Excerpt for Bipolar by Armando Jaimes Torres, available in its entirety at Smashwords

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BIPOLAR



Título Original: BIPOLAR



Smashwords Edition



Todos los derechos reservados.



Del texto: 2011, Armando Jaimes Torres



© De la imagen de cubierta: Armando Jaimes Torres





Idiomas adaptados:



Español, Inglés



Primera edición: Agosto 2011





Impreso en México



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Cualquier similitud con personajes, hechos, lugares, gente, nombre, videos, fotos, marcas o cualquier cosa que tenga que ver con la realidad, es pura y mera coincidencia.











BIPOLAR













Armando Jaimes T.















A cada persona siempre tiene uno algo que aprenderle,
pero también algo que enseñarle.



La vida determina con quienes te encuentras en tu vida.
Tú decides quién se queda, quién se va, a quién dejar ir,
y a quién rehusarte a soltar.


Un verdadero amigo viene a tiempo.
Los demás... "Cuando tienen tiempo".
El destino no lo decide todo, la gente puede elegir.


No vivas para que tu presencia se note,
sino para que tu ausencia se sienta.

Fracasar no es morir,
sino aprender para saber cómo volver a empezar.
- Anónimos.

El valor no es la ausencia del miedo,
sino el miedo junto a la voluntad de seguir.
- Franco de Urdinarrain.













Esta novela la dedico a todas las buenas personas que he conocido a lo largo de mi vida. A mi familia y mis mejores amigos,
quienes siempre estuvieron junto a mi,
quizá lejos de cuerpo pero cerca en espíritu. Gracias por apoyarme,
respetar mi decisión de afrontar las cosas solo,
y ayudarme para no recaer o volverme una persona mala.



Asimismo está dedicada a mis enemigos.
Todas aquellas personas que me han traicionado, lastimado,
humillado y que hablan a mis espaldas: ¡Gracias!.
Es señal de que voy por delante. Les deseo lo mejor.



También la dedico a todas esas personas
que buscan soluciones a sus problemas y respuestas a sus preguntas.
Debemos ser menos egoístas y darnos cuenta
de que si el prójimo está bien, nosotros y el resto del mundo lo estará.



Pero sobre todo, está dedicada a esa persona que cambió mi vida.
Quién me enseñó mi poder de voluntad y lo perfecto que puedo ser.
Tú que me diste la fuerza y el amor para seguir adelante,
a ti te dedico mi obra maestra, quizá mi última oración.
Gracias por todo. Siempre serás intocable. Te amo.



Armando JMS.

15 Agosto 2011



PREFACIO



Nací y crecí en la década de los 80’s, mis conocidos me llaman James, amigos tengo pocos, familia mucha. Nunca quise ser nada de pequeño como otras personas que claman siempre haber deseado ser futbolistas, veterinarios, licenciados, etcétera; inclusive cuando acaban haciendo otra cosa completamente diferente. Muchas veces me puse a pensar durante días, sobre el significado de la vida y el motivo por el cual vine a este mundo. Nunca deseé fama ni dinero, yo no decidí nacer pero encontraba problemas intentando vivir para ser feliz y exitoso.

No valoro mi buena suerte, pero debo aceptar que nací con “una estrella”, pues cuento con buena salud y gente que me cuida y me quiere. Nunca creí en el amor y siempre lo critiqué, pero las cosas cambiaron. A veces desearía nunca haberlo vivido pues lo extrañaré cuando ya no lo tenga, pero no lo busqué ni lo haría. De volver a nacer, cometería los mismos aciertos y errores para que tú, no importando quien seas, puedas estar leyendo estas palabras.

Nunca hallé interés en la vida, simplemente me divertía en ella mientras pasaba el tiempo, no pensando en el futuro. Sin embargo, un día toqué fondo y puse los pies en la tierra. Pudo ser peor, pude haber perdido absolutamente todo, e inclusive me pude haber perdido yo mismo. Me salvó el cariño de las buenas personas que me rodeaban.

Estuve dispuesto a hacer todo para terminar con mi vida, fue cosa de segundos cuando realmente uno se cuestiona si el débil es quien lo hace o quien no. Todo depende de la situación, es muy difícil ponerse en el lugar de otros. Pero al lograrlo el resultado es fácil: uno recibe y cosecha lo que entrega y siembra. Todo en esta vida se equilibra.

Cuando preguntan por qué no tomo, fumo o me drogo, en ocasiones simplemente digo porque no, pero en otras, acepto que esos vicios sólo me traían problemas y me hicieron perder todo. No se debe ganar cada discusión, simplemente estar de acuerdo en no estar de acuerdo.

Debemos hacer las pases con nuestro pasado para no arruinar el presente y futuro. Todo en esta vida tiene solución, inclusive la muerte en algunos casos. Todos vamos moldeando nuestro destino y somos el producto de lo que hemos pensado. Esta novela es el fruto de todas las historias que he escuchado y vivido a lo largo de mi humilde existencia. Espero pueda salvar tu vida como hizo con la mía.

Armando Jaimes Torres. Agosto 2011



BIPOLAR



Sábado 25 Junio 2011. Jaime puntual como siempre, está esperando fuera de la casa del amor de su vida, cargando una bolsa transparente con todos los detalles que ha recibido de Julia, la mayoría hechos por ella. La joven que ayuda al aseo sube para avisar que él ha llegado.



Impaciente y nervioso, transcurre más de media hora y aún no le dicen qué sucede, toda la familia está hablando con Julia. Jaime no hace más que pensar qué pasaría si ella lo niega todo, qué pasaría si no le creen, qué podría hacer para darle la ayuda que ella le pidió.



Sólo desea que todo esté bien pues la quiere y ama en toda la expresión, quedándose éstas palabras infinitamente cortas.



Baja su hermano Christopher, mejor conocido como Chris, al negocio de la familia, una farmacia. Preguntando a Jaime cómo está y qué hay en la bolsa, él responde que son cosas de Julia. El hermano entiende que era el pretexto para decirle a ella por qué había ido a su casa.



Le cuestiona Jaime si todo está bien o hay algo de lo que deba preocuparse. Chris puntualizó: “No, para nada, todo tranquilo”. Llega Cristal, la madre de Julia, respondiendo lo mismo a las preguntas.



Pero Jaime le realiza una extra, la más importante: “¿Negó algo?”. A lo cual Cristal responde: “No. Todo lo aceptó”.



Jaime siente tranquilidad así como paz en su cuerpo y conciencia. No precisamente en su alma, pues ésta y parte de él están con Julia.



Chris le dice: “Ya no hay más que hablar, sólo ve y di lo que tengas que decir”…



Suben juntos y entran a la casa. Las hermanas de Chris están en el comedor sentadas junto a Julia quien está empapada en lágrimas con una servilleta en la mano para limpiárselas, volteando para ver a Jaime. Hace 18 días que no se veían. Jaime sufre al mirarla en esas condiciones, pero sabe era irremediable y parte del proceso que aunque duro, será por el bien de ella.



Jaime pone las cosas sobre la mesa casi al lado de Julia ya que él pensaba sentarse apartado de todos. Ella ve los contenidos de la bolsa y sus hermanas dicen a Jaime que se siente en la cabecera opuesta, entre ellos y al otro lado de Julia.



