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Cómo ganar amigos e influenciar a las personas en el siglo 21

Josué Rodríguez

Copyright 2011 by Josué Rodríguez

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Cómo ganar amigos e influenciar a las personas en el siglo 21



Lecciones transformadoras que le permitirán a cualquiera conseguir relaciones duraderas y llevarse bien con personas en todos los ámbitos de la vida moderna





Índice



Prefacio

Capítulo 1 - Los Seres Humanos Son Criaturas Sociales

Capítulo 2 - Conoce lo que es un amigo: La amistad en el siglo 21

Capítulo 3 - Amigos del Trabajo Vs. Amigos de Verdad

Capítulo 4 - ¿Tienes Madera para ser Amigo?

Capítulo 5 - Por qué necesitas amigos

Capítulo 6 - Generando Impresiones en las Personas

Capítulo 7 - Amigos por Internet—Todo un Nuevo Mundo

Capítulo 8 - El Enfoque Adecuado para Impresionar a los Amigos en Línea

Capítulo 9 - Abarca todo lo que puedas

Conclusión Final





Prefacio



Últimamente he oído muy frecuentemente el dicho “Una persona es conocida por la compañía que tiene”. Casi todas las formas de lenguaje de la tierra tienen alguna forma de equivalente para este proverbio.

Esto es un claro indicio de lo importante que es elegir a los amigos correctos. De hecho, podríamos extrapolar este enunciado y decir que es importante elegir a la correcta clase de personas con las que te rodeas.

En este libro vamos a lidiar con este concepto desde su base. Vamos a ver la importancia de codearse con las personas correctas, hacer las amistades correctas, y vamos a ir a un nivel incluso más básico que ese. También veremos cómo deberíamos ganarnos a las personas e influenciarlas. Lo que hace a este libro distinto del resto es que nos vamos a enfocar específicamente en un tipo de amistad acorde al siglo 21.

¡Sí, por supuesto!, la amistad ha cambiado drásticamente en los tiempos modernos. Ya no se trata de tener gente alrededor tuyo físicamente para que puedan ser considerados amigos…de hecho, personas que nunca has conocido podrían tener una amistad duradera contigo. El Internet, y más recientemente el fenómeno de la Web 2.0, ha cambiado la manera en la que el mundo percibe la amistad.

Mientras ojeas las páginas de este libro, seguramente experimentarás una gama de emociones. A medida que lees y aprendes los conceptos que compartiré contigo, te darás cuenta de muchas cosas. Puedes sentirte feliz por tener a los amigos adecuados, o puedes sentirte decepcionado por no tener a los amigos correctos. Seguramente te darás cuenta que las personas que te rodean son bien intencionadas y son beneficiosas para ti, o podrías ver que algunos de ellos no son lo que parecen. De cualquier manera, vamos a decirte cómo puedes aprovechar lo que tienes en este momento, y cómo puedes juntarte con las personas correctas.

Iníciate; este libro bien podría ser un viaje de auto descubrimiento para ti. ¡Mucha suerte!

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Capítulo 1: Los Seres Humanos Son Criaturas Sociales



Sinopsis



Hemos aprendido en la escuela que los seres humanos son criaturas sociales, así como lo son las hormigas o las abejas. No podemos vivir en soledad. Tenemos que vivir en la compañía de otras personas. Las personas que viven en soledad son consideradas algo “poco normales” y la verdad es que el mundo no trata a estas personas tan amablemente. Al mismo tiempo, la gente que vive en compañía de otros no siempre sabe cómo aprovecharlo al máximo.



Los Seres Humanos Son Criaturas Sociales

Los Seres Humanos son frecuentemente descritos como criaturas sociales. Casi nunca se nos encuentra solos, e incluso cuando estamos físicamente solos, estamos constantemente pensando acerca de otras personas en nuestras vidas. ¿Cuándo fue la última vez que se te ocurrió hacer algo que no involucrara a otra persona?, ¿Cuándo fue la última vez que tuviste un sueño en el cual no había otras personas además de ti? Todo lo que hacemos, consciente o inconscientemente, necesita incluir a otras personas. Ese es el modo en el cual la naturaleza ha dispuesto que seamos.

