Los Mejores Chistes
Una
divertida recopilación de los chistes latinoamericanos más
graciosos
Por Josué Rodríguez
Copyright 2011 by Josué Rodríguez
Smashwords Edition
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Los Mejores Chistes
Una divertida recopilación de los chistes latinoamericanos más graciosos
La risa y sus beneficios para la salud
Estudios médicos sobre los efectos de la risa
Niños de buen humor: el poder de la risa
Científicos dan a conocer el chiste más gracioso del mundo
Probablemente usted haya escuchado que la risa es la mejor medicina, y realmente lo es.La risa es uno de los ingredientes clave para permanecer saludables. Alivia el estrés y la ansiedad para mantener una perspectiva positiva. Una risa cordial por lo menos una vez al día ciertamente es algo que hay que procurar.
Me gustan mucho los chistes inteligentes y aquellas historias de humor que he leído por ahí. Sabiendo que hay gente a la que le gusta reír y disfrutar de la vida, me decidí a recopilar estos chistes y bromas para compartirlos con aquellos que disfrutan el humor.
Al final del libro he incluido varios artículos interesantes sobre los efectos de la risa en nuestra salud, como así también estudios médicos sobre el efecto de la risa.
No deje de leer la influencia positiva del humor en la vida de los niños. Y al final de todo, una perlita: el chiste más gracioso del mundo, descubierto por científicos experimentados.
Le invito a relajarse y a disfrutar con estos chistes y cuentos de humor
Un carabinero detiene a un tipo por exceso de velocidad y se produce el siguiente diálogo:
-¿Puedo ver su licencia de conducir?
-No tengo. Me la suspendieron después del quinto parte por falta gravísima.
-¿Puedo ver el padrón del vehículo?
-No es mi auto. Lo robé.
-¿El auto es robado?
-Así es. Ah, ahora me acuerdo. Creo que el padrón está en la guantera, donde puse la pistola.
-¿Hay una pistola en la guantera?
-Sí. La puse allí después de disparar y matar a la mujer que conducía el auto. Puse su cuerpo en la maleta.
-¿Hay un cuerpo en la maleta?
-Sí, señor....
El policía, impresionado por la sangre fría del conductor y sin quitarle la vista de encima, llama de inmediato a su capitán. Segundos después, el auto estaba rodeado por la policía. El capitán se acercó con cautela al conductor para manejar la tensa situación.
-Señor ¿Puedo ver su licencia de conducir?
-Seguro. Aquí está. (La licencia era válida).
-¿De quién es este auto?
-Es mío, Capitán. Aquí está el padrón.
-¿Puede abrir lentamente la guantera para que yo pueda ver si hay un arma allí?
-Por supuesto, señor. Pero allí no hay ningún arma. (No había ningún arma en la guantera).
- ¿Le importaría abrir la maleta del auto? Me dijeron que había un cuerpo allí.
-No hay problema... (Abrieron la maleta. No había ningún cuerpo).
-No lo entiendo. El policía que lo detuvo me dijo que Ud. le había dicho que no tenía licencia, que robó el auto, que tenía un arma en la guantera, que había asesinado a la dueña y que había puesto su cadáver en la maleta...
-Ah, claro. Y seguramente le dijo también que yo venía a exceso de velocidad...
*****
Había una vez un hombre que tenía una pasión terrible por los frijoles cocidos. El los adoraba, pero los frijoles le provocaban "muchos gases", creándole situaciones muchas veces embarazosas.
Un día, conoció a una chica de quien se enamoró locamente e iniciaron una respetuosa relación. Cuando ya estaba en vías de casarse, pensó: "Ella nunca se va a casar conmigo si continúo de esta pedorra forma". Entonces, decidió hacer el sacrificio supremo de no comer frijoles cocidos nunca más. Su esposa y su matrimonio bien valían la pena.
Poco tiempo después de la boda, el hombre iba conduciendo de regreso a su casa cuando, imprevistamente, el auto se descompuso. Como vivían fuera de la ciudad, llamo por teléfono a su esposa y tras contarle el percance, le dijo que llegaría demorado porque volvería a pie.
Mientras caminaba, paso por un pequeño restaurante y, de pronto, el olor de los maravillosos frijoles cocidos lo cautivó trayéndole inolvidables recuerdos, y claro, no pudo resistirse a la tentación de al menos detenerse para sentir ese aroma. Que recuerdos! El hombre evaluó la distancia que aun le faltaba por recorrer y juzgó que si aprovechaba la ocasión, cualquier efecto gasífero negativo que sus deseados frijoles pudieran producirle, habrían de pasar antes de que él llegara a su hogar, de modo que, resolvió entrar y pidió tres platos grandes de frijoles (después de todo, el no sabía cuándo volvería a comer frijoles cocidos nuevamente).