Chris a nombre de todos, agradece a Jaime por no ser uno más y haber tenido el gran valor de ir con su familia y contarles todo por el bien de Julia, porque ella se lo pidió.



A la vez reclamándole su última llamada del día anterior y lo que dijo en ella a su hermana. Jaime responde: “Lo siento Julia, te pido perdón de frente. Yo sí vengo a hablar contigo y pedirte perdón cara a cara. Lo siento, caí en tu juego de ofensas y agresiones”.



Ella lo ve fijamente, sus hermanos son sólo espectadores mientras Jaime sigue hablando: “Quizá me odiarás y mandarás a golpearme como me dijiste”. Julia sonríe como un niño al cual regañan por hacer algo malo y éste ríe de nervios.



Jaime dice con un tono más dominante: “No te rías, esto no es broma, es serio. Igual y me odiarás, pero confío en que madurarás y entenderás antes de que sea demasiado tarde, que todo esto lo hago por tu bien, porque tú me lo pediste y porque te amo”.

Son palabras que Jaime una y otra vez le dijo a lo largo de las dos semanas que ella no quiso hablar en persona, ya fuera por mensajes de texto, correo electrónico, en llamadas telefónicas, etcétera. Julia hasta ahora comprendía a qué se refería él.



Jaime nunca le perdía la mirada mientras le hacía saber sus últimas palabras: “Te pido perdón por fallarte y no haberte podido cuidar. Te dejo en manos de tu familia, pues creo nadie jamás te querrá más que ellos. Te doy la ayuda que me pediste con lágrimas en tu rostro y en tu corazón. Aunque tú me hayas dicho que todo esto fue tu culpa, perdóname si dije que iba a matarme por causa tuya, pero así me sentí. Ahora me verás muy entero y tranquilo, sin embargo éstas dos semanas han sido una pesadilla. Qué bueno que no quisiste hablar y te fuiste de la ciudad, porque eso me brindó más fuerza. El venir a platicar con tu familia no es algo que se dio de la noche a la mañana, lleva semanas, y tu madre sabe prácticamente todo. Hablamos durante ocho horas”.



Nadie decía nada en la casa, era total atención. Jaime sabía que debía elegir sus palabras cautelosamente para no lastimarla, sino para hacerla razonar: “Tú tienes un lado como la mujer más hermosa del mundo el cual me enamoró, y si nunca quise casarme ni tener hijos, contigo sí porque sentí el amor. Pero desgraciadamente, te eclipsó tu lado malo alimentado por tus malas amistades”.



Sus palabras como siempre, eran sinceras: “Para que estés más tranquila, créeme que no me buscaré a alguien con quien tener lo que no pude o deseé contigo. Te lo prometo, y tú bien sabes que mis promesas son firmes, así como lo hice para ayudarte. Yo quiero que hagas brillar ese lado bello. Si te deseara el mal o quisiera hacerte daño, me hubiera ido sin decir nada y dejar que tocaras fondo o arriesgarte a que te arrepintieras demasiado tarde”.



No era fácil para Jaime, había muchas cosas que había pensado, pero ya no le daría tiempo de decirlas porque a fin de cuentas, él no consideró que Julia aceptaría los hechos: “Yo lo perdí todo, pero a cambio de eso te estoy dando lo que me pediste. Arruinaste una amistad de décadas con Chris y todo ese círculo social. Me quedo sin amigos, sin casa, sin nada. Me iré de la zona. No debería de, pues yo fui el lastimado. Pero si te corté por tu bien, también por tu bien me iré. Me dices que la música es lo que me hará salir adelante, pero ya no puedo continuar con ella. Pues ahí estarán tú o tus amigos, a quienes odio. ¡Te, y nos quitaron todo…!”, expresó Jaime esas últimas oraciones con enojo en su tono.



La garganta se le comienza a cerrar, la voz se vuelve rasposa y sus ojos se humedecen mientras continúa hablando: “Yo aquí no gano nada, pero tú tienes todo que perder y no quiero que termines mal ni que te pierda tu familia. No te odio, créeme que a pesar de todo, no te odio. Te quiero tanto que por eso estoy aquí. Por favor cuídate, ellos te ayudarán pero gran parte depende de ti”.



Jaime se pone de pie mientras a la vez solicita llevarse sus cosas que tiene Julia. Chris le pide pase por ellas al día siguiente para que las puedan juntar todas ya que están esparcidas por la casa. Jaime entonces toma la bolsa y se acerca a Julia diciendo que le dará sus cosas. Ella observa por ambos lados el contenido, hay cosas que no reconoce. Jaime en vez de regresar a Julia todo lo que ella le dio, sólo saca una bolsa de plástico y se la entrega.



Julia en vez de revisarla, se pone de pie para tirar las servilletas húmedas con sus lágrimas en el bote de basura de la cocina. Chris y sus hermanas invitan a Jaime a retirarse, pero él llama a Julia por su nombre y ella voltea. Él estira los brazos diciéndole: “Ven”.



Ella en el inicio de sus 20’s, estatura baja, complexión media, tez blanca, cabello ondulado claro hasta media espalda y ojos obscuros. Jaime ya en más de la mitad de sus 20’s, estatura media, complexión muy delgada, piel morena clara, cabello obscuro corto un poco ondulado y de ojos claros; la abraza con fuerza. Rodeándola completamente con sus brazos y diciéndole al oído del lado donde no vean o escuchen sus hermanos: “Lo siento. Perdón por haberte fallado. Te amo”.



Julia responde: “No te preocupes, todo va a estar bien. Tienes que ser fuerte, tenemos que ser fuertes”.



Su familia exclama: “¡Bueno ya!”, con un poco de consternación. Julia también se lo dice, pero él responde: “¡Abrázame! Abrázame como si no quisieras que me fuera. ¡Abrázame como la primera vez! Pues el primer beso no es el más difícil, sino el último. Que nunca llegó…”. Julia lo abraza muy fuerte, con amor. De nuevo las presiones de su familia los separan.

Jaime pide a todos perdón y que la cuiden. Antes de salir por la puerta acompañado de Chris, concluyó: “Sabes Julia… Forzaste mucho las cosas, pero nunca pusiste de tu parte”. Ella y su familia dicen adiós como pidiendo que ya mejor no se diga más.



Afuera Chris le consuela: “Tú siempre serás mi amigo. Perdóname por ella, pero que no nos arruine nuestros años de amistad. Lo que necesites, desahogarte, distraerte, háblame. Bien sabes que yo entiendo perfectamente por lo que estás pasando. No será fácil pero sigue adelante, pues se volverán a encontrar”.



Jaime derramando lágrimas contra su voluntad, una vez más pide perdón por haberle fallado y no haber podido cuidar a su hermana, rogándole lo hagan y que no se confíen. Pues cuando Julia le pedía ayuda, lo manipulaba y hacía lo peor al día siguiente: “ella quiere salir de casa, no logró convencerme para vivir juntos, pero podría escaparse”. Chris termina diciéndole lo más importante: “Lo sé. Cuando le preguntamos por qué pensaba nos lo habías dicho todo, dijo fue porque te pidió ayuda y que por eso lo hacías. Por ella. Que lo entendía”. De nuevo, lo poco que le queda de alma a Jaime así como su conciencia, se llenan de paz y esperanza a la vez pidiendo a Chris que no le mintiera en esas palabras.



