Excerpt for Palabras Mágicas by Jocelyne Ramniceanu, available in its entirety at Smashwords



Mis experiencias con Ho’oponopono

Por Jocelyne Ramniceanu



Published by Jocelyne Ramniceanu at Smashwords

Copyright 2010 Jocelyne Ramniceanu



Smashwords Edition, License Notes

This ebook is licensed for your personal enjoyment only. This ebook may not be re-sold or given away to other people. If you would like to share this book with another person, please purchase an additional copy for each recipient. If you’re reading this book and did not purchase it, or it was not purchased for your use only, then please return to Smashwords.com and purchase your own copy. Thank you for respecting the hard work of this author.









Copyright 2010 por Jocelyne Ramniceanu





PALABRAS MÁGICAS



Depósito Legal: lf25220101103523

ISBN: 978-980-12-4705-0



Corrección de textos

Carolina González Arias

carolinagonzalezarias@gmail.com



Diseño gráfico

Clementina Cortés





Cualquier comentario sobre el contenido de este manual escribir a Jocelyne00@gmail.com





“YO” SOY EL “YO”

“YO” vengo del vacío a la luz.

“YO” soy el aliento que nutre la vida.

“YO” soy ese vacío, ese silencio más allá de la conciencia.

El “YO”, lo PERFECTO, lo ABSOLUTO,

“YO” dibujo mi arco iris a través de las aguas, la transformación

de mente en materia.

“YO” soy la inhalación y exhalación,

la brisa transparente e invisible,

el átomo indefinible de la creación.

“YO” soy el “YO”









Esta oración la usa el Dr. Ihaleakala Hew Len, para limpiar… al comenzar una entrevista… un libro…









Dedicatoria y Agradecimiento



Este manual, como he querido llamarlo, es el producto del amor que nació en mí por la vida y por los seres que me acompañan. Agradezco infinitamente a Dios que siempre me ha acompañado; a mi familia que me apoyó constantemente en este proyecto; a mi hijo Jonathan González que además de su apoyo me prestó su computadora cuando la mía permaneció dañada por mucho tiempo; a Carolina González Arias, por adornar mis palabras; a Elizabeth Balbás de Boulton por estar pendiente de que no se me escapara nada; a Clementina Cortés por ponerle corazón a su trabajo de diseño; a todos los amigos que físicamente aún no conozco, pero que a través de internet siempre estuvieron pendientes; y por último, a todos los que hicieron que esta hermosa técnica nos tocara el alma.



ÍNDICE



GRACIAS

Capítulo I: ¿QUIÉN SOY?

La importancia de saber quién soy

El psiquiátrico: una historia que recorrió el mundo

No son causalidades

¿Qué son los problemas?

El origen de nuestros pensamientos

Capítulo II: ENTENDIENDO EL PROCESO

Conociendo a nuestro niño interior

Descubriendo nuestro intelecto

La Divinidad en nosotros

Contactando a Dios

No hay nada afuera

Capítulo III: SOMOS LOS CREADORES DE NUESTRA REALIDAD

Los seis pilares del Ho’oponopono

Todo lo que ocurre es nuestra responsabilidad

Capítulo IV: EL PROCESO HO’OPONOPONO Y CÓMO FUNCIONA

El estado cero

Solamente

Capítulo V: INICIANDO LA LIMPIEZA

Acerca de la limpieza

Hablando con la Divinidad

Palabras mágicas

Más herramientas del Ho’oponopono

Capítulo VI: UN POCO DE HISTORIA

El misticismo de los Aka Cords

Las enseñanzas de Morrnah

Aprendiendo junto al Dr. Len

Capítulo VII: LA MAGIA OCURRE CUANDO NO TENEMOS EXPECTATIVAS

Sanando nuestras enfermedades

Ho’oponopono y la Ley de la Atracción

Las relaciones

La historia de cómo fuimos programados

Capítulo VIII: EL AMOR Y EL APEGO

Enfrentando el miedo

Ho’oponopono y el dinero

Dejando atrás la culpa

El poder de la gratitud

Capítulo IX: LAS PALABRAS SON DECRETOS

Asumiendo mi responsabilidad

Descubre tu propósito

La voz interior

Experimentando el presente

Seguir el flujo de la vida





GRACIAS



Un buen día, me desperté en la mañana con la determinación de juntar todo el material que había a la disposición sobre el Ho’oponopono y colocarlo en un apartado, a mi alcance. De allí surgió la idea de escribir un libro. Las puertas de mi imaginación se fueron abriendo a medida que escribía, también las dudas se me fueron aclarando. Comenzó a perfilarse el sueño que una vez tuve de escribir un libro, pero que no cristalizó porque reinaron las dudas y la inseguridad en mí. Llegué a la conclusión de que si lo que te mueve es fuerte y te sale del corazón, todo es posible, aun si nunca lo has hecho, aun si queda algo de ese temor. Con la edición de esta obra veo al fin la materialización de ese sueño y es mi mayor deseo compartir contigo todo lo que yo aprendí.

En mi caso así fue que me decidí, y ahora quiero ayudarte a aclarar todas las dudas que tengas porque tal vez no encuentres quién las responda. Nuestra mente a veces es reacia y se niega a entender. Si eso te sucede, intenta dejar todos tus pensamientos y juicios de lado y abre tu corazón para que puedas asimilar esta sencilla y novedosa información.

