Javier Ventas
* AL ABORDAJE DEL LENGUAJE *
Explora con este manual los amplios horizontes y las grandes potencialidades del lenguaje.

¿Dudas aún por qué lanzarte al abordaje del lenguaje?
Porque el lenguaje es la base de todas las disciplinas, porque desarrolla el pensamiento lateral, porque manejar bien la palabra enriquece tu personalidad y porque, con este manual, te resultará divertido.
©Editorial Emooby, 2011
AL ABORDAJE DEL LENGUAJE
By Javier Ventas
Published by Editorial Emooby at Smashwords
©Copyright 2011 Editorial Emooby
License Statement
This ebook is licensed for your personal enjoyment only. This ebook may not be re-sold or given away to other people. If you would like to share this book with another person, please purchase an additional copy for each recipient. If you’re reading this book and did not purchase it, or it was not purchased for your use only, then please return to Smashwords.com and purchase your own copy. Thank you for respecting the hard work of this author.
Table of Contents
4. REGISTRO DE SIGNOS: LA ESCRITURA
7. NOMENCLATURA: ALGUNOS CONCEPTOS LINGÜÍSTICOS
8. ATENCIÓN Y PERCEPCIÓN REFERIDAS AL LENGUAJE
10. APLICACIÓN: ¡ AGUA A LA VISTA !
Al abordaje del lenguaje se presenta como una propuesta metodológica interesantísima para descubrir y disfrutar de la riqueza única del lenguaje, base del pensamiento.
El autor, gran conocedor del alumno adolescente, abre la puerta del conocimiento lingüístico desde la simplicidad, para adentrarse, paulatinamente, en la profundidad de una lengua única que se hace viva cada día.
El sistema educativo oficial concede una gran importancia al aprendizaje de las llamadas “asignaturas troncales”: matemáticas y lenguaje, y en consecuencia le asigna un número importante de horas semanales. Sin embargo, en la actualidad, se sobrevaloran los conocimientos en morfología, sintaxis e historia de la literatura, y al mismo tiempo se descuidan la mayoría de las enormes posibilidades de desarrollo intelectual que ofrece el estudio del lenguaje, capacidades lingüísticas y destrezas como la fluidez y el dominio en la expresión, la comprensión y la creatividad.
Tanto profesores como padres estamos cansados de oír decir a los alumnos que “¡El lenguaje es un rollo!”. Y en petit comité se oye con frecuencia que “El estudio del lenguaje, tal como se presenta actualmente, no vale para nada”: excesivo análisis gramatical con continuos cambios de nomenclatura, comentario y análisis de obras literarias para lo que no se dispone de conocimientos ni de herramientas de trabajo adecuados, conceptos lingüísticos descontextualizados, etc., etc.
Libro auxiliar del profesor de Lengua para que el alumno se convierta en protagonista de su propio aprendizaje y lo viva como una aventura maravillosa en la que imaginar, inventar, jugar, divertirse, aprender, asimilar, conduce a crecer y en definitiva a ser: pues manejar bien la palabra enriquece la personalidad y la unifica.
En la línea de los planes de Bolonia para la enseñanza, eh aquí, pues, una propuesta diferente, complementaria para el aprendizaje y desarrollo en un área del conocimiento que supone la base para todas las demás asignaturas, así como para muchas habilidades sociales o simplemente vitales.
Reme Ventas
Licenciada en Filología Hispánica
INTRODUCCIÓN
¿Por qué este título? Imaginemos un abordaje a un barco. Subimos y recorremos la cubierta, los camarotes, las bodegas… Queremos saber qué hay allí, así que le echamos un vistazo general, deteniéndonos aquí y allá. Encontramos cosas que nos gustan más y otras que nos gustan menos, hasta que de pronto aparece ante nosotros algo muy valioso, algo que nos interesa realmente: es una joya a la que acompañan algunas pistas sobre como conseguir muchas más. Bien, pues éste es el propósito principal de este Manual: ofrecer un recorrido por el navío lenguaje y facilitar si no un mapa, al menos algunas señales o signos para adentrarse en su estudio de modo que nos resulte estimulante. Conviene aclarar, pues, expresamente que no se tratará aquí de ser exhaustivo, sino más bien, orientativo, y en algunos casos, esquemático, llegando en algún punto concreto a limitarse a enunciar el tema.
Que el estudio del lenguaje puede resultar atractivo para los muchachos fue un descubrimiento que hice en mis años de docencia en el Colegio Sagrada Familia de Valladolid, donde llegó a darse el caso de que un tutor de 6º de Educación Primaria motivara a sus alumnos prometiéndoles que, de portarse bien, vendría don Javier a darles una clase de lenguaje. Después, en torno a la lectura de El Señor de los Anillos, surgiría el Club de Amigos de los Elfos, que comenzó por casualidad, sin que nadie se lo propusiera, jugando con los muchachos a cifrar mensajes escritos en runas. En este sentido, este Manual puede resultar interesante bien como texto auxiliar en clase, o bien, para llevar un taller de lenguaje1 en actividad extraescolar.
En el texto principal de esta obra se hace una primera presentación de los temas y ejercicios, mientras que la información que aparece en segundo plano, es decir, mediante notas a pie de página, está destinada a facilitar la posibilidad de ampliar y profundizar en lo tratado. Será decisión y labor del usuario situarse y adaptarse a un determinado nivel. Además de estas dos pautas de estudio, a lo largo de la obra encontraremos referencias a aplicaciones de los contenidos que fueron utilizados como recursos en la redacción de mi novela ¡Agua! Y más adelante, en el apartado 10, encontraremos algunos fragmentos y sus aplicaciones. Quizá pueda ser motivador para los muchachos comenzar por este apartado. Por otra parte, el libro puede seguirse linealmente de principio a fin, pasando desde un apartado al que aparece a continuación, o acudir al índice y utilizarlo centrándose en trabajar aspectos concretos que nos interesen en un momento dado.
Finalmente, en la página de bibliografía, encontraremos algunas indicaciones que nos faciliten proseguir en el aprendizaje del lenguaje, avanzando por uno de los muchos caminos que aquí se esbozan. En cuanto a las páginas web que aparecen, dada la volatilidad que existe en la red, se recomienda comprobar su actual existencia y estado antes de proponer a los alumnos acceder a ellas.
“La significación puede itroducirse bajo todas las apariencias sensibles.
Así, está detrás de los sonidos, de las imágenes, de los olores, de los sabores, etc.”.
A. J. Greimas
Un signo lingüístico es una construcción social que funciona dentro de un sistema lingüístico y que pone un "elemento" en lugar de otro. Tiene las siguientes características:
- Es articulado (está compuesto por unidades más pequeñas).
- Éstas aparecen con un orden lineal, por ejemplo: sapo-posa2.
- Significado y significante están preestablecidos por el hombre (no puedes llamar mesa a una ventana)3.
- Tiene variedad en el tiempo.
1.1. CREAR MENSAJES
Mediante los signos podemos crear mensajes. El mensaje es el núcleo de la comunicación.
1.1.1. LA COMUNICACIÓN HUMANA
Comunicación es el intercambio de información entre un emisor y un receptor que utilizan el mismo código (lengua).
Elementos de la comunicación.
• Emisor: Aquel que elabora y transmite el mensaje.
• Receptor: El que recibe e interpreta el mensaje.
• Código: Reglas semióticas comunes que utilizan el emisor y el receptor donde están incluidos los signos.
• Mensaje: La información que se transmite.
• Canal: La vía por la que circula el mensaje: ondas sonoras del aire, papel escrito...
• Contexto: Otras partes del mensaje y circunstancias que lo rodean y concretan.
Como veremos a continuación, hay muchas clases de significantes: substancias; sonidos; objetos; formas; etc.; los cuales se pueden organizar en alfabetos4 y en códigos5.