Rosa, la hermana mayor de Julia, le dice algo similar: “Es mi hermana, pero no te caigas por alguien que no vale la pena. Sigue adelante, porque ella va a regresar y tú estarás brillando. Ánimo, eres una persona que vale muchísimo”.



Cristal coincide en casi lo mismo y cada uno de la familia queda en verse pronto con él, para platicar y decirle cómo siguen las cosas o por cualquier emergencia.



Jaime camina regreso a casa llegando tras veinte minutos. Abre la puerta, ingresa y al cerrarla da media vuelta quedando de espaldas a la entrada. Deja la bolsa sobre el suelo y se da cuenta que ese día cumplía catorce meses con Julia. Estira los brazos y mira hacia arriba gritando: “!!!Soy libre!!!”.

CAPÍTULO I



Sábado 19 Julio 2008. Jaime vivió varios años en un continente diferente al que nació; donde estudió contabilidad, trabajó como gerente de restaurantes y posteriormente se dedicó a ser Disc Jockey.



De regreso en su país, acude al cumpleaños de Chris. Quien después de casi 10 años sin verse, lo invitó a ser el DJ habiéndolo escuchado unos meses antes. Se conocen desde la primaria. Como siempre, Jaime llega solo a la fiesta.



Jaime se caracteriza por ser muy buen DJ de música electrónica y siempre estar acompañado de mujeres muy atractivas sin tener una relación formal con ellas. Es una persona muy alegre, divertida, de mucha fiesta y “pila”. Bebe mucho alcohol, pero nunca se le ha visto borracho y a su vez tiene fama de ser abstemio. Difícil de explicar…



Siendo muy popular, muy tranquilo y muy paciente, siempre se queda hasta el final en casi todas las fiestas y eventos. Esta vez en el cumpleaños de Chris no fue la excepción.



Al amanecer, sólo quedaban los dos viejos amigos más uno en común de la secundaria, así como una chica de 19 años; estatura baja, complexión delgada, tez blanca, cabello ondulado claro hasta media espalda, con ojos obscuros y brackets. Quien resulta ser la hermana de Chris.



Pero nunca nadie los presentó. Ni siquiera saben mutuamente sus nombres…



Los cuatro ayudan a limpiar el patio de la casa, ella se va a trabajar y Chris se retira a dormir, mientras Jaime y su amigo emprenden el camino a casa.

CAPÍTULO II



Sábado 18 Julio 2009. Doce meses después, Jaime vuelve a ser invitado por Chris para ser el alma de la fiesta en su cumpleaños.



Llega con su hermano y un par de conocidos, toca su set y se dispone a retirarse antes de que sean las tres de la madrugada, pero llegan unos amigos de la primaria y decide permanecer, de nuevo hasta el final de la fiesta.



En esta ocasión se quedan a limpiar Jaime, Chris, su hermana y un amigo de ella.



Al terminar, Jaime les dice: “Me queda algo de dinero. Les invito un consomé del mercado. ¿Qué opinan?”.



Todos agradecen y acceden. Chris termina dormido sobre la mesa del puesto, los demás riendo y platicando en general.



Nunca se presentaron entre ellos ni nadie lo hizo, pero la hermana de Chris, quien aún usaba brackets, dice a Jaime que será su cumpleaños en unas semanas y le gustaría que fuera pues le cayó muy bien y le gustó como toca.



Él accede y pide le avise por medio de su hermano. Era la forma de Jaime para no dar su teléfono. Siempre hallaba la manera…



Al final, cada quien se retiró por su lado.



O eso es lo que Jaime recuerda al no dar importancia a los hechos…



CAPÍTULO III



Viernes 9 Abril 2010. Jaime celebra su cumpleaños a lo grande reuniendo a todos los mejores DJs de la zona. Comenzando el evento a las once de la mañana en una locación al aire libre y planeando terminarlo veinte horas después.



Pasadas las dos de la tarde Jaime está tocando, levanta la cara y ve a la hermana de Chris, quien ya no usa brackets, bailando cerca de las tornamesas. Jaime le dice: “¡Hey hola!”, y ella responde: “¡Holaaa!”.



Él sigue tocando y una hora después, termina y se acerca a ella para saludarla preguntándole por su hermano y si es que llegará al evento.



Tras haber platicado y bailado juntos un rato, Jaime le da su tarjeta de DJ tras explicarle dónde seguirá el evento, así ella y las personas con quien va le pueden llamar por teléfono en caso de tener dudas sobre cómo llegar, ya que a veces la gente no encuentra el lugar.



Sin darse cuenta Jaime, la hermana de Chris se retiró junto con sus dos amigas y amigos que estaban con ella.



Ya en la noche entre las muchas llamadas que recibió, una de ellas era la hermana de Chris: “Mis amigas están en la entrada, por favor pásalas. Yo vine a cenar algo y ponerle gas al auto, pero llegaré más tarde”. Él le dice que no debe preocuparse y sale por sus amigos.



Jaime como siempre, andaba “flirteando” por todos lados y se le juntaron sus “prospectos”, lo cual como de costumbre sabe manejar con delicadeza.



Él continúa la fiesta y horas después lo intercepta la hermana de Chris habiendo ya estado por un rato en el lugar. Tomándolo del brazo le pregunta a qué hora será su set, caminando juntos entre la fiesta y también bailando un rato cerca a la cabina de los DJs.

Después de media noche ya entrado su cumpleaños, dJMS comienza su set. La hermana de Chris se la pasa junto a las tornamesas bailando y gritando al igual que todos.



El lugar está a “reventar”. Es el mejor evento electrónico del año y de la historia en la zona.



Jaime termina de tocar sin haberse dado cuenta a qué hora se retiró la hermana de Chris, finalizando la fiesta a las siete de la mañana como se esperaba.



Él está afónico de tanto hablar y “socializar”.



Su popularidad crece…

CAPÍTULO IV



Jueves 22 Abril 2010. Jaime está dormido en cama y recibe un mensaje de texto poco antes de la una de la tarde, el cual dice: “¡Hola!. Soy Julia, la hermana de Chris. Estaba limpiando mi bolso, salió tu tarjeta y decidí escribirte para saber cómo andas. ¿Qué haciendo? Yo hoy no iré a trabajar. Qué onda, ¿tienes planes?”.



“¡Ah…! ¡Julia!”. Hasta ese entonces fue que Jaime, siempre siendo malo para recordar nombres, supo cómo se llamaba la hermana de Chris.



El fin de semana anterior, tras tres días de fiesta, Jaime había perdido su celular pero supo dónde. Llamó a casa de su amigo y se lo guardó, pasando Jaime por éste hace dos días.



Él respondió a Julia expresando que lo había despertado y no tenía plan, pidiéndole propusiera algo. Ella sugirió ir a ver una película de arte pero poco tiempo después, Jaime recibió otro mensaje en el cual ella dijo que pasaría por alguien, acordando encontrarse en el bar de un conocido.



Jaime ya estaba ahí a las tres, puntual como siempre. Ella llegó en su auto junto con su “amigo”. Se acerca Jaime al vehículo y les bromea: “¿No quieren ir al table dance amigo? Tengo cortesías”. El tipo se espanta y Julia ríe mientras dice: “Ven, sube. Clausuraron todos los bares de ésta calle, vamos a otra zona”.