Este libro fue escrito para ti, y ahora está disponible también para quien quiera conocer cómo transformar su realidad. Te sugiero que a medida que vayas leyendo este texto lo pongas en práctica tan pronto como te sea posible y lo leas cuando te surjan dudas ya que todas las respuestas están aquí. Lo puedes releer varias veces sin necesidad de mantener un orden específico. El Ho’oponopono te permite quedar completamente en control sobre tu vida y lo que te rodea, y desde el principio comienzas a saborear los beneficios.

Siento que mi misión actual es difundir el Ho’oponopono y te invito a que me acompañes a compartir y dar a conocer esta increíble técnica portadora de la paz. Con el uso frecuente de esta herramienta o como algunos la llamamos, “una nueva forma de vivir la vida”, vas a dejar de ser víctima del mundo, de las circunstancias y de las personas. Nadie te hace nada, y nunca más tendrás un problema sin saber qué hacer. Entonces, al fin, encontrarás la paz dentro de ti, sin importar lo que esté sucediendo a tu alrededor.

Es nuestra responsabilidad crear el mundo que deseamos tener. Si llevamos paz, tendremos un mundo con paz, y se confirma el famoso experimento de masa crítica conocido como EL MONO CIEN, estudio nombrado por el escritor Ken Keyes Jr. en su libro “El Centésimo Mono”, en el cual se demostró que a partir de cierta cantidad de individuos que lograba alcanzar una destreza particular (en este caso monos) se produce un salto evolutivo y surgen cambios radicales. A partir de un pequeño grupo se demostró que todos estamos interconectados.

El Ho’oponopono es de origen Hawaiano, y significa rectificar un error. Hoy conocemos la versión modificada llamada también Ho’oponopono Auto identidad, el cual es una moderna adaptación de la costumbre ancestral. Esta técnica en los últimos tiempos se ha vuelto muy conocida por sus enormes beneficios y tuve el placer de compartir con las personas que asistieron a los seminarios que Mabel Katz portadora de este conocimiento, impartió en Venezuela, pues tuve el honor de encargarme de su organización.

Debido a que no hay literatura impresa en mi país acerca del tema, este es el primer libro en su género y a partir de ahora estas enseñanzas llegarán a todos los rincones, de manera sencilla, permitiendo que personas como tú y yo seamos quienes tengamos a nuestro alcance la información para realizar cambios sin la mediación de un maestro, ni un gurú, porque Ho’oponopono es un trabajo interno que cada quien debe realizar sin necesidad de ayuda. Cada quien se hace cargo de su vida, es su entera responsabilidad.

Inmediatamente verás lo fácil que resulta su aplicación en el día a día, sin la necesidad de un maestro a quien debas seguir. Podrás sanar tu vida sin la ayuda de nadie, sólo tú te harás cargo de tu propio destino. Sólo tú asumirás esa responsabilidad.

Con el proceso del Ho’oponopono rápidamente comprendes que lo que te hace bien a ti, le hace bien a todo tu entorno, porque todos estamos interconectados y, como verás más adelante, podemos sanar a otros sanándonos a nosotros mismos.

En este libro vas a encontrar mucha información que he recopilado desde hace algún tiempo sobre el Proceso Ho’oponopono. Parte de este manual es un reflejo de mi experiencia personal practicando esta disciplina. Otra son reseñas de entrevistas y seminarios de Mabel Katz, la alumna del Dr. Ihaleakala Hew Len y material que he ido leyendo y analizando desde hace tiempo. He tratado de profundizar en este apasionante tema para presentarte, amigo lector, una síntesis amena y sorprendente que muestra algo que, a mí no me cabe la menor duda, es real y funciona.

Parecerá algo extraño e increíble lo que vas a comenzar a leer. A todos nos resulta difícil entenderlo al principio, sobre todo si somos nuevos ante estos temas o somos de los que piensan que hay que ver para creer. Esto no es parte de lo que nos han enseñado, pero si abres tu corazón y eres curioso, notarás que hay una parte muy tuya que íntimamente sabe que esta información es correcta. Hay algo en ti que aún recuerda la verdad de quién eres, cuál es tu propósito y para qué has venido. Esa es la parte nuestra que siente cuándo algo es perfecto para nosotros, porque la información nos llega, nos resuena como familiar, entonces sabemos que esto es lo correcto.

Intentaré que este manual sea lo más sencillo posible para facilitar la comprensión de quien está comenzando. Así como tú, yo también estoy constantemente aprendiendo, pero sobre todo, practicando. Te ofrezco aquí un camino para que te inicies en el proceso de transformación de tu vida y comiences a descubrir el inmenso poder que está dentro de ti.

Quiero, por esta vía, agradecer a todos quienes han contribuido a difundir esta información y han ayudado a tanta gente a transformar su vida con sus invaluables aportes, así como lo han hecho y siguen haciendo constantemente con la mía.

El Ho’oponopono llegó a mi vida en un momento de crisis tanto a nivel interno (conmigo misma) como externo (todo lo que me rodea). Todo andaba mal, me encontraba muy afligida, perturbada, estresada, no existía paz ni armonía en mis relaciones, ni en el trabajo, con el dinero y con mi familia. En fin, todo era un caos. Visitaba regularmente al psicólogo, tenía terapia todas las semanas pero no sentía que esto me aliviara, no encontraba tranquilidad. Aunque parecía hallar la causa y el origen de mis problemas, esto no los hacía desaparecer, seguía sumergida en una depresión y constante ansiedad.

