el nombre de Dios. La autoridad de un Apóstol significa el poder espiritual de ser capaz de bendecir a la gente por el nombre de Jesucristo.


Por lo tanto, Pablo podía decir, “Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo”


Aquí, me gustaría pensar un poco más acerca de esta bendición. Parecía que el Apóstol Pablo tenía la autoridad para bendecir a la gente, y siempre que acabamos los servicios de adoración los Domingos, cerramos con bendiciones. “Dios desea dar esta clase de bendición a los santos.” Las palabras originales de bendición son las siguientes.


Comencemos con Números 6:22. “Jehová habló a Moisés y le dijo: ‘Habla a Aarón y a sus hijos, y diles: Así bendeciréis a los hijos de Israel. Les diréis: “Jehová te bendiga y te guarde. Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro y ponga en ti paz.”


Al Supremo Sacerdote Aarón y a sus hijos les fue dicho, “Esta es la forma en que bendecirás a los hijos de Israel.” Si ellos bendecían a los Israelitas de esta forma, Dios seguramente los bendecirá como se dijo en las Escrituras. Cuando damos una mirada a todas las Epístolas Paulinas, podemos ver que el decía con frecuencia, “La Gracia de nuestro Señor sea con ustedes.” Esto indicaba que no era él mismo el que daba las bendiciones, si no era Dios quien lo hacía. Por lo tanto, el Apóstol Pablo siempre daba bendiciones a los santos cada que terminaba una de sus epístolas.


Pablo tenía la autoridad de dar bendiciones a la gente de Dios. Esta autoridad no era dada a todos los ministros Cristianos. En su lugar, era dada solo a los siervos de Dios. Cuando los siervos de Dios dan bendiciones diciendo que verdaderamente desean dar bendiciones, entonces Dios les concede estas bendiciones de acuerdo a lo que se dijo.


Dios no solo da autoridad a Sus siervos, si no también a todos los santos nacidos de nuevo. Dios dice, “A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados, y a quienes se los retengáis, les serán retenidos” (Juan 20:23). El concede esa clase de autoridad a todos los justos. Por lo tanto, uno debe prestar atención de no confrontar a los santos nacidos de nuevo ó a Sus siervos, porque es lo mismo que confrontar a Dios. Porque Dios les ha concedido la autoridad de bendecir ó maldecir a Sus Apóstoles, así como también a Sus siervos y a los justos.



El Apóstol Pablo quien desea impartir el regalo espiritual a los santos


Leamos Romanos 1:8-12. “Primeramente doy gracias a mi Dios, mediante Jesucristo, por todos vosotros, porque vuestra fe se divulga por todo el mundo. Dios, a quien sirvo en mi espíritu anunciando el evangelio de su Hijo, me es testigo de que sin cesar hago mención de vosotros siempre en mis oraciones, rogando que de alguna manera, si es la voluntad de Dios, tenga al fin un prospero viaje para ir a vosotros, porque deseo veros, para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis fortalecidos; esto es, para ser mutuamente confortados por la fe que nos es común a vosotros y a mi.”


Primero que nada, ¿porque daba gracias a Dios el Apóstol Pablo? El le daba gracias a Dios por los Cristianos en Roma ya que ellos creían en Jesús y a través de ellos, el evangelio era predicado a otra gente.


En los versículos 9 y 10, uno puede hacer la pregunta, “¿Porque el Apóstol Pablo quería pasar a Roma durante su viaje misionero?”


La razón para esto era porque si el evangelio de el agua y el Espíritu hubiese sido predicado en ese tiempo en Roma, hubiera sido esparcido a todo el mundo. Así como todo el mundo en la actualidad mira hacia América, en tiempos antiguos, Roma era el centro de el mundo y había un dicho que decía, “Todos los caminos van a Roma.”


Nosotros estamos trabajando mucho para predicar el evangelio en América. Si nosotros esparcimos este evangelio de el agua y el Espíritu en América, muchos misioneros se levantarán e irán al mundo a predicar este precioso evangelio a otros. Por lo tanto, Pablo deseaba ir a Roma.



El regalo espiritual del cuál habla Pablo


En el versículo 11, esta escrito, “porque deseo veros, para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis fortalecidos.”