Los significantes son fáciles de percibir, pero no así los significados que pueden llevar asociados6, por eso conviene ejercitarse en explorarlos activamente7.
Los signos se materializan a través de las apariencias sensibles. Estas son algunas de las apariencias sensibles que podemos utilizar como signos o significantes:
- Substancias
- Objetos: presencia positiva o negativa
- Colores: presentes en un objeto, en un trazo o mancha, etc.
- Formas: trazos, dibujos, posturas corporales, gestos, secuencias, etc.
- Posiciones en el espacio: de objetos, manchas, trazos, posturas, movimientos, etc.
- Sonidos y sus características: ritmo, intensidad, tono, timbre, duración, secuencia, etc.
- Olores: presentes o ausentes en un lugar, en un objeto –p. e., una carta-, etc.
- Sabores
- Tacto, contacto, temperatura y otras sensaciones corporales.
Podemos distinguir dos tipos generales de signos:
1. COMUNES: a este tipo de signos le corresponden significantes y significados establecidos socialmente.
2. PROPIOS O PARTICULARES: son aquellos que responden a los acuerdos o convenios entre dos o más personas, por ejemplo, los códigos secretos de los ejércitos.
Siguen a continuación algunos ejemplos de signos creados a partir de diferentes “apariencias sensibles”.
1.1.1.1. EL LENGUAJE DE LAS SUBSTANCIAS
En el ámbito de las ciencias químicas, sustancia o substancia es toda porción de materia que comparte determinadas propiedades intensivas8.
Se emplea también el término para referirse a la clase de materia de la que están formados los cuerpos.
Es importante ser conscientes de que podemos crear un lenguaje y transmitir información utilizando cualquier substancia. Una substancia es algo que subyace, por ejemplo, en una mesa pueden subyacer la sustancia madera. Estamos acostumbrados a codificar la información mediante el lenguaje verbal y eso hace que no consideremos otras posibilidades. Invito al lector a diseñar otros códigos. Si lo que queremos transmitir es confidencial, hemos de tener en cuenta que cuanto más abstracto sea el código que utilicemos para comunicar un mensaje, más difícil será que sea descubierto por terceros.
Muchos animales marcan sus zonas de dominio con sustancias. Las hormigas, por ejemplo, dejan rastros de ácido fórmico para indicar el camino a sus compañeras.
1.1.1.2. EL LENGUAJE DE LOS OBJETOS
Una de las formas más conocidas para transmitir mensajes prefijados por emisor y receptor es la presencia o ausencia de objetos en un escenario.
1.1.1.3. EL LENGUAJE DE LOS COLORES
Si nuestro código se basa en colores, podemos transmitir mensajes con las prendas de vestir que llevemos en cada momento; con el color de la carpeta que portemos; con color las uñas, del pelo, etc.; con una cartulina colocada en un lugar determinado, etc., etc.
También podemos asignarle un color a cada letra y crear un alfabeto, con lo que podríamos crear mensajes como este:

En la naturaleza existen mensajes basados en el color: con frecuencia, la combinación de los colores negro y amarillo significa “veneno”.
Por otra parte, puede resultarnos muy interesante conocer las asociaciones que hace nuestra sociedad de cada color con diferentes significados:
El significado de los colores9:
En la siguiente tabla vamos a resumir, para los principales colores, qué simbolizan, así como su efecto psicológico o acción terapéutica, tanto en positivo, como en negativo:


1.1.1.4 - EL LENGUAJE DE LAS FORMAS
En este apartado podemos considerar la multitud de formas de las que nos podemos servir para crear mensajes. Como ejemplo citaré la aplicación que de las formas hizo Sir Arthur Conan Doyle en su famosa novela policiaca titulada La aventura de los muñecos danzantes10, cuyo protagonista, Sherlock Holmes, descubre al asesino descifrando el código por él creado a base de los típicos monigotes colocados en diferentes posiciones.
El lenguaje de las formas ha sido ampliamente estudiado por los teóricos de la imagen. Por citar un libro que en su título hace referencia al lenguaje, podemos señalar la obra de Dondis, Sintaxis de la Imagen, donde encontraremos muchos recursos para expresarnos por medio de la forma.
1.1.1.5- EL LENGUAJE DEL ESPACIO O ESPACIAL

Consideremos las posiciones espaciales de los objetos como posible fuente de confección de un lenguaje, el lenguaje del espacio o espacial. Una aplicación de esta pauta podría ser el uso del reloj, o los relojes, atendiendo a la posición de las manecillas, con las que podemos crear un código de letras o de frases; otra, el código de banderas.
Veamos algunos ejemplos:
Colocando flores11 de distintos colores en un jarrón en un cierto orden. Cada combinación de colores de izquierda a derecha tiene un significado distinto. Por ejemplo, en un grupo de tres flores podríamos encontrar estos significados:
• Rojo-azul-amarillo, significa: “Todo va bien. Puedes entrar.”
• Rojo-amarillo-azul, significa: “Regresa más tarde.”
• Amarillo-azul-rojo, significa: “Hoy no tenemos nada para ti.”
• Amarillo-rojo-azul, significa: “Espérame en el refugio.”
• Azul-amarillo-rojo, significa: “Peligro, usa el plan B.”
• Azul-rojo-amarillo, significa: “Peligro, vete y no hagas nada.”
Mensajes como estos o de otro tipo previamente acordado pueden codificarse con otros objetos, por ejemplo manejando el orden y el color de las prendas de un tendedero.
Las posiciones espaciales de los objetos nos proporcionan mucha información: sensación de equilibrio o desequilibrio; orden o desorden, etc. Decoradores, artistas y arquitectos podrían hablarnos largamente sobre este asunto.
1.1.1.6- EL LENGUAJE DE LOS SONIDOS
Los sonidos son uno de los recursos más utilizados por la naturaleza para transmitir información.
Existen señales basadas en sonidos como, por ejemplo, la sirena de una ambulancia.
En el lenguaje de los sonidos, además del lenguaje musical y el verbal, tenemos el código morse, también conocido como alfabeto morse.
1.1.1.7- EL LENGUAJE DE LOS OLORES
“A través del humo”, ese es el significado de la palabra perfume.
Los antiguos egipcios ya conocían y usaban cremas y lociones a modo de perfume y colonia. Napoleón, era un asiduo bebedor de perfume. El agua de la Reina de Hungría fue uno de los primeros perfumes (en crema) famosos.
A veces nos cruzamos con alguien, en quien siquiera nos habíamos fijado, y su fragancia nos hace volver la cabeza. Esa persona, acaba de ganar nuestra atención, nos ha pasado un mensaje. ¿La fragancia nos define?
¿Qué perfume o colonia usas normalmente? ¿por qué?
Podemos acordar mensajes a partir de la presencia o ausencia de ciertos olores o perfumes y crear así una lengua dentro del lenguaje de los olores.
1.1.1.8- EL LENGUAJE DE LOS SABORES
¿Pero es que podemos expresar algo a través de los sabores?
Hace mucho tiempo, Antelme Brillat-Savarin -dandy francés- planteó su conocido aforismo: “dime qué comes y te diré quién eres”. Siguiendo su ejemplo, me permitiré reflexionar sobre lo que expresan las culturas a través de la comida. Y, más bien, del cómo a través de la selección, preparación, consumo y conservación de los alimentos -el ámbito de lo culinario- podemos apreciar la identidad y la fuerza distintiva de un pueblo.
Para comenzar, es necesario pensar que al cocinar y al alimentarnos nos planteamos expresarnos de la misma manera que con respecto al lenguaje verbal. Tenemos un sinnúmero de sonidos posibles para realizar con nuestro aparato de fonación, o de letras con nuestros signos escritos. De estos, cada cultura sólo selecciona algunos y los convierte paulatinamente en sonidos y signos propios que, combinados también de una manera particular, van a dar en palabras, frases y sentencias. Es decir, su propia lengua, su idioma distintivo. Lo mismo con la música, donde existen elementos sonoros que arbitrariamente se constituyen como básicos, las notas musicales, y que por medio de su uso, repetición y aplicación constante forman una verdadera gramática acústica.