Al principio, cuando me enteré del Ho’oponopono, lo tomé como una técnica más. Me había acostumbrado a ser una buscadora de oficio. Buscaba maneras de ayudar a los demás a cambiar; trataba por todos los medios y de infinitas formas, a veces hasta ingeniosos modos de manipular, de lograr que la persona objeto de mi momentánea obsesión hiciera lo que yo creía que debía hacer para que yo me sintiera bien y en paz.

Así fue que me enteré de ella, buscando, averiguando y llenándome de información. Tardé tiempo en comprenderla, era demasiado sencillo, pero lo que yo no lograba entender era básicamente que se me pedía que fuera responsable del 100 % de todo lo que ocurría en mi vida. Eso para mí no tenía sentido, ya que yo era víctima de mi pareja, de mi madre, de mi hijo, de la mala suerte, del vecino, del empleado, de mi socio, etc. YO ERA LA VÍCTIMA. ¿Qué tal si alguien te dice que tú eres el creador de tu realidad? Probablemente te reirías, ¿no? O tal vez ya lo has oído o leído en alguna parte pero no lo crees, no totalmente. Es absurdo que uno mismo esté creando situaciones que desesperadamente quiere alejar de su vida. Tal vez conoces la Ley de causa y efecto, y ya sabes que cada acción genera una reacción, y claro, según lo que hagamos tendremos un determinado resultado, ¿cierto? Esto sí es fácil de comprender, e incluso de predecir, es la Ley del Karma. También muchos hemos oído hablar de la Ley de Atracción, donde nuestros pensamientos atraen los objetos o situaciones que pensamos o visualizamos, pero de allí a afirmar que todo, absolutamente todo, lo estamos creando nosotros a través de nuestros pensamientos, es en principio duro de digerir y resulta algo absurdo ¿no?

Más adelante te voy a contar cómo funciona todo esto, y cómo podemos cambiar nuestra vida y por lo tanto nuestra realidad.



Notas

1 Ken Keyes Jr. (1921-1995) Escritor de libros de superación personal como “El Poder del Amor Incondicional”, “El Centésimo Mono”, “Cómo Hacer Que Tu Vida Funcione”, entre otros.

2 Mabel Katz, autora del libro “El camino más fácil”. Oradora, especialista en la técnica Ho’oponopono.

3 El Dr. Ihaleakala Hew Len ha estado practicando el método Ho’oponopono actualizado desde Noviembre de 1982. Se lo enseñó Kahuna Lapa’au Morrnah Nalamaku Simeona, quien fue designada tesoro viviente de Hawaii en 1983. Fue parte del plantel de psicólogos de la Unidad Forense para los Criminales Mentalmente Enfermos en el Hospital Estatal de Hawaii por varios años. Él enseñó este método en todo el mundo y en las Naciones Unidas varias veces. El Dr. Hew Len tiene un Doctorado en la Universidad de Iowa. Del sitio web www.zerolimits.info © Joe Vitale. Revisión de varias traducciones a partir del original: Fabio Takashi y Al McAllister.







CAPÍTULO I

¿QUIÉN SOY?









La persona más influenciable con la que hablarás todo el día eres tú. Ten cuidado entonces acerca de lo que te dices a ti mismo”

Zig Ziglar



Un amigo con quien intercambio información y conocimientos en la red no hace mucho me contó un sueño que tuvo, me gustó y quiero compartirlo contigo.

El se llama Néstor Cerda y me envió su experiencia:

Este es un sueño que tuve un buen día.

Soñé que estaba a la orilla de una laguna muy profunda, alrededor de mí sólo había vegetación muy tupida. Yo estaba en la orilla cuando de repente noté un burbujeo muy intenso en la superficie, era muy fuerte como si algo viniera de las profundidades y agitara el agua.

De repente salió del agua un joven de unos 25 años quien me clavó su mirada. Yo casi me muero del susto y me pregunté quién sería este hombre. Entre él y yo comenzó este diálogo:

-¿Quién eres?

Soy alguien de las profundidades.

¿Qué quieres?

Nada, sólo vengo a llevarte conmigo allá abajo.

Claro que no ¿acaso estás loco? Moriría, no respiraría.

No temas, yo te llevaré, dame la mano y no me sueltes –dijo–

Con más temor que otra cosa accedí y le di la mano. Caminamos hasta internarnos y comenzamos a nadar hacia abajo buscando la profundidad del agua. Descubrí para mi asombro que podía respirar. Al fin divisamos unas luces y llegamos a una especie de ciudad en lo profundo de la laguna. Arribamos por una entrada a un lugar como un vestíbulo; yo estaba asombrado. Llegamos y noté que era un lugar seco y sin agua, parecido a un complejo de oficinas.

Repregunté a mi anfitrión si podía ir más allá y me dijo que sí, así que comencé a caminar por un pasillo largo hasta llegar a una puerta que daba afuera. Yo me moría de la curiosidad, abrí la puerta y salí a una especie de patio fuera del local.

Afuera era diferente. Era un lugar devastado y había unas casas de plástico, unas casuchas muy pobres. Era un lugar tan frío y pobre que me conmovió hasta los tuétanos.

Yo me preguntaba por qué en este lugar había tanta pobreza y miseria, ya que era un lugar en las profundidades de la laguna, así que corrí de nuevo adentro y busqué a la persona que me había traído y le pregunté: oye ¿por qué aquí abajo hay tanta pobreza? ¿Qué pasa? ¿Por qué este lugar es como una ciudad muy pobre y miserable? Él me miró con ternura y me dijo algo que hasta el día de hoy me conmueve:

ESTAMOS DENTRO DE TI EN LAS PROFUNDIDADES DE TU SER, TODA ESA POBREZA ES LO QUE HAY AQUÍ DENTRO DE TI…

Desperté sudando con el corazón a mil por hora y asombrado. Desde entonces me propuse llenar mi interior de abundancia y redoblar mis esfuerzos en pro de ser rico en mi mente… ”

Esta experiencia la sentí muy reveladora, porque todos llevamos en nuestro interior una parte que sí sabe quiénes somos.