¿Que es lo que el Apóstol Pablo quiere decir con impartir algún regalo espiritual para que la gente sea fortalecida? El regalo espiritual del cuál habla es el evangelio de el agua y el Espíritu, el cuál nosotros estamos predicando. En el versículo 12, esta escrito, “esto es, para ser mutuamente confortados por la fe que nos es común a vosotros y a mi.” Decir que algún regalo espiritual sea impartido para permitir a la gente ser establecida y motivada por la fe mutua de ambos, la de Pablo y la de ellos, esto era porque llevando el evangelio de el agua y el Espíritu, Pablo quería que la gente descansara, se sintiera cómoda, recibiera bendiciones y tuviera comunión dentro de la misma clase de fe.


Lo que Pablo el Apóstol esta diciendo es que el deseaba que juntos se motivaran por la mutua fe y se muestra en que el anhelaba predicar una vez más el evangelio de el agua y el Espíritu Santo a la Iglesia Romana. Ahora, todos los miembros de nuestra iglesia entienden y creen concretamente en el evangelio de el agua y el Espíritu, pero parece haber algunos Cristianos nominales que no creen en el verdadero evangelio con el pasar del tiempo. De la misma forma, La Iglesia en Roma puede estar en la necesidad de refrescar el evangelio.


Por lo tanto, el Apóstol Pablo dijo que él podría haber sido motivado por la mutua fe en el. De hecho, recibimos confort ante la presencia de Dios y nuestros corazones pueden descansar en paz, gracias a la fe en el evangelio de el agua y el Espíritu. No seriamos capaces de descansar en paz sin el evangelio de el agua y el Espíritu.


Más aún, escrito esta, “para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis fortalecidos.” Este regalo espiritual es el evangelio de el agua y el Espíritu. Uno puede llegar a ser hijo de Dios y recibir bendiciones solamente si el/ella cree en el evangelio de el agua y el Espíritu.


¿Sin embargo, de que le sirve a la gente vivir virtuosamente o fielmente, dejando de beber y de fumar, y sin hacer cosas malas, sino conocen el evangelio de el agua y el Espíritu, aunque de alguna forma crean en Jesús? Sus acciones no tienen nada que ver con la justicia de Dios. La justicia de Dios es mucho mayor que aquella de los seres humanos. Es fácil llevar gente a la iglesia, pero es más importante predicar el evangelio de el agua y el Espíritu a estos nuevos creyentes para que puedan ser perdonados de todos sus pecados y llegar a ser los hijos de Dios y estar vestidos con las bendiciones espirituales del Cielo.


El Apóstol Pablo quería que los santos en Roma fueran motivados a través de su propia fe. Así que dijo, “esto es, que yo pueda ser juntamente motivado por la fe mutua de ambos, de ustedes y mía.” Por lo tanto, el Apóstol Pablo tenía que predicar el evangelio a toda la congregación de la iglesia para que tuvieran fe, y así ser establecidos por su propia fe en el evangelio de el agua y el Espíritu y enseñarles lo que en realidad era.


Esto es lo que hizo al Apóstol Pablo diferente de los otros evangelistas en el mundo actual. En la Epístola a la Iglesia Romana, el Apóstol Pablo dijo que él quería que la gente fuera establecida por la impartición de un regalo espiritual, y motivarlos por la fe mutua de ambos, la gente y él. Esto es lo que los predicadores de las iglesias existentes de la actualidad deberían aprender del Apóstol Pablo. El Apóstol Pablo solía predicar el evangelio de el agua y el Espíritu con el cuál uno puede discernir a los hermanos verdaderos de los falsos.


Actualmente, las iglesias permiten que un grupo de nuevos participantes reciban enseñanzas doctrinales por un periodo de 6 meses, y dentro de un año, finalmente son bautizados. Eso es todo. Son bautizados sin importar si conocen ó no, acerca del evangelio de el agua y el Espíritu, que fue cumplido en Jesús. En otras palabras, aunque la gente se ha hecho miembro de una iglesia, no han sido capaces de llegar a ser hijos de Dios que han obtenido Su justicia. La única cosa que les piden los ministros de la iglesias actuales a los nuevos creyentes es que memoricen los 10 Mandamientos y el Credo de los Apóstoles. Si el nuevo creyente pasa la prueba de memorización, entonces se les pregunta, “¿Vas a dejar de beber? ¿Dejaras de fumar? ¿Ofrecerás tu diezmo cada mes? ¿Vivirás una Buena Vida?”