Desde que nacemos hasta nuestro último respiro, queremos tener personas alrededor nuestro. Tal vez el único momento en nuestras vidas en el cual no queremos tener personas alrededor es cuando dormimos, aunque sin embargo eso no es enteramente cierto, ¿verdad? Incluso cuando dormimos “solos”, queremos que otras personas duerman en el mismo cuarto en el que nosotros dormimos. ¡Conozco a tantas personas que no pegarían un ojo durante la noche si tuvieran que dormir solos en un cuarto!

Pero lo que encuentro más asombroso acerca de esta sociabilidad en nuestro comportamiento, es que podemos inducir hábitos en otras personas. La manera en la cual vivimos —la parte social de nuestro vivir— influencia a las demás personas sin importar si queremos que suceda o no. De hecho, ocasiona algún cambio en sus vidas, por más pequeño que sea.

Hubo una etapa en mi vida durante la cual mi familia vivía en un campo exuberante, con todo el verde que uno pudiera encontrar. Era un lugar idóneo para vivir y realmente disfruté los pocos años que pasé en ese refugio silvestre. Todo acerca de ese lugar era verdaderamente hipnotizante, pero había algo en particular que me molestó en mis primeros días allí. Siempre me gusta comenzar el día con una taza de café caliente y un periódico fresco para leer, que todavía tenga consigo el olor a la prensa de impresión. Es mi costumbre. No me agrada demasiado poder saber que sucede en el mundo exterior —confío más en el Internet para eso— pero leer el diario es un hábito de la niñez del cual no puedo deshacerme incluso ahora.

Entonces, cuando vivía en esa hermosa casa, todo satisfacía muy bien mis necesidades, pero mi abastecimiento frecuente de periódicos había sido eliminado por completo. Ningún vendedor de periódicos se trasladaría tan lejos como para entregar un diario en mi casa, aunque el pueblo cercano tenía un buen abastecimiento de ellos.

Cuando ya no pude soportarlo más, fui hasta el pueblo una tarde y hallé a los chicos de reparto de periódicos de la zona. Hablé con algunos de ellos y les pedí que entregaran el periódico en mi casa. Tuve que convencerlos e incluso al principio se negaron. Pero eventualmente, conseguí encontrar a un chico que estuvo de acuerdo en ir todas las mañanas a entregar el periódico.

La mañana siguiente fue puramente una dicha celestial. Tengo otro hábito molesto, el de levantarme a las 6 en punto cada mañana, y para las 6:15, este muchacho vino en su bicicleta, pedaleando hacia la entrada al camino de mi casa, y arrojó el periódico, apuntando perfectamente hacia mi porche. El café supo mejor ese día.

Durante los tres meses que permanecí allí luego de hablar con él, el chico dejó de entregar el diario ni un solo día. Tal vez lo convencí demasiado bien, diciéndole que no podía empezar bien mi día sin leer el Daily Times. De todos modos, y que Dios lo bendiga, nunca dejó de venir ni un solo día.

En el día de mi mudanza, me hice un tiempo para encontrarme con él en la mañana, tomar el diario de su mano y pagarle lo que le debía. Se fue sin decir una palabra.

Unas semanas después, visité aquel pueblo nuevamente. Me encontré con aquel joven muchacho por casualidad. Ya se veía más grande —los chicos jóvenes tienen una increíble manera de verse distintos todas las semanas. Le pregunté cómo le iba. Lo que me dijo me impactó fuertemente.

Dijo que mi mudanza ocasionó un gran impacto en él. Notando que yo estaba confundido, me dijo acerca de cómo mi hábito de necesitar el periódico temprano en la mañana lo forzó a levantarse incluso más temprano que aun, y cómo eso le ayudó a repasar sus apuntes de la universidad (estaba estudiando para ser médico). Dijo que para él se había convertido en una costumbre levantarse de manera puntual, ir en bicicleta hasta mi casa con el periódico, entregar algunos otros periódicos en el camino, e ir directo a casa y empezar a estudiar. Después de que me fui, ya no necesitaba levantarse tan temprano, y debido a ello se volvió más perezoso con respecto a sus ciclos de sueño. Comenzó a levantarse más y más tarde cada día (su reloj mental le decía constantemente que no necesitaba levantarse temprano), y lentamente dejó de entregar periódicos por completo. Eventualmente, también redujo sus horas de estudio.