Su amigo se pasa atrás y Jaime viaja en el asiento del copiloto. Van platicando y bromeando en el camino cuando su amigo ríe: “¡Jaja! Mi primo me escribió; estoy con mi jaina. Quiere decir que está con su mujer, como hoy en día suelen decir los latinoamericanos que hablan “Spanglish”. En el bar, Jaime comienza a llamar al mesero “mijaino” y a Julia bromeando: “Mijaina”. Tras ingerir una bebida, deciden salir para pasar por el primo de su amigo. Los cuatro se dirigen a comprar un aguardiente de sabor; a Jaime no le agrada mucho pero accede.

Era un día soleado, se preguntan a dónde podrían ir y Jaime les propone un parque por su casa. Al llegar, Julia y Jaime se sientan en una banca comenzando a platicar y reír. Más tarde ella se recuesta en el pasto y dice: “Jaime; ¡hay arañas transparentes en tu parque!”. Carcajadas toman lugar.



Mientras tanto, los amigos de Julia comienzan a fumar mariguana. Ella consulta a Jaime si le molesta o perturba, y él explica que en su medio ha estado frente a todo. Que nunca lo ha experimentado pero no se espanta. Julia pregunta: “¿Y dejarías que tu novia lo hiciera?”, a lo que Jaime responde: “Para empezar, ¿quién dijo que andaría con ella?”. Malo que Julia lo estuviera haciendo, pensó él.



Ella necesita ir al sanitario, la casa de Jaime está cerca. Él nunca lleva gente a su hogar, sean hombres, mujeres o amigos. Lo considera un lugar íntimo, casi sagrado, pero la lleva siendo caballeroso. Una acción nada común en él.



De regreso en el parque, el primo de su amigo se retiró para ir a comprar más droga con su “dealer”. Se pasan ahora a los columpios, hace quizá una década que Jaime no subía a uno, quien empieza a darle fuertes impulsos a Julia. Los hombres carcajean mientras ella grita y a la vez ríe de nervios y diversión.



Ya sin columpiarse, Jaime toma la mano de Julia y le dice: “Mira cómo se te marcan las venas”, ella responde: “Mira las tuyas”. Comienzan a acariciarse las manos y Julia expresa tener que irse. Él consternado le pregunta por qué, pidiéndole por favor se quede para ir al cine como establecieron desde un principio. Pero Julia con el pretexto de tener cosas por hacer, se dispuso a retirarse.



Su amigo subió al auto y Julia dando la espalda a la ventana del asiento trasero del lado del piloto, pregunta a Jaime qué hará el fin de semana y acuerdan en verse el sábado.

Jaime abraza a Julia firmemente rodeándola por completo con sus brazos, dándole un suave beso en la mejilla derecha.

Se separan y confirman reunirse el sábado, Jaime la vuelve a abrazar besándola ahora en el cuello del mismo lado.



Ella ríe y responde: “Bueno, ¡ya quedamos eh! Me llamas ese día en la tarde”. Él asegura que así será y la abraza una vez más, ahora besándola en la misma mejilla derecha pero muy cerca de sus labios.



Jaime reiteró: “Que mala onda que te vas, ya habíamos acordado. Quédate. Te conviene”, pero Julia insistió ya tenía un compromiso. Jaime marcha a casa mientras el amigo de Julia le pregunta por qué se van, a lo que ella responde: “Se ve que es muy perruno…”.



Quince minutos después, Jaime recibe un mensaje de texto enviado por Julia: “¡Conste eh Jaime! Ya quedamos el sábado. Nada de que te me echas para atrás. ¡Jajaja! Me la pase bien. Buena onda. ¡Cuídate!”. Jaime responde: “¡Yo también Mijaina! Sí, sí, el sábado. No te preocupes. Dame tu mail para chatear. ¡Te cuidas!”.



Al día siguiente comenzaron a platicar por el chat, lo cual se volvería una costumbre. Ella en su trabajo, él en casa, ambos en casa, etcétera. Bromas, risas, carcajadas, coqueteos y demás…



Ese viernes, Julia pide a Jaime la pase a visitar al despacho donde trabaja dándole la dirección, mientras le pregunta por qué se regresó del otro continente a lo que Jaime respondió: “Para conocerte. ¡Jaja! Ya en serio, pues porque hice lo que tenía que hacer. Me aburrí de la fiesta, de todo. Tocando para miles de personas, pero me sentía solo. Más bien ya no me hacía feliz”.



En la noche de ese mismo día, Julia llama a Jaime preguntándole dónde se encuentra, pidiendo la invite a algún lado ya que ella está con un amigo. Jaime estaba en casa de una “prospecto” y se lo menciona, pero comenta que tiene boletos para un evento de música electrónica, o bien podrían ir al parque.



Ella responde que lo pensará, pero le recuerda que ya acordaron en verse el día siguiente. Julia no volvió a marcarle esa noche…

CAPÍTULO V



Sábado 24 Abril 2010. Jaime llama a Julia por la tarde cuando ella justo ha salido de trabajar de la farmacia, el negocio familiar. Confirman como platicaron por chat el día anterior, que Jaime pasará por ella a las nueve de la noche. Pues acudirán a un club en el centro donde pudiera él acordar mezclar algún día, estableciendo Jaime que será rápido para regresar cerca a casa de ambos, e ir a un evento privado de DJs en un bar.



Puntualmente, como siempre, Jaime llama a Julia ya estando fuera de su casa; sin embargo ella no contesta. Él decide marchar pues tenía la cita con el gerente del club, pero antes de las once ya estaba de vuelta afuera de la casa de Julia, marcándole insistentemente ya que su celular da tono de ocupado.



Demasiado tímido como siempre ha sido, Jaime no se acerca a la casa cuando por fin entra la llamada. Julia pide perdón pues se había quedado dormida y después estaba hablando con un amigo mientras se arreglaba, asegurando ya saldrá en unos minutos. Él nunca suele esperar, no es muy paciente para esas cosas, pero por alguna razón lo fue en esta ocasión. ¿Era su destino...?



Una hora después, por fin sale Julia decidiendo llevar su auto y acudiendo ambos al bar donde conoce a los colegas DJs y Productores de Jaime. Tal y como ya habían platicado, alrededor de las dos de la madrugada se pasan a casa de un amigo de Jaime que cumple años.



Al llegar, Jaime se encuentra con un conocido que no veía desde hace tiempo. Quien cuenta a él y a Julia sobre su experiencia al vivir en otro continente, el mismo donde Jaime estuvo tres años. Comenzando todos a platicar de ello, aceptando que igualmente se regresó tras hartarse.



Julia y Jaime estaban tomando durante todo el tiempo. Primero cervezas y antes de ir al cumpleaños pasaron por una botella. Pero todo tranquilo, todos bien, y así dieron pasadas las cuatro de la madrugada…

CAPÍTULO VI



Domingo 25 Abril 2010. Mientras el conocido platicaba, Julia pasó su mano por debajo de la camisa de Jaime y comenzó a acariciar su espalda. Lenta y suavemente, casi sólo rozándolo con sus tiernas manos.