La razón por la que las iglesias de Europa, Asia, y alrededor del mundo llegan a distanciarse de la justicia de Dios, es porque ellos persiguen la justicia humana. En la actualidad, aún en Corea, ó la llamada ‘Jerusalem de Asia’, la población de Cristianos esta disminuyendo. Ahora, el tiempo ha llegado en el cuál nadie quiere ir a la iglesia a menos que haya un evento especial dentro de la iglesia, como un festival de alabanza ó un concierto pop. Aún si la gente va, los sermones que son dados a los jóvenes contienen temas tales como, ‘No fumes, vive una vida virtuosa, guarda el Santo Domingo y has mucho trabajo voluntario’, que no tienen nada que ver con la justicia de Dios.


Debido a que el humano es pronto para pecar y muy frágil para dejar de hacerlo, el/ella deben depender del Señor. Por lo tanto cuando la gente viene a la iglesia de Dios, debemos llevarles el evangelio de el agua y el Espíritu para que ellos puedan obtener la justicia de Dios. A ellos, deberíamos de pasarles en realidad la justicia de Dios que dice que tu y yo hemos sido hechos libres del pecado, aunque seguimos siendo insuficientes.


Asegurate de tener esto en mente. Uno solo puede vivir de acuerdo a la voluntad de Dios después de que el/ella ha llegado a estar libre del pecado, creyendo en la justicia de Dios. Uno puede predicar el evangelio una vez que sus propios problemas de pecado han sido resueltos. Nuestra labor de predicar el evangelio a otros no debe preceder al arreglo de nuestros propios problemas con el pecado. Uno nunca puede predicar el evangelio verdadero a otros a menos que sus propios problemas con el pecado hayan sido resueltos.


Se dice que el Apóstol Pablo verdaderamente impartió algunos regalos espirituales a otros. El regalo acerca del cuál hablaba Pablo no es el regalo de lenguas raras ó sanidad, del que se habla en el Movimiento Pentecostal de la Cristiandad actual. La mayoría de los Cristianos consideran algún fenómeno extraño como el ver visiones, profetizar, el hablar en lenguas ó la sanidad de enfermedades como los regalos.


Sin embargo, estos no son los regalos espirituales del Cielo. El ver visiones mientras se esta orando, definitivamente no es un regalo espiritual. Una persona gritando salvajemente ó una persona en una cueva enloqueciendo cada ves que el/ella escuchan sonidos extraños y que no pueden conciliar el sueño por tres noches, no son el regalo de Dios. Alguien que dice que es capaz de hablar en otras lenguas y cae inconsciente al piso después de palabras extrañas ‘la-la-la-la’ con una lengua retorcida, no es algo que se vea como una señal de alguien que ha recibido el Espíritu Santo. En lugar de eso, es parecido a los pacientes con mente inestable de una institución que siguen enloqueciendo. Sin embargo, existen los llamados ‘avivamientos carismáticos’ que insisten en que ellos pueden enseñar a los Cristianos ha hablar otras lenguas o como recibir al Espíritu Santo. Están haciendo algo muy equivocado y la fe que ellos poseen definitivamente no es correcta.


El agua viva del Espíritu Santo fluye de nuestros corazones cuando fielmente hacemos el trabajo espiritual de Dios y seguimos al Señor. El agua del Espíritu Santo sobreabundara en nuestros corazones cuando aminoren las obras carnales y en su lugar sigamos las obras espirituales.


Los Cristianos deberían obtener el regalo espiritual de la remisión del pecado, creyendo en el evangelio del agua y del Espíritu. Alguien dijo que innumerables cristianos se dirigen hacia el infierno a través de las sillas de las iglesias actuales. Esto indica que las iglesias actuales motivan la justicia humana en lugar de predicar la justicia de Dios.


Hermanos, aún si alguno ha amontonado mucha justicia humana después de ir a la iglesia, esto no quiere decir que el/ella puede recibir el regalo espiritual por tales obras. Debemos tomar la justicia de Dios en nuestros corazones por la fe en el evangelio de el agua y el Espíritu para que podamos obtener el regalo espiritual.


Vamos a leer los versículos del 13 al 17. “Pero no quiero, hermanos, que ignoréis que muchas veces me he propuesto ir a vosotros para tener también entre vosotros algún fruto, como lo he tenido entre los demás gentiles, pero hasta ahora he sido estorbado. A griegos y no griegos, a sabios y no sabios soy deudor. Así que, en cuanto a mí, pronto estoy a anunciaros el evangelio también a vosotros que estáis en Roma. No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para la salvación de todo aquel que cree, del judío primeramente y también del griego, pues en el evangelio, la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: ‘Mas el justo por la fe vivirá’”.