En el caso de lo culinario, recordemos que existen libros de cocina repletos de recetas, una forma de poner bien la mesa; un orden de los platos servidos; sonidos o crujidos que debe emitir una comida; una estética de colores y, lo fundamental, un aroma y un gusto particulares, mezcla de todo lo anterior, compenetrado para producir una alimentación rica y variada, esencia de la humanidad. Estas combinaciones también obedecen a una gramática, a una forma de expresión y de comunicación de sentidos: el lenguaje de los sabores12.
1.1.1.9.- EL LENGUAJE DEL TACTO
Los bebés y niños pequeños tienen como forma de comunicación el llanto, la risa, los gestos porque todavía no pueden expresarse verbalmente y necesitan del contacto físico para transmitirnos sus sensaciones y sentimientos. Cuando van creciendo y comienzan a hablar, predomina la comunicación a través del lenguaje oral.
Las manos son comunicadoras por excelencia. La necesidad de las personas de mantener el contacto físico a través de las caricias, de los besos, del afecto, de una mano amorosa o cariñosa se constata día a día. Quienes durante su infancia no recibieron caricias de sus padres son más proclives a mostrar dificultades para dar o recibir afecto, a mantener una postura corporal rígida y a las limitaciones para expresar su emotividad, manifiestan una tendencia a evitar el contacto físico con los demás, a verlo como algo inapropiado. Son percibidas como personas distantes, frías. Estas personas muestran una dificultad mayor para sentirse queridas y aceptadas por lo demás. Esta incapacidad puede traer consigo problemas en el manejo de sus habilidades de comunicación y en la gestión de la agresividad.
En nuestra sociedad utilizamos multitud de mensajes basados en el tacto: dar la mano, estrechar la mano, coger la mano, golpecito en el hombro, codazo, patadita por debajo de la mesa, etc.
Como es sabido, existe un código formado por signos táctiles: el alfabeto braille.
El ritmo, ya sea musical, corporal, oral o plástico, puede servirnos para facilitar o añadir información a nuestros mensajes. En el siguiente apartado haremos una primera aproximación al lenguaje corporal.
2. EL LENGUAJE DEL CUERPO13
El concepto “lenguaje del cuerpo”, tiene varias acepciones, y una de las menos utilizadas o tenidas en cuenta es la imagen que transmitimos con nuestro aspecto corporal.
Es evidente que, en la época en la que vivimos, la limpieza o ausencia de ella es un claro indicativo de nuestra personalidad. Un pelo limpio, una ropa limpia y planchada y una fragancia adecuada al momento y al lugar, son los ingredientes perfectos para una imagen social inmaculada.
Por supuesto, otros factores como la elección de la ropa, el físico, la sonrisa, los gestos y los modales, también son determinantes para transmitir ese mensaje de nobleza, elegancia, donaire… siempre y cuando no olvidemos que en todo esto, como en cualquier otro lenguaje, lo exagerado o desorbitado también comunica y da de nosotros una imagen negativa que podría sugerir calificativos como desmedido, obsesivo, maniático, escrupuloso, egocéntrico.
Tratemos ahora, dentro de lo posible, de distinguir dos procesos unidos en el acto de comunicación realizado mediante el lenguaje del cuerpo: los gestos y demás signos involuntarios que transmiten o traslucen información sobre lo que pensamos o sentimos, que aquí denominamos “comunicación no verbal”; y los queridos voluntariamente por el emisor, que denominaremos “expresión corporal”.
2.1- COMUNICACIÓN NO VERBAL
Como queda definida más arriba, la comunicación no verbal es involuntaria o, al menos, espontánea y difícilmente controlable. Pocas son las personas adiestradas tanto en su control como en su percepción e interpretación científica, objetiva14, aunque, según los casos, más o menos parte de lo que comunica el emisor mediante este sistema es captado por cualquier receptor, precisamente por que son signos objetivos15.
Cuando hablamos con alguien, sólo una pequeña parte de la información que obtenemos de esa persona procede de sus palabras. Los investigadores han estimado que entre un 60 y un 70% de lo que comunicamos lo hacemos involuntariamente mediante el lenguaje no verbal; es decir, gestos, apariencia, postura, mirada y expresión.
Muy a menudo, el efecto de este lenguaje corporal tiene lugar a nivel inconsciente, de manera que, después de estar sólo un par de minutos conversando con alguien a quien acabamos de conocer, podemos llegar a la conclusión de que esa persona no es de fiar o no nos gusta, sin que podamos explicar el motivo exacto. Lo más que podemos decir es "tiene algo que no me gusta". Ese "algo" procede, casi con toda seguridad, de lo que su lenguaje corporal nos ha transmitido. Y, a la inversa, cuando hablamos con alguien es posible que le estemos diciendo mucho más de lo que creemos. De este modo, nuestras emociones se ven influidas por otras personas sin necesidad de decir una sola palabra, pues puede bastar una determinada postura, mirada y gesticulación para hacernos sentir incómodos, nerviosos o enfadados, o bien alegres, joviales y optimistas. Por supuesto, esto no quiere decir que nuestro interlocutor vaya a captar toda la información que estamos transmitiendo; el grado en que lo haga dependerá de lo bueno que sea a la hora de interpretar este lenguaje y de la atención que nos esté prestando.
El lenguaje no verbal es en parte innato, en parte imitativo y en parte aprendido. Generalmente, distintas áreas del cuerpo tienden a trabajar unidas para enviar el mismo mensaje, aunque a veces es posible enviar mensajes contradictorios, como cuando alguien está contando una anécdota divertida pero la expresión de su cara es triste. Esto puede ser debido, por ejemplo, a que mientras habla está pensando en otra cosa, tal vez en lo siguiente que va a decir, y la expresión de su cara se corresponde con lo que está pensando y no con lo que está diciendo, de manera que deja perplejo a su interlocutor.
En otras ocasiones, los mensajes son confusos debido que se pueden estar transmitiendo varias emociones a la vez, como rabia, miedo y ansiedad, que a veces aparecen unidas.
Con los desconocidos nos comunicamos principalmente a través de los ojos. Por ejemplo, cuando vamos caminando por un pasillo estrecho y nos encontramos con alguien de frente, primero le miramos a los ojos y luego desviamos la mirada hacia el lado del pasillo por el que pretendemos pasar. Cuando no se emiten estas señales o no se interpretan correctamente, lo más probable es que ambas personas acaben manteniendo una especie de baile a derecha e izquierda hasta aclararse.
2.2. LO QUE EL CUERPO NOS DICE
2.2.1. ANÁLISIS A PARTIR DE UNA SITUACIÓN
Tienes una cita y vas caminando por la calle para encontrarte con alguien a quien quieres transmitir una imagen de confianza, amistad y cooperación. Te interesa agradar a esa persona y causarle una buena impresión. Mientras te mueves mantienes una posición erguida, pero relajada, el abdomen ligeramente tenso y el pecho algo levantado. Sabes que si caminas encorvado o encorvada, con los hombros encogidos y la pelvis inclinada hacia delante (o hacia atrás) no tendrás muchas posibilidades, a no ser, claro está, que seas un actor cómico. La expresión de tu cara es relajada. Aunque sientes cierto nerviosismo tratas de controlarlo diciéndote que todo es maravilloso, que te sientes feliz y rezumas encanto por todos tus poros. Esos pensamientos se reflejan en tu rostro y te ayudan a transmitir la imagen que deseas. Al doblar la esquina localizas con la mirada el lugar del encuentro y poco después tus ojos se encuentran con los suyos. Un rápido y ligero movimiento ascendente y descendente de las cejas justo antes de establecer el contacto ocular tratan de atraer su mirada hacia tus ojos. Mantienes la mirada durante unos tres segundos, con el objetivo de obtener información acerca de los sentimientos, actitudes e intenciones de esa persona, y luego la desvías hacia abajo un instante para volver a levantarla después. Ha sido un ligero gesto de sumisión que indica que vienes en son de paz y que tu deseo es cooperar y no tratar de dominar a esa persona. Si lo que pretendes es desconcertarla o tomarle el pelo levantarás la vista hacia el cielo y si la desvías hacia izquierda o derecha darás la sensación de rechazo o falta de interés, mientras que si la mantienes fija darás la impresión de hostilidad, agresividad o deseo de un contacto más íntimo (en las pareja, por ejemplo, no suele darse esta pausa y mantienen fija la mirada).