Durante todo el camino de regreso, se fue aliviando a paso lento de los gases, efectos nefastos de la comida que en forma inmediata esta le provocó, y cuando por fin llegó a la casa, ya se sentía mejor. Su esposa lo recibió en la puerta y parecía bastante feliz y excitada. Ella le dijo: "Querido, te tengo una gran sorpresa para la cena de esta noche!" Y le colocó una venda en los ojos y lo acompañó hasta la cabecera de la mesa haciéndolo sentar y prometer que no espiaría hasta que ella le avisara.
En este punto, él sintió que en su intestino algo grande se estaba gestando, es decir que había un nuevo "accidente gasífero" en camino. Cuando la esposa estaba lista para sacarle la venda de los ojos, sonó el teléfono. Ella le volvió a hacer prometer que no iba a espiar la mesa y salió del comedor para atender el teléfono. En cuanto oyó que descolgaba el tubo, el hombre aprovechó la oportunidad. Volcó todo el peso de su cuerpo sobre una pierna y soltó uno con cuidado. No fue muy fuerte, pero parecía un huevo friéndose. Con grandes dificultades para respirar, tomó a ciegas la servilleta y comenzó a abanicar el aire a su alrededor. Estaba comenzando a sentirse mejor cuando otro "gas dormido" empezó a surgir.
Levanto una pierna y PRRPPPPPPEEEPPPEEEPPEEEEERRRPPP ! Sonó como un motor Diesel arrancando y comparado con el anterior, olió aun peor. Nervioso y deseando que las emanaciones se disipasen, comenzó a sacudir frenéticamente los brazos cual aspas de molino. Ya las cosas parecían volver a la normalidad, cuando nuevamente le vinieron ganas.
Algo más confiado, dispuso todo el peso de su cuerpo sobre la otra pierna y lo largó con violencia. Este fue merecedor de una medalla de oro, el Oscar en sonido y hedor. El "padre" de todos los gases. Las ventanas vibraron, la vajilla en la mesa se sacudió y un minuto después, una rosa que estaba sobre la mesa, se marchitó y murió. El canario, en su jaula, enmudeció su piar melodioso.
Mientras tanto, el permanecía con un oído atento a la conversación telefónica de su mujer, manteniendo su promesa de no sacarse la venda, y continuó con su "ejercicio" por unos diez minutos más, tirándose "gases" y abanicando con los brazos y la servilleta, y de vez en cuando, soplando fuerte, en círculos, en el sentido inverso a las agujas del reloj. Cuando oyó a su mujer despidiéndose en el teléfono (indicando el final de su soledad y libertad), colocó suavemente la servilleta sobre las piernas y cruzó su mano sobre ella.
Tenía el rostro de la inocencia de un ángel cuando entró su esposa. Pidiendo disculpas por haberse demorado tanto, ella preguntó si él había espiado la mesa de la cena, a lo que él respondió que no.
Luego de tener absoluta certeza que había cumplido con la promesa y no había visto nada, su esposa le saco la venda y grito: "SORPRESAAAA !".
Había doce invitados sentados a la mesa a su alrededor para su fiesta de aniversario...
*****
Un tipo viene arrastrándose por el desierto, casi muerto, pidiendo con sus últimas fuerzas:
-Aguaaa... aguaa... agua... agua...
De pronto aparece una tienda en medio del desierto, el tipo se arrastra como puede y le dice al tipo que está en la tienda:
-Aguuaaa... deme aaguaa, me mueeerro... aaaguaaa...
El tipo de la tienda le dice:
-Compañero, agua no tengo, pero yo vendo corbatas... mire, mire... tengo de todos colores, de disney, del demonio de tasmania, hasta con la cara de Chávez y de Bush abrazados...
El tipo le dice:
-¡Queee te pasa, hermano, necesito aaaguaaa!...
El vendedor le insiste:
-Ya le dije que no tengo agua, pero mire las corbatas, baratísimas, acepto tarjeta y cheques de viajero.
El tipo casi muerto le repite:
-¡Aaaguaaaa!
El vendedor le dice:
-Bueno mira, como a 8 kilómetros hay un restaurante, allí a lo mejor tienen agua... pero, compadre, cómpreme una corbata... mire, mire qué hermosas, qué diseños.
El tipo no quiso escucharlo más y se arrastró durante todo un día... Hasta que por fin divisa un restaurante en medio del desierto. Llega ya con sus últimas fuerzas y le dice al portero:
-Agguaaa... me muero... por favor, deme aaaaguaaaa.
Y el portero le dice:
-Amigo, le daría el agua, pero es que no puede entrar sin corbata.
*****
Un grupo de hombres estaba en el sauna de un club, cuando de repente, un celular que estaba sobre uno de los bancos de madera empieza a sonar. Uno de los hombres atiende:
-¿Hola?
-¿Querido?
-¿Querida?
-¿Estás en el sauna?
-Sí.
-Estoy en frente, en el shopping, con un visón magnífico... ¡hermoso! ¿Puedo comprarlo?
-¿Y cuánto cuesta?
-1500 dólares nada mas...