El Apóstol Pablo deseaba ir a Roma. Sin embargo, él no pudo hacerlo porque había sido estorbado. Por lo tanto, el tuvo que orar pidiendo que la puerta de su trabajo misionero fuera abierta. De la misma forma, debemos hacer la misma clase de oraciones mientras predicamos el evangelio por todo el mundo a través de ministerios de literatura. Solo si oramos el corazón de Dios será movido y solo cuando Dios abra la puerta y el camino para nosotros seremos capaces de llevar el evangelio de el agua y el Espíritu por todo el mundo.



Pablo, quien tenía una deuda con toda la gente


¿A quienes les dijo el Apóstol Pablo que tenía una deuda y que clase de deuda quiso decir en los versículos 14 y 15? El dijo que el había llegado a ser deudor a ambos, a los griegos y a los bárbaros, y que a ellos les debía la predicación de el evangelio de el agua y el Espíritu. Agrego que el era deudor a los sabios y los no sabios. Por lo tanto, el deseaba predicar el evangelio tan bien como le fuera posible.


Por lo tanto, el propósito del Apóstol Pablo al escribirle a la iglesia era la de llevarles el verdadero evangelio. El descubrió que aún en los corazones de la gente dentro de la iglesia en Roma, el evangelio del agua y el Espíritu no estaba firme por la fe, y así el se refería al evangelio como al regalo espiritual. Por lo tanto el predico el evangelio de el agua y el Espíritu, aún a aquellos que ya estaban dentro de la iglesia, así como a al gente de el mundo. El dijo que era deudor a los sabios, y a los no sabios, los Griegos, y todos los bárbaros.


¿Que clase de deuda debía Pablo? El tenía la deuda de tener que predicar el evangelio de el agua y el Espíritu Santo a toda la gente del mundo. El insistía en llevar toda la deuda que tenía a la gente del mundo. De la misma forma, aún la gente que ahora tienen el evangelio de el agua y el Espíritu deben la propagación de el evangelio. La deuda que tienen que pagar es la de trabajar en llevar el evangelio. Esta es la razón por la cuál tenemos que llevar el evangelio de el agua y el Espíritu a toda la gente del mundo ahora.


Equivocadamente la gente piensa que la la sangre de la Cruz es toda la salvación. Sin embargo, el evangelio celestial de lo cuál la Biblia es testigo es el evangelio de el agua y el Espíritu, de lo cuál también el Apóstol Pablo testificó. Por lo tanto, en Romanos capitulo 6, Pablo dijo que el estaba bautizado en Cristo Jesús y también en Su muerte. Debido a que existían Cristianos nominales en la Iglesia de Roma que creían solo en la Sangre de la Cruz, Pablo deseaba llevarles el secreto escondido del bautismo que Jesús había recibido. De la misma forma, debemos predicar el evangelio de el agua y el Espíritu a todos aquellos que no han sido capaces de escucharlo, aunque han estado por mucho tiempo dentro de la iglesia.


Cuando a los Cristianos se les preguntan si poseen pecado ó no, creen que la pregunta en sí no tiene sentido y que desacreditan sus personalidades..Sin embargo, esta pregunta es de la mayor importancia y de enorme valor. Si los humanos están destinados a ir al infierno debido a sus pecados, ¿quien esta ahí para hacerles esta pregunta y proporcionarles una solución? Solo una persona que no tiene pecado en su corazón después de que ha nacido de nuevo por el evangelio de el agua y el Espíritu puede hacer esa clase de pregunta y también dar la respuesta correcta a la gente. Solo los santos nacidos de nuevo pueden hacer que los pecadores nazcan de nuevo, llevándoles el evangelio real, esto es, el evangelio de el agua y el Espíritu Santo, el cuál los pecadores nunca antes han oído.


Hermanos, aunque alguno crea en Jesús, pero no ha nacido de nuevo por el agua y el Espíritu Santo, entonces uno ni puede entrar ni puede ver el Reino de Dios. Por lo tanto se agradecido cuando encuentres gente que permiten a los pecadores recibir la remisión del pecado, llevándoles el evangelio de el agua y el Espíritu. Entonces usted recibirá una gran bendición.