2.2.2. LA SONRISA
Por supuesto, no olvidas el poder de una sonrisa. La más apropiada para esta situación será aquella que muestra ligeramente los dientes superiores, siempre y cuando sea sincera, pues una sonrisa falsa es muy fácil de descubrir y va causar una mala impresión.
La sonrisa, igual que la mirada, puede decir muchas cosas distintas. No sólo expresa alegría, sino que también puede indicar ansiedad, inseguridad e incluso hostilidad enmascarada. Del mismo modo, sus interpretaciones también pueden ser diferentes. Por ejemplo, una sonrisa puede ser interpretada como signo de amistad y simpatía o bien hacer que nos preguntemos fastidiados de qué se estará riendo esa persona, e incluso nos puede llevar a sentir vergüenza. Una sonrisa débil y vacilante que no muestra los dientes y va acompañada de una mirada de similares características indica timidez e inseguridad. Puede venir bien usarla ante una persona con baja autoestima para darle seguridad. Es también una sonrisa que inspira ternura fácilmente, sobre todo si va acompañada de una mirada franca. La sonrisa que muestra ligeramente los dientes superiores es apropiada para conocidos, vecinos, etc.
Una sonrisa más amplia, que muestra todos los dientes superiores, en cambio, puede desconcertar a una persona a quien apenas conocemos. Por otra parte, la sonrisa reprimida puede llevarnos a dar una imagen desastrosa, sobre todo cuando la otra persona no sabe de qué nos estamos riendo y la interpreta como una burla. Aunque por lo general suele ser indicio de timidez.
2.2.3. LA MIRADA
Una vez iniciada una conversación es mucha la información que podemos obtener de nuestro interlocutor si sabemos prestar atención al lenguaje de su cuerpo. Los ojos tienen una gran importancia y es mucho lo que podemos decir con ellos. No es extraño, por tanto, escuchar expresiones como "hay miradas que matan", "tenía una mirada de hielo" o "me abrasó con su mirada". Hay miradas burlonas, miradas iracundas, miradas de sorpresa e incluso miradas veladas.
Al escuchar, miras atentamente a los ojos de tu interlocutor para demostrarle interés y atención, mientras que la otra persona suele desviar a menudo la mirada cuando te habla. Si nos miran fijamente al hablarnos es fácil que nos pongamos nerviosos, sobre todo porque aparece el dilema de sostener durante demasiado tiempo una mirada, frente a desviar los ojos, algo que puede ser interpretado como falta de interés. Después, cuando te dispones a tomar la palabra, desvías la mirada un instante, justo antes de empezar a hablar, para hacer ver que te dispones a dar una respuesta considerada y meditada. Por supuesto, la persona con la que hablas no es consciente de todo esto, pero a un nivel sutil está captando todos estos mensajes y probablemente tiene ya una impresión bastante favorable ti.
Mientras estáis sentados en la terraza de un café, te alegras de que el día esté nublado, pues con esas lentillas que te has puesto te molestaría demasiado el sol y sabes que las gafas también tienen algo que decir. Tienden a producir una impresión negativa, sobre todo si son oscuras o con cristales brillantes, ya que impiden el acceso a una fuente importante de información. Pueden dar la sensación de frialdad, distanciamiento o falta de sinceridad, aunque también transmiten inteligencia, seriedad y autoridad. La persona que te habla con gafas de sol oscuras está diciéndote lo inaccesible que es y lo difícil que lo tienes para llegar hasta ella. Dan la sensación de gran reserva y rechazo a entablar una conversación, aunque, por supuesto, puede tratarse tan sólo de inseguridad. A veces se utilizan como un modo de esconderse ante la mirada ajena.
El lugar hacia donde dirigimos la mirada dice también mucho. Cuando se trata de personas que acabamos de conocer se mantiene la mirada dentro del triángulo formado por los ojos y la nariz, y entre amigos se amplía ese triángulo para incluir la boca. Bajar la mirada por debajo de la cara tiende a interpretarse como un mayor deseo de intimidad y puede hacer que una persona, sobre todo si es mujer, se sienta nerviosa o enfadada al verlo como una insinuación sexual.
El tiempo durante el cual una persona mantiene su mirada puede darnos también algunas pistas. Las personas inseguras la mantienen menos. Cuando se habla de temas personales disminuye el contacto visual y cuando alguien nos elogia sucede justo lo contrario.
2.2.4. LA PRIMERA IMPRESIÓN
El famoso dicho "la primera impresión es la que cuenta", resulta bastante acertado, de manera que causar una buena impresión inicial en una entrevista de trabajo puede ser incluso más importante que el currículum o las buenas referencias. Un estudio realizado en Reino Unido mostró que la mayoría de las empresas se basan únicamente en la entrevista como método para contratar personal.
Por lo general, la primera impresión está ya formada a los tres o cuatro minutos de haber conocido a una persona. En ese corto periodo de tiempo decidimos si nos agrada o desagrada y si queremos mantener o no algún tipo de relación con ella. Esta opinión tiende a mantenerse estable a lo largo del tiempo y suele resultar difícil cambiarla, debido a que implica partir otra vez de cero: evaluar de nuevo toda la información que tenemos de esa persona, admitir que nos hemos equivocado y llegar a conclusiones diferentes que nos empujarían a cambiar nuestro comportamiento. Por tanto, es mucho más fácil mantener siempre la misma opinión, a no ser que nos encontremos con información que es claramente inconsistente con la impresión que nos hemos formado.
Muchas personas piensan que hay que ser natural y mostrarnos ante los demás tal y como somos. El problema aparece cuando esto se interpreta como dejar ver los defectos desde el principio. Y dada la gran importancia que parece tener esta primera impresión, lo más inteligente es tratar de mostrar la mejor imagen posible de nosotros, que es lo que la mayoría de la gente intenta hacer, y dejar los defectos para más tarde, de manera que su impacto será menor si hemos causado una buena impresión (que tenderá a mantenerse) que si hemos dado una imagen negativa, en cuyo caso, nuestros defectos no harán más que confirmar la opinión de esa persona, por lo que tenderá a fijarse más en ellos. Y es que la expresión "el amor es ciego" es muy cierta, pues si consideramos que una persona es maravillosa, tendrá que hacer algo verdaderamente atroz para que pensemos de otro modo.
A veces, ni siquiera hace falta ver a una persona para formarnos una opinión favorable o desfavorable. Si nos describen a alguien como agradable y amable antes de haberlo conocido, después tendremos una mejor opinión de esa persona que si nos la han descrito como fría y antipática.
La imagen que queremos dar dependerá también de la situación (entrevista de trabajo, cita romántica, etc.) y de la persona que tenemos delante. Por ejemplo, si nos comportamos de forma dominante con una persona tímida e insegura, lo más probable es que hagamos que se sienta intimidada e incómoda. En general, la gente suele preferir a quienes tienen (o muestran) niveles de autoestima similares al suyo.