LA IMPORTANCIA DE SABER QUIÉN SOY

Cuando ya no somos capaces de cambiar una situación, nos encontramos ante el desafío de cambiarnos a nosotros mismos”.

Viktor Frankl

El Dr. Len dice que la pregunta más importante que siempre debemos hacernos es ¿Quién soy yo?

El pensamiento «yo» es el primero que surge en la mente. Cuando se persigue persistentemente la indagación « ¿Quién soy yo?», todos los demás pensamientos se destruyen, y finalmente el pensamiento «yo» mismo se desvanece, dejando sólo al supremo Sí mismo no-dual. Así acaba la falsa identificación del Sí mismo con los fenómenos del no-sí mismo, tales como el cuerpo y la mente, y hay iluminación, Sakshatkara”.

Cuando uno indaga « ¿Quién soy yo?», surgirán otros pensamientos; pero a medida que surgen, uno no tiene que ceder a ellos siguiéndolos; mediante la indagación constante uno debe hacer que la mente permanezca en su fuente, sin permitirla divagar y perderse en los laberintos de pensamientos creados por ella misma. Para una mente que ha ganado pericia en la concentración, la indagación del Sí mismo deviene comparativamente fácil. Por la indagación incesante se destruyen los pensamientos y se realiza el Sí mismo —la Realidad plena en la que no hay siquiera el pensamiento «yo», experiencia a la que se alude como «Silencio»”.

Bhagavan Sri Ramana Maharshi

En el Ho’oponopono llegamos también a nuestro silencio interno, se le llama el vacío, donde los juicios y las opiniones no existen, solamente hay inspiración pura. En ese estado ya no tenemos que mirar la pantalla de nuestra vida contaminada con nuestras memorias y programas que ya no nos sirven. Podremos sentirnos en paz en el vacío donde las cosas que suceden son las correctas y perfectas para uno.

Nos hemos acostumbrado a ser dirigidos por el ruido de nuestra mente. Nos contamos una y otra vez nuestra historia personal, nos identificamos con ella y creemos que somos nuestra historia. Nos relacionamos, por medio de ella, con personas con quienes compartimos nuestra vida, incluso nos casamos y nos alejamos de quienes sentimos son una amenaza para nuestra historia. La historia de mi vida, como la de todos, no es más que un cúmulo de pensamientos, que prácticamente son siempre los mismos, los cuales nos contamos una y otra vez. Es sufrimiento, donde continuamente nos decimos “soy esto”, “soy aquello”, y donde muy rara vez hay un pensamiento nuevo. Es pura repetición y perpetuación de lo mismo, y allí estamos atrapados.

¿Has notado cuánta dedicación le pones a hablar de lo que has hecho y de lo que vas a hacer sin disfrutar de lo que pasa en el momento presente? Es lógico que no sepas quién eres, pero peor es que trates de definir quién sí eres, porque sólo cuando aceptamos que no sabemos es cuando experimentamos lo que somos.

A lo largo de la historia el hombre ha buscado cómo liberarse de la trampa mental, y básicamente lograr paz. De las técnicas más utilizadas, la meditación, en todas sus formas, permite apartarnos de la bulla de los pensamientos y de nuestra identificación con ellos. El Ho’oponopono nos ofrece una manera distinta de distanciarnos de nuestra charlatanería y de experimentar nuestro ser. Reconocemos cuándo entramos en ese espacio donde nos gobiernan nuestros pensamientos y los soltamos dejándolos ir sin identificarnos, y al hacer esto, estamos volviendo a contactar con nuestro ser verdadero.

Mabel Katz dice: “estamos acá para reparar, enmendar, y soltar lo que no somos y descubrir quiénes somos en realidad, mientras soltamos, borramos memorias y redescubrimos nuestro verdadero ser”. El Dr. Hew Len dice que venimos a este mundo a borrar, a limpiar las memorias erróneas de nuestro pasado, de nuestros ancestros y de vidas pasadas.

EL PSIQUIÁTRICO: UNA HISTORIA QUE RECORRIÓ EL MUNDO

Da tu primer paso con fe, no es necesario que veas la escalera completa, sólo da tu primer paso con fe”.

Martin Luther King

Muchos, como yo, hemos llegado al Ho’oponopono a través del texto del Dr. Joe Vitale donde narra su experiencia con el Dr. Len. Esta historia recorrió el mundo y nos abrió nuevas esperanzas.

Para aquellos que no lo conocen, a continuación transcribo parte de lo que es Ho’oponopono, según Joe Vitale.

Hace dos años escuché hablar de un terapeuta, en Hawaii, que curó un pabellón entero de pacientes criminales, desequilibrados mentales, sin siquiera ver físicamente a ninguno de ellos. El psicólogo estudiaba la ficha del preso y enseguida miraba hacia su interior con el fin de observar cómo él había creado la enfermedad de esa persona. A medida que él mejoraba, el paciente también mejoraba.