-Bueno, está bien, cómpralo si tanto te gusta.
-Ahhh... y acabo de pasar por un concesionario Mercedes y vi el último modelo. Es fantástico. Hablé con el vendedor y me dijo que nos hace precio de amigo... y como tenemos que cambiar el BMW que compramos el año pasado...
-¿Y cuánto es el precio de amigo?
-Mi amor, son sólo 60,000 dólares...
-Bueno, como tenemos dinero para gastar... ok, pero por ese precio lo quiero con todos los opcionales.
-Y escúchame... antes de cortar... otra cosita...
-¿Qué?
-Hoy a la mañana pasé en frente de la inmobiliaria y vi que la casa que vimos el año pasado está en venta. ¿Te acuerdas? Aquella con piscina y jardín, completamente aislada en frente de aquella playa magnífica.
-¿Y cuánto están pidiendo?
-Solamente 450,000 dólares... increíble, ¿no?
-Bueno, como no tenemos todavía muchas casas, puedes comprarla. Pero paga máximo 420,000 dólares, ¿OK?
-ok mi amor... Gracias... ¡bye! ¡Te quiero!
-Chau... yo también...
Después de cortar el hombre se dirige al grupo de amigos y grita:
-¿De quién es este celular?
*****
Lamentablemente, José Antonio había nacido sin orejas y, aunque había tenido mucho éxito en los negocios, ese problema le molestaba muchísimo. Un día, necesitaba contratar un nuevo monitor para uno de sus gimnasios. Tenía tres personas para entrevistar.
El primero estaba muy bien. Conocía todo lo necesario para desempeñar su trabajo y era una persona muy agradable. Al final de la entrevista, José Antonio le preguntó:
- ¿Ha notado usted algo especial en mi persona?
- Oh sí, Claro. No pude evitar fijarme en que usted no tiene orejas, fue la respuesta.
A José Antonio no le gusto en absoluto esa demostración de franqueza, y echo al candidato de su gimnasio. La segunda entrevista era con una mujer, que resultó ser mucho mejor que el primer candidato. José Antonio le hizo la misma pregunta:
- ¿Que ve usted de diferente en mi?
- Bueno, contesto ella, tartamudeando, a usted le... faltan las orejas. José Antonio se mosqueó mucho y la sacó de su gimnasio entre gritos y empujones.
El tercero y último de los entrevistados era el mejor. Se trataba de un joven tremendamente amable y con el físico de un Mr. Olimpia. Además, era muy inteligente. En definitiva, tenía excelente presencia y parecía ser el idóneo para el puesto. José Antonio estaba ansioso, y decidió igualmente hacerle la misma pregunta:
- ¿Tengo algo de diferente respecto a los demás?
Para sorpresa de José Antonio, el joven le contesto:
- Por supuesto que sí, Usted usa lentes de contacto, ¿verdad?
José Antonio quedó asombrado y se dio cuenta que estaba frente a una persona increíblemente observadora.
- ¿Cómo pudo usted saberlo?, le preguntó.
El joven le contestó... entre carcajadas:
- ¡Obvio! ¿Dónde diablos te vas a colgar las gafas si no tienes orejas?
*****
Europa, edad media...
Cena de celebración del cumpleaños del rey. Asisten a la cena toda la realeza, incluido el marqués Cirilo y el conde Nicanor. Los invitados se sientan a la mesa.
Deslumbrados por el lujo de la misma, la mujer del marqués de Cirilo le dice a su marido:
- Ay! mira qué cubiertos mas hermosos, son de oro puro con brillantes y esmeraldas incrustadas, anda, porfa toma uno de recuerdo, yo tengo que tener uno de esos en casa.
- Pero cariño, un poquito de decencia, por favor.
- ¡Ni por favor ni nada! tu me guardas un cubierto ahora mismo.
- Bueno, bueno, no te pongas así.
Así que el Marqués Cirilo disimuladamente coge un cuchillo y se lo guarda en el bolsillo de su túnica. Justo enfrente se sentaba el conde Nicanor y su esposa, que vieron la faena. La esposa, tanto envidiosa, le dice a su marido:
- anda, guárdate uno para mi.
- pero cariño, por favor, cómo voy a hacer eso.
- que yo quiero uno, si ella va a tener uno, yo también… y no me discutas!
- bueno, lo que tu digas.
Así que con el mismo disimulo que Cirilo, Nicanor se dispone a guardar el cuchillo, pero con los nervios le entra un tembleque en la mano, y el cuchillo golpea varias veces una copa.
¡clin! ¡clin! ¡clin!; se hace un silencio y Nicanor, sonrojado sin saber qué hacer, se levanta y para salir del paso, alza la copa y dice:
- Brindemos por su majestad, para que cumpla muchos más, ¡felicidades Majestad!
Todos brindan y Nicanor se sienta aliviado.
- de verdad, que torpe eres, pero yo no me quedo sin mi cuchillo, así que ya lo estas guardando.