Por respeto a su amigo, Jaime no denotaba gesto alguno como jugador profesional de póker. No fue sino hasta el momento en que ésta persona se voltea para servirse otro trago, que Jaime gira para ver a Julia directamente en los ojos y la besa.



Tiernamente, con su mano derecha sobre la mejilla de ella, abrazándola hacia él con su brazo izquierdo, el cual todo el tiempo había estado alrededor de la cintura de Julia. Cerrando ambos los ojos, Jaime mordiéndole los labios y acariciándolos gentilmente con su lengua, así como apenas rozando sus dientes. Un beso nada corto, pero tampoco excediendo lo largo. Fue mágico.



Ambos abren los ojos y se observan. Esa mirada que denota algo más que un simple beso, seguido de una sonrisa por parte de ambos y Jaime diciendo que volverá enseguida.



Regresando del sanitario, Jaime es interceptado por su amigo el festejado. El mismo que le guardó su celular el fin de semana anterior en la misma casa, y le revela: “Oye Jaime, ¡muy bien eh, ya te vi!. Jeje. Pero déjame decirte algo. Le pregunté a ella que opinaba de ti, me dijo que es el primer beso y mas bien qué creía yo que ella pensaba”.



Acaparó la total atención de Jaime y ésta persona concluyó: “Cuidado, porque esa chavita está muy clavada contigo”.



Jaime no le dio mucha importancia, no podía ser, apenas se conocían. Pero la noche transcurrió llena de besos y caricias entre ellos.



Siguieron la fiesta en una convención de audio. Tras un par de horas, ambos salieron por un momento para ir al auto por dinero, donde Jaime recostó a Julia en el asiento y lentamente le besó toda, toda la parte superior de su cuerpo…



Regresaron a la exhibición y ya pasado el medio día, Julia dijo tener que ir por su boleto para un festival de Rock. Pero sus amistades ya no se lo quisieron pasar a dejar así que se dirigieron a donde comenzó el evento de cumpleaños de Jaime un par de semanas antes.



Muy tranquilos en el lugar, comenzaron a platicar. Entre tantas cosas Julia le comentó que se iría de viaje con su familia a la playa: “¡Vente conmigo! ¡Nos la vamos a pasar de lujo!”.



Jaime dudoso le respondió que tenía cosas que hacer, poniendo de pretexto el dinero. Siempre le funcionaba ésa técnica. Ella insistía y él “cedió” para salir de la plática.



Pasaron por varios temas, y mientras hablaban de cómo él vivía solo y por su cuenta desde los veintiún años en otro continente, Julia dice: “Vamos a vivir juntos, ¿cómo ves? Deberíamos de, ¡estaría genial!”. Jaime sorprendido solamente responde: Sí”. El tema no se volvió a tocar, por un tiempo…



Julia cuenta anécdotas reveladoras como cuando se le juntaron los tres hombres con quienes salía a la vez, entre otras… Dieron las ocho de la noche y ella propone ir al centro, llevando a Jaime a un evento de Reggae. A él nunca le ha gustado ni la gente o dicho ritmo, no lo “siente”. En cada luz roja del semáforo a lo largo del camino, Jaime besa a Julia, acoplándose ambos cada vez más entre ellos.



Ya en el lugar, Julia le dice a Jaime: “Espera, ahora vuelvo”. Tarda quince minutos y regresa comentando que estaba buscando a un amigo.



Hora y media después con el pretexto de que la fiesta ya no está muy buena, Julia propone salir del lugar y llegan a otro evento de Reggae. Retirándose tras bailar un par de horas, regresando a casa de Jaime.

Es la una de la madrugada, ambos habían tomado mucho pero no estaban mal, sin embargo muy cansados. Jaime se preocupaba de que Julia no se quedara dormida al volante. Llegan sin problemas al hogar de Jaime, y tan pronto ambos entran en la cocina Julia le dice: “!Ya! ¿Qué esperas? ¡Entra en mí!”. Jaime trata de tranquilizarla y le dice que no. Julia pregunta por qué no y le quita el pantalón con fuerza pero de forma excitante. Ella también lo hace con su propia ropa mientras estimula a Jaime y le pide constantemente que se introduzca en ella. Él se niega por varios minutos y ambos salen de la casa.



Le pregunta Julia: “¿Qué pasa, por qué?. ¿Qué no quieres, no te gusto?”, Jaime contesta: “Sí, la verdad sí me gustas y quisiera. Pero no, y menos aquí”. Julia cuestiona: “¿Entonces en dónde?”, proponiéndole Jaime sea en su auto a la orilla del parque, a lo cual ella se niega.



Julia se molesta un poco pero desiste: “Bueno. Pues entonces ni modo, aquí termina la noche”. Jaime le dice que está bien pero cuando ya ambos estaban por irse, la lleva de nuevo a su casa entrando a la sala donde sucede todo sin cuidarse. Confiando cada uno en la otra persona. y quedándose dormidos en el sofá tras terminar.



A las tres de la madrugada Julia recibe una llamada de su mamá preguntándole con quién está, y Julia la comunica con Jaime pues su madre no le cree. Él sólo dice: “Hola”, la señora ni siquiera lo conoce. Julia cuelga y ambos medio despiertos comienzan de nuevo a dejarse llevar sin pensar en la protección, teniendo relaciones de nuevo y permaneciendo dormidos al terminar. Reaccionando cuando la madre de Julia la llama insistentemente, por lo cual ella decide marchar.



Julia sube al auto y pregunta a Jaime: “¿Y si quedo embarazada?”. Él responde: “Mira, tómate la pastilla esa del día siguiente que me dices y hablamos”, Julia contesta: “No Jaime, ¡ya te amarré con un hijo!”. A lo que él refuta: “¡Cálmate! ¿Qué sólo así puedes?”.



Ambos se despiden y quedan en hablarse ese mismo día por la tarde, ya lunes.



CAPÍTULO VII



Al siguiente día platicando por el chat, Julia dice a Jaime que la han regañado seriamente ya que nunca suele faltar a casa y que no puede volver a salir hasta casarse. Ambos llenos de marcas por sus “intensos” besos, ríen pero también saben la seriedad de la situación en cuanto al regaño y lo sucedido entre ellos la noche anterior.



Jaime le dice que pasó un buen fin de semana y menciona las ganas que tiene de ir a visitarla rápidamente en su casa, aprovechando para hablar del tema incómodo. Julia acepta y de ahí en adelante ambos se verían diario, ya sea por la noche cuando ella regresaba de sus cursos, o pasaba por él para acudir a otro lado en vez de a sus clases, comenzando a llamarse entre ellos “Mijaino” y “Mijaina”.



Julia ya le había comentado tener un viaje programado con su familia para el fin de semana, pero Jaime intenta convencerla de que se quede y ella a él de que viajen juntos. Jaime propuso el Lunes: “Te daré un voucher con ocho horas de ricas relaciones el cual tiene siete casillas a marcar por cada día seguido que nos veamos. Es decir una hora diaria, más sesenta minutos extra si consigues todas las marcas”. Julia decide quedarse desquitando por adelantado varias horas de su cupón a lo largo de la semana.



Viernes 30 Abril 2010. Los “Mijainos” acuden por la tarde al lugar donde comenzó el evento de cumpleaños de Jaime. Julia tuvo su periodo normalmente ese mismo día, cosa que no les tenía muy preocupados pero se sintieron tranquilos con la situación resuelta.