La primera vez que escuché esa historia, pensé que se trataba de alguna leyenda urbana. ¿Cómo podía alguien curar a otro, solamente a través de curarse a sí mismo? ¿Cómo podría, aunque fuese el maestro de mayor poder de auto-cura, sanar a alguien criminalmente trastornado? No tenía ningún sentido, no era lógico, de modo que descarté esa historia. No obstante, la escuché de nuevo, un año después. Supe que el terapeuta había usado un proceso de cura hawaiano llamado “Ho’oponopono”. Nunca había escuchado hablar de él, sin embargo, no conseguía quitármelo de la mente. Si la historia era realmente verdadera, yo tenía que saber más sobre él. Siempre supe que total responsabilidad significaba que yo soy responsable por lo que pienso y hago. Lo que esté más allá, está fuera de mis manos.

Creo que la mayor parte de las personas piensa lo mismo sobre la responsabilidad. Somos responsables por lo que hacemos y no por lo que hacen los otros. El terapeuta hawaiano, que curó a esas personas mentalmente enfermas, me enseñaría una nueva perspectiva avanzada sobre lo que es la total responsabilidad. Su nombre es Dr. Ihaleakala Hew Len. Pasamos, probablemente, una hora hablando en nuestra primera conversación telefónica. Le pedí que me contase toda la historia de su trabajo como terapeuta. Él me explicó que había trabajado en el hospital del estado de Hawaii durante cuatro años. El pabellón donde encerraban a los locos criminales era peligroso. Por regla general, los psicólogos dimitían después de un mes de trabajo allí. La mayor parte del personal del hospital se ponía enfermo o dimitía.

Las personas que pasaban por aquel pabellón simplemente caminaban con la espalda contra la pared por miedo a ser atacados por los pacientes. No era un lugar bueno para vivir, ni para trabajar, ni para visitar. El Dr. Len me dijo que nunca vio a los pacientes. Firmó un acuerdo para tener una sala en el hospital y revisar sus expedientes médicos. Mientras leía los expedientes médicos, él trabajaba sobre sí mismo. Mientras trabajaba sobre sí mismo, los pacientes comenzaron a curarse. ‘Después de unos pocos meses, los pacientes que estaban atados con correas, recibieron permiso para caminar libremente’, me dijo. ‘Otros, que tenían que estar fuertemente medicados, comenzaron a reducir sus medicaciones y aquéllos que nunca hubiesen tenido la posibilidad de ser liberados, recibieron el alta’.

Yo estaba asombrado. ‘No fue solamente esto’, continuó, ‘hasta al personal comenzó a gustarle ir a trabajar. El ausentismo y los cambios de personal desaparecieron. Terminamos con más funcionarios de lo que necesitábamos, porque los pacientes eran dados de alta y todo el personal continuaba viniendo a trabajar. Hoy, aquel pabellón del hospital está cerrado.

Fue en este momento cuando yo tuve que hacer la pregunta de un millón de dólares: ‘Señor, ¿qué hizo usted consigo mismo para provocar tal cambio en esas personas?’ ‘Yo simplemente estaba curando aquella parte en mí que los había creado’, dijo él. No lo entendí. El Dr. Len me explicó, entonces, que entendía que la total responsabilidad de nuestra vida implica todo lo que está en nuestra vida, por el simple hecho de estar en nuestra vida y ser, por esta razón, de nuestra responsabilidad. En un sentido literal, todo el mundo es creación nuestra.

¡Guau! Pero eso es duro de digerir. Ser responsable por lo que digo y hago es una cosa. Ser responsable por lo que dice y hace otra persona que está en mi vida es muy diferente. A pesar de ello, la verdad es ésta: si usted asume la completa responsabilidad de su vida, entonces todo lo que usted ve, escucha, saborea, toca o experimenta de cualquier forma es su responsabilidad, porque está en su vida.

Esto significa que la actividad terrorista, el presidente, la economía o cualquier cosa que usted experimenta y no le gusta, está allí para que usted lo cure. Todo esto, digamos, que no existe, excepto como proyecciones que salen de su interior. El problema no está en ellos, está en usted y, para cambiarlo, usted es quien tiene que cambiar.

Sé que esto es difícil de entender y mucho menos de aceptar o de vivir realmente. Echar la culpa a otra persona es mucho más fácil que asumir la total responsabilidad, pero mientras conversaba con el Dr. Len, comencé a comprender esa cura de él, y que el Ho’oponopono significa amarse a sí mismo. Si usted desea mejorar su vida, usted debe curar su vida. Si usted desea curar a alguien, inclusive a un criminal mentalmente enfermo, usted debe hacerlo curándose a sí mismo.

Pregunté al Dr. Len como se curaba a sí mismo. ¿Qué era lo que exactamente él hacía cuando miraba los expedientes de aquellos pacientes? ‘Yo, simplemente, permanecía diciendo ‘Lo siento mucho’ y ‘Te amo’, una y otra vez y después otra’, me explicó. ‘¿Sólo eso? ¡Sólo eso! Sucede que amarse a sí mismo es la mejor forma de mejorarse a sí mismo y, en la medida que usted se mejora a sí mismo, mejora su mundo’.

Permítame, ahora, dar un rápido ejemplo de cómo funciona esto. Un día, alguien me envió un e-mail que me desequilibró. En el pasado, yo habría reaccionado trabajando mis aspectos emocionales tórridos o intentando razonar con la persona que me envió aquel mensaje detestable. Pero en este momento, yo decidí intentar el método del Dr. Len.