2.2.5. AUTOESTIMA Y ATRACTIVO FÍSICO
Durante ese primer encuentro lo que se dice con palabras parece no importar mucho. Lo mejor es ser un buen oyente, usar correctamente el lenguaje corporal y tener una apariencia física que resulte atractiva a la otra persona. Las personas más atractivas tienen más probabilidades de salir bien paradas en una entrevista de trabajo o de ser absueltas en un juicio, debido a que existe la creencia generalizada de que los más atractivos son también mejores personas. Es decir, a los que son guapos por fuera también se los considera "guapos" por dentro.
Por otra parte, lo que pensamos de nosotros mismos ejerce una influencia en la imagen que damos a los demás. Si piensas: "no soy más que un hombre sencillo a quien todos consideran un pobre ingenuo" es posible que des una impresión de hostilidad, si esa concepción que tienes de ti mismo te hace enfadar. Y si piensas "soy sosa y aburrida y los demás no quieren saber nada de gente así" estarás esperando que los demás te ignoren y dando una impresión de desconfianza y distanciamiento. Por tanto, los demás nos juzgarán de acuerdo a cómo nos juzguemos a nosotros mismos. Si pensamos que somos personas estupendas y encantadoras tenemos muchas probabilidades de que los demás estén de acuerdo con nosotros.
De este modo, una buena autoestima hará milagros en alguien poco atractivo, porque a pesar de la importancia que el físico parece tener en nuestra sociedad, la clave del éxito no está exactamente en él, sino más bien en el buen concepto que estas personas suelen tener de sí mismas y que les lleva a transmitir una imagen positiva a los demás. Por tanto, aun siendo poco agraciado, basta con quererse y aceptarse para lograr transmitir una impresión tan buena como el más atractivo.
2.2.6. HABLAR CON LA CABEZA
Los movimientos afirmativos de cabeza revelan mensajes diferentes según su ritmo. Cuando son rápidos significa: "entiendo; continúa", o bien pueden indicar que queremos que esa persona se dé prisa y termine lo que está diciendo. Cuando son moderados nos están diciendo "comprendo y estoy de acuerdo" y cuando son lentos significan "comprendo pero estoy un poco confundido" o "no estoy del todo convencido". La inclinación de cabeza es otra pista que podemos interpretar de diferentes formas. Una inclinación hacia delante y a un lado significa "te escucho".
Y cuando va acompañada de una sonrisa y contacto visual aumentan los sentimientos de simpatía hacia esa persona y tiene más probabilidades de recibir apoyo y cooperación. Cuando la inclinación se produce hacia un lado y hacia atrás quiere decir "estoy pensando tu pregunta" y una clara inclinación hacia un lado significa "estoy interesado y tal vez atraído".
2.2.7. ESPACIO PERSONAL E INVASIÓN
Nuestro espacio personal íntimo está formado por nuestro cuerpo y una zona a su alrededor de unos cuantos centímetros. En ese espacio sólo permitimos que entren los amigos más íntimos, parejas y familiares. Un poco más lejos se sitúa la zona personal lejana, en la que sólo dejamos entrar a amigos y compañeros con quienes mantenemos una buena relación. Generalmente no permitimos que los extraños nos toquen o se sitúen demasiado cerca de nosotros y si invaden nuestro espacio sentimos nerviosismo, enfado, irritación o temor. A veces, sin embargo, no tenemos más remedio que aguantar esa invasión, como sucede al viajar en metro o autobús. En esos casos el cuerpo se tensa, se evita todo contacto ocular y se clava la vista en el infinito, con esa mirada que parece decir "en realidad no estoy aquí". Relajarse y moverse libremente podría suponer una amenaza para los demás.
Cuando se produce una invasión del espacio personal, suele retrocederse un paso para evitarla. Así, es posible encontrarse a veces con situaciones en las que dos personas, una de las cuales no respeta el espacio de la otra, se van moviendo por toda la habitación en una especie de baile en la que uno retrocede para poder respirar y el otro avanza porque siente que está demasiado lejos. En otros casos la invasión tiene lugar conscientemente para intimidar a la otra persona o ponerla nerviosa y hacer que retroceda mostrando así sumisión. La mejor manera de separarse de estas personas es dar un paso hacia un lado en vez de hacia atrás.
Las mujeres suelen sentir menos nerviosismo cuando su zona personal lejana se ve invadida por mujeres desconocidas, pero reaccionan de forma muy negativa si lo hace un hombre, interpretándose como una insinuación sexual. Los hombres, en cambio, no suelen sentirse incómodos cuando una desconocida invade esta zona, aunque también lo interpretan como un deseo de mayor intimidad. Algo parecido podría decirse del contacto físico. Si bien las mujeres sólo suelen permitir que quien las toque sea un buen amigo si se trata de un hombre, a estos no les suele importar que los toque una mujer desconocida.
También existen diferencias según la personalidad, siendo más amplio el espacio personal de los introvertidos, que necesitan mantener una mayor distancia entre ellos y su interlocutor.
2.2.8. RECHAZO
La persona que interpone un objeto entre ella y nosotros nos está enviando un mensaje que puede significar varias cosas. Cuando se da también una mirada hostil o inexpresiva, postura tensa, y poco o nulo movimiento corporal su significado suele ser claro: "será mejor que te apartes de mi vista inmediatamente", pero si va acompañado de una expresión amistosa y el cuerpo más relajado, indica que aunque no se va cortar del todo la comunicación es mejor que vayas con cautela.
En una investigación se vio que cuando un grupo de personas escuchaban a un orador con los brazos cruzados retenían menos información y tenían una actitud más crítica hacia él. Cruzar los brazos indica una actitud defensiva y negativa, incertidumbre o inseguridad. Si se aprieta el puño denota agresividad y si se están apretando los brazos con las manos señala una gran ansiedad o enfado. Una buena forma de romper estas barreras es ofrecer algún objeto a esa persona, como un cigarrillo o una bebida.
Una barrera parcial, como agarrarse el brazo con una mano, denota más bien falta de confianza en vez de rechazo. A veces lo usan las personas inseguras como una forma de tranquilizarse.
2.2.9. GESTOS NERVIOSOS. HOSTILIDAD
Cuando sentimos ansiedad u hostilidad nuestro lenguaje corporal va a reflejarlo. Sin embargo, nuestro interlocutor no tiene por qué ser consciente de lo que estamos sintiendo; simplemente capta "algo" en nosotros que no le gusta. Por ejemplo, una persona ansiosa o tímida puede comportarse de un modo que otros perciban como frialdad y rechazo. El miedo puede hacer que nos enfademos con nosotros mismos y transmitir una imagen de hostilidad. De este modo la persona con la que hablamos puede tener una impresión de nosotros que no se corresponda con la realidad, a no ser que sea bastante buena interpretando nuestros gestos.
Cuando estamos nerviosos es muy probable que toquemos precisamente esa parte de nuestro cuerpo que menos nos gusta. La ansiedad es un sentimiento muy intenso que nos hace más conscientes de nosotros mismos y, por tanto, también de aquello que no nos gusta en nosotros. Sin embargo, también puede tener otros significados. Tocarse la boca, por ejemplo, puede indicar que no nos gusta o bien un temor a decir algo que no debemos. La persona que se frota las manos nerviosamente parece estar diciendo "tengo miedo de lo que podría llegar a hacer con mis manos". Los niños se tapan descaradamente las orejas cuando no quieren oír; los adultos, más discretos, se las tocan.
Tocarse determinadas partes del cuerpo es también una forma de confortarse o relajarse. Masajearse la nuca, acariciarse el pelo o la barba, humedecerse los labios o chupar algún objeto, etc., denotan cierto nerviosismo cuando se hace a menudo. Y lo mismo puede decirse de los pies y dedos inquietos: juguetear con objetos, alisarse la ropa, golpear el cigarro contra el cenicero aunque no haya ceniza que tirar...
