Valkyrie
la princesa vampiro 3
Livro 3
by Pet Torres
Copyright © 2011 by Pet Torres
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A los míos padres
A las mías hermanas
A los míos sobrinos
Agradecimientos
A los míos queridos lectores
La banda Evanescence
Por me inspiraren con su músicas.
Sinopsis
Valkyrie retorna al planeta tierra.
donde vuelva la convivir con suya madre y con los mortales.
Lo que ella no sabe es que suya existencia en la tierra jamás será la misma después de tener si tornado una inmortal.
ella tendrá que escoger entre quedar en el planeta tierra o retornar al planeta Netuno.
donde su padre, lo rey de los vampiros, reina.
Capítulo 1
Mi retorno al planeta tierra se dió por la mañana de domingo, lo tiempo había parado para la mi madre. Desde la mi jornada la Netuno, ella dormía en un sueño profundo, sin interrupciónes. Recordé que en la noche del show de rock, antes de la mi partida, Eros la hiciera adormecer, para que no sufriese con la mi ausencia.
¿Pensé que si yo no retornase de Netuno, mi madre dormiría para siempre? ¿Pagaría un alto precio por mi escoja?
Así que me di cuenta, estaba en el cuarto de ella.
Al lado de suya cama, observaba la mi adorada madre en el su intenso sueño.
No tenía ojos para nada en aquel instante, la no ser para su semblante dulce y inocente, Por no saber lo que había acontecido conmigo, Yo tener me transformado en un monstruo.
Mi primera reacción fui colocar la mano en los sus cabellos, haciendo leves movimientos para no despertarla.
Mi añoranza por ella murió en aquel instante.
Yo estaba junto de la mi madre.
Una lágrima de sangre bajó por la mi faceta, mas de esa vez de emoción.
Capítulo 2
Troqué de ropa, coloqué un vestido en la color negra, y di fin al vestido que usaba antes. No deseaba que mi madre viese lo traje en aquel estado deplorable. Ella iría quedar preocupada y me haría varias preguntas la respeto del que si pasara conmigo.
Mi madre abrió los ojos y miró en dirección la mí, que estaba al su lado.
Continué inmóvil, aguardando la suya reacción.
Ella sentó en la cama y miró para mí.
-¿Cómo fuiste lo show de rock?
Suya miente paró en aquella noche, recordaba que Yo salí de casa para ir al evento.
Sentí un alivio, por constatar que mi madre en momento algun presenció la mi ausencia.
- Foe... bueno... - reforcé con un lívido sonrisa. - ¡Estoy feliz en verla!
- Pienso que dormí demasiada... Tenté quedar de ojos abiertos hasta usted llegar, mas lo cansancio fue mayor.
-Lo que importa eres que usted estás bien.
-¡Hablas como si no me viese la tiempo!...
- Las horas fueran eternas... parecía que nunca llegaría ése momento.
- ¡Vengas acá...! ¡Quiero un abrazo!
Mi madre extendió los brazos para me recibir.
Yo giré mi cuerpo para tras, evitando lo contacto.
- Pienso mejor... no.
-¿Por qué estás actuando de esa forma? Estás cabreada conmigo?
- No estoy cabreada con usted. Sólo no quiero lo su abrazo, no en este momento.
Fui en dirección la puerta, tentando una fuga.
- ¡Valkyrie! ¿adónde vás?
- Dormir un poco... yo estoy cansada.
- Yo aún no terminé la nuestra conversa.
- Después agente termina.
Dejé lo aposento de mi madre y me atranqué en el mi cuarto. Mismo que ella viniese atrás de mí, no podría entrar. La puerta estaba cerrada. Todo que yo quería en aquel momento, era quedar sola.
Capítulo 3
Yo no dormí. Quedé cerrada en el mi cuarto esperando la hora pasar.
Cuando miré para la ventana, ya había anochecido.
Mi primera noche en el planeta tierra.
Caminé hasta la ventana y miré de nuevo para lo cielo tenebroso.
¡Qué sensación buena!