Caminando del auto al lugar, Julia pregunta a Jaime: “¿Por qué me besas y abrazas como si me quisieras?, a lo que él responde: “Porque tú me tratas igual”. Los dos ya lo habían hablado previamente acordando que: “Se estaban conociendo…”.



En el local Julia presentó a Jaime con Rogelio, un amigo que vive cerca de donde ella, así como a otro que se encuentran en el lugar, un tatuador quien regresó de vivir en el extranjero.

Julia recibe un mensaje de texto un par de horas después estando en el lugar: “Hola, ¿cómo estas?. Te invito a comer, ¿qué dices?”. Jaime inevitablemente lo nota y le dice: “A ver dame eso. ¿Es tu novio?. Deja le respondo”. Ella dice no mientras ríe y salta tratando de arrebatarle su celular a Jaime, quien sólo la abraza y besa diciéndole que se calme mientras la mano derecha de él está en lo alto, expresando a Julia tras unos pocos segundos que ya ha respondido



Ella al no creerle revisa sus mensajes enviados. Efectivamente, sin ver las teclas ni la pantalla del celular y muy rápidamente, Jaime le contestó: “Uy, te ganaron. Ya estoy en el postre. Lástima, ahí será para la otra”. Julia se molesta pero a la vez se ríe de lo sorprendida y delata no importarle esa persona.



Los Mijainos bailan y se les acerca una chica quien saluda a Jaime, él presenta a Julia y la entrometida le dice: “¿Sabías que él y yo estamos casados en la red social?”, a lo cual ríen los tres. Al irse la mujer, Jaime explica a Julia que todo fue una broma y nunca llegaron siquiera a un beso, pues ella bebía demasiado y eso no le gusto a él, pero Julia reprocha: “A la próxima defiéndeme. No dejes que me traten así y se burlen en mi cara”. Él un poco extrañado dice que está bien, pidiéndole se tranquilice y no se preocupe por la tipa.



Casi al final del evento antes de meterse el sol, Jaime se despide de la susodicha que causó la molestia. Acercándose con cuidado y haciendo a propósito ver desde el ángulo de Julia, como si él la besara en la boca. Julia enfurece gritando a Jaime frente a todos: “¡¿Qué te crees?!. ¡Si te estoy viendo!”. Posteriormente retirándose caminando rápido hacia su auto.



Jaime va tras de ella pensando: “Siente celos, entonces me quiere o le importo. Con razón la pregunta de por qué la beso y abrazo así. ¿No que sólo nos estamos conociendo…?”. Alcanza a Julia junto a su auto y ella aferra que besó a la tipa. Jaime explica la situación y después de mucho Julia se tranquiliza, lo deja en el lugar de su evento nocturno y ella se retira a su curso para en la noche regresar con él. O eso es lo que pensó Jaime durante ese tiempo…



Previo a entrar la madrugada Julia marca a Jaime diciéndole se encuentra donde finalizó su evento de cumpleaños, ya que se pasó ahí después del curso. Él le pide vaya a su evento pues quiere estar con ella y Julia arriba poco después con el auto repleto de “amigos”. Uno de ellos se acerca y le dice a Jaime: “Hey, ¿te acuerdas de mi?. Nos quedamos al final en el cumple de Chris y después fuimos por un consomé al mercado. Soy Yordi”.



Jaime de inmediato recordó que aquella vez ese tipo le comentó sobre su problema con el crack y la cocaína en general. Que pisó fondo y empeñaba todo por seguir drogándose, pero entró a rehabilitación y ahora estaba bien. Es hijo de una buena familia y sin problemas económicos. Julia da a Yordi un block con fotos de ella y su exnovio Patricio para que se lo entregue, ya que él viajará a provincia visitándolo y porque ella “lo estima”. Otro error de atención por parte de Jaime.



Julia descontenta debido al ambiente un poco más “tranquilo” del lugar, lo convence de ir por un rato al otro evento del cual regresan una hora más tarde. Al hacer cuentas donde inicialmente estaban, los amigos de Jaime convencen a ambos de ir al Table Dance donde todos se divierten y él les marca la línea con Julia, ya que algunos intentaron pasarse de listos con ella. Uno de los presentes, quien celebró el cumpleaños donde su primera cita, dice a los Mijainos: “Es normal que alguien tan guapa sea tu novia. Si es sueño de toda chica andar con un DJ”, a lo que Jaime responde: “Pero no cualquier DJ… Sino dJMS”.



Todos ríen y toman a salud de su comentario. Julia nunca se separó de Jaime y ambos de nuevo regresaron tarde a casa de ella.



CAPÍTULO VIII



Sábado 1 Mayo 2010. Los Mijainos llegan temprano arreglados con la temática de Hawaii al cumpleaños de Karla, la “mejor amiga” de Julia. Es en casa de ella donde Mijaina lleva su cámara profesional, tomándose ahí Julia y Jaime su primer foto juntos.



Esa noche Jaime conoce a nuevos amigos de ella, casi a todos. Ambos quedándose hasta el amanecer, regresan caminando a casa de Julia para dormir en el sillón y más…



Ya es Domingo, los Mijainos despiertan y deciden hacer algo acudiendo de nuevo a donde comenzó el evento de cumpleaños de Jaime. Ahí toman un par de bebidas y Julia propone pasar por su amigo Iván e ir a un concierto en el centro de la ciudad.



Después de recogerlo en el camino Julia se ve entre cansada y con resaca. Ambos hombres le sugieren no conduzca, ella accede explicándole a Jaime cómo manejar el auto, advirtiendo los frenos están un poco gastados.



Al primer semáforo en rojo Jaime frena y se sorprende de qué tan poco le queda a las pastillas, decidiendo irse muy despacio para prevenir, quejándose de nuevo en la siguiente luz roja.



Cambia el semáforo a luz verde, avanzan y un poco de congestión después del cruce obliga a frenar a todos los conductores. Pero el auto de Julia no responde e inevitablemente chocan a unos 25 Km/Hr.



Daños; el auto de enfrente y los dos al costado. Se formó una especie de triángulo con los vehículos impactados.



El de Julia presenta raspones laterales con abolladuras, siendo el mayor daño apreciado en el lado derecho frontal del vehículo, con la llanta arruinada así como la defensa y faros.

Ella se enoja diciendo a Jaime que es un idiota y se ha terminado todo, él le pide calma y perdón agregando que todo estará bien pero hay un inconveniente; ninguno de los dos tiene licencia y traen aliento alcohólico.



Jaime insiste en llamar al seguro y decir iba manejando Iván pero éste responde: “Yo no quiero problemas con la ley. Ya tengo muchos reportes por drogas y me advirtieron que a la siguiente por mínimo que sea, no me salvaré de estar en la cárcel”.



Julia no quería llamar a su familia porque la iban a regañar, pero era inevitable ya que sólo su mamá sabía con quién estaba asegurado el auto. Tiempo después Jaime se enteraría por qué.



Las hermanas de Julia arriban al no haber viajado y su madre dice por teléfono que Chris va de regreso a la ciudad para arreglar las cosas.