- ¡Uf!, de verdad, mira que te pones pesadita, pero el cubierto es valioso de verdad.
Así que de nuevo se dispone a coger el cuchillo, pero nuevamente la mano le traiciona y vuelve a golpear la copa.
¡clin! ¡clin! ¡clin!; una vez más se hace un silencio sepulcral, por lo que Nicanor debe ponerse nuevamente en pie y dice:
- Un brindis por su majestad la reina; por ser tan buena anfitriona y estar tan hermosa.
Todos brindan y Nicanor se siente de nuevo aliviado.
- eres un inútil, no eres capaz de conseguirme un miserable cuchillo.
- pero es que...
- ni es que, ni nada, ¡quiero mi cuchillo y lo quiero ahora!
- pero es que no puede ser, ya ves que mi temblorosa mano no me lo permite...
- ¿que no te lo permite?, pues ya puede ir permitiendo porque, como no me consigas el cuchillo ahora mismo, te monto un espectáculo aquí delante de todo el mundo.
Así que el pobre Nicanor, ante la furia de su mujer, decide volver a coger el cuchillo, pero...
¡clin! ¡clin! ¡clin! el silencio se hizo total y fríos sudores comenzaron a recorrer su frente.
Se pone en pie y viendo la cara de furia de su mujer dice:
- Permítanme que les haga un truco de magia, ¿ven este cuchillo que tengo en mi mano? Pues lo voy a hacer desaparecer. Lo introduzco en mi bolsillo, doy unos toques mágicos aquí… luego allá...¡marqués Cirilo, mire en el bolsillo de su túnica..!
*****
Un conductor de camión que transporta 75 toneladas de nitroglicerina, cuando viaja en lo más alto de un puerto de montaña se da cuenta de que no tiene frenos y empieza a descender cada vez más rápido. El camión va derrapando como si fuese una moto, esquivando como puede a los que vienen en dirección contraria. Va rebotando todo el rato, porque el pavimento de la carretera está lleno de baches, y de vez en cuando choca ligeramente con el muro que hay al lado de la carretera. El conductor intenta en vano encontrar algún desvío, y al final el camión se sale de la carretera por una curva que cae por un precipicio profundísimo.
El desgraciado conductor intenta quitarse el cinturón de seguridad, pero se ha atascado; mientras el camión va cayendo, se las arregla para cortarlo con una navaja que se le escurre entre los dedos varias veces, porque los tiene llenos de sudor. Intenta abrir la puerta, pero en uno de los choques contra el muro se ha deformado y es imposible moverla, así que agarra el extintor y empieza a golpear el parabrisas; como es de vidrio muy resistente le cuesta mucho, pero al final consigue romperlo y salta.
Sin embargo, se engancha con los pantalones en uno de los hierros; intenta soltarse, pero es imposible, así que se los quita y por fin sale del camión. A pesar de que no ve nada, porque ha perdido sus gafas, consigue agarrarse a una ramita. En ese momento, el camión explota con tanta violencia que a su alrededor cae una lluvia de fragmentos ardiendo y se produce una avalancha encima suyo.
El hombre aguanta como puede los golpes de las piedras en la cabeza, pero la ramita es demasiado pequeña y se desprende. El camionero baja rodando por el barranco, golpeándose con todas las piedras, casi pierde el conocimiento, hasta que consigue aferrarse a un cactus y cree estar a salvo; sin embargo, debajo de esa rama hay una colmena. Nuestro hombre es alérgico al veneno de las abejas, pero como no puede soltarse porque la caída sería mortal, aguanta impasible sus picaduras.
Transcurre un rato que le parece una eternidad hasta que oyen unos gritos; le dicen que le han visto y que van a llamar a la policía y a servicios médicos para que le atiendan. No hay ningún teléfono cerca, así que tienen que ir hasta el pueblo más cercano, a 20 kilómetros de distancia; un atasco impide que la ayuda llegue pronto, y cuando llega la policía se dan cuenta de que van a necesitar cuerdas para llegar hasta el fondo para rescatarle, así que se vuelven a buscarlas.
El camionero aguanta varias horas bajo el sol ardiente, que le produce quemaduras de tercer grado, pero al final es rescatado. Entonces uno de sus salvadores le dice:
- Gracias a Dios se ha salvado.
- No, gracias a Dios no, me he salvado gracias a ese cactus, porque las intenciones de Dios estaban bien claras....
*****
Un empresario multimillonario tenía entre sus múltiples valores, miles de hectáreas de tierras fértiles, cientos de miles de cabezas de ganado fino y una preciosa hija de 18 años heredera de todas sus riquezas.
Un día nuestro millonario organizó una reunión en su mansión a la cual invitó a toda la alta sociedad del país, y al llegar la media noche, descubrió una piscina de 500 metros con las paredes extra altas en tres de sus lados, en los primeras 100 metros de la piscina había colocado pirañas sudamericanas, en el segundo tramo cocodrilos del África, luego barracudas del Caribe, después anguilas eléctricas y finalmente tiburones australianos.