Antes yo prefería lo día.
Ahora yo no soportaba los reflejos solares.
La mi visibilidad durante la noche es bien más precisa. Yo distinguía cualquier objeto minucioso de lejos. Era increíble lo mi poder de vampiro.
No pude contener mi faceta de vampiro al mirar aquella inmensidad negra.
Respiré aquel aire puro, viniendo del pomar.
Miré en dirección la puerta, así que oí ruidos en suya dirección.
Era la mi madre dando cachetes en la madera.
- ¡Valkyrie, vienes cenar!
- ¡Yo estoy yendo!
Sentamos la mesa, mi madre ya tenía colocado lo alimento en el mi plato. Miré para aquella comida con demasía, todo aquello ya no hacía efecto algun en mí. Estaría solamente representando un papel social en la presencia de la mi madre.
Mi hambre jamás sería saciada con comida.
Mi paladar pedía solamente una cosa...
“ Sangre fresco “
Dos cucharas fueran lo suficiente para yo rechazar lo resto de la comida, no estaba acostumbrada con aquel menú.
- Usted no comiste casi nada.
Mi madre dice llevando los platos para la pila.
- Estoy sin apetito.
- Precisas si alimentar... hablando en eso, tengo que tener lo resultado del su examen de sangre.
- ¿Examen de sangre?
Recordé del médico que me persiguió en aquella noche. Él estaba muerto y mi madre aún no sabía de eso.
- ¡Es... lo su examen!
- ¡Yo no volveré más en aquel lugar!
- Usted no precisas volver allá... yo misma voy tener lo resultado del examen.
- Todo bien...
Levanté y coloqué lo mi plato en la pila. No esperaba la reacción de mi madre. Ella agarró lo mi brazo. Yo la fijé, asustada.
- ¿Porqué estás... helada?
Bajé la cabeza antes de responderla.
- Yo no quería que usted supieses...
- ¿Supiese de qué?
- Yo estoy enferma...
-¡Enferma!...¿Lo que usted estás diciendo, Valkyrie?
- Quedas calma madre... no es nada grave.
Yo dice después que ví lo su mirar encubierto por lágrimas. Ella estaba afligida con la mi confesión.
- ¿Cómo no es nada grave? - insistió.
- Yo sufro de una dolencia rara... la misma que Eros tiene.
- ¡Usted no tenía eso hasta ayer a la noche!
- Ella si manifestó hoy por la mañana. Yo sabía de eso he algún tiempo. De vez en cuando Yo tenía los síntomas... Y usted nunca percibiste.
Más una vez yo mentí para la mi madre.
- No puede ser...
Mi madre estaba alarmada.
- Fui por causa de eso que yo no quise abrazarla hoy de mañana.
- ¡Eso debe ser hereditario! Su padre también era así.
- Entonces... más un motivo para usted no quedar nerviosa.
- Yo estaré del su lado hija... siempre.
Ella me abrazó.
La frialdad de la mi piel la incomodaba, y mismo así ella si mantuvo firme, mostrando estar dispuesta la soportar lo toque de mi cuerpo para estar del mi lado. Manifestando lo su inmenso amor de madre.
Capítulo 4
Así que atravesé lo patio de la escuela sentí un inmenso vacío dentro de mí. Eros no hacía más parte de aquel lugar, donde todo comenzó. Donde yo lo conocí y me apasioné.
Ahora él estaba la leguas, allá de mí.
Situado en el planeta Netuno.
Tenté me convencer que era mejor así, estar distante de él y de todo que me ligase la él.
Yo estaba dispuesta la no sufrir aún más, por un amor condenado la inmortalidad y no ser correspondido.
Raciociné que no había necesidad de yo estar frecuentando aquella escuela. Yo era una vampiro. No precisaría de los estudios..., pero, yo tenía que mantener una postura normal delante de la mi madre y de todos.
Como decidí la convivir con los humanos, entonces tenía que me comportar como ellos, o por el menos, tentar...