Comencé a pronunciar, en silencio: “Lo siento mucho” y “Te amo”. No decía esto para nadie en particular. Estaba, simplemente, invocando al espíritu del amor para que él curase dentro de mí mismo o que estaba creando aquella circunstancia externa. Después de una hora, recibí un e-mail de la misma persona, disculpándose por el mensaje que me había enviado antes. Observé que yo no había hecho ninguna acción externa para recibir esta disculpa. Yo ni siquiera respondí aquel mensaje. No obstante, solamente repitiendo “lo siento mucho” y “te amo”, de alguna manera curé dentro de mí aquello que creara en aquella persona. Posteriormente, participé de un workshop sobre el Ho’oponopono impartido por el Dr. Len.

Él tiene ahora 70 años de edad, es considerado un “chamán abuelo” y es un poco solitario. Elogió mi libro ‘El Factor de la Atracción’ (The Attractor Factor). Me dijo que, a medida que yo me mejorase a mí mismo, la vibración de mi libro aumentaría y todos sentirían lo mismo cuando lo leyesen. Resumiendo, en la medida en que yo mejore, mis lectores también mejorarán. ‘Y ¿qué sucederá con los libros que ya he vendido y están ahí afuera?’, le pregunté ‘Ellos no están ahí fuera’, explicó él, desconcertándome una vez más con su sabiduría mística. ‘Ellos aún están dentro de usted’.

Resumiendo: nada está en el lado de afuera. Sería necesario un libro entero para explicar esa técnica avanzada con la profundidad que ella merece. Basta, apenas, decir que cuando usted quiera o desee mejorar cualquier cosa en su vida, existe solamente un lugar donde buscar: dentro de usted mismo. Y cuando mire, hágalo con amor"

Y allí estaba. El Dr. Hew Len ciertamente había logrado un milagro en ese hospital. Practicando amor y perdón, él transformó a las personas que estaban desesperadas y consideradas, en muchos aspectos, apartados de la sociedad. Ese es el poder del amor.

NO SON CASUALIDADES

Sabemos lo que somos, pero ignoramos lo que podríamos ser”

William Shakespeare

Descubrir en internet la experiencia de la sanación milagrosa en el psiquiátrico realizada por el Dr. Hew Len descrita por Joe Vitale, me motivó a indagar más, pero para ese entonces no se conseguía mucha información sobre este tema en la red, y por supuesto, yo quería saber más. Al tiempo hallé información en la web acerca de Mabel Katz, quien fue alumna del Dr. Len durante varios años. Asistía a sus seminarios y escribió un libro que todos podíamos descargar gratuitamente por la internet, llamado El camino más fácil; reconozco haber tenido el ejemplar por mucho tiempo a mi disposición sin leerlo, tengo dificultades para leer en la computadora y, no sé porqué, pero no lo imprimí. Como a mí me encantaba investigar, había conseguido varios audios de programas de radio de Mabel los cuales escuchaba con frecuencia. Tal vez, por eso creí que no necesitaba leerlo, pero al final lo hice. De eso hace más de tres años y, de esa manera, comencé a empaparme poco a poco, cada vez más, con el Ho’oponopono.

Un día le escribí a Mabel Katz, creo que fue en el 2007, porque estaba pasando por una situación difícil y no sabía cómo usar el proceso. Era algo que me preocupaba y me angustiaba, entonces decidí escribirle. Para mi agradable sorpresa, el mismo día, recibí como respuesta, la llamada de Cielo, colaboradora de Mabel, y con mucha paciencia me indicó cómo usar las herramientas de Ho’oponopono y se puso en seguida a la orden por si la necesitaba. Me impactó que, a pesar de que era una llamada de larga distancia, se interesara y tratara de ayudarme.

Desde ese entonces mi correo electrónico quedó dentro de la base de datos de Mabel Katz y esporádicamente recibía algún correo proveniente de ella con la información de sus giras y seminarios. Por mi parte, apliqué en mi vida los consejos que me dio Cielo, pero no fui muy constante. Transcurrían meses en los que me olvidaba de practicar el Ho’oponopono. Cuando mi situación mejoraba y creía que no tenía problemas, me olvidaba de la técnica, hasta que reaparecían de nuevo o simplemente se acentuaban otra vez y retomaba la práctico.

En el 2009 notaba, por los correos que enviaba Mabel a su lista de correos que ella hacía cada vez más giras internacionales para dictar charlas y seminarios. En una de esas comunicaciones, cuando ella se disponía a viajar a Ecuador, yo le escribí, preguntando si tenía previsto viajar a Venezuela. En realidad yo no esperaba respuesta, lo hice desde mi parte infantil y juguetona. Mirta, otra asistente de Mabel, me respondió preguntándome si yo la pensaba invitar, y sin proponérmelo, poco a poco, mientras intercambiábamos correos y, sin experiencia, me embarqué en una aventura desconocida pero muy enriquecedora. Lo mismo que estoy haciendo ahora, escribiendo este libro y confiando porque lo hago guiada desde el corazón, desde una parte de mí que me dice que lo que hago es bueno.

Y así, desde la inspiración, me dejé llevar y junto a un pequeño equipo organizamos dos seminarios muy exitosos y una conferencia magistral, varias entrevistas televisadas y muchas más en la radio y otros medios de comunicación. Cada seminario se realizó con un intervalo de dos meses entre uno y otro, y logramos la audiencia más grande que Mabel había obtenido en Latinoamérica hasta el momento. El público quedó cautivado y quería más.