Nuestro hombre reunió a todos sus invitados en uno de los extremos de la piscina y les dijo:
- Creo que la juventud está perdida, ya no hay hombres en este mundo, por eso si hay un macho en esta fiesta, lo reto a cruzar esta piscina. Al que lo haga le daré a escoger entre la mitad de mis tierras, el 50% de mi ganado o la mano de mi única hija y heredera.
No había terminado de hablar el empresario cuando de repente un joven se lanzó a la piscina, la cruzó y salió por la otra orilla, el viejo emocionado le dijo:
- Nunca creí ver valor como éste antes de morir, dime muchacho, ¿Quieres la mitad de mis tierras?
- No, contestó rápidamente el joven.
- Entiendo lo que quieres, es el 50% de mi ganado, razonó el millonario.
- Tampoco, replicó el joven.
- Ah, lo que quieres es ser mi yerno, y único heredero.
- No quiero nada de eso, gritó el muchacho.
Y entonces, ¿Qué quieres? Preguntó confundido el millonario.
- Lo que quiero saber es quién fue el desgraciado que me empujó a la piscina!
*****
Un amigo mío fue a Madrid, sabiendo que su novia necesitaba unas gafas porque se las había roto unas noches antes en el cine. Al pasar por unos grandes almacenes se decidió a entrar y le compró unas.
La dependienta se las envolvió y él pagó la cuenta, pero, al marcharse, en lugar de coger el paquete con las gafas, cogió uno parecido que había al lado y que contenía unas bragas que seguramente alguna clienta de las de allí había acababa de comprar.
Mi amigo no se dio cuenta de la equivocación y desde allí se fue a Correos y le envió la caja a su novia junto con una carta. La chica recibió el paquete y quedó perpleja por el contenido, de manera que leyó la carta, que decía:
"Querida mía:
Espero que te guste el regalo que te envío, sobre todo por la falta que te hacen, ya que las tuyas las rompí hace poco en el cine. Además llevabas ya mucho tiempo con las que tenías y éstas son cosas que se tienen que cambiar de vez en cuando.
También espero que haya acertado con el diseño. La dependienta me dijo que eran la última moda y me enseñó las suyas, que eran iguales. Entonces yo, para ver si eran ligeras, las tomé y me las puse allí mismo. No sabes cómo se rió la dependienta, porque estos modelos para chicas quedan muy graciosos en los hombres, y más a mí, que ya sabes que tengo unos rasgos muy alargados.
Una muchacha que había allí me las pidió, se quitó las suyas y se las puso para que yo viera el efecto que hacían, y he de reconocer que le quedaban muy bien, así que me decidí y las compré, con la esperanza de vértelas puestas bien pronto.
Úsalas y enséñaselas a tus padres, a tus hermanos y, en fin, a todo el mundo, a ver que dicen. Al principio te sentirás muy rara, acostumbrada a ir con las viejas, y más ahora que has estado tanto tiempo sin llevar ningunas. Si te quedan muy pequeñas me lo dices, que si no, te van a dejar señal cuando te las quites para ir por la calle y todo el mundo va a notar que las tienes.
Ten también cuidado que no te estén grandes, no sea que vayas andando y se te caigan. Llévalas con cuidado, no vayas a romperlas y, sobre todo, no vayas a dejártelas por ahí y las pierdas, que tienes la costumbre de llevarlas en la mano para que todos vean tus encantos.
En fin, para qué te voy a pedir nada más; sólo te digo que estoy deseando vértelas puestas y que te las quites la próxima vez que vayamos al cine.
Este es el mejor regalo que podría hacerte, cariño".
*****
La CIA tenía una vacante para un agente especializado en ejecuciones. Después de semanas de evaluar a aspirantes, quedan finalmente 2 hombres y una mujer. Llegado el día de la prueba final y para definir quién conseguirá el trabajo, los agentes que administran la prueba llevan a uno de los hombres a una puerta grande de metal y le dan un arma.
- Debemos confirmar que usted seguirá nuestras instrucciones no importa bajo qué circunstancias. Dentro de este sitio, usted encontrará a su esposa sentada en una silla. Tome esta arma y mátela.
El hombre con una mirada de asombro le dice:
- Ud. no puede estar hablando en serio. Yo nunca podré matar a mi propia esposa.
- Bien - dijo el agente, - Entonces Ud. definitivamente no es la persona adecuada para este trabajo.
Así que traen al segundo hombre a la misma puerta, le entregan el arma y le explican los mismos parámetros de la prueba. El segundo hombre mira algo sobresaltado, sin embargo toma el arma y entra al cuarto. Todo permanece en silencio por cerca de 5 minutos, entonces la puerta se abre, el hombre sale del cuarto con lágrimas en sus ojos y dice:
- Intenté matarla..., pero simplemente no pude apretar el gatillo. Supongo que no soy el hombre adecuado para el trabajo.