Mis pensamientos fueran contenidos por una voz aguda y dulce, gritando:
“¡Valkyrie ! “
Era Mirta, la mi única amiga.
Fui sorprendida por un abrazo inesperado, yo no tuve como esquivar.
- ¡Añoranzas... amiga! ¡Usted sumiste!
Retorcí lo mi cuerpo, rechazando lo abrazo intruso.
- ¿Sumí?
- ¿Usted estás bien? ¡Estás tan helada!
- Yo estoy enferma.
- ¿Enferma? ¿Loqué usted tienes, amiga?
En sus ojos había una expresión aprensiva, parecía preocupada con la mi enfermedad.
- Descubrí que tengo una dolencia excepcional, donde un de los síntomas es quedar helada.
- ¿Por eso usted paró de frecuentar la escuela?
- Es más o menos eso.
- Yo estuve en la suya casa y llamé por usted diversas veces. Más nadie apareció. La casa estaba cerrada. Imaginé que usted tuvieses viajado.
- Yo fui hacer algunos examens fuera de la ciudad. Foe todo tan rápido... no tuve tiempo de avisar usted.
Lo tiempo no había pasado solamente para la mi madre.
- Después del show de rock... varias personas desaparecieron...
Mirta dice amargurada.
- ¿Varias personas desaparecieron?
- Usted sumiste... Christian... hasta Eros no frecuenta más la escuela.
- ¿Christian sumió?
Quedé trastornada con lo desaparición de Christian en aquella noche.
¿Lo qué él tenía la haber con eso?
Yo sabía lo motivo del desaparición de Eros.
- Encontraron lo coche del padre de él estacionado en frente casa, mas él no estaba, sospechan que él tenga huido.
- ¿Porqué lo Christian huiría?
- Yo también no sé decir. Yo estoy infeliz con lo desaparecimiento de él... lloro todas las noches.
- Él va aparecer.
- ¡Es todo que yo más quiero! Luego ahora que agente estaba junto...
- Él puede tener hizo eso para llamar la atención de los padres.
- Yo rezo para que él estuvo bien.
- Es extraño...
Yo dice bajo.
-¡Veo que usted no si importó con lo desaparición de Eros! ¿Aconteció alguna cosa entre vosotros dos en aquella noche? Él la aquejó?
- Eros... me dice que tenía que ir visitar los padres y no sabe si volverá.
- Menos mal, por lo menos, él está bien.
- ¡Eh!
Concordé asíilando la mentira que inventé en la hora. Y que pasó desapercibida por Mirta.
- ¿Usted estás sintiendo falta de él?
- Estoy... mas pienso que foe mejor así.
- ¿Por qué? ¡Usted eres apasionada por él!
- Yo nunca dice que soy apasionada por él.
- Y no precisas decir. ¿Quién no ve eso?
- Yo no quiero hablar en eso... Yo no quiero hablar en él.
- Todo bien.
Así que entré en la sala de aula, mis ojos fueran de encuentro a la silla en el final de la sala, la misma silla que Eros acostumbraba sentar. Lo imaginé allí, sentado, mirando para mí.
Cuando desperté de la abstracción, ví que todos en la clase ojearon para mí.
Reparaban lo mi traje tenebroso y mi semblante cargado.
Ellos sabían que yo no era la misma, alguna cosa de incorrecto había acontecido conmigo, sólo no sabían lo qué.
Luego arreglé un lugar para sentar y me esquivar de aquels ojos curiosos.
En la salida del colegio, dos jovens de la mi clase, si aproximaron de mí, encantadas con la mi apariencia.
Yo vestía una falda rodeada hasta lo rodilla, media pantalón negra, blusa de manga corta, un chaleco y zapatos. todas las prendas en la tonalidad negra.
- ¡Gusté del su nuevo estilo!
Dice una de ellas, con un inmenso sonrisa en el rostro. Derrochando simpatía.
- ¡Dark! -completó la otra.
Ellas dos tenían lo mismo estilo de la mi amiga Mirta, “patricinhas” asumidas. Andaban en la moda.