El evangelio del cuál Pablo no se avergonzaba


En el versículo 16, ¿cuál era el evangelio del cuál el Apóstol Pablo no se avergonzaba? Era el evangelio de el agua y el Espíritu. Porque este evangelio es el poder de Dios para salvación para todo aquel que crea, Pablo lo llamaba “mi evangelio” (Romanos 2:16, 16:25), y se refería a el con orgullo y grandeza en lugar de avergonzarse de el. La razón por la cuál el no se avergonzaba del evangelio de el agua y el Espíritu es porque este evangelio hace que la gente este totalmente libre del pecado y destruye la barrera del pecado que separa a toda la humanidad de Dios.


¿Sería posible el lavado de los pecados si la gente creyera solo en el evangelio de la sangre de la Cruz? Sería remotamente posible lavar los pecados cometidos hasta ahora con esta clase de fe, pero sería imposible limpiar nuestros pecados futuros. Por lo tanto, la gente con esta clase de fe trata de lavar sus pecados con oraciones de arrepentimiento cada día. Confiesan que sus corazones están llenos únicamente de pecado y no pueden evitar dejar de ser pecadores. Estos Cristianos pecadores que poseen el pecado, no pueden hablar a los demás acerca del evangelio con sinceridad, ya que ‘el evangelio’ que tienen no es mas que ‘las buenas noticias’ para ellos.


En Griego el evangelio es ‘euaggelion’, el evangelio tiene la habilidad de desaparecer todos los pecado en este mundo. El único evangelio verdadero es como dinamita. Por lo tanto, una persona como Pablo, que creía en el evangelio de el agua y el Espíritu que tiene la habilidad de eliminar el pecado, no se avergonzaba de ello. En nuestros días, aún los Cristianos parecen que están avergonzados de predicar el evangelio. Sin embargo, aquellos que poseen la justicia de Dios son gente que se para con mas dignidad y gloria cuando están predicando el evangelio.


El Apóstol Pablo no tenía ni la mas mínima vergüenza mientras predicaba el evangelio. Era porque el evangelio que estaba predicando era el evangelio de el agua y el Espíritu. Era porque este precioso evangelio era poder de Dios para salvación para todo aquel que cree.


Este evangelio es el poderoso evangelio que permite a cualquiera que crea en el, que sus pecados sean remitidos, sin importar quien se lo haya presentado a el/ella. Los pecados del mundo son completamente lavados si el oyente toma para si el evangelio con todo su corazón. Sin embargo, el evangelio de la sangre en la Cruz solo le dice a la gente un evangelio incompleto, es decir, le dice a la gente que solo elimina su pecado original y así sus transgresiones adicionales tienen que ser lavadas diariamente por medio de oraciones de arrepentimiento. Esto deja un sabor posterior de pecado en sus oyentes.


¿Acaso Jesús solo tomo una parte parcial de pecado porque Su poder no era suficientemente bueno? Debido a que Jesús conocía a los humanos tan bien, El no dejo detrás ninguna clase de pecado. El tomo consigo todos los pecados con el agua, la sangre y el Espíritu Santo. Yo creo que este maravilloso evangelio da completa salvación del pecado a cualquiera que lo oiga y que crea el evangelio de Jesús’ bautismo y el derramamiento de Su sangre sobre la Cruz.


Por lo tanto, el evangelio tiene el mismo poder para cualquiera incluyendo a los Judíos y a los Griegos. El evangelio de el agua y el Espíritu permite la misma salvación del pecado a cualquiera que crea en Jesús cuando el evangelio les es predicado. Por otro lado, cuando uno lleva algo más que el evangelio de el agua y el Espíritu, el/ella recibirá la ira de Dios. Así que Pablo dijo “Pero si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anuncia un evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema” (Gálatas 1:8). El Apóstol Pablo lo dijo claramente que solo esta el evangelio de el agua y el Espíritu que es el verdadero, de todos los demás evangelios.


Sin importar si uno es Judío o Gentil, o si uno cree en el Islam, Confucionismo, Budismo, Taoismo, el dios sol o cualquier otra cosa, cada persona tiene la oportunidad de escuchar el evangelio. Más aún, este evangelio les proporciona una oportunidad de ser salvos de todos sus pecados. Así que debemos decirles que Jesucristo es Dios, que El creo el Universo, que el vino a este mundo en semejanza de hombre para salvarnos, que El llevo todos nuestros pecados al ser bautizado por Juan, y que el recibió él juicio por nuestros pecados al morir en la Cruz.