Julia empieza a decir que tiene miedo de su hermano y todo terminará mal, llorando incontrolablemente. Jaime la consuela y promete él responderá por los daños aunque ya se termine lo que había entre ambos, reiterando que no se preocupe y todo saldrá bien.



El problema se arregla por el novio de Rosa, la hermana mayor de Julia, quien declara haber ido manejando y el fallo de los frenos. Su otra hermana, Sarah, no está nada contenta. Mala primera impresión de Jaime con ellas...



Regresan a casa de Julia en el auto de su cuñado. Jaime le tranquiliza y pide perdón de nuevo, proponiéndole ella que se quede a dormir. Él acepta siempre y cuando no duerman juntos, así que pasa la noche en el cuarto de Chris a escondidas.

CAPÍTULO IX



Lunes 3 Mayo 2010. Jaime siente que alguien sube a su cama, despierta apresurado y espantado, abriendo bien los ojos y dándose cuenta que no está en su cama. Ahora recuerda… Mira a Julia, sonríe y la abraza. Recostados se dicen buenos días y se besan. Ella le pide apurarse pues debe ir al trabajo y para ambos retirarse antes de que Sarah se levante, saliendo los Mijainos con cuidado para que tampoco los vea la chica que les ayuda al aseo.



Jaime piensa lo mínimo que podría hacer en un principio es acompañar a Julia al trabajo ya que no tiene auto. Ella acepta y como siempre, les es difícil dejarse de besar y separarse para que entre a trabajar. Tal vez ingresó Julia un poco tarde pero pide a Jaime regrese a las dos y media cuando será su hora de comida. Él no tiene crédito y busca la manera de recargar su teléfono lo que parecía un problema al no ser un modelo muy común, pero afortunadamente al entrar en un local de reparación de celulares acceden conectarlo a la electricidad por un tiempo.



Jaime recibe un mensaje de Julia diciéndole ya salió a comer y que no tiene más crédito. Él estaba cerca pero no la vio salir, pide a unas policías le regalen un minuto de llamada a celular pero no acceden. Decepcionado y preocupado así como extrañando a Julia, da media vuelta y en la esquina está ella buscándolo. Sonríen y se cuentan sus anécdotas mientras comen, diciendo Jaime que la esperará al salir del trabajo y así fue la primera de muchas veces que la acompañaría.



Desde ahí comenzaron a decirse lo que sentían: “Te quiero. Te extraño. Me gustas. Etcétera…”. Día a día compartían cada vez más tiempo juntos en persona, chateando y llamándose más frecuentemente. Inclusive pese a que ella perdió su celular esa noche al regresar ambos en autobús del curso.



Clases a las cuales Julia metía a Jaime con ella, siendo sorprendida cuando él ponía atención manteniéndose muy tranquilo y ella se le “lanzaba” no pudiendo resistir el encanto de simplemente estar a su lado.

Martes 4 Mayo 2010. Jaime llega al termino del curso de Julia planeando entrar y sorprenderla. Ella está con los ojos y mejillas rojas así como aliento a alcohol. Ve a Jaime y sorprendida le dice: “¡¿Qué onda?!. No, no, no, allá afuera esta Zepeda, mi ex novio al que le enviaste el mensaje cuando empezábamos a salir. Ahorita va a querer besarme pues siempre que estoy tomada lo quiere hacer”.



Julia se pone nerviosa pero a pesar de todo Jaime conserva la calma pidiéndole no se preocupe y que confíe en él pues todo estará bien. Los Mijainos salen del edificio y como acordado, Jaime menciona iba de paso quedando de verse con Julia para regresar juntos pues él hablaría con Chris. Suben todos al auto de Zepeda contando en el camino anécdotas, bromas, etcétera... Jaime acariciaba a Julia sin que el tipo lo notara, se enviaban besos por el espejo y más. A medio camino Zepeda dice a Jaime: “De hecho ya te conocía, el día de ese evento por tu cumpleaños”.



Jaime pide perdón ya que no lo recuerda, se intriga al no haberse enterado de eso antes pero no le da importancia. Llegan a casa de Julia y ella pide a Jaime la espere dentro de casa pues su hermano no ha llegado. Él se despide y la aguarda en la sala mientras ella se queda hablando a la puerta con el susodicho.



Aproximadamente veinte minutos después Julia sube y le explica la situación: Zepeda pasó a dejarle su celular anterior el cual mandó a reparación, alegando ya no se ven pues el tipo le fue infiel con alguien de otro estado, y llorando ella por cómo se le complicó hoy la situación.



Jaime por ahora no comprendía el por qué su llanto: ¿Hice algo malo?, a lo que Julia responde: “No, no, para nada. Te comportaste a la altura. Como todo un caballero. No podía esperar menos de ti”.



Poco sabía Jaime que había cometido un grave error al haber sido tan decente como siempre…

CAPÍTULO X



Al día siguiente, miércoles, Jaime pensó que todo iba muy bien e intentó no ver a Julia para saber si ese clímax entre ellos prevalecía. Él nunca está buscando a alguien con quien andar pero es claro que desde ese fin de semana que compartieron juntos, Jaime ya no veía ni hablaba a ninguna otra mujer.



Al contrario, canceló citas o compromisos siempre dándole prioridad a Julia. Pero no pudo resistir sin verla en todo el día, acudiendo a buscarla en el curso y su casa sin éxito…



Jaime se sentía triste pero en la noche Julia lo contacta por internet tras la falta de celular. Diciéndole lo extrañó y pensó iría por ella, pero él siendo puntual y ella por llegar tarde provocó se cruzaran en el camino. Sin duda estaban en el mismo canal. Comenzaba una conexión así como las pláticas por video chat.



Julia comentó a Jaime que durante aquél cumpleaños de Chris hace casi 10 meses, ella se le había acercado cuando estaba tocando diciéndole lo bien que mezclaba. Agregando que cuándo él se disponía a retirarse se despidió de ella, quien le insistió en que se quedara.



Julia acepta que Jaime dijo “No”, pero más tarde lo vio y le expresó: “¿No que no te quedabas?”, a lo que él respondió: “Pues si, un rato más”. Confesando pensó se había quedado por ella e inclusive haciendo que su novio de ese entonces se fuera, poniendo Julia el pretexto de que debía permanecer hasta el final para limpiar. Pero Jaime no hizo ningún movimiento, no recibió las señales. Así siempre ha sido…



Reconoció Julia eso le gustó de él, que no la quiso “cortejar”. De lo contrario nunca le hubiera hecho caso pues ella alega no salir con quienes la intentan “ligar”. Comentando a Jaime que ella lo llevó hasta las cercanías de su casa tras desayunar en el mercado pero él no lo recuerda, nunca le dio importancia.

Sin embargo Jaime alega a Julia que ya nunca lo invitó a su cumpleaños, respondiendo ella que no hizo nada para celebrar pues fue un día tranquilo. Julia también declaró que Jaime se le hizo familiar al verlo mezclar en su evento de cumpleaños, mencionándole a su amiga Karla que lo conocía pero no recordaba de dónde, sólo el hecho de que era “la onda”.



Fue hasta cuando él se acercó para saludarla que ella hizo memoria y su amiga la empezó a molestar: “¡Juliaaa!. ¡Qué bárbara!. Te pasas. ¡Pícara!”. Señalando Julia que inmediatamente después de ese abrazo en el parque ella pensó: “¡Qué rico!. Ya fue. Me voy a meter en problemas con mi según novio”, y también aceptando: “Si me hubiera quedado esa tarde, sin duda te hubiera robado un beso o yo te hubiera besado”.