- ¡Gracias!
Fui todo que yo dice.
Ellas no hacían idea lo porqué de la mi modificación brusca de estilo. Yo no andaba de aquel modo porque deseaba. Era una necesidad, mi visión era sensible la trajes claros.
Capítulo 5
En la vuelva para casa, yo venía andando distraída, observaba la paisaje verde, varias árboles con vida. Diferente de todo que yo ví en Netuno, donde las árboles eran secas y sin vida.
Más adelante, un niño, que debería tener sus siete años de edad.
Vino en dirección contraria la mi. Montado en una bici sin freno.
Una piedra en la pasaje interrumpió lo su trayecto.
Él foe lanzado al suelo después pasar por arriba de ella. Su vehículo cayó más adelante.
Él rezongó al ver su rodilla magullamiento. Apremié mis pasos para ayudarlo.
- ¿Usted estás bien?
Aferré lo su brazo, para ayudarlo la si levantar.
- ¡Está doliendo! - Él dice llorando.
Al ver aquel fluido rojo... Yo cerré los ojos, evitando una gigante euforia dentro de mí.
Lo aroma aguzaba aún más mi codicia por sangre.
Giré lo rostro para lo lado, para lo niño no ver la mi fisionomía anormal, mis ojos mudaron de color, estaban ceniza y los dientes enormes.
Mis neuronas asíilavam una escena drástica, mis dientes enfilados en aquel delicado pescuezo.
Luché contra eso lo máximo que pude.
Contraje mis músculos, una extensa dolor invadió mi abdomen, era lo síntoma de la falta de sangre.
En primero lugar yo pensé en ahorrar la existencia de aquella pobre niño.
Interrumpir su ciclo de vida para me alimentar, sería crueldad.
A pesar de yo tener me transformado en un monstruo, luchaba contra él. No quería me adaptar la suya forma.
Procuraba me alimentar lo mínimo posible para preservar vidas.
- ¡Vás! - grité para que él si apartase de mí lo más rápido. - ¡Ahora!
Lo niño asustado agarró suya bici, subió en ella y salió con rapidez. Él no entendió lo motivo de la mi reacción, mas obedecióal mi grito.
Apoyé las dos manos en el suelo, y miré para lo alto.
Locielo nublado presenció la mi angustia, mi mirar volvió al normal y mis dientes acortaron.
Sentí que derroté la mi codicia por sangre. Por lo menos... en aquel instante.
Capítulo 6
Dormí lo inesperado, perdí lo horario de la escuela.
Mi madre al notar que yo aún no había levantado, vino hasta al mi cuarto.
Ella si aproximó del lecho.
Yo dormía de barriga para bajo, los cabellos sueltos y alza de la mi camisola bajó hasta lo brazo. Mi pulmón izquierdo quedó muestra. Ella paró su mirar en la mi tatuaje.
Su semblante arrugó, de tanto disgusto.
Cuando desperté del sueño, ella ya no estaba más actual en mi cuarto.
Levanté y caminé hasta la sala, descalza.
No tuve la preocupación en calçar una sandalia.
Mi madre estaba sentada en el sofá, con la televisión ligada, esperando yo despertar.
-Perdiste la hora de la escuela.
Ella dice al tener lo control remotode la televisión.
-¡Eh!... yo dormí demasiada.
-¿Qué tatuaje es esa en la suyas cuestas? -Desenchufó la televisión.
-Cómo yo voy decir...
Estregé mis cabellos con las manos.
-¡Valkyrie yo no esperaba eso de usted!
-Yo también no.
-¿Lo qué estás aconteciendo con usted? -levantó del sofá. -¿Estás revoltosa conmigo?
-¡No... no tienes nada haber con usted!
-¿Entonces por qué hiciste eso? ¡Usted sabes que yo no gusto de tatuajes!...
-Yo no hice...
-¿Usted no hiciste? ¿Qué conversa es esa Valkyrie?
-¿Yo no voy explicar?... Usted nunca entenderías lo motivo de ese símbolo.