Estaba sorprendido por lo que me había dicho. No sabía cómo una idiosincrasia mía pudo crear un hábito en alguien más.

Este pequeño acontecimiento me enseñó que todo lo que hacemos… sin excepción… genera un impacto en la gente que nos rodea.

Somos la suma total de la gente con la que vivimos. Ellos nos identifican; aquel concepto de la identidad individual es un mito. Nuestras identidades están conectadas de manera tan cercana a las personas con las cuales vivimos, que tampoco podemos hablar sobre ellos en términos absolutos.

Piensa en ello. ¿Las personas que viven en tu casa no hacen cosas para ti, desarrollando hábitos propios en el proceso? Una madre que se levanta temprano para preparar a su hijo para ir a la escuela está alterando su rutina por su hijo. Si esperas a alguien para ir al gimnasio juntos, entonces estas alterando tus hábitos de acuerdo a su rutina. Y eso que hasta ahora ni mencioné las relaciones amorosas, en las cuales la gente se cambia a sí misma tan dramáticamente que ya no existe el concepto de individualidad en absoluto.

Necesitamos personas que nos rodeen para ayudarnos. Los necesitamos para realizar nuestras pequeñas y grandes tareas, y nosotros también hacemos cosas por nuestra cuenta. Necesitamos personas que vivan con nosotros. Necesitamos personas con las cuales podamos compartir nuestros pensamientos e ideas. Necesitamos gente con la cual trabajar, estudiar o hacer ejercicio. Estas son cosas que no hacemos —y no podemos— hacer solos.

Y, al mismo tiempo, sabemos que tenemos que hacer cosas para ellos también. Sin importar que lo aceptemos o no, en cada instante de nuestro día, estamos haciendo cosas con otros en mente. Tú trabajas por el dinero probablemente, pero al final del día sabes que lo que sea que estés vendiendo es una necesidad para alguien más. Los negocios no existirían sobre la faz de la tierra si no fuéramos seres sociales.

La amistad es sólo una pequeña parte de lo que significa ser social; es sólo un aspecto de ello. Pero en el siglo 21, el involucramiento de la amistad se ha convertido en uno mucho más amplio, como vamos a ver en los capítulos posteriores. Ya no es necesario eso de “en la necesidad se conoce al amigo“. La definición ha ido mas allá de la “necesidad”. La amistad es ahora la representación de nuestras vidas en sí mismas.

*****



Capítulo 2: Conoce lo que es un amigo: La amistad en el siglo 21



Sinopsis

Definitivamente se puede decir que el concepto de la amistad ha cambiado extraordinariamente en los últimos años. Los amigos ya no tienen que estar contigo todo el tiempo. No necesitan salir juntos para ser llamados amigos. Porque, hoy en día, ¡personas que nunca se han visto en persona pueden ser amigos!

¿Confundido? Sigue leyendo…



Conoce lo que es un Amigo: La amistad en el siglo 21

El concepto de amistad ha sufrido un renacimiento en muchos aspectos. Durante nuestra anterior generación, cuando solían anunciar a alguien como su amigo, normalmente significaba que eran compañeros de estudio o trabajo, y que pasaban mucho tiempo juntos. Significaba que eran personas con al menos algunos gustos e intereses en común, y que andaban juntos. En aquellos tiempos, la gente formaba amistades por un motivo en particular —porque trabajaban o estudiaban juntos o porque vivían en el mismo barrio. ¡Rara vez salían sus amigos de su hábitat!

Pero esa era la época de la compartimentación. Los amigos, como todo lo demás, estaban compartimentados. Teníamos a los amigos de la escuela, amigos de la universidad, amigos de la oficina, amigos de la iglesia, amigos del fútbol y así. Es hasta gracioso pensar en eso ahora. En los tiempos que corren, tal división definitivamente no es posible. Puedes encontrarte con tu amigo en un lugar en particular, pero no necesariamente permanecerán allí. Así es la amistad en el mundo de hoy en día… no permanecen de manera fija en sólo un área de tu vida; se expanden por todas las demás.