Entre los signos de hostilidad se encuentran golpear el suelo o algún objeto con el pie; apretar, estirar o pellizcar partes de la cara, o morderse los labios.
2.2.10. INTERPRETAR EL LENGUAJE NO VERBAL
A pesar de todo lo que podemos comunicar a través del lenguaje del cuerpo, no todo el mundo sabe interpretar o usar estas señales correctamente. En realidad sólo una minoría es buena en esto. Las mujeres suelen ser mejores que los hombres a la hora de interpretar el lenguaje corporal y lo utilizan más para comunicar la importancia de la relación. También sonríen más, se sienten más atraídas por las personas que sonríen y utilizan más la mirada (aunque les resulta más incomodo que las miren a ellas).
Las personas introvertidas y reservadas también tienden a ser mejores, debido a que ejercen un mayor control sobre sus propias emociones y por tanto son más conscientes de sí mismas. También son más sensibles al comportamiento de los demás, pues utilizan las señales que estos emiten como una forma de controlar la impresión que están causando.
En cambio, las personas agresivas suelen ser peores que los demás a la hora de interpretar correctamente estos signos, teniendo mayor tendencia a considerar hostil una expresión neutra.
2.2.11. EL ENGAÑO
Pillar a un mentiroso no es tan fácil como la gente suele creer, sobre todo si le miras a los ojos, como suelen hacer la mayoría de la personas, porque el mentiroso tiende a centrarse en su cara para ejercer el control y no ser descubierto. Aun así hay algunos signos que lo delatan. Se utilizan menos gestos y el cuerpo puede estar prácticamente inmóvil, como si temiera que fuese a delatar su mentira en cualquier momento. A veces aparecen gestos nerviosos como los ya mencionados. Tocarse la boca o la nariz como una forma encubierta de taparse una boca mentirosa; tocarse los ojos como una manera de evitar mirar a quien estamos mintiendo (tocarse o frotarse los ojos puede indicar también deseos de terminar la conversación por cualquier motivo).
El ojo mentiroso rehuye la mirada, aparta y vuelve a fijar la vista rápidamente, aumenta el parpadeo y es mayor el tiempo durante el cual los ojos permanecen cerrados al parpadear. Por supuesto, si estamos ante alguien que, además de ser un tanto mentiroso, apenas se inmuta ante sus propias mentiras y no se siente culpable ni ansioso, nos va a resultar bastante difícil desenmascararlo.
2.3. LA EXPRESIÓN CORPORAL
Con esta denominación queremos referirnos a esa parte del lenguaje corporal que, sirviéndose voluntariamente de gestos, muecas, posturas, etc., subraya, completa y, a veces sustituye a la palabra. Esta especie de lenguaje auxiliar debe usarse para enriquecer la expresión, nunca para sustituir una palabra porque no se encuentra o no se conoce.
2.3.1. PROPUESTA DE EJERCICIOS
2.3.1.1. CAMBIO DE EXPRESIÓN
Organización inicial: Por parejas, uno frente a otro.
Desarrollo: Uno de la pareja se pasa la mano por delante de la cara, de arriba a abajo. Cada vez que la cara queda destapada ha de representar una expresión diferente. El otro lo observa y decide si lo ha realizado correctamente o no. Cambio de rol.
2.3.1.2. EL OBJETO INVISIBLE
Organización inicial: Grupos de cuatro en los que se diferencian dos parejas.
Desarrollo: En cada grupo, una pareja hace ver que manipula un objeto, por ejemplo, se pasa una pelota invisible. La otra pareja debe adivinar de qué objeto se trata.
2.3.1.3. AGRUPACIONES DE ANIMNALES
Organización inicial: Se desplazan libremente por el espacio como si fueran animales. Los diferentes animales son escogidos libremente por los alumnos, o bien, de acuerdo con las sugerencias del profesor.
Desarrollo: A la señal, los alumnos que representen el mismo animal deben encontrarse y formar diferentes grupos, todo ello sin intercambiar información verbal.
2.3.1.4. ESTO ES UN PATO
Un personaje con cualquier otro objeto en la mano hace salir a unos cuantos y les dice que uno a otro vayan haciendo y reproduciendo los gestos y el diálogo que él inicie.
Comienza diciendo: “te doy el pato”. El otro pregunta: ¿esto es pato? Y se contesta “pato es”.
Este diálogo se va repitiendo llorando, riendo, con voz aguada, con voz grave...
2.3.1.5. LA CADENA
Los participantes del juego, están todos sentados en corro. El animador da a un jugador un objeto cualquiera: por ejemplo, un bastón. El jugador debe improvisar una acción con el bastón. Por ejemplo: lo puede convertir en una caña de pescar. Al cabo de un rato, el vecino de la derecha ha de levantarse para interrumpir la acción del anterior haciendo, por ejemplo de guarda forestal. A continuación el pescador se sienta y el guarda debe hallar una nueva utilización para el bastón, como el pasamanos de una escalera. El compañero de la derecha tiene que intervenir ahora haciendo, por ejemplo, de vecino de escalera... y luego de sentarse el del pasamanos, ha de convertir el bastón en una farola...
Así sucesivamente.
2.3.1.6. PERFECCIONAR LA FORMA DE :
- andar
- saltar
- girar sobre sí mismo
- detenerse brusca o suavemente
- sentarse y levantarse: sobre una silla, sobre el suelo, etc.
- estar de pie
- arrodillarse y estar de rodillas
- caerse sin hacerse daño
- levantarse con elegancia y presteza
- subir y bajar escaleras
2.3.1.7. CREAR OBJETOS A TRAVÉS DEL GESTO Y DEL MOVIMIENTO:
- ucular de teléfono
- una puerta que se abre y cierra
- una prenda de vestir que se pone y se quita
- hablar con señas16
2.3.2. PROPUESTA DE ACTIVIDAD
Ver película de cine mudo.
2.4. ARBITRARIEDAD / OBJETIVIDAD DEL SIGNO17
Según la inmensa mayoría de los lingüistas, el signo es arbitrario, es decir, el significante y el significado no están unidos con objetividad, sino arbitrariamente. Si bien esto puede ser así en muchas ocasiones en la actualidad, a lo largo de esta obra se cuestiona que esto fuera siempre así y que tenga que ser así necesariamente.
En el apartado siguiente veremos un ejemplo de signo objetivo y lo analizaremos para comprender que dicha objetividad es posible.
2.5. ANÁLISIS DEL SIGNO
Como vimos en 1.1., los signos no tienen porqué ser solamente fonemas o letras, sino que toda apariencia sensible puede ser constituida en signo. Se trata pues de tomar en consideración todos los aspectos del signo que puedan contener significado. El simple hecho de situarse en este punto de vista, puede hacernos descubrir aspectos insospechados del mensaje. Es algo así como el buen investigador que, de entrada, no descarta ningún sospechoso, porque aquí se trata de descubrir todo lo que está detrás de esas apariencias o, al menos, el máximo de que seamos capaces.
Facilitamos a continuación el esquema, o un esquema, de análisis del signo, ya que, en cada caso, quizá podamos considerar algún otro factor.
2.5.1. LA MATERIALIDAD
Se trata de la materia o materias de que se haya servido el emisor para realizar o poner en acto un signo o serie de signos que comuniquen un mensaje, y a partir del dato, inferir significados. Es evidente que las flores que nos envía una persona significan, a veces también la clase de flores o el color, la calidad, etc.
2.5.2 LAS DIMENSIONES
Consideremos que las dimensiones del signo pueden ser significativas: en la propaganda de una marca o producto, en un mensaje de amor, etc. Siguiendo con el ejemplo anterior, un ramo de flores nos puede resultar espléndido o miserable.