Hoy es parte de mi vida dar a conocer este proceso; es parte de mi misión correr la voz. También una parte de mí se entrega en este libro, con mis experiencias, mis observaciones y, sobre todo, con aquello que hizo click en mí y espero que despierte lo mismo en ti.

Como el Ho’oponopono parece inverosímil, al principio resulta difícil de creer. Te sugiero que leas todo el texto con mente abierta y verás cómo hay algo dentro que te dice que esto es real. Recomiendo ampliamente este proceso a todo el mundo. Es bastante sencillo, pero llevarlo a la práctica no resulta tan fácil ya que requiere bastante constancia y dedicación. Si quieres ver realmente MILAGROS así será, sin lugar a dudas. Este proceso es maravilloso y tengo fe de que te va a ayudar a mejorar tu vida en todos los aspectos, pero sobre todo te ofrece tranquilidad. El que practica Ho’oponopono comienza a sentir dentro de sí una profunda conexión con su ser interior.

Te voy a enseñar el proceso como a mí me funciona. Si ya lo conoces y lo practicas, seguramente encontrarás aquí muchas respuestas a tus preguntas, y si no te es familiar, este libro te puede servir como un manual sin dejar nada importante por fuera.

¿QUÉ SON LOS PROBLEMAS?

“¿Has notado que cuando hay un problema, estás siempre tú allí?” Esta es una de las formas favoritas de abordar esta enseñanza que utilizan el Dr. Len y Mabel Katz. Los problemas aparecen siempre donde tú estás, les gusta decir, ¿te persiguen o será que tú los creas? Y responden, “Por supuesto, si no tienes problemas, Ho’oponopono ¡no es para ti!”

Con esto podemos inferir de qué se trata. ¿Quién no tiene problemas? el asunto es que no importa de qué se trata. Un problema lo es sólo si lo ves como tal. Tus memorias son el origen de todos tus problemas y si no sabes quién eres, es allí donde comienzan todas las dificultades. Los problemas no son otra cosa que la reproducción de nuestros CD’s que están repitiéndose incesantemente cuando estamos en automático, y nuestros programas son los que tienen el mando. Los inconvenientes parecen reales, porque así los vemos, pero no son otra cosa que la manifestación de nuestros pensamientos. Esto a veces nos resulta difícil de creer, pero así es.

Con Ho’oponopono primero aprendemos a estar conscientes, a estar más en el presente, luego aprenderás a conectarte con esa parte tuya que está dentro de ti y que tiene las soluciones a tus problemas y todas las respuestas a tus inquietudes. Este proceso te ayudará a resolver situaciones de cualquier tipo, no importa qué tan difíciles parezcan, porque todo se origina en el pensamiento.

Cuando aparezca un problema aprenderás a soltarlo en vez de agarrarlo y retenerlo, y así verás que desaparece de una forma milagrosa. Inclusive las adicciones que son situaciones que están más arraigadas en la memoria colectiva, igualmente se pueden soltar y obtener los mismos resultados. Todos los problemas se originan en la mente, por lo tanto la solución está en nosotros.

Los problemas son oportunidades que se nos presentan en la vida para poderlos borrar. Ho’oponopono no va a impedir que aparezcan pero vamos a encontrar paz sin importar qué esté sucediendo en nuestra vida. Siempre detrás de cada problema hay una bendición, porque todo es perfecto, y todo nos ayuda a despertar, a conectar con nuestra divinidad.

Todos tus problemas están en las memorias que están en ti, no en tu madre no en tu jefe, no en el gobierno… ¡En ti!

La idea en Ho’oponopono es soltar (dejar ir) las memorias. Luego de ello, todo lo que necesitas lo consigues. Cuando la miro a ella la veo a través de mis memorias y tengo todo tipo de juicios a cerca de ella, ¡ah!, si es que suelto, la miro como un ser divino.

Eso es todo, ya pueden ir a casa. Eso es todo lo que tengo que hacer aquí, porque ustedes ya son perfectos. Nosotros no estamos trabajando en ti. Estamos trabajando en las memorias que hay en ti”.

Dr. Ihaleakala Hew Len

EL ORIGEN DE NUESTROS PENSAMIENTOS

Los pensamientos son ondas de energía que se desplazan a increíble velocidad y están compuestos por información que inevitablemente se mueve entre nosotros al igual que la respiración, sin proponérnoslo. Los pensamientos muchas veces son nuestros pero también pueden ser ajenos e involuntariamente o sin darnos cuenta los incorporamos como propios. A estos pensamientos comunes que aceptamos como nuestros, es lo que llamamos el inconsciente colectivo. Se calcula que apenas el 5% de los pensamientos fueron creados por nosotros, el resto son clasificados por nuestra herramienta física llamada Cerebro para ser analizados y almacenarlos según nuestras creencias. Son parte del inconsciente colectivo todas las creencias que en algún momento compartimos y allí se encuentran las religiosas, familiares, laborales, políticas, etc. Lo que es correcto e incorrecto dentro de una sociedad.

Las creencias están formadas por pensamientos entrelazados y unidos fuertemente por capas y capas que van formando un sistema coherente, el cual defendemos si lo sentimos amenazado incluso, en algunos casos, con la vida misma.

Los pensamientos pueden ser, según su vibración, agradables o desagradables. Nos pueden causar desagrado o placer y tenemos escaso control sobre ellos, en algunos casos casi sobre ninguno como en las obsesiones, los pensamientos compulsivos y las adicciones en general. Muy pocas veces somos conscientes de nuestros pensamientos, en realidad muy pocas veces estamos despiertos, y andamos por la vida defendiendo nuestros puntos de vista y creencias, identificándonos con ellas, como si nuestra vida dependiera de eso, creyendo que somos nuestros pensamientos, imposibilitándonos para cambiar, evolucionar o adaptarnos a nuevas y mejores formas de pensar.