Los agentes contestaron:
- No, usted no tiene lo que se necesita para esto. Tome a su esposa y vaya a casa.
Ahora les quedaba la mujer. La conducen a la misma puerta y le dan la misma arma.
- Como prueba final, debemos estar seguros que usted seguirá las instrucciones sin importar las circunstancias. Dentro encontrará a su marido sentado en una silla. Tome esta arma y mátelo.
La mujer toma el arma y abre la puerta. Antes incluso de que la puerta se cerrara completamente, los agentes oyen a la mujer descargar el arma completamente. Uno por uno, cada tiro disponible en el cargador. Entonces el mismo infierno se apodera de aquel cuarto. Se oyen gritos desgarradores, golpes en las paredes. Esto continúa por varios minutos y finalmente, todo queda en silencio. La puerta se abre lentamente... y allá está parada la mujer. Se limpia el sudor de la frente y dice:
- ¡Ustedes son unos desgraciados! ¿Por qué no me dijeron que eran balas de fogueo? ¡Tuve que matar al mal nacido con golpes en la cabeza!
*****
Cómo darle la píldora al gato:
1 - Tome al gato y acúnelo con su brazo izquierdo como si estuviera sosteniendo a un bebé. Posicione el índice y el pulgar de su mano izquierda para aplicar una suave presión a las mejillas del gato mientras sostiene la píldora con la derecha. Cuando el gato abra la boca, arroje la píldora dentro. Permítale cerrar la boca a los efectos de que el gato trague la píldora.
2 - Levante la píldora del suelo y al gato de detrás del sofá. Acune al gato en su brazo izquierdo y repita el proceso.
3 - Traiga al gato del dormitorio y tire la píldora baboseada a la basura.
4 - Tome una nueva píldora de la caja, acune al gato en su brazo izquierdo manteniendo las patas traseras firmemente sujetas con su mano izquierda. Fuerce la apertura de mandíbulas y empuje la píldora dentro de la boca con su dedo medio. Mantenga la boca del gato cerrada mientras cuenta hasta 10.
5 - Saque la píldora de la pecera y al gato de arriba del armario. Llame a su esposa, que está en el jardín.
6 - Arrodíllese en el suelo con el gato firmemente sostenido entre sus rodillas. Mantenga las patas traseras y delanteras quietas. Ignore los gruñidos que el gato emite. Pídale a su esposa que sostenga la cabeza del gato con una mano mientras le abre la boca con una regla de madera. Arroje la píldora dentro y frote vigorosamente la garganta del gato.
7 - Traiga al gato del portarrollos de la cortina. Traiga otra píldora de la caja. Recuerde comprar una nueva regla y reparar las cortinas. Barra cuidadosamente los trozos de figuras de porcelana y póngalos aparte para pegarlos luego.
8 - Envuelva al gato en una toalla grande y pídale a su esposa que lo mantenga estirado, con solo la cabeza visible. Ponga la píldora en una pajita de gaseosa. Abra la boca del gato con un lápiz. Ponga un extremo de la pajita en la boca del gato y el otro en la suya. Sople.
9 - Verifique la caja para asegurarse de que la píldora no es dañina para seres humanos. Beba un vaso de agua para recuperar el sentido del gusto. Aplique apósitos a los brazos de su esposa y limpie la sangre de la alfombra con agua fría y jabón.
10 - Traiga el gato del tejado del vecino. Tome otra píldora. Ponga el gato en el armario y cierre la puerta sobre su cuello, dejando solo la cabeza fuera del mismo. Fuerce la apertura de la boca con una cuchara de postre. Arroje la píldora dentro con una bandita elástica.
11 - Vaya al garage a buscar un destornillador para volver a colocar la puerta del armario en sus bisagras. Aplíquese compresas frías en las mejillas y verifique cuándo fue su última dosis de vacuna contra el tétanos. Arroje la remera que tenía puesta en el lavarropas y tome una limpia del dormitorio.
12 - Llame a los bomberos para bajar al gato del árbol de la calle de enfrente. Discúlpese con su vecino que se estrelló contra su reja tratando de escapar del gato furioso. Tome la última píldora de la caja.
13 - Ate las patas delanteras del gato a las traseras con una cuerda. Átelo firmemente a la pata de la mesa de la cocina. Busque guantes de trabajo pesado. Mantenga la boca del gato abierta con una pequeña palanca. Ponga la píldora en la boca seguida de un gran trozo de carne. Mantenga la cabeza vertical y vierta medio litro de agua a través de la garganta del gato para que trague la píldora.
14 - Haga que su esposa lo lleve a la sala de emergencias. Siéntese tranquilamente mientras el doctor venda dedos y frente, y le saca la píldora del ojo. En el camino de vuelta, deténgase en la mueblería para comprar una nueva mesa.
15 - Arregle con una oficina inmobiliaria para comprar una nueva casa para el gato y llame al veterinario para averiguar... si no tiene algún hamster para vender.
*****
- ¿Hola?