Por lo tanto, el Apóstol Pablo no se avergonzaba del evangelio de el agua y el Espíritu. Aunque el evangelio de la Cruz solamente debe ser un evangelio vergonzoso, el evangelio de el agua y el Espíritu de ninguna manera es vergonzoso; sino un evangelio claro y poderoso que sobreabunda con orgullo y dignidad. Cualquiera que cree en este evangelio recibe la llenura de el Espíritu Santo por la fe en el hecho de que el/ella ha llegado a ser un hijo de Dios. De nuevo te digo a ti que el precioso evangelio de el agua y el Espíritu Santo nunca podrá ser un evangelio vergonzoso. Sin embargo, el evangelio que solo cree en la sangre de la Cruz es vergonzoso.


¿Cristianos, se sintieron avergonzados cuando tuvieron que predicar el evangelio de la sangre sobre la Cruz únicamente? Se sentían avergonzados cuando llevaban y creían en el evangelio de la sangre sobre la Cruz que no contemplaba el bautismo de Jesús. Porque te sentías avergonzado de predicar esta clase de evangelio sin sentido, siempre tenias que llorar ante el Señor o dar oraciones fanáticas en otras lenguas para rellenar tus sentimientos antes de salir a las calles a gritar “¡Crean en Jesús. Crean en Jesús!”


Esto es algo que uno puede hacer con sentimientos desbordantes, pero nunca algo que uno haría con una mente sobria. Este es el porque aquellos que creen solo en la sangre de la Cruz gritan tumultuosamente y causan disturbios cada vez que salen a las calles a evangelizar. Teniendo el megáfono cerca de sus bocas, solo gritan las palabras, “Jesús, al Cielo, incredulidad al infierno.” Sin embargo, un creyente del evangelio de el agua y el Espíritu lleva el evangelio de una forma caballerosa; mientras abre su Biblia, toma té y platica con otros.



¿Lo que se dice acerca del evangelio de la justicia de Dios?


En el versículo 17, ¿que se dice que será revelado en el evangelio de Cristo? Se dice que “la justicia de Dios” es revelada en el evangelio de Dios. La justicia de Dios es totalmente revelada en el evangelio verdadero. Por lo tanto, se dice que la justicia de Dios es revelada de fe en fe y que el justo vivirá solo por la fe. El evangelio que solamente lleva la sangre de la Cruz no contiene la justicia de Dios.


Hermanos, si se dice que uno tiene que hacer oraciones de arrepentimiento todos los días por sus pecados, aunque el/ella han sido ya perdonados de su pecado original, y que uno gradualmente puede llegar a ser santificado para que eventualmente llegue a ser una persona perfectamente justa, entonces ¿esta clase de fe contiene la justicia de Dios? Esto no es algo en lo cuál la justicia de Dios es revelada. Algo que revela la justicia de Dios habla acerca de cosas perfectas. El evangelio de el agua y el Espíritu Santo habla acerca del evangelio perfecto de principio a fin.


Ustedes ofrecen oraciones diarias de arrepentimiento porque están cometiendo pecados todos los días como si tuvieran que hacer cubiertas nuevas de las hojas de una higuera para cubrir sus lados vergonzosos cada día, o tal vez cada semana o mes. Una persona que repetidamente es un pecador, haciendo oraciones de arrepentimiento diario, es como si cubriera su propio cuerpo lleno de vergüenza con las hojas de una higuera. Esta es la condición de las vidas religiosas de aquellos que creen solamente en el evangelio de la sangre en la Cruz. Son los necios que no quieren usar las cubiertas de piel que Dios les ha dado gratuitamente, pero en su lugar disfrutan usar las cubiertas de las hojas de la higuera.


La sangre de Jesús sobre la Cruz fue el resultado del bautismo de Jesús, y no fue el derramamiento de la sangre sobre la Cruz por lo cuál Jesús fue capaz de llevar nuestros pecados. El tomo nuestros pecados al momento en que El fue bautizado, y murió para expiar los pecados del mundo.. Por lo tanto la Cruz fue el resultado de el bautismo que El había recibido. Y ya que Jesús hubo tomado nuestro pecados a través de Su bautismo, el derramamiento de la sangre en la Cruz fue Su obra final para expiar todos nuestros pecados. Jesús recibió todas las maldiciones del pecado en la Cruz porque El fue bautizado.


¿Entonces como podemos obtener la justicia de Dios? La podemos adquirir conociendo y creyendo en el evangelio de el agua y el Espíritu. Usted me preguntara, “¿Es usted un creyente de el evangelio de el agua y el Espíritu? Entonces yo puedo responder inmediata y claramente ‘Si’ a esta pregunta. El secreto para obtener la justicia de Dios es creer en el evangelio de el agua y el Espíritu.


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