2.5.3 EL SOPORTE
El soporte es el estuche, la presentación y, quizá podamos incluir aquí en algún caso, el mensajero, en otros éste será objeto de su propio análisis.
2.5.4 LA FORMA
La forma del signo puede añadir detalles al núcleo o argumento principal del mensaje, puede corroborarlo o ser una pista que revele su falsedad.
2.5.5 LA APARIENCIA ESTÉTICA
Relacionado con la belleza, este aspecto está especialmente unido con la persona y la personalidad del emisor, nos proporciona indicios sobre su modo de pensar, su capacidad mental, su forma de ver el mundo, sobre quien es en el fondo. Quizá por eso sea este el punto más difícil de interpretar.
2.5.6 LA ARMONÍA
Relacionada con la materialidad, la forma y la apariencia estética, y en última instancia con todo el signo, la armonía hace referencia al conjunto de elementos que componen el signo o mensaje, la cual podrá ser mayor o menor, ausente o excelente.
Todos, quien más quien menos, tenemos una idea sobre lo que resulta armónico, pero quizá convendría dar un repaso a este concepto18, aunque no fuera muy profundo, ya que existen libros enteros que se ocupan de su estudio.
2.5.7 EL EMISOR
Es importante considerar quien es o puede ser el emisor. Todo lo que sepamos de él podrá añadir contenido y crédito-descrédito al mensaje.
A la vista de los datos obtenidos en los apartados anteriores de este análisis, podremos deducir qué tipo de persona o personas tendrían las capacidades o atributos necesarios para realizar ese signo o mensaje.
Hay mensajes que están al alcance de todos, pero no todos los mensajes pueden ser emitidos por cualquiera. Pensemos que el vecino de enfrente nos dijera que va a enviar una nave tripulada a Marte, por ejemplo. Lo más que provocaría en nosotros sería una sonrisa compasiva. Pero si esas mismas palabras las pronuncia el presidente de los Estados Unidos, seguramente las tomaríamos en serio.
2.5.8 EL RECEPTOR DEL SIGNO O MENSAJE
Hay signos o mensajes que no todos estamos capacitados para percibir y entender, el hecho de que seamos capaces de percibirlos significa, al menos, que el emisor nos consideró capaces de hacerlo. Un ejemplo: la película titulada El examen, mucha gente no sería capaz de descubrir el mensaje (la pregunta).
Las preguntas y respuestas pueden ser muchas: por qué me envían este mensaje, por qué ahora, por qué de está forma, etc.
2.5.9 EJEMPLO DE ANÁLISIS DEL SIGNO
Los textos que aparecen a continuación son una aplicación19 que ilustran lo expuesto más arriba.
Agua, p. 123: “Queriendo salir de estos pensamientos melancólicos, y tomando pie en lo que contemplaban, Bubo-bubo comentó con los muchachos que el arco iris había sido considerado en épocas pretéritas como un signo portador de un mensaje para la Humanidad, y les invitó a aplicar el esquema de análisis del signo que les había enseñado en sus clases y que solían utilizar en otras ocasiones los miembros del CDAE para analizar todo tipo de signos.”
Agua, 144-145: Todos se quedaron mirando aquel espléndido arco iris. Era la segunda vez que los muchachos lo veían con esa forma. La primera, inolvidable, hacía aún pocos días, en la montaña. Y a su memoria acudieron los recuerdos de aquellas vivencias y, con ellas, las palabras de Bubo-bubo, aquella tarde, en la cumbre, explicando originales aspectos del signo.
“Estamos sumergidos en un universo de significantes -había dicho Bubo-bubo-. Estamos admirados, disfrutando al contemplar ese precioso arco iris. Pues bien, hubo un tiempo en el que esas líneas luminosas en el cielo eran consideradas por los hombres como un signo portador de un mensaje atribuido a la Divinidad. Era un signo de paz. La vida en la Tierra no volvería a ser destruida por el agua. Analicemos ese signo según el esquema que hemos utilizado otras veces y comprobaremos que hay una gran armonía entre el significante y el significado.
La materialidad del signo se concreta en agua y luz en cantidades ingentes. El signo que comunica la promesa de que el hombre no volverá a ser castigado con un diluvio universal, está hecho con agua, el mismo elemento con que se produjo el castigo (relación objetiva entre significante y significado). El agua incolora está transfigurada por la luz, símbolo de la Divinidad, emisor del mensaje.
Las dimensiones del signo son grandiosas, cósmicas, como corresponde al Creador del universo.
El soporte es el aire, la ingravidez.
La forma del signo consiste en un semicírculo convexo formado por siete franjas de colores que se difuminan en sus bordes. Esta forma sugiere la idea de protección. Es como un escudo o una mano que nos defiende.
La apariencia estética es bellísima, como corresponde a la Divinidad.
La armonía de todos estos elementos con el significado del mensaje es perfecta, no hay disonancias, lo cual autentifica y refuerza el mensaje.
¿Quién puede emitir este signo? Sólo un Ser cósmico, bello, bueno, que tenga poder sobre los elementos de la Naturaleza.
¿Y quiénes pueden percibirlo? Nosotros, que estamos actualmente despiertos (o despabilados), pero no nos enorgullezcamos más de lo conveniente dado que hay gradaciones en el estado de vigilia, como por otra parte también las hay en el sueño”.
2.5.10 SIGNO Y CREENCIA
Del análisis que hagamos de los signos o mensajes va a depender en gran medida el crédito o no crédito que demos tanto a su emisor como al contenido del mensaje. El esquema precedente, como muchos otros apartados de este manual, es sólo una sugerencia y, como quedó dicho, en este análisis podemos considerar otros factores, en realidad deberíamos considerar todos20 los que fueran pertinentes en cada caso. Al final llegaremos a una conclusión: es verdad, lo creo o, es mentira, no lo creo. La suma de estos actos irá configurando a lo largo de la vida nuestro sistema de creencias.
A lo largo de la vida, todo individuo construye su propio sistema de creencias. Un sistema de creencias nos permite hallar sentido al mundo, aunque no tengamos muchos datos, como en el caso del niño que está creciendo. Mientras somos jóvenes, hemos de mantener nuestros esquemas abiertos por necesidad. Mantener abierto nuestro sistema de creencias no es fácil. Todo aprendizaje exige esfuerzo, tiempo, cansancio, inseguridad. Poco a poco el sistema se va saturando y adquiriendo rigidez. Esto nos evita cansancio y nos da seguridad, pero limita las operaciones de lo que permanece asequible. En este sentido, jóvenes somos, pues, mientras estemos receptivos21.
Nos preguntamos por la palabra, las primeras palabras, cómo surgieron otras nuevas, se unieron significante y significado objetivamente o con arbitrariedad como sostiene hoy la verdad oficial sobre este punto. Aquí hemos defendido que al principio no fue así, que había una relación objetiva entre ambas partes del signo. ¿Cuáles podrían ser esos nexos originales entre significante y significado?
3.1. GENERAR PALABRAS22
A partir de las primeras palabras, surgieron otras relacionadas. Buscando posibles nexos originales entre significante y significado encontramos asociaciones intuitivas que aún hoy hacemos.
3.1.1. FORMAS Y SONIDOS
3.1.1.1. LAS ASOCIACIONES
Asociamos ciertos fonemas con ciertas cualidades y/o sentimientos, así, por ejemplo, el fonema /i/ con lo pequeño, y lo aplicamos con frecuencia de forma cariñosa formando diminutivos; mientras que los fonemas /o/ y /u/ son utilizados para designar lo grande o expresar desprecio formando los términos llamados despectivos.
3.1.1.2 LOS DIMINUTIVOS
Los diminutivos son afijos que matizan el significado de una palabra de manera que designan un objeto de menor tamaño o algo pequeño o de menor importancia; igualmente suelen ser usados como expresión de cariño o afecto hacia una persona, animal o cosa.