- Buenos días, ¿Usted es el titular de la línea?
- Sí, soy yo mismo.
- ¿Me puede decir su nombre por favor?
- José Luis.
- Señor José Luis, le llamo de Telefónica para ofrecerle una promoción consistente en la instalación de una línea adicional en su casa, en donde usted tendrá derecho a...
- Disculpe la interrupción Señorita, pero, exactamente ¿quién es usted?
- Mi nombre es Silvina Maciel, de Telefónica y estamos llamando...
- Silvina, discúlpeme, pero para nuestra seguridad me gustaría comprobar algunos datos antes de continuar la conversación, ¿le importa?
- No tengo problemas señor
-¿Desde qué teléfono me llama? En la pantallita del mío solo pone "Número Privado"
- El interno mío es el 1004
- ¿Para qué departamento de Telefónica trabaja?
- Telemarketing Activo
- ¿Me podría dar el número de trabajadora de Telefónica?
- Señor, disculpe, pero creo que toda esa información no es necesaria...
- Entonces lamentablemente tendré que colgar, porque no tengo la seguridad de hablar con una trabajadora de Telefónica
- Pero yo le puedo garantizar...
- Vea Silvina, cada vez que yo llamo a Telefónica, antes de poder comenzar cualquier trámite, estoy obligado a dar mis datos a toda una legión de empleados...!
- Está bien Señor, mi número es el 34591212
- Un momento mientras lo verifico, no se retire Silvina... (Dos minutos)
- Un momento por favor, toda la gente en casa se encuentra ocupada.... (Cinco minutos)
- ¿Señor?
- Un momento por favor, toda la gente en casa se encuentra ocupada....
- Pero...Hola Señor...!
- Sí Silvina, gracias por la espera, nuestros sistemas están un poco lentos hoy... ¿Cuál era el asunto de su llamada?
- Lo llamo de Telefónica, estamos llamando para ofrecerle nuestra promoción "Línea Adicional", en la que usted tiene derecho al uso de otra línea a muy bajo costo. ¿Usted estaría interesado José Luis?
- Silvina, le voy a comunicar con mi mujer, que es la encargada de la sección de adquisición de productos técnicos de la casa; por favor, no se retire. (Coloco el auricular del teléfono delante de un grabador y pongo el CD de Caribe Mix 2004 con el Repeat activado. Sabía que algún día, esa droga de música me sería útil. Después de sonar el CD entero, mi mujer atiende el teléfono):
- Disculpe por la espera, me puede decir su teléfono pues en la pantallita del mío solo aparece "NUMERO PRIVADO".
- 1004
- Gracias, ¿Con quién estoy hablando?
- Con Silvina
- ¿Silvina qué?
- Silvina Maciel (ya demostrando cierta irritación en la voz).
- ¿Cual es su número de trabajadora de Telefónica?
- 34591212 (mas irritada todavía)
- Gracias por la información Silvina, ¿en qué puedo ayudarla?
- La llamo de Telefónica, estamos llamando para ofrecerle nuestra promoción "Línea Adicional", en la que usted tiene derecho a otra línea. ¿Estaría interesada?
- Voy a ingresar su solicitud en nuestro programa de Nuevas Adquisiciones y dentro de algunos días nos contactamos con usted. ¿Puede anotar el numero de ingreso al programa por favor?... ¿hola?, ¿hola?
- TU...TU...TU...TU...
El jefe de redacción del periódico anunció a su secretario: Hubo un terremoto en Szplkwzsjnbn, Polonia. Averigüe de inmediato cómo se llamaba la ciudad antes del sismo.
¿En qué se diferencia el sistema operativo Windows Vistade un Virus?
En que el virus es gratis.
Visto en un anuncio del periódico: "Si su suegra es una joyita, nosotros tenemos el mejor estuche: Funeraria Pérez".
Un señor va a la ferretería y le pregunta al vendedor:
- Buen día señor, quería saber si tiene serrucho.
- No.
- ¿Sierra?
- Mas o menos a las 6 de la tarde.
Adivina qué es: tiene ojos y no ve, tiene pico y no pica, tiene alas y no vuela, tiene patas y no camina, ¿qué es?
Un pajarito muerto.
Un niño vendiendo periódicos gritaba: ¡Extra, extra, 48 personas estafadas en undía!
Un señor que estaba cerca le dice: Por favor, déjeme uno.
El chico le entrega el periódico al señor y sigue gritando: ¡Extra, extra, 49 personas estafadas en un día!
Martín estaba trabajando, cuando su jefe le pregunta: - ¿No va a ir al velorio de su suegra?
Y él le dice: - No jefe, primero el trabajo, después la diversión.
En un juicio dice el fiscal:
- Miren al acusado, su mirada torva, su frente estrecha, sus ojos hundidos, su apariencia siniestra.
Y el acusado interrumpe:
- Pero bueno, ¿Me van a juzgar por asesino o por feo?