Rara vez tenemos pensamientos puros o nuevos, ya que esto sólo ocurre cuando paramos alguna de las funciones de nuestra mente como juzgar, analizar, clasificar, opinar, dilucidar, recordar etc. Para parar el parloteo constante debemos tomar consciencia y estar presentes. Una de las tantas virtudes del Ho’oponopono, es que estamos más alertas para evitar estar en automático y poder actuar sobre nosotros ocupándonos de la limpieza a fin de impedir que estos pensamientos se manifiesten y así poder cambiar nuestra vida.

“El Elefante Encadenado” es uno de los más famosos cuentos de Jorge Bucay que nos explica con claridad porqué actuamos cómo actuamos y cómo podemos cambiarlo.

Cada vez que notemos que nuestra mente nos boicotea con un “esto no se puede”, pensemos en el pobre elefante y en su gran potencial desperdiciado, y recordemos la acertada frase del experto en pensamiento creativo, Edward Bono: Lo que usted crea es el resultado de lo que usted cree.



EL ELEFANTE ENCADENADO

Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí como a otros, después me enteré, me llamaba la atención el elefante.

Durante la función, la enorme bestia hacía despliegue de su peso, tamaño y fuerza descomunal… pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo.

Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir.

El misterio es evidente: ¿Qué lo mantiene entonces? ¿Por qué no huye?

Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los grandes. Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre, o a algún tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado.

Hice entonces la pregunta obvia: “Si está amaestrado ¿por qué lo encadenan?” No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo me olvidé del misterio del elefante y la estaca… y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta.

Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta:

El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.

Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca.

Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo. La estaca era ciertamente muy fuerte para él. Juraría que se durmió agotado y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que le seguía…

Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.

Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo, no escapa porque cree –pobre– que NO PUEDE.

Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer. Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro. Jamás… jamás… intentó poner a prueba su fuerza otra vez…

Vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad… condicionados por el recuerdo de «no puedo»… Tu única manera de saber, es intentar de nuevo poniendo en el intento todo tu corazón…”

Jorge Bucay



Notas

1 Religioso hinduista 1879-1950

2 Joe Vitale, es un famoso escritor de libros y publicista que comercializa gran cantidad de sus obras a través del internet como medio de publicidad. Es conocido como el rey del marketing a través de la red.

3 Del sitio web www.zerolimits.info ©Joe Vitale Revisión de varias traducciones y a partir del original: Fabio Takashi y Al McAllister

4 Psicoterapeuta y escritor argentino de libros de autoayuda y superación personal.







CAPÍTULO II

ENTENDIENDO EL PROCESO









Tú eres tres personas: aquella que crees ser; aquella que otros piensan que eres; y aquella que Dios sabe que eres”

Anónimo



Los problemas no pueden ser resueltos en el mismo nivel de conciencia que los crea”

Albert Einstein



Ahora quiero llevarte de la mano para enseñarte cómo funciona el mundo que conocemos y cómo es nuestra mente. Tú posees el poder y la habilidad para lograr tu más grande sueño o deseo en este momento.

Hay dos formas de vivir la vida: o estamos reproduciendo las memorias del pasado o estamos sintonizados con nuestra inspiración. Nos enganchamos a nuestras experiencias pasadas o limpiamos la causa que las provocó. El intelecto tiene que escoger: puede funcionar comandado por los problemas, o comandado por la inspiración. No puedes hacer ambas cosas a la vez, y todo el tiempo estás eligiendo sobre estas dos opciones. O estás dormido y en automático, o estás alerta en el momento presente.

Cuando nos encontramos pensando en el futuro o en el pasado, sólo son pensamientos que la mente reinterpreta constantemente pero no estamos alineados en el ahora, estamos inmersos en el ruido mental repetitivo y allí, no ocurre nunca ningún pensamiento nuevo y original. ¿Has notado que la creatividad sólo aparece cuando te ubicas en el ahora? Las ideas nuevas o las soluciones a tus problemas no te llegan cuando estás inmerso en los análisis e interpretaciones de lo que ya conoces. ¿Te has fijado que las respuestas aparecen no precisamente cuando las buscas? Me ocurre lo mismo mientras estoy escribiendo este libro, calmo mi mente para inspirarme.

La inspiración viene de nuestra conexión con la Divinidad, Dios o como lo queramos llamar. Nuestras memorias vienen de nuestro subconsciente, donde se encuentran almacenadas. El Ho’oponopono funciona como un antivirus (pero de los pensamientos tóxicos y de las memorias dolorosas).

Es importante conocer cómo opera nuestra mente y cómo interactúan todas sus partes, así podrás identificar mejor qué está sucediendo y te ayudará a reconocer inmediatamente quién tiene el mando. El Ho’oponopono Auto Identidad hace hincapié en el conocimiento de las partes que operan en ti: el subconsciente, el intelecto y el supraconsciente y comprenderás por qué es tan importante que sus partes estén alineadas.

CONOCIENDO A NUESTRO NIÑO INTERIOR.

Aquello que somos en nuestro interior, aquello en lo que continuamente pensamos, finalmente se evidenciará en nuestras palabras, nuestras acciones e incluso, nuestra expresión”


Purchase this book or download sample versions for your ebook reader.
(Pages 1-24 show above.)