Asimismo reveló a Jaime que durante aquella noche del primer beso le tocó sus partes “nobles” y pensó: “¡Está muuy bien!. ¡Esta noche va a estar riquísima!”. Reconociendo Julia ser el más grande que había “tenido”, pero seriamente concluyendo con lo más importante: ”Por favor, no me vayas a jugar”. Jaime cuestiona: “Pero tú me dijiste que no somos nada, que sólo nos estamos conociendo. ¿Somos extraños, somos novios?”. Julia le responde no lo son oficialmente pues nunca se lo pidió.



Él explica que eso es cosa de los años noventas y hace muchísimo no lo dice pero entre risas se lo pregunta seriamente: “Julia, ¿quieres ser mi novia?”, seguido del obvio “Sí” por parte de ella y un cariñoso beso y abrazo. Fue así que ambos Mijainos se prometieron “exclusividad”.



Siempre criticaban a Julia y Jaime que se la pasaban besándose con frases como: “Si el humano tiene dos litros de saliva, a ustedes les queda medio”, entre otras... Les solían gritar “Aplausos” cuando les veían “Mijaineando” en la calle, y desconocidos se acercaban opinando lo bien que lucen juntos. En las redes sociales su relación era todo un acontecimiento, decenas de comentarios en los perfiles de Jaime expresando sorpresa y deseando a ambos lo mejor.

CAPÍTULO XI



Jueves 6 Mayo 2010. Los Mijainos cada día compartían más tiempo juntos además de chateando y llamándose con mayor frecuencia. El que Julia no tuviera celular no era ningún inconveniente, siempre localizaba a Jaime y hoy no era la excepción.



Él pasa por Julia para acudir a casa de Leonardo, un amigo de ella que vive cerca quien está con Fernanda, otra amiga en común. Los tres se conocieron mientras estudiaban en la preparatoria.



Hacen todos buena amistad mientras los Mijainos como siempre demuestran su amor a diestra y siniestra. Pasada la media noche Jaime dice a Julia: “Te quiero hacer mía”.



Ella se sonroja y sale de la habitación junto con su amiga Fernanda para “chismear” en el sanitario cuando le pregunta: “¿Qué onda con Jaime?. ¡Se ven bien eh!. Te gusta mucho, ¿verdad?”. Julia responde: “¡Me encanta!. Esta muuuy bien de todo… Más de 20cms y acaba de decirme que me quiere hacer suya”.



Fernanda riéndose indaga: “¡Wow!. ¡Que te digan eso es genial!. ¿Y qué es lo que más te gusta de él?. Digo, aparte de su gran ejem…”.



Ambas carcajean y Julia seriamente le responde apretando los dientes y cerrando los ojos: “¡Sus manotasss!. Arggg… ¡Me vuelve loca!. ¡¡¡Me cubre toda!!!”. Ambas regresan al cuarto casi llorando de tanto reír, Julia le comenta a Jaime lo platicado y él se “chivea” pues siempre ha sido tímido.



Poco tiempo después Leonardo y Fernanda necesitan estar a solas, saliendo los Mijainos del cuarto para entrar al sanitario y entregarse mutuamente.



Abrazados al terminar, Julia ve a los ojos de Jaime diciéndole: “No conoces todo lo que pasa. Pero sabes, prefiero verte a ti y estar contigo antes que con alguien de mi familia”.



Él queda impactado con la fuerza de dicha declaración, agradeciendo el comentario y regresando ambos al cuarto.



Media hora después se retira Fernanda y el anfitrión se queda dormido. Jaime pone en la computadora un set suyo de música electrónica y de nuevo apasionadamente Los Mijainos disfrutan el uno del otro. Empezando sobre la cama y terminando en el piso minutos después de acabado el archivo de audio de dos horas.



Julia y Jaime se dan cuenta es la primera vez que ambos habían durado tanto ya sea por su lado o juntos.



Más de 120 minutos pero no sería el récord ni la última vez…

CAPÍTULO XII



Viernes 7 Mayo 2010. Los Mijainos despiertan ya con luz de día y estando en el suelo desnudos. Julia se preocupa pues la van a regañar y decide marchen de inmediato mientras el amigo sigue dormido.



Pareciera que en el cuarto hubo un torbellino sobre todo por la pose en que se quedó reposando el amigo de Julia, quien aparenta estar con el cuello torcido y que necesitará un collarín.



Son las siete de la mañana cuando llegan a casa de ella, Jaime entra al sanitario recostándose en el sillón después de salir, Cristal se despierta y les reclama por regresar tarde. Jaime cuando está cansado parece borracho y éste era uno de esos casos, pero la señora no lo entiende pues piensa está tomado y le pide se retire.



Otra mala impresión de él tras haber pedido perdón y asumir responsabilidad por lo sucedido con el auto. Julia pide a Jaime la espere en las cercanías de la casa asegurando sólo se cambiará para salir e ir ambos a hacer algo.



Él se queda aguardando entre dormido y despierto por una hora. Sin tener Julia teléfono ni timbre en casa, Jaime le grita y la joven que les ayuda al aseo sale: “Dice la mamá de Julia que está dormida y no va a salir pues tiene que descansar”. Él entiende y se retira a casa.



A las once de la mañana suena el celular de Jaime: “Soy Julia. ¡Perdón!, me quedé dormida y me regañaron. Pero, ¿estás en tu casa?. ¡Voy para allá!”. Él sonríe cayendo dormido por el cansancio.



En menos de media hora tocan a la puerta, obviamente era Julia. Jaime abre, la ve y le dice abrazándola apasionadamente: “Qué bueno que viniste. ¡Te extrañé!”. Julia sonriendo entre sus brazos alza la cara mirando a Jaime directamente a los ojos y le dice: “Te amo”.



Él sonríe y la envuelve aún más fuerte respondiendo: “Qué bueno que viniste”. Pretendió no escuchar pues que no sabía si Julia lo dijo en serio o inconscientemente. Si era una prueba, si hubiera estado mal decirlo de vuelta porque no le creyera, o peor aún contestar: “Yo también”.



Después de pasar la tarde recostados en el parque cubriéndose de los treinta y dos grados de calor bajo la sombra de un grande y viejo sauce, así como de tomar su primer sesión fotográfica juntos en casa de Jaime con ayuda de su computadora portátil; los Mijainos emprenden la caminata de vuelta a casa de Julia previo a ocultarse el sol.



En el camino Julia súbitamente dice: “Oye Jaime, hay algo que te quiero decir”. Él pregunta qué es pues no tiene la menor idea y Julia responde: “Mmm... No, mejor no. Olvídalo”, reiterando ella tras la insistencia de Jaime: “No, prefiero al rato. Es que me da pena”, decisión que respeta él.



Diez minutos después ya con el cielo obscuro, Julia se detiene y gira a Jaime para ponerse de frente a él. Lo mira a los ojos y con toda la seriedad del mundo le dice: “Ahora si, no puedo esperar. Tengo que confesarte que estoy enamoradísima de ti y me encantas. Te amo”.


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