En el idioma español son numerosos, y consisten en agregar un sufijo al final de las palabras (-ito, -ita, -ico, -ica, -illo, -illa, -in, -ina, etc.). Como podemos ver, la /i/ aparece en todos.
3.1.1.3. LOS DESPECTIVOS
El despectivo es un afijo por el medio del cual se forma una palabra derivada con significado negativo, irónico o de desprecio para designar que algo o alguien es malo, feo, sin forma o gracia, de mal gusto, etc.
Se indican a continuación los principales sufijos despectivos empleados en español:
• -acho, -acha: populacho, ricacha.
• -aco, -aca: pajarraco, libraco, bellaca.
• -ajo, -aja: espumarajo, pequeñaja.
• -ango, -anga: dulzango, bullanga.
• -asco, -asca: azulasco, hojarasca.
• -astro, -astra, -astre: politicastro, madrastra, pillastre.
• -ato, -ata: niñato, cegata.
• -ejo, -eja: tipejo, calleja.
• -orrio, -orria, -orro, -orra, -orio, -oria: villorrio, comidorria, tintorro, vidorra, vejestorio.
• -ucho, -ucha: feúcho, casucha.
• -uco, -uca: ventanuco, mujeruca.
• -ujo, -uja: blandujo, granuja.
• -uzo, -uza: pajuzo, gentuza.
• -zuelo, -zuela: leonzuelo, mujerzuela.
Podemos ver como se repiten los fonemas /o/, /u/, y sin embargo no aparece por ninguna parte el fonema /i/.
3.1.1.4. LOS FORMELDOS
Un formeldo es una palabra que nace de la asociación de la forma del objeto a que designa con los sonidos que componen dicha palabra.
En el siguiente ejemplo, a la figura “a”, hemos hecho corresponder el nombre “takete” y a la figura “b”, el nombre “maluma”.

• En el segundo cuadro, ¿a qué figuras corresponden los nombres: badalu, stibir, olomo y kuaplat?
• ¿Qué nombre le pondrías a las figuras del tercer recuadro?
• ¿Qué figuras corresponderían a los nombres: siebeltri, ando, dremelga, fallote, okot, sakant, dinkiele, standell, loff, pet, ebeni, wamm?
• Y ahora crea tú formeldos, asociándo formas y sonidos.
3.1.2. ASOCIACIÓN DE SONIDOS ENTRE SÍ
3.1.2.1. LA ONOMATOPEYA
Otra forma de inventar palabras se basa en el parecido entre los sonidos, el que emite el objeto y la palabra con que se le designa, procedimiento que conocemos con el nombre de onomatopeya.
• Aún hoy, los niños pequeños llaman a los pájaros “pi-pi” o “pío-pío”.
• La cría de paloma pía muchas veces, mucho tiempo.
• Alguien la designó alguna vez con la forma “pión”.
• Esta palabra, con el uso y el tiempo, se transformó en “pichón”.
• (“pichón” > “pión”)
• ¿Qué otras onomatopeyas conoces? Escríbelas.
3.1.2.2. ¿QUÉ NOMBRE LE PONDRÍAS?
* gallo: ___________________________________
* galleta crujiente: __________________________
* trueno: __________________________________
* cascada: _________________________________
* reloj: ____________________________________
* fuego: ___________________________________
3.1.2.3. RELACIONA…
objetos que emitan sonidos y palabras para designarlos.
* : ________________________________
* : ________________________________
* : ________________________________
* : ________________________________
* : ________________________________
* : ________________________________
3.1.3. PATRONES LINGÚÍSTICOS
3.1.3.1. EL MODELO “SUSTANTIVO + -ERO, -ERA”
• Ejemplo: a una persona que conduce un coche, le llamamos coch-ero, le ponemos un nombre partiendo del aparato que maneja. Pero en femenino, coch-era tiene otro significado distinto.
3.1.3.2 CRONSTRUIR FORMAS
Este juego consiste en construir las formas correspondientes a las palabras elegidas según el modelo propuesto más arriba. Entre las palabras que resulten, encontrarás unas que tienen un significado en masculino y otro muy distinto en femenino, y otras que no están en uso o no existen actualmente. Puedes consultar el diccionario si tienes alguna duda.
• Aquí tienes una lista de palabras para que practiques:
- autobús: _______________________
- avión: ________________________
- moto: _________________________
- carreta: _______________________
- flor: __________________________
- piedra: ________________________
- góndola: _______________________
- nave: _________________________
- barco: _________________________
- perro: _________________________
- botella: ________________________
- velero: ________________________
- lobo: __________________________
- miel: __________________________
- piragua: _______________________
- carroza: ________________________
- revista: ________________________
- bolo: __________________________
- carro: __________________________
- yate: __________________________
- cristal: _________________________
- vidrio: _________________________
- balsa: _________________________
- lancha: ________________________
- bote: __________________________
- toro: __________________________
- Actividad complementaria recomendada: mirar en el diccionario las palabras que no conozcas y descubrir si existen o no, y en caso afirmativo, qué significan.
3.1.3.3. EL MODELO “SUSTANTIVO + -AR, -ER, -IR”
• Si en vez de -ero, -era, añadimos -ar, -er o -ir, convertimos objetos en acciones, y así, de cabeza, obtenemos cabecear; de palabra -> palabrear; de teléfono -> telefonear; etc.
• Ahora hazlo tú.
* : _______________ —* : _______________
* : _______________ —* : _______________
* : _______________ —* : _______________
3.1.3.4. OTROS MODELOS
• El lenguaje, y en concreto tu lengua nativa, te ofrece muchos otros “moldes” donde “fundir” palabras, de modo que elige tú ahora otros modelos y forma palabras:
- : _________________________________
- : _________________________________
: __________________________________
- : _________________________________
3.1.4. CUALIDADES
• Con frecuencia designamos a las personas, animales o cosas por una de sus cualidades o atributos.
• Decimos:
- “el rubio”, para indicar un elemento dentro de un conjunto de chicos que tienen pelo moreno o castaño;
- “la blanca”, para referirnos a una gallina de plumas blancas que se encuentra entre otras de plumas cobrizas;
- “el alto”, para distinguir un árbol entre otros más bajos de los que está rodeado...
3.1.4.1. ¿EPITETAR O EMPITONAR?
Podemos decir:
- “el veloz”, para designar a un caballo que…___________________
- “la empollona”, para designar a una persona que… _____________
- “el calvo”, para designar a una persona que… _________________
- “el aspavientos” para designar a _____________ que…__________
- “________________” para designar a… ______________________
- “________________” para designar a…______________________
• A veces usamos las dos palabras y decimos: el chico rubio, la gallina blanca, el árbol alto, el caballo veloz...
Tanto si designamos a la persona o cosa por una de sus cualidades, como si cambiamos el orden y decimos: la blanca gallina, el alto árbol, el veloz caballo, estamos indicando que esa cualidad nos resulta importante o queremos llamar la atención23 sobre ella a quien recibe nuestro mensaje.
3.1.4.2 PIENSA Y ESCRIBE
• Y ahora, piensa tú y escribe cualidades o atributos de personas, animales y cosas que te resulten interesantes, llamativas, extravagantes, exageradas, sugestivas...
3.1.5. ESTADOS
3.1.5.1 ¿SER O ESTAR?
• En este ejercicio, no se trata de “ser”, sino de “estar”.
• Una persona que...
tiene una enfermedad --- está --- enfermo/a, pero también puede estar:
indispuesto, doliente, grave…
débil, endeble, delgado, demacrado...
decaído, desanimado...
- ha caminado mucho ---- está ------ cansado/a, pero también puede estar:
fatigado, jadeante, asfixiado...
somnoliento, amodorrado, falto de reflejos...
hambriento, débil...
indispuesto, malhumorado...