Un mosquito pregunta a su padre:
- Papá, ¿puedo ir al circo?
- Sí, hijo mío, pero ten mucho cuidado cuando la gente aplauda.
Un niño entra en una tienda gritando:
- ¡Por favor, deme un..."!
- Niño, no grites que no estoy sordo, ¿de qué marca dices que quieres las galletas?
Dos viejecitas, un poco sordas, merendando el día de Nochebuena.
- ¡Esta leche no está buena!
- ¡Y mañana Navidad!
- Doctor, creo que necesito vitaminas A y B.
- Está usted tan pálido que le voy a recetar todo el abecedario.
- Doctor me siento coche.
- Apague el motor que le voy a auscultar.
Va un señor con mucho pelo por todo el cuerpo al médico y le pregunta:
- Doctor, ¿qué padezco?
- "Padece" usted un osito.
- Doctor, nadie me hace caso.
- ¡El siguiente!
- ¿Qué estás tomando?
- Unas pastillas para la memoria y he mejorado bastante.
- ¿Cómo se llaman?
- No me acuerdo
- Mi padre cuando trabaja deja a todos con la boca abierta.
- ¿A qué se dedica?
- Es dentista
- ¿Qué le dijo el número 1 al 10?
- Para ser como yo, debes ser sincero.
Un señor está en la calle paseando a su gato. Se le acerca una señora y le pregunta:
- ¿Araña?
- No, gato.
Está una niña haciendo los deberes y le pregunta a su padre:
- Papá, ¿cómo se escribe campana?
- Campana se escribe como suena
- Entonces, ¿qué escribo, "talán talán"?
Cuando una persona ayuda a un criminal antes de cometer un crimen, lo llamamos cómplice.
Si lo ayuda después de haber violado la ley, abogado.
En una carrera:
- Papá, ¿por qué corren tanto esos señores?
- Porque al primero le dan un premio.
- Entonces, los demás... ¿para qué corren?
- Camarero, ¡hay una mosca en mi sopa!
- No se preocupe, señor, está muerta.
Una señora pregunta al carpintero:
- ¿Me podría hacer una mesita de noche?
- Lo siento, señora, de noche no trabajo.
- Hace un mes planté zanahorias y ¿qué crees qué salieron?
- Zanahorias.
- No, salieron los conejos y se las comieron.
En la escuela, pregunta la profesora:
- Juanito, dime una palabra que tenga varias "oes"
- Goloso.
- Muy bien, ahora tú Pablo.
- Horroroso.
- Muy bien, te toca Jaimito.
- ¡Gooooool!
- Jaimito, ¿por qué es famoso Colón?
- Por su memoria.
- ¿Por su memoria?
- Sí, porque en su monumento ponen: «a la memoria de Colón».
Llega Manolo a pescar en el hielo. Abre con mucho trabajo un agujero, y cuando va a meter el sedal y el anzuelo, oye una voz desde lo alto que le dice:
-ALLÍ NO HAY PECES....
Desconfiado que es, prueba a pescar y no tiene resultado. Convencido al fin, caminaotro poco y abre otro agujero. Va a meter el sedal y el anzuelo cuando oye, otra vez, la voz desde lo alto:
-ALLÍ TAMPOCO HAY PECES....
Porfiado, prueba un rato, sin que ninguno pique. Se levanta, camina algo más, y ya va a abrir otro agujero, cuando la voz le dice:
-TAMPOCO ALLÍ VAS A ENCONTRAR PECES....
Manolo, disgustado, le replica a la voz:
- ¿Y tú, cómo sabes tanto? ¿Eres acaso Dios?
-NO, PERO SOY EL GERENTE DE ESTA PISTA DE PATINAJE SOBRE HIELO.
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Aunque parezca increíble, parece ser que el siguiente relato que contaron en Gomaespuma (un programa de radio) es verídico:
En Asturias hay una empresa dedicada a fabricar azulejos que se llama Venus. Su dueño, de nombre Marciano, tuvo hace un par de meses problemas con la tierra arcillosa que se usa para fabricar los azulejos. Para solucionar el problema, eldueño llamó a la empresa que proporciona la tierra arcillosa y le dijo lo siguiente a la secretaria:
-Hola, soy Marciano, de Venus. Que tengo problemas con la tierra.
Marciano todavía no se explica por qué le colgaron el teléfono.
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Cuando la NASA inició el lanzamiento de astronautas, descubrieron rápidamente que los bolígrafos no funcionarían con gravedad cero.Para combatir este problema, los científicos de la NASA, contrataron a la gente de Accenture (entonces, Andersen Consulting), como asesores-Consultores, para estudiar el problema.
Emplearon una década y 12.000 millones de dólares desarrollando un bolígrafo que escribiese con gravedad cero, hacia arriba y hacia abajo, bajo elagua, en prácticamente cualquier superficie, incluido el cristal y en un rango de temperatura desde por debajo de cero hasta más de 300ºC.
Los rusos utilizaron un lápiz.