Las redes son aún más profundas. Es mucho mas posible que un amigo tuyo de la “escuela” conozca a tu compañero de la oficina y así sucesivamente. El factor de exclusividad ya no existe.

¿Por qué ha ocurrido este cambio radical? En mayor medida, el Internet es responsable de ello. Hoy en día, estamos todos muy activos en los sitios de redes sociales, ya sea Facebook, Myspace o Twitter. Estamos en todos lados. Estos sitios de redes sociales actúan de manera tal que le muestran al mundo entero quiénes son tus amigos. No puedes mantenerlos ocultos por más tiempo. En cualquier momento, alguien va a ver a alguien que conoce, y otra red comienza a construirse en ese momento y en ese lugar. El Internet ha convertido nuestras vidas en algo tan público que inmediatamente todos saben lo que nos ocurre.

No quiere decir que estas redes no existieran en el pasado. Lo hacían. El único problema era que en aquellos días no teníamos los sitios de redes sociales que poseemos hoy en día. Por ese motivo, personas a las cuales conocimos a través de algún lugar, permanecieron allí. No tuvieron la posibilidad de saber demasiado acerca de nuestra vida privada, y por lo tanto no tenían la posibilidad de saber demasiado acerca de las demás personas asociadas a nosotros.

Entonces, ¿hacer amigos e influenciar en las personas se ha vuelto más fácil en el siglo 21? Bueno, definitivamente se ha vuelto mucho más fácil hacer amigos hoy en día. Puedes expandir tu propia red, puedes volverte amigo de los amigos de tus amigos, e incluso puedes encontrar personas que están interesadas en ti de manera muy directa.

Pero, ¿se ha vuelto más fácil influenciar a estos amigos? Esta es en realidad la parte del asunto en la que debemos involucrarnos más. Tenemos amigos alrededor nuestro el día de hoy, pero tendremos que esforzarnos si queremos influenciarlos. La parte de la influencia no va a suceder así como así; tienes que trabajar un poco en ello.

Al mismo tiempo, no te estoy diciendo que no es posible o ni siquiera tan difícil. No lo es. De hecho, puedes influenciar a las personas de manera mucho más fácil actualmente, porque tienes muchas plataformas en las cuales desarrollar tu juego. Aun así, necesitas saber cómo manejarte de la manera adecuada.

  • Los amigos de hoy en día son distintos porque:

  • No se confinan a una única parte de tu vida,

  • Te conocen mucho mejor que antes, incluso algunas de tus cosas más íntimas,

  • Los conoces mucho mejor debido a las mismas causas,

  • Son parte de tu red,

  • Pueden nunca haberte conocido en persona,

  • Son más entendidos en cuestiones tecnológicas, como tú,

  • No necesariamente forman parte de tu cultura,

  • No es necesario que compartas tus gustos y aversiones con ellos, y por muchas otras razones.

Por eso también, ganarse amigos e influenciarlos requiere un enfoque totalmente distinto hoy en día. Vamos a invertir mucho tiempo en este aspecto —el de influenciar a las personas. Cualquiera puede hacer amigos, pero conservarlos es un desafío. Lentamente, te vamos a develar estos secretos.

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Capítulo 3: Amigos del Trabajo Vs. Amigos de Verdad



Sinopsis

Antes de que nos embarquemos en la tarea de ganar amigos e influenciarlos, es importante que puedas identificar quiénes son tus verdaderos amigos. Necesitas distinguirlos de otra categoría popular —amigos del trabajo.



Amigos del Trabajo Vs. Amigos de Verdad

Frecuentemente cometemos el error de tomar a “conocidos” como amigos. Esto sucede de diversas maneras. La manera más común es cuando confundimos conocidos con amigos de verdad. Las personas del trabajo pueden convertirse en amigas, pero no necesariamente son amigas de por sí. Pensar que las personas del trabajo son amigos es una noción que tiene sus raíces en nuestra vieja manera de pensar. Solíamos pensar que cualquiera con el que pasáramos tiempo era un amigo. Eso no es necesariamente cierto el día de